sábado, 24 de abril de 2010

JERTE 2010 DOMINGO 11 (y final)

Nuestro último desayuno en Jaraíz y pensando ya en la vuelta, algo empachados de cerezos en flor, pensando ya en Madrid. Pero la ruta que habíamos escogido nos deparaba grandes sorpresas. Cáceres - Trujillo - Madrid.
D. había estado hace años en Cáceres, y tanto él como gente de La Vera me habían dicho que era precioso. Yo sinceramente, no me lo esperaba tan precioso. no me imaginaba tanta historia concentrada en un conjunto histórico artístico perteneciente a Patrimonio de la Humanidad. Y se lo merece.
Es el centro histórico como un museo todo él, entre casonas de piedra, iglesias y torres, mezcla de distintos períodos históricos, entre romano, árabe y cristiano. Me harté sacando fotos, al punto de tener que cambiar las pilas en una ocasión. Visita a una torre con vistas a la ciudad, museo de Cáceres (un museo de historia de la provincia), y una exposición de fotografía de Manolo García. IMPRESIONADO. Comida y repostaje, y salida para Trujillo, el tiempo se nos echaba ya encima y decidimos ir sin pausa pero con prisa.

A escasos kilómetros, parada técnica para echar una mini siesta, o léase, para algo de sexo en mitad del campo. Al fondo, las vistas de Trujillo, por el lado de la muralla musulmana, lo que a mi me recordaba, a la Alhambra de Granada, que no he estado nunca, pero me la imaginaba así.

Y entramos en Trujillo, donde supuestamente, solo había una plaza mayor bonita. Pues se equivocaba D., había más, mucho más en la ciudad de los conquistadores Orellana y Pizarro. Otro museo medieval al aire libre, que me evocaba a la fiesta de mi pueblo. Me imaginaba esas calles llenas de chiringuitos donde se sirve licor café y productos de la tierra. Pero Trujillo es algo más que fiesta medieval, hay historia en cada rincón, y los que somos amantes de la historia, lo apreciamos. No hay casa sin su escudo, lugar representativo, iglesia que no sea digna de mención y de fotografía.


Y tras parada para repostar, casi deshidratados, vuelta a Madrid, ansiosos ya de llegar a casa, con atasco en Móstoles, a la altura del centro comercial. El viaje, aparte de lo personal, increíble en cuanto a naturaleza e historia. Enamorado he vuelto, en todos los sentidos.

8 comentarios:

  1. Chiki, me alegro que disfrutaras y te sorprendieras, es que Cáceres y Trujillo son dos ciudades monumentales con un encanto especialísimo.
    besos y cuidadito con tanto sexo.

    ResponderEliminar
  2. que haces en Jaraíz, ya vete a madrid que si caigo y no estas podria morir! ... me salio verso :D besos!

    ResponderEliminar
  3. Bell, a mi me parecieron sencillamente impresionantes y mira que he visto mundo, jajaja, poco, pero selecto, es que los topes los han dejado Donosti y Barcelona. Pero de sexo nada ehh... que quede claro.

    Human Robot, yo por si caes por aquí, seguiré por Madrí.

    Bicos ricos

    ResponderEliminar
  4. Al igual que en tu post anterior sobre el viaje me ha encantado mucho muchérrimo. Yo así de viajes no tengo claro cual será el próximo, pero seguramente me vaya este verano a algún festival del extranjero que tenga un buen cartel, así compenso todas los buenos conciertos que me he perdido este año por culpa del trabajo, grrrrrrrrrr.

    PD: Vivan los polvos al aire libre!!!!

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Muy bonito, cari, por lo que veo te lo estás pasando de vicio... otros no tenemos tanta suerte y tenemos que trabajar.... grrr jaja un beso!

    ResponderEliminar
  6. Bueno, ya te dije que me encantaron a mi tanto Cáceres, como Trujillo y Plasencia, es curioso que no tengan tanta fama como otras ciudades y sin embargo no tienen nada que envidiar a ninguna..

    bezos

    ResponderEliminar
  7. Reikjavik; que viva... por mucho tiempo eso del sexo al aire libre, no sabes lo complicado que es eso en Madrid... y lo que lo echaba de menos.

    Sergio, jajaja, ya no me lo paso tan bien... que eso fue de hace un par de semanas, y no veas lo que ha cambiado el panorama en tan poco tiempo.

    Thiago, pues, poca fama tienen, sobre todo Trujillo, que mucha gente no sabe ni que existe el sitio ese en el mapa...

    Bicos ricos

    ResponderEliminar
  8. Veo que merece la pena, y muy mucho, hacer un viajecito por allí. Habrá que plantearselo, y ojalá fuera con alguien especial. Una tierra por descubrir.

    Un beso cielo

    ResponderEliminar