viernes, 9 de julio de 2010

ANGELINES, AHORA O NUNCA (II)

Continuo aquí el post sobre mi Angelines, mi ex novia con la que compartí seis años, y que resumiremos como podamos, este es el segundo post dedicado a ella, especialmente por que hoy he visto una foto suya con un chico que me saca una cabeza, y una foto en la que ella salía sonriente, que es mucho pedir, y como tengo hoy los sentimientos a flor de piel, por eso y muchas cosas más, vamos allá.


Aquel verano mi Angelines debió pensar o bien que yo era muy corto, o que no me gustaba, pero no hubieron más intentos ni por mi parte ni por la suya. Y llegó el duro invierno, la inactividad, el tedio, y nos fuimos perdiendo el rastro.

Un año después volvimos a vernos, y la vi más guapa que nunca, sentí que mi interés seguía siendo el mismo, y ya, a base de coincidir sábados noche, llegamos a un punto de amistad que a mi me tenía loco. Por un lado enamorado, y por el otro amigos, y el punto muerto. Mientras, sufrí al ver como uno de mis mejores amigos intentaba liarse con ella, yo la quería en silencio. Luego mi primo y mejor amigo se enamoró también. A mi se me complicaba la cosa, pero más se me complicó a la hora de la verdad.

La mejor amiga de mi Angelines bebía los vientos por mi, y yo inocente de mi, utilizaba la táctica de sermajoconlamejoramigadelapersonaquetegusta. El resultado fue enamorar a su mejor amiga, sin la menor intención, y ambas convencidas de que a mi me gustaba la amiga. Pero al igual que ocurre con las tormentas perfectas, las rachas en el amor son totalmente iguales, una vez estás en el ojo del huracán, pueden confluir en ti todo tipo de borrascas. Así me ocurrió a mi. De repente tenía cuatro admiradoras, pero mi Angelines apenas asomaba la pata.

Una noche, en mi cumpleaños, recibí una llamada, era la amiga de mi Angelines, que decía que tenía que hablar conmigo de algo importante. Me lo olía, me llevó en su coche, a un sitio apartado, buscábamos un pub tranquilo en el que hablar, pero su coche iba en dirección picadero, yo, asustado la convencí de que el mejor camino para llegar al pub sería en otra dirección, y una vez conseguí que llegásemos al pub hablamos largo y tendido. Fue directa, me preguntó quien me gustaba, y yo fui directo también, le contesté que me gustaba Angelines. Esta chica comenzó a atar cabos.

A los pocos días se dió por fin la tormenta perfecta, en una discoteca de moda en aquel pueblecillo, el de mi Billy Sive, me surgió la posibilidad de acercarme peligrosamente a una de mis amigas, unos picos de oro y un breve lío con una de mis admiradoras. No contento con ello, y tras una larga temporada de sequía me escaqueé un rato a la barra de la discoteca para pedir una copa, allí estaba otra del grupo, también admiradora mía (resultado del arduo trabajo a lo largo del verano), y se repite el proceso del pico de oro, entre chistes, gracias varias y bailes, y llega el momento tenso, o el ojete del huracán. Se acerca a mi, con cara de muy pocos amigos la mejor amiga de Angelines, que me pregunta que a qué juego. Me escabullo como puedo antes de que se monte una trifulca. Y por otro lado me aparece mi Angelines. Entre el alcohol, y el ritmo frenético de la noche (por que nunca me había visto metido en tal Lío en Río) esperé a ver que era lo que Angelines me tenía que decir, con su cara de pocos amigos, como siempre:

- Oye, tú, que te veo de aquí para allí, con unas y con otras, ¿es por darle celos a mi amiga? ¿Quien te gusta?
Otra vez se me paró el reloj, la gente comenzó a girar a nuestro alrededor, era el momento, ahora o nunca, me envalentoné y le dije la frase que me valió estar seis años con ella.
- A mi me gustas tú, que me tienes loco desde que te conozco. ¿Quién si no me iba a gustar? ¿No se me nota?
- Ahh - titubeó un rato - ¿así que yo? ¿y no sabes decírmelo antes? ¿Tú sabes el tiempo que llevamos perdido?

Y nos fundimos en un beso. Yo me sentía mejor que nunca, más pletórico, más feliz, no me importaba nada ninguna de las otras chicas, era como si a nuestro alrededor la gente estuviese lanzándonos pétalos de rosas y aplaudiendo. Me cogió de la mano y me llevó fuera de la discoteca, por esto de no hacer ciertas cosas delante de su amiga. Y allí charlamos largo y tendido, y continuamos los besos y abrazos ininterrumpidos y tanto tiempo esperados.

8 comentarios:

  1. jaj pasas de javieres a angelines sin solución de continuidad... Creo que angelines tenía mas pelotas que tu, cari, jajaaj Pero bueno, ya has conseguido que te veamos como el típico carretanenas que las va enamorando a todas, jajaaja.

    ¡Seis años aguantaste con Angelines? pero al menos conseguirías que se afeitara el bigote, no? jajajaja


    Bezos.

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  2. Weno, Javier era tema de ayer, hoy por lo que ya he comentado le tocaba a Angelines, que me ha entrado una vena celosilla. Como es eso de carretanenas?? Que yo en mi vida he tenido mucho éxito con las mujeres, alguno que otro, exceptuando esa gran noche triunfal. Seis años, hijo, seis, pero mi Angelines bigote no tenía, lo que tenía era el pelo cortito, aunque por esa época ya lo llevaba a la altura de las orejas.

    Bicos Ricos

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  3. ¿Angelines es negra?
    te quiero rey celta.

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  4. Si es que tienes un gran corazón aunque seas un poco golfo, claro que una cosa no quita la otra. Yo a veces me acuerdo de Eli y de Diana (más de Diana porque somos compañeros de piso) pero sólo es nostalgia, que yo hace ya tiempo que cambié de acera y estoy muy bien así.

    Biquiños con mel y Barrio Sésamo.

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  5. Si si, rompiendo los corazones de las mozas uno detrás de otro. Que pillín el tío, y encima utilizando tácticas, no se si apropiadas, para camelarte a la novia. Y nunca hubo pensamientos de boda?

    Un beso cielo

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  6. "?Sabes cuanto tiempo llevamos perdidos?" Me encató esa simple frasecitaaaa!

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  7. Yo también tengo algunas historias con chicas en mi pasado, pero prefiero olvidarlas jajajaja. Saludos Pimpf

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  8. cuanto tiempo llevamos perdiendo por no atrevernos a decir las osas claras... mientras hacemos a otr@s sufrir sin razón. Me alegro por Angelines pero ni me atrevo a pensar como se han acordado de ti las otras aquella noche jajaja

    me ha encantao la historia :-)
    y me hace gracia que te sientes celosillo... siempre nos pasa con grandes amores pasados que aunque yo no les queremos se nos hace raro verles con otro ¿no?

    Strange Love Kisses

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