miércoles, 21 de julio de 2010

Xacobeo 2004. CP. (I) Tui-Redondela

Este 2010 es año Xacobeo, eso significa que el 25 de julio, festividad de Santiago Apostol cae en domingo, y Galicia envuelta en el tutum revolutum del turismo hace unas campañas extraordinarias para que todos acudamos a Santiago de Compostela por esas fechas, o durante todo el año. Por ello se ha recuperado la tradición secular de recorrer a pie, caballo o bicicleta el camino hasta la tumba de Santiago el Mayor o Santiago el de Zebedeo el apostol de Jesús de Nazaret.

El último año santo había sido en 2004 y yo fui uno de tantos peregrinos que hicieron el Camino, como buenos peregrinos, caminando 100 kilómetros para conseguir la Compostela, que es la acreditación como peregrino. Nosotros elegimos el Camino Portugués, por su belleza singular y por ser el que pasa más cerca de nuestras casas.

Así pues, un grupo integrado por un jovencito Pimpf con tan solo 26 años, Angelines por aquel entonces novia de Pimpf, F.y M. amiga y prima respectivamente de nuestro héroe decidieron hacer el Camino de Santiago partiendo de Tui, justo en la frontera de Portugal con España. Para ello se prepararon arduamente, un mes antes, compra de calzado cómodo y apropiado para rutas de senderismo, obtención de las credenciales de peregruinos en Tui, adquisición y preparación del reparto de cosas a llevar en las mochilas con el fin de no cargar con pesos excesivos. Y todo ello con la inestimable ayuda de O.K. por aquél entonces novio de F. en labores de avituallamiento.

ETAPA 1: TUI - REDONDELA


Un lunes de finales de noviembre de aquel 2004, cuando todavía no había salido el sol, O.K. acercó a nuestros intrépidos peregrinos a Tui, sede del arzobispado Tui-Vigo hasta la catedral desde donde comenzaría el calvario del cuarteto aventurero.


Entre risas y bromas comienza justo al lado de la catedral de Tui la etapa con esos 28,9 kilómetros discurriendo por las calles empedradas de Tui y pasando por un precioso y verde paisaje por donde varios siglos atrás San Pedro Telmo había hecho peregrinación también cogiendo unas fiebres terribles a su paso por Ribadelouro, a orillas del río Louro, en lo que ahora se conoce como Ponte das Febres o Ponte de San Telmo, en uno de los parajes más bellos sin duda de todo el camino, hasta que comienza lo que decidimos llamar "la pesadilla", y no es más que atravesar todo el polígono industrial de O Porriño, por carreteras asfaltadas donde los pies comienzan a sufrir de lo lindo. Casi tres kilómetros de industrias hasta llegar a O Porriño, lugar donde decidimos hacer la primera parada para el segundo desayuno del día y firmar nuestra primera credencial, en el Ayuntamiento de Porriño, a riesgo de que nos puteasen de ventanilla en ventanilla. No fue así, pero a la salida del Concello tuvimos un encontronazo con un señor que nos terminó llamando vagos y nos pedía que fuesemos a trabajar, con cierto cabreo por nuestra parte solo atinamos a responderle también con insultos. Fue sin lugar a dudas la experiencia más negativa de los cinco días de aventura.


Sigue el camino en dirección Mos, un pequeño concello situado a poca distancia de O Porriño, allí, con los pies ya llenos de ampollas tuvimos la primera lesión seria, M. sacó un tendón del sitio en el dedo pulgar de la mano derecha al realizar un movimiento extraño con la mochila. Pensamos que se quedaría allí, por el dolor, pero el tesón hizo el resto. Y comenzamos la subida por la Costa dos Cabaleiros, algo así como un calvario pero de cerca de cinco kilómetros hasta llegar al Chan das Pipas, una llanura en lo alto del monte donde comimos en un restaurante barato, bocata, café y un poco más de ruta hacia el destino final de estapa, Redondela, pasando por algo que en principio nos hizo ilusión, pero terminó por lesionarnos definitivamente, pues tan larga había sido la subida como ahora tan empinada era la bajada desde Chan das Pipas a Redondela, tanto que hacía daño en las puntas de los pies ya lesionadas con ampollas, y tuvimos que bajar de lado, o de espaldas por no destrozar de todo los pies. A ello se sumaban múltiples tirones, y es lo que tiene esto de ser peregrino sin estar acostumbrado a hacer ejercicio antes.

Llegada a Redondela donde nos esperaba el albergue, en un pequeño pazo situado en el centro mismo de la ciudad. Un albergue coqueto y mono. Allí nos encontramos esa misma noche, compartiendo albergue con un señor que rondaba los sesenta, su mujer y una tía de ambos, tía Josefina, de setenta y pico años y a los que habíamos sobrepasado a la altura de Mos. Volveríamos a coincidir con ellos.

Una ducha en el albergue, unos sandwiches y unos refrescos y unos cafés y pronto para cama, que estabamos agotados del esfuerzo, y con los pies destrozados, sobre todo yo. Esperando que amaneciese para la segunda etapa, que nos llevaría hasta Pontevedra.

8 comentarios:

  1. Te advertí que no te pusieras los peep toes, pero no me hiciste caso. Este años como vienes conmigo te pondrás las aerodinámicas fashion total e irás mejor. además te llevaremos entre D y yo como mereces ....

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  2. jaj cari, pero quién te mandará... con angelines y dos amigas, mira que monas las cuatro, jajaaj Cari, así que ahora debes andar por los 30, no? Igual ya lo habías dicho en el blog, pero bueno, hoy se me ha ocurrido echar las cuentas...

    Y bueno, conmigo que no cuenten, no creo en la iglesia ni en dios ni en santos, como comprenderas no voy a ir a hacer el chorras andando como un loco pa que luego tenga una experiencia mística que me convierta a la religión verdadera, jaaja. Pero si dicen que ni siquiera está allí mi tocayo... Por cierto aprovecho a decir desde aquí que el próximo día 25 de xullo es SAN TIAGO...¡No digo más! jajajaj


    Bezos.

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  3. Los santos los celebran los creyentes ¿no Pimpf?
    Para los que detestan a Dios y a todos sus muertos y vivos, es un día tal cual, se les puede escupir a la cara ese día como cualquier otro ¿no?

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  4. Ay, Bell, que hay una parte que no has pillado... que mi D. no me va a llevar a ningún lado ya... pensaba llevarlo a Santiago yo... pero en coche.

    Thiago, cari, el único católico practicante del grupo era yo, luego dos agnósticas y la otra que pasaba de unas cosas y otras... créeme cuando digo que lo del Camino es algo más allá de cuestiones religiosas y misticismos... es toda una experiencia, y además termina en Galicia y en Santiago, que bien valen una misa (como diría Napoleón), jajaaj aunque no, que bien valen una visita.

    Bicos Ricos

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  5. Mi madre está haciendo este año el Camino de Santiago con el granadino imbécil. Yo la verdad es que nunca me lo he planteado pero de todas formas soy profundamente ateo.

    Biquiños con mel y tiritas para los pies.

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  6. jaja qué gracia!! Mi pueblo se llama La Redondela! Siempre me ha llamado la atención ese pueblo gallego, que además tb es costero y atlántico, pero no sabía que tb tenía una ruta pa Santiago, desdeluego que si hago el camino alguna vez, será pasando por Redondela pa calmar mi curiosidad, y claro, continuar el camino, jejeje

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  7. Si relatado suena emocionante, me imagino vivirlo!...He oído mucho de ese recorrido, quién sabe si alguna vez cuando me de un viaje por Europa me de por recorrerlo, Cariños Pimpf

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  8. Christian, repito, lo de hacer el camino no es solo por cuestiones religiosas, si no, de que se iba a meter la Xunta a organizar todo este trifostio...

    Manué, hombre, Redondela no es que sea impresionante, tiene aún así sus cosillas, el viaducto del tren, alguna iglesia, y las vistas a la ría de Vigo, con el puente de Rande presidiéndola, y claro, como no, el lazareto de San Simón... vale la pena, así que, ánimo con el camino, que no quede solo en un proyecto.

    G-boy, vivirlo es mejor que relatarlo, y no tiene nada que ver con la peregrinación del Rocío ni cosas similares.

    Bicos Ricos

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