domingo, 11 de julio de 2010

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO

Debo comenzar el post alabando a una de mis películas favoritas del cine español, con un jovencísimo Gabino Diego y una excelente Amparo Soler Leal, y acto seguido al post en si, por petición popular de Adrianos en contestación a un comentario en un post suyo.

Aprendí a andar en bicicleta con una BH de las de toda la vida, cuando tenía yo aproximadamente ocho años, a base de tortazos varios, y sin ruedines, que por aquel entonces a los chicos de barrio que aprendían con ellos se les consideraba "unos finolis". Así me caí yo mucho tiempo y no tuve mi primera bicicleta hasta cumplir los diez años. Una BH de cross, de los que tenían sillín en forma de L y que te dejaban la entrepierna fina con aquella "suspensión" que realmente no existía. La bicicleta, a base de utilizarla fue descomponiéndose, y en el futuro de mis padres no pasaba la idea de comprarme bicicleta nueva, y con catorce años la di por perdida, pese a utilizar coca-cola en sus radios para eliminarles el óxido.
Tuvieron que pasar casi quince años para que tuviese bicicleta propia, comprada con el sudor de mi trabajo, una preciosa bicicleta negra con todo lujo de detalles en un presupuesto no muy modesto, aunque sin caer en excesos innecesarios. Compré la bicicleta en verano, en un mes de agosto, a mediados, cuando apretaba todavía el calor en Galicia, y la estrené, vamos que si la estrené. Los dos primeros días, paseos de toma de contacto, y recordar aquello que no se olvida, a montar en bicicleta. El tercer día fue mi primer paseo largo, y no lo olvidaré jamás. Anochecía aquel 22 de agosto de 2006, y cogí mi cámara de fotos para fotografiar las preciosas puestas de sol de mi pueblo, y me fui a las afueras, a lo que yo conozco como "mi pequeño paraíso". El ocaso impecable, y en medio un barco pesquero con sus redes tendidas con el sol de fondo, cercano a desaparecer. Decidí volver, y todavía había luz del día, le quedaban unos 20 minutos para anochecer.
Y allí estaba mi arcén, en una línea recta, y yo pedaleando con el piñón pequeño y la catalina grande, los coches pasaban a mi lado, mientras la brisa del mar me pegaba en la cara y de repente, si, de repente la rueda trasera patinó con la gravilla lo cual hizo que se desestabilizase el manillar y la rueda delantera con él. Esto provocó que Pimpf saliese disparado hacia la acera, como si fuese Supermán, en un momento de angustia que no duró ni dos segundos pero en los que Pimpf vió pasar uno y cada uno de los momentos más importantes de su vida a modo de diapositivas, mientras pensaba en la mejor forma de caerse al suelo, evitando un mal mayor.
Mientras veía la primera comunión me di cuenta de que iba a caer encima de un brazo, por lo que pude levantar lo suficientemente dicho brazo, y ya cuando repasaba mentalmente mi primera pandilla de amigos de la adolescencia me di cuenta que lo siguiente que chocaría contra el suelo sería mi mandíbula, y antes que romperme los dientes decidí girar la cara. Cuando pensaba en mi primera novia, B., pensé que al levantar el brazo, mi muñeca quedaba vendida y puse las manos en el suelo. Y fue en ese momento cuando me acordé de mi ex Angelines, mientras mi rodilla tropezaba de lleno contra el suelo. No siendo suficiente recordé el día que Angelines y yo lo dejamos, fue cuando giré la muñeca para no hacerme más daño en la mano. Por último, pensé en el día que había conocido a mi Billy, aproximadamente un mes antes del fatídico 22 de agosto, y ahí ya me vendí del todo, apoyando la cara en el suelo.

Creo que no hubo parte de mi cuerpo que no sintiese el tremendo golpe que me di. Al momento bajó un señor de su coche, mientras yo estaba tendido en el suelo, pensando en que ya no tenía más diapositivas por repasar. Quería ayudar a que me incorporase, pero conseguí hacerlo solo, me preguntó si quería llevarme al centro médico, a urgencias, y solo atiné a decirle "me ayuda a poner recto el manillar? Es que me duele un poco el brazo". Conseguí ponerlo recto, o casi recto yo solo, pues el insistía en llevarme al médico. Le di las gracias y monté en la bicicleta otra vez y subí hacia mi casa. Cené con cierto dolor en el brazo y luego me llevaron a urgencias.

Parte médico: Contusiones y heridas por todo el cuerpo, ello incluye, costado, ambas manos (palmas y reverso), un hombro, una herida gorda en una rodilla, mandíbula, mejilla derecha bordeando el ojo derecho, el otro costado, el brazo izquierdo, y lo peor de todo, una fisura en el radio que me tuvo dos semanas escayolado, dando más pena que otra cosa.

Así que, ya sabeis, si me invitais a dar un paseo en bicicleta, por vuestra salud, que no sea en un tándem.

11 comentarios:

  1. Vale, ahora es cuando tengo que hacer una confesión: no sé montar en bicicleta, de hecho nunca he tenido una. ¿He sido un niño sin infancia?

    Biquiños con mel.

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  2. Pues claro que has sido un niño sin una infancia del todo completa, claro que en ese sentido puedes decir que nunca te has roto nada por montar en bici, aunque tengo que decirte que es una gozada, mientras no te caigas, claro.

    Bicos Ricos

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  3. Buenísima historia Pimpf, me recordaste a S, mi mejor amigo, a él siempre le gustaron mucho las bicis, las reparaba, limpiaba y esas cosas. A mi en realidad sólo me gustaba andar muy, muy rápido en tramos cortos, sentir el viento en la cara y después tumbarme al suelo con principio de ataque asmatico jejejeje saludos.

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  4. Me creerias si te digo que Yo no se andar en bicicleta :$.. alamenos me he salvado de un accidente... besos :)*

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  5. La de horas que he pasado yo encima de una bicicleta. Bicicleta y verano eran dos palabras que iban juntas. Inseparables. Junto con caídas ;)

    Todavía no se como sobreviví a una infacia en la que hice todo tipo de locuras con la bicicleta. Una BH roja...

    Un beso (con cicatrices)

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  6. JAJAJAJA sorry, pero ya me imagino eso de caerse y recordar todo lo q le he pasado en a vida

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  7. jaja que terrible, cari... Yo nunca me he caído de una bici, pero tampoco nunca tuve una bici nueva, que siempre las he heredado de mis hermanos y eso me tiene un poco traumatizado, creo.. igual soy gay por eso, pq nunca me compraron una bici nueva, jaajaj


    Bezos.

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  8. G-boy, entonces tu eres otro desastre como yo en la bicicleta?? Alma de cántaro, es que con asma solo a ti se te ocurre.

    Human Robot, te creo, hay mucha gente, por lo que estoy leyendo que no lo sabe, pero una vez aprendas, es algo que no olvidas jamás.

    Parmenio, es que tu a mi me parece que eras del estilo Verano Azul ¿verdad? Como Quique, que se rumoreaba que era gay... jajajja

    Damian, a ti no te ha pasado eso de ver tu vida en diapositivas???

    Thiago, luego... si tu teoría es cierta... yo soy gay por lo mismo?? Claro que tuve una bicicleta más tarde... luego, tendrá algo que ver con la bisexualidad??

    Bicos Ricos

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  9. jajajajaja no andas desencaminado Pimpf ;) Mi infancia setentera y ciclista recuerda bastante a los veranos color pitufo... pero sin Chanquete ni Julia.

    No sabía que Quique era gay... Si lo llego a saber... ¿ves como me faltaban referentes? ;)

    Un beso (no nos moveran)

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  10. ¿te llevo en la cesta? como eres tan chuquitín

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  11. yo aprendí con una orbea. jajajjaj que antiguo jajajaj las bicis siempre me han gustado y recuerdo mucho esos veranos en mi barrio con las bicis. Me encantaba montarme historias... uf, que recuerdos jaja

    Un beso cielo

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