domingo, 6 de junio de 2010

ANGELINES, TOCAR EL CIELO O NO(I)

Me resulta inevitable venir a Galicia y pasarme los días sin recordar a mi Angelines, por que siempre hay algo, algún comentario, o ella misma que me lo recuerdan. Hace ya muchos años de eso pero la recuerdo siempre en lo bueno y en lo malo. Si me preguntais por ella os diré que ella ha marcado mi presente desde hace ya tanto tiempo como la conozco. Si hoy estoy en Madrid viviendo y trabajando es gracias a ella, si hoy estoy con D. es también gracias a ella, a ella le debo un montón de cosas que me han marcado, como en su día también me marcó la relación que tuvimos.

En mi juventud pasé muchos años a dos velas, no se si es que no era guapo, o si era mi sobrepeso, o mi timidez a la hora de atacar, pero no me comía un rosco. Había tenido ya una novia anteriormente, pero había sido algo efímero, algo por cubrir expediente, no llegó a cuajar. Y un buen día conocí a Angelines. Trabajaba en hostelería, en un lugar donde muchos jóvenes de mi pueblo obteníamos nuestro primer empleo. Allí trabajaba también una de mis -por aquel entonces- mejores amigas, y aquella tarde a comienzos de verano fui a visitar a mi amiga. Ésta me llevo de ruta turística por el centro de trabajo, y me presentó a Angelines.

Angelines siempre fue muy especial, y por aquella época iba ya ella a sus cosas, marcando un estilo muy propio. En este caso su aspecto fue lo que más me llamó la atención y realmente no dejaba indiferente a nadie. Una chica muy delgada, con buenos pechos, o así me lo parecieron aquel día, una sonrisa increíble, pese a no tener unos dientes perfectos y su mirada entre pícara y tímida, con esos ojos negros azabache, que al final no resultaron ni ser negros ni nada. Pero lo que más llamaba la atención era su pelo, por que no es lo más habitual que una chica vaya rapada al uno o al dos, y tenga un mini flequillo. Su aspecto no era ni mucho menos masculino, pese a llevar el pelo tan corto, aunque no se si fue eso lo que me cautivó de ella. Pero me quedé con el gusanillo de ella metido en el cuerpo. Fui un par de veces más por allí, de visita.

Pasó un año aproximadamente, y llegando nuevamente el verano coincidíamos en las zonas de marcha del pueblo. Ella siempre acompañada de una chica obesa con cara de pocos amigos, y ella tampoco es que tuviese en general cara de tener demasiados. Pero yo siempre insistía a mi amiga para ir por los mismos locales a los que iba mi Angelines. Nos encontrábamos y hablábamos. A mi empezaba a creárseme un nudo en la garganta. Otras veces, me escabullía de la gente por verla y charlar un rato con ella y su amiga. Así, una noche ya muy de madrugada coincidimos en una discoteca de las que montan en verano en mi pueblo, rodeados de veraneantes desconocidos. Comenzó una encerrona. Su amiga se fue al rato al servicio y me quedé a solas con Angelines. Doble nudo en la garganta. Veía venir lo que imaginaba, tendría que dar el gran paso. Así pues, me envalentoné, y sonando una canción muy típica de aquel verano de 1995 di el gran paso:

- ¿Vamos a dar una vuelta por ahí?

Se hizo un silencio en mi mente y de repente todo el mundo giraba a nuestro alrededor. Angelines accedió sin rechistar. Dimos una vuelta por el local, lo que mi D. ahora denominaría "una putivuelta" y volvimos al sitio de partida. Era ese el momento, si o si, porque su amiga estaba a punto de llegar. Y solté la frase mágica:

- Pues no veo a mi amiga. ¿Vamos a buscar a la tuya?

Y en ese momento apareció milagrosamente su amiga, yo, sin argumentos y sin la intimidad necesaria le dije:

- Angelines, Rose, voy a ver si veo a mi amiga y me voy para casa, que mañana tengo que estudiar.

Había perdido una ocasión de oro de estar con una chica que me volvía loco desde hacía ya casi un año, por cobarde y me lamentaría de ello años después.

5 comentarios:

  1. A esas edades la mayoría somos unos tímidos absolutos. Anda que no he pasado yo veces por la situación que cuentas con Angelines. Lo piensas de mayor y te das cuenta de lo tonto que fuiste... y lo que puedes llegar a ser.

    Un beso (muy tonto)

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  2. Vaya, me gustó mucho la forma en la que lo relatas, porque resulta muy tierno. Yo no he tenido muchos momentos de estos en mi juventud, al menos si hubo alguno yo lo desvié de mi vida intentando que doliera lo menos posibles.

    Lo de las copas está hecho. El sabado que viene no hagas planes que nos vamos a disfrutar por ahí y a ver si conseguimos lo que tenemos que conseguir, jajajaj

    Un beso cielo

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  3. Yo es que siempre he tenido mucho morro para esas cosas jajajajajaja. Pero aunque antes era más cabra loca ahora siempre que me tiro a la piscina compruebo primero que esté llena. Que uno pasa de hostiarse.

    Biquiños con mel.

    PD: Ayer fue mi primer día de playa de este año aunque fue un poco accidentado (y no por lo que piensas eh? jajajaja. Pero ya haré un post con eso.

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  4. Bueno, cari, yo hasta me "casé" con una prima a los ocho o nueva años... Creo que todos pasamos por esa época de confusión... Aunque creo que ese aspecto de Angelines influyó para que te gustara, eh... quiero decir que los gays aunque antes no estuvieras seguro ya nos gustaban mujeres disintas a las que le gustaban a todos los demás chicos, no se si me explico, jaaja Yo recuerdo que tuve un montón de enamoradas de adolescente, pues yo de los 10 a los 15 era ideal de la muerte, un angelito precioso que volvía loco a todas las niñas, pues a mi me gustaban las raras, jajaj no las mas guapas, a lo mejor las de mas caracter o las que escribian ya poesía, cosas asi, jaaa.

    Yo creo que de alguna manera los gays o filogays ya buscamos más bien a amigas mas que a novias, jaaj Bezos.

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  5. Parmenio, pero eso me ha ocurrido siempre con las mujeres, como me cuesta entrarles... es que son tan complicadas... que necesitan un libro de instrucciones. Y con los chicos, aunque menos, también me ha ocurrido... aunque todo lo que he tenido... ha sido fruto del sexo... jajaja

    Alex, bueno, es que siendo jovenzuelo estas cosas siempre se ven con otra ternura, a mi hoy en día los fracasos me dan menos miedo, por que con mi Angelines aprendí que lo que cuentan son los éxitos.

    Christian, tendremos que hacer un club de blogueros sin bañador... yo me apunto, si quereis de presidente de honor con zinganillo de oro...

    Thiago, cari, estás totalmente equivocado con esa visión plateada de mi vida... jajaja, enamorado hasta las trancas de mi Angelines, nada de confusión, cuando la vi supe que ella era la mujer de mi vida, claro que con el tiempo conseguí que se dejase crecer el pelo y aunque intenté rebajarle el carácter eso ya fue cosa imposible. Pero yo de joven no tuve esa suerte... claro que yo, no se si lo he dicho en alguna ocasión, pero puedo hacer un post sobre ello, descubrí antes que era gay que que era hetero... con el tiempo, aprendí que las mujeres me encantaban.

    Bicos ricos

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