jueves, 22 de abril de 2010

SER BICHA Y NO MORIR EN EL INTENTO

Ayer he pasado por fin a la acción, ya soy oficialmente una mala persona, como la gente que me rodea. La relativa tranquilidad en mi piso ha durado poco, y como auguraban algunos lectores "te quedan dos meses muy duros". Pero me he dejado llevar por la situación y he decidido ponerme manos a la obra.

Cuando llegué a casa después de trabajar me encontré con mi casera, que me dijo que quería hablar conmigo. Le comenté que me habían desaparecido misteriosamente cosas de mi despensa, pero que por suerte, las desapariciones habían terminado, que podía dormir tranquila, y por lo demás todo en orden. Nos dijo que quería una reunión con nosotros para tratar sobre "gastos comunes" tipo papel higiénico o lavavajillas, y le dije sin más que yo no podría ir a esa reunión y que no me interesaba, que yo me había encontrado yo solito una solución ante el problema de que la gente gastase el papel higiénico y el lavavajillas, o el detergente y que nadie repusiese nada... mi solución, comprarme mi propio papel higiénico y demás. Así de cutre como suena. No se si se le quedó bien el cuerpo a la señora, pero desde luego, a quien se le quedó el cuerpo mal fue a mi esa misma noche.

Tras una tarde-noche de cañas llego, tengo mi discusión diaria con mi Billy Sive vía msn y luego, me pongo a dormir. A intentar dormir. Mucho ruido, pasan las horas, hasta las tres y media de la madrugada. Mientras, voces de una de las habitaciones, luces del pasillo siempre encendidas por las que me entra muchísima luz en mi cuarto, ruidos de cisterna descolocada que no se llena, más gritos en otra de las habitaciones, hay por lo menos dos invitados/as en cada una de las habitaciones, fiestas encubiertas a las que a mi no me han invitado, ni me han pedido mi opinión a tiro de miércoles. Se suceden las carreras por el pasillo y la gente vociferando. Yo, ya sin sueño, me levanto malhumorado, y me dispongo a fumar un cigarrillo en el balcón, de muy mala uva. Vuelvo a la cocina, hago un rápido examen ocular de mi despensa y de mi nevera, y ¡sorpresa! una lata extra de cerveza de 500 cl. en mi estante.

En ese momento, malhumorado, sin poder dormir, se me ocurre la estrategia bicha, pero de bicha mala, pensé por unos instantes en la lata de sardinas picantonas que nunca fue repuesta en mi estantería. Y me dije para mi mismo ¡Esta lata, aquí es una bendición! Rápida y sigilosamente la cogí, me metí en mi habitación y la escondí en lo más profundo de mi armario. Intenté dormir de nuevo, y el jaleo continuaba. En una de estas, salgo al pasillo, y pillo por banda a una de las chicas sudamericanas, amiga de mi nueva compañera de piso, borracha como una cuba, apestándole el aliento a alcohol, le pido que por favor, bajen un poco el tono, que necesito dormir que tengo que madrugar. Y la chica se me encara, mi compañera la aparta y le dice que se tranquilice. Intento volver a dormir. Me llama la alcoholizada a la puerta, e intenta abrirla, mientras yo, protegido con mi super cierre de seguridad. Lo intenta más veces. Cojo el teléfono y llamo a mi casera, a las 3:50. Apagado o fuera de cobertura. Me tranquilizo e intento dormir.

Al rato, las voces de la otra habitación se escuchan también en el pasillo, alguien se aproxima a la nevera, hacen recuento y ¡sorpresa! se dan cuenta de que les falta una lata de cerveza. Me reía para mis adentros y no dejaba de pensar en mis desaparecidas sardinas picantonas, hasta ese momento ignoraba de quien era la dichosa cerveza extra. Y al momento, más pasos y se dirigen a la habitación de las chicas alcoholizadas. Les piden la cerveza en tono amable y cordial, y ellas, lógicamente dicen que no la han cogido, pero comienzan a calentarse en la conversación. No se como termina la historia de la cerveza, quizá las chicas regalasen una cerveza a "los frikis de la Play hasta las 8 de la mañana", el caso es que a los chicos no los vuelvo a escuchar más, a las chicas algún paseo que otro al baño, alguna cisterna más y alguna voz fuera de tono. Y satisfecho por la fechoría que había hecho, y el mal rollo que había creado, me fui cayendo en los brazos de morfeo.

Me siento orgulloso por esta maniobra bicha. Pero, ¿quién sospecharía de mi? Si los chicos dudan entre un chico que intenta dormir y unas chicas alcoholizadas, parece que no hay demasiada duda. Las chicas podrían dudar entre alguien en pijama con cara de sobado y los jóvenes que probablemente hayan perdido la cuenta de las cervezas que se beben, también lo tienen claro. Mientras, yo jugaré a salvar el honor de mis sardinas picantonas y negaré todo culpando a unos y otros, y si es necesario, sacaré mi lata a colación.

Eso si, he cumplido el código de mi pasajero oscuro, "evitar ser cazado", y esta mañana, nada más levantarme se ha ido, la lata de cerveza llena, a un contenedor de camino al trabajo (una pena, por que si me pilla en fin de semana me la habría bebido enterita) ¿Se puede ser más bicha?

12 comentarios:

  1. jaja estás hecho un castigador eh! pobre, pero, te entiendo, esto de compartir piso cos descerebrados es horrible, y si encima hay mal rollo..., pero, alma de cántaro ¿tú para que te peleas con el billy ese...? lo tuyo son ganas de cabrearte de forma gratuita!! y cambia de piso que te vas a volver majara ahí... Besos!!

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  2. Pues yo me hubiera bebido la cerveza (lástima que no me guste) porque total, cuando salgo por ahí normalmente con cinco gintonics o lo que sea voy tan normal... Me gusta esto de tu lado malo eh?

    Besos.

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  3. ¡Tremendona! que miedo me das de cerca, de lejos eras un amor, ahora debo pensar que eres realmente.
    anda dame un beso bicharraco

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  4. uy el Sergio y tu sois del mismo sitio ¿os conocéis?

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  5. Sergio, pues si, difícil convivencia la que me espera, a estas horas ya están los frikis de la play a lo suyo... a mi que se vuelvan a dejar una cerveza donde no es.... jajajaja

    Reijkavik, yo la habría bebido también, pero no estoy acostumbrado a realizar tales fechorías, así que, me acojoné y me deshice de las pruebas, aunque cervecita, alguna a veces si que cae.

    Bell, yo un amor? jejeje que va, no pongas las manos en el fuego x mi, que yo no las pongo ni por mi, ya sabes, todos tenemos un pasajero oscuro...., sobre lo de Sergio, si, somos de cerquilla, pero Vigo no es pequeño, así que de momento... lo dejaremos en la incógnita de si nos conocemos o no.

    Bicos ricos

    Bicos ricos

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  6. jajaja te voy a llamar PIMPF EL JUSTICIERO DE LAS SARDINAS PICANTONAS XDDDDDDD No me parece ser bicha eso..me parece simplemente estar hasta la punta del nardo y en un momento de tal calentón decir ¡a la mierda!me parece genial...probablemente yo no lo habría hecho...pero quien sabe quizás si llegase a sentirme tan hasta los mismísimos también...xD

    Me he reído un rato con el relato de esa noche tan ¿surrealista? xD

    Un besoteeee justicieroooooo!!:P

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  7. Peor que surrealista Montxo.... pensé llamar a la policía local.... jajaja, que hubo un momento que me asustó la berraca esa alcoholizada.

    Bicos ricos

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  8. Naaah a esa un buen pollazo y fuera! XDDD que sagerao eres!!jaja a la policía dice..anda anda...

    un besoteee loquillo!:P

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  9. jajaajajj! ¡joer qué devaneos por tu casa!
    Yo pensé que al final las chicas se meterían en la cama con los chicos... que horrorizados de semejantes cuerpos irían a tu habitación a pedir asilo.. jajajaj! Y claro! entre asilo y asilo... todo quedó en besos en los hocicos!
    Veo que tu casa es muy muy interesante... jajajaj!
    ¿Queda plaza libre?

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  10. Por desgracia ya no, aunque yo hablaría con mi casera, y le pediría que para aceptar inquilinos cogiese una cinta métrica... y si no superan los 12 cms... que no los meta... que luego las difeerencias son abismales en la casa...

    Bicos ricos

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  11. jajaajaj!
    Bueno... tampoco exiges mucho... ese parámetro queda más que superado. Por eso... no hay problema... jajajajaj!
    ¡O sea...! Que con 20 cm. se entra ¿no? jajajajaja!!!!!

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  12. Con 20 cms hasta te puedo hacer un hueco en mi habitación, bueno... el hueco lo harías tu.... jajajaja, que digo hueco... boquete.

    Bicos ricos

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