martes, 23 de marzo de 2010

BUSCANDO EL SOL

Ya rezaba la canción de Maná:


"Rayando el sol, oeooo desesperación
es más fácil llegar al sol que a tu corazón"


Y yo me pasé parte de la tarde buscando el sol, rozando la locura, deambulando por las calles de Madrid, buscando un rayo de sol que no solo me diese un poco de color, que estoy blanco nuclear.

Salí de casa al poco de comer, tras un fallido intento de dormir una siesta, me asomé al balcón, y la tarde parecía buena, hurgué en los bolsillos de mi chaqueta de andar por casa con la cabeza puesta en otras cosas, y no encontré nada, me había quedado sin tabaco. Así comenzó el primer paseo primaveral por las calles de la villa, en busca de una cajetilla para saciar ese ansia que me había provocado la tensión, en aquella discusión en mi vuelta a Madrid.

El centro de Madrid es algo distinto a otros lugares en los que he estado, puedes ir rayado por la calle que no desentonas. Y así fue, caminando por mi Malasaña, por el medio de la calzada, entre pequeños y modestos locales de venta de ropa alternativa, o ropa friki, fruterías, cafés y carnicerías. Buscando una plaza donde pegase el sol y pudiese sentarme, la Plaza de San Ildefonso en la cual no había ya indicios de sol, solo el recuerdo siempre fresco en la retina de esas noches de verano, sentados en el suelo de la misma plaza con un trozo de pizza y preparados para un minibotellón improvisado. Le siguió la plaza de Carlos Cambronero, la pequeña plaza, donde no asomaba ni un solo rayo de sol, mientras, yo pensaba en las tardes de calor achicharrante, de cuando a veces pasaba por allí en verano, pero el sol seguía sin aparecer. Le siguió la Plaza de la Luna, tan grande, tan variopinta, a veces tan peligrosa, con aquellos chicos exhibiéndose en sus patines, con aquellos señores de boina fijándose en las chicas africanas, pero, a la sombra. En un gesto desesperado, se me ocurrió la Plaza Callao con su bullicio, y su ir y venir de gente acelerada, dudaba si aparecería el sol, la recordaba soleada, pero a aquella hora el sol se había ido por poniente, y fue un continuo de gente, que no consiguieron aumentar mi ritmo pausado de esa tarde, ni que decir, que los pocos bancos, ocupados por jóvenes en camiseta.

Mi último intento de encontrar el sol fue, no en la Puerta del Sol, donde no es difícil encontrarlo, como tampoco me habría sido en la Plaza del Dos de Mayo, no, tenía que ser una plaza donde estar tranquilo y no fuese ninguna de las clásicas. Serpenteando entre Preciados, El Carmen y La Salud, salud que por cierto pensé que me faltaba por no encontrar mi sol, llegué a la Plaza del Carmen, con su mercadillo artesanal, su tranquilidad, los bancos ocupados, y una esquina donde llegaba el sol, cinco jubilados sentados bajo un arbol en su bordillo, y un hueco, frente a los cines Acteon, en cartelera, nada sorprendente. Y allí me senté, aprovechando los últimos rayos de un sol, que comenzaba a desaparecer entre los tejados de Madrid, diez minutos, un cigarrillo, una puesta a punto de pensamientos y me quedé sin mi sol.

Me fui por Montera, sombría por la tarde, con sus putas, sus chulos, los compro-vendo oro, la policía local en medio de todos ellos, y esos negocios que se niegan a cerrar pese al paso de los años, los sex-shops, los olivos, y allí, en la Red de San Luis, encontré mi sol, esperandome, apoyado en la barandilla, frente a la Gran Vía. Y resplandecía, allí estaba mi D. con su sonrisa, a la hora que habíamos acordado.

10 comentarios:

  1. ¿tu D? ¿donde le compraste y cuando?
    aish que lío tienes chulo. Bueno respira hondo todo se soluciona.

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  2. jajaja, Bell, por un momento pensé que me había equivocado de nombre, pero no, me refería a mi D., que a fin de cuentas es quien me tiene que aguantar casi a diario, y en persona.

    Bicos ricos

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  3. jaja curiosamente ayer pensaba yo que en Madrid, no haya grandes plazas donde sentarte a tomar una caña con patatas fritas al sol, que no sea la Plaza Mayor llena de turistas. Por eso a mi me gusta la de Chueca, que por las mañanas, desprovista del brillo gay, es apenas una placita de pueblo donde da gusto estar alli con toda la tranquilidad de saber que la mayoría gay está durmiendo la mona de la noche anterior.

    Tus plazas me traen ecos de mis paseos en monopatín. Ahora estamos todos por San Ildefonso, que como sabrás está de moda,al igual que las calles de Ballesta y alrededores, pues Fuenca estará muy peatonal y todo lo que tu quieras, pero se ha puesto ota pitita y solo van los pijos locos por las marcas...

    Bueno, ya sé que tu post iba mas bien de tu encuentro con D., pero es que a mi, todos estos post que hablan de Madrid, me encantan.

    Bezos.

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  4. Aissssssss Madrid...Madrid....Madrid...¡cómo me gusta Madrid!...Miles de plazas,calles,unas grandes otras estrechas...unas abarrotadas,otras casi abandonadas....ais...¡cómo me gusta Madrid! (por si no lo había dicho jaja) Aunque más que tu paseito y buscar el sol,creo que lo que hiciste fue darte un paseito en tus pensamientos mientras hacías tiempo para encontrarte con lo que en verdad te importaba y tenías ganas...

    ...con TU D. ^^

    ¡¡que bonito!!

    Un besoteeee chiquillo =)

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  5. por cierto la canción de rayando el sol me encanta y a su vez me trae un montón de recuerdos...ju.....

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  6. Thiago. Nop, no era un post de mi D., empezó siendo un post de Madrid, pero no sabía como terminarlo... y como precisamente mi paseo ayer fue ese, pues lo he terminado, como en la realidad.

    Pero mi Malasaña es distinta a casi todo lo que conozco y se está tan a gustín aquí...

    Montxo, creo que tu si que has dado en la clave, en mi paseo haciendo tiempo mientras esperaba por mi D., y de los pájaros oscuros que por mi cabeza volaban. La canción, a mi me recuerda a una amiga, y a dos tipos que siempre cantaban Maná en el Karaoke.

    Bicos ricos

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  7. Si es que como dice uno de mis apellidos....soy todo un ACHA! jajajaja

    un besoteee!^^

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  8. probad a tomar las cañas en las vistillas, a mi me alucinan sus vistas. la puesta de sol es tremenda. de lo mejor de Madrid

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  9. ay, este madrid tan maravilloso y encantador. Yo cada vez le pillo más ganas a salir por el centro, a dar vueltas y estar paseando por esas calles tan entrañables. A mi la plaza de Chueca me encanta. El verano pasado iba por allí al medio día para tomar una cerve, lo malo era el precio.

    Bueno, pasear por Madrid tiene un encanto especial, más cuando hay alguien especial esperandote...

    Un beso cielo

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  10. Bell, cañas en las Vistillas no se, yo ahí lo que si tengo hecho es en verano, algún que otro picnic, cuando va desapareciendo el sol, y alguna que otra cosa entre los matorrales también, jajaja

    Alex, es que el centro yo creo que marca la diferencia en Madrid, y lo mejor del paseo... era esperar a mi D., eso por descontado, aunque también lo hacía por coger algo de sol, que estoy demasiado pálido para lo que soy yo

    Bicos ricos

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