sábado, 31 de julio de 2010

FRÍO DE VERANO

Parece como si estuviese diciendo algo imposible, y más estando en Madrid, estos últimos días de mes he notado el frío del verano. Tampoco es que haya hecho frío, si de los 30º no hemos bajado durante el día, y por la noche, 24º me parece buena temperatura. Solo que ni ayer, o anteayer o días atrás no he tenido a nadie para contarle que tiempo ha hecho por Madrid, no he podido comentarle a nadie que siento frío, que tener el corazón helado me ha provocado una sensación térmica horrible, la sensación de la más absoluta soledad.

No es la primera vez que siento algo similar, de hecho, me ocurrió en su día en invierno, a primeros de año, pero claro, por aquel entonces, todo frío que sintiese estaba solapado por el frío que hacía en la calle, y ni que decir tiene que ni los calentadores de gas me habrían dado el suficiente calor que necesitaba, y mi cama fue mi aliada durante muchos días, esperando que arreciase el temporal, con miles de mantas encima, traídas de Galicia, con el pijama de lunares que me regaló mi abuela y las sábanas de franela que en su día compramos mi madre y yo en Portugal.

Pero en primavera vino otra vez el frío, el frío primaveral, escondido con vientos polares y vientos atlánticos provenientes de lugares tropicales, que amainaron para que el Jerte tuviese su floración, aunque más tarde de lo previsto, no ha llegado a ser una floración forzosa, pero a fin de cuentas los cerezos en flor florecieron finalmente.

Casi he rezado suplicando que llegase pronto el final de mes, y con él las vacaciones, a Galicia, donde se que este verano no están teniendo queja con el tiempo, pero que pese a todo, donde se que aunque diluviase, o aunque hubiese un bajón térmico estaría por lo menos arropado y sintiendo el calor de los míos. Ayer, por suerte he comenzado a comprobar que en casa tengo ese calor que necesitaba, el que pondría las estaciones en su punto, con la temperatura correspondiente. Ahora si ha comenzado el verano, y aprovechando tanto calor como voy a recibir estos días, guardaré algo para que el otoño venga con vientos alisios, que hagan que las hojas marchitas se despojen y mantenga los pequeños brotes verdes que en árboles de hoja perenne debieran crecer, no sea que el invierno venga otra vez con frío.

Bicos Ricos

3 comentarios:

  1. ¡A darse bañitos en la mar! que eso pone los ánimos de puta madre.

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  2. Estos días acá si que están fríos, ya quisiera yo un poquito del calor de verano que tienen ustedes de sobra. Saludos Pimpf y que disfrutes de tu familia :)

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  3. Mucho animo.... La verdad es que leyendote muchas veces, me da hasta cosilla que estés tan solo en Madrid, no se, pero es una sensación que tengo y no puedo controlar.. mucho animo, mucha fuerza en estos momentos.. ya veras como todo se va arreglando poco a poco y los días de invierno no son más que un mal recuerdo.

    Un beso cielo

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