martes, 27 de abril de 2010

AGAPITO ME HA LLEGADO

Leo un par de veces la noticia y todavía no doy crédito, digna de hacer una película triste, sobre la vida entre cuatro paredes de un hospital de Agapito.
La noticia se publica hoy en La Voz de Galicia, cuenta la historia de Agapito Pazos Méndez. Agapito nació allá por 1933 en Lalín y fue al poco de nacer abandonado en el torno de la inclusa de un convento, padecía una enfermedad psiquica y distrofia muscular en las extremidades inferiores con deformidad y en una de sus manos. De ahí, pasó al Hospital Provincial de donde no volvería a salir (prácticamente) hasta el día de ayer, que fue enterrado. Toda una vida entre las cuatro paredes de un hospital en Pontevedra. Su única salida, una que un celador le hizo para que conociese el mar, a la playa. Su única familia, el personal médico del mencionado hospital.


No he llorado, ya he dicho que no soy de lágrima fácil con asuntos de los demás, pero realmente me ha conmovido la historia. En una fotografía del artículo aparece el coche fúnebre, camino del cementerio acompañado por el personal del Hospital Provincial. Que vida más dura, que vida más triste. Y me ha llegado al alma eso que pretendían hacer de regalar sus peluches a pediatría. Con ochenta y pico años, y con sus peluches, sin apenas pronunciar palabra, expresándose básicamente con la mirada, y con caprichos de niño, al no querer tomar la sopa.


Otros, nos movemos en otro mundo, el de la globalización, nos preocupamos por cuestiones políticas, económicas, nos movilizamos por asuntos sexuales, religiosos, vamos a conciertos, tenemos nuestras familias y amigos, practicamos deportes y somos seguidores de equipos de fútbol. Nos dedicamos a escribir, al arte nada menos que contemporáneo, o simplemente a tomarnos unas cañas. Agapito nunca ha tenido nada de eso. Probablemente, haya sido un niño con ochenta y pico años, cuyo único ha sido ver el mar.


Agapito seguramente nunca supo lo que significaba una navidad, y mucho menos en familia, ha vivido una guerra civil y una mundial, una fría y un par en Irak y Afganistán, ha sobrevivido a un régimen dictatorial y a trece años del gobierno González. Que historia más triste, entre cuatro paredes, las de la habitación 415 del Hospital Provincial, y a mi, se me viene el mundo abajo por una crisis sentimental.

11 comentarios:

  1. Ay madre, que sigo yo muy sensible y me he puesto a pensar y a pensar. Bueno, imagino que este hombre, Agapito, seria feliz entre sus cuatro paredes, que era su casa y con el personal del hospital, que era su familia. Nosotros lo vemos desde otro plano, con la vida que llevamos, pero el que no conocía otra cosa, imagino que seria diferente.

    Un beso cielo

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  2. También escuché hoy la noticia y me dejó algo tocado, en fin es del tipo de cosas que te hacen reflexionar sobre tu propia vida y darte cuenta de que hay gente que está mucho peor, yo eso lo veo a menudo con ancianos que tienen alzheimer y que vuelven a ser niños otra vez...
    un beso

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  3. ando liado, no me he perdido, voy a Madrid.
    ya te llamaré, besos

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  4. Bufffff, se me pone la carne de gallina con esta historia. Por un lado, este tipo de historias son una lección para mí porque suelo ser el eterno satisfecho (en el sentido de que siempre pienso que mi felicidad puede ser mayor) y alguien como Agapito, que se conformaba con tan poco me enseña algo muy importante.

    Pero por otro lado debe de ser una jodienda el vivir así, ausente de tu propio mundo y sin poder valerse por uno mismo. Aunque al menos supo encontrar su familia, ese es su mayor triunfo.

    Besos.

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  5. Alex, no se, yo le veo una vida tan complicada a este hombre... que no se que decir, pq me ha tocado leer eso hoy.

    Sergio, yo ya te lo dije, te admiro por lo de los enfermos de alzheimer, y yo creo que no sería capaz, por no cogerles demasiado cariño.

    Bell, con esta caló??

    Reikjavik, pues si, la de personal y personal con el que habrá tratado, y de todo tipo, hasta de las enfermeras que pinchan, jejeje

    Bicos ricos

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  6. A veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos, de todo lo que nos ha sido dado. Del don de la vida agradable que llevamos.
    Y cuando vemos desde nuestro interior cómo funciona el mundo ahí fuera, nos damos cuenta de que somos unos afortunados por lo que la vida nos dio y a otros les privó.
    Me ha encantado leer el panel... aunque espero que no te dejes llever por la tristeza ni por la melancolía...
    Si es preciso bajo y te hago cuatro carantoñas... chico del piso de abajo. No te queremos ver hundido sen tus tristezas sentimentales... ¡no, no, no!
    Venga! ¡alegría a ese cuerpo y que se note ese paquete! jajajaj!
    Besos, pimfito! -acabado en ito y sin p intercalada-
    El bloguero pornográfico! jajaj!

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  7. Pero la historia es triste porque la ves con tu punto de vista,es decir,la has sentido como si eso te pasara a ti pero teniendo las preocupaciones,gustos y experiencias que tienes...

    Agapito probablemente no haya extrañado preocuparse por la globalización porque ni sabría que es,ni irse de cañas porque desconocería si te descuidas que es eso...es más quizás ni lo necesitaba,su mente,su forma de sentir y percibir el mundo igual era más simple y más "libre" que la de muchos que nos creemos libres y en el fondo no somos mas que una ilusión porque estamos atados a trabajos,preocupaciones en ocasiones absurdas,infelicidades innecesarias...etc

    ¡a saber!...quizás no fue tan triste para él,quizás aunque nos parezca inimaginable fue feliz y/o quizás era más consciente de lo que nadie pensase...

    Un besoteee pimpf ^^

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  8. Angel, pues... si, también dura la frase, pero a veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, en el caso de Agapito, pues, nunca ha tenido nada, y contará allá donde esté ahora, que una vez fue al mar!! y que tenía su habitación llena de peluches!! Chico del piso de arriba... déjate de carantoñas... mejor nos encerramos en el baño y/o nos echamos unas risas con tu pito. Bicos ricos del pimfito.

    Montxo, más de lo mismo que le dije a Angel, si es cierto que somos más esclavos de lo que nos creemos y muchas veces no disfrutamos de todo aquello que conseguimos.

    Bicos ricos

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  9. Y aún encima con ese nombre tan horroroso, cari. Es terrible. Pero yo no creo que vivier 80 años en un hospital, no? pues buenos son con estos casos que no tienen solución, te los largan a que los cuiden las familias....

    No sé. Me parece -y tú sabrás algo de eso- con las noticias economicas que hay hoy, casi se vive mas feliz como agapito, eh..


    Bezos

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  10. No, toda su vida no, pero fue abandonado desde chico, y a los pocos años, no se si 3 o 7 lo enviaron al hospital de donde nunca salió, y sin familia pues... trataron de llevarlo a una residencia, pero un juez dijo que nones, que eso le afectaría asín que... ahí toda la vida. Pero quita, yo prefiero ver esas noticias económicas, Agapito vivió estas y mucho peores, eso seguro.

    Bicos ricos

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  11. Con caló y tó, tengo que ir, de boa....

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