miércoles, 25 de agosto de 2010

COSTA DA MORTE

Amanecimos en Neaño, más bien amanecí yo que me bajé a desayunar ya que D. apenas había dormido por la falta de costumbre de dormir juntos en el último mes, muy romántico y todo lo que querais, pero nada práctico, y a la hora, tras leer la prensa fui a despertarlo para irnos, que la jornada que nos esperaba era maratoniana.

Salimos pronto hacia Malpica de Bergantiños, que el día anterior nos lo habíamos dejado atrás y queríamos ver las Sisargas. A mi Malpica me recordó totalmente a Bermeo, con menos barcos pero en su esencia, bastante parecido. Allí desayunamos, yo por segunda vez y tras un breve paseo, ya que no hay mucho que ver, nos fuimos a ver las Islas Sisargas y el faro que había por allí.


Sin mucho tiempo salimos hacia Corme, donde veríamos A Roncuda y el faro que hay allí, en una de las imágenes típicas de Costa da Morte, con sus cruces blancas. Corme es otro pueblecito pesquero que tampoco tiene demasiado que ver, y lo que nos llamó la atención fue la tranquilidad del mar, teniendo en cuenta la fama de mar bravo y de olas que allí hay, pues con este anticiclón que se instaló en Galicia este verano, ni la Costa da Morte era tan mortífera como parecía.


El viaje continuó hasta Laxe donde apenas paramos más que para disfrutar de las vistas de su enorme playa, y decidimos que con el tiempo justo que llevábamos lo mejor sería ir hacia nuestro destino, así que, de camino a Muxía paramos en Dombate, para ver su dolmen, la mala suerte hizo que el dolmen llevase años en obras y la chica muy maja que daba información nos enseñase unas láminas con sus pinturas.

Paramos en Vimianzo, un pueblecito interior donde hay un castillo que han arreglado para el turismo y le han colocado allí varios talleres de artesanía, orfebrería, cestería, señoras haciendo encaje de bolillos y demás, lo que nos hizo decidir no ir a Camariñas pueblo, pero si parar al mediodía en el Cementerio de los Ingleses, en un sitio perdido en la costa de Camariñas, donde hay una playa impresionante que creo que es un paraíso perdido del surf por que las playas están casi vírgenes. El cementerio de los ingleses, después del complicado camino te parece un chasquito, claro que valoras las desgracias del Serpent donde fallecieron 173 marinos ingleses y te da un poco de repelús.


Rápidamente a Muxía, donde visitaríamos el Santuario de Santa María da Barca, muy conocido en la Galicia esta profunda de santuarios, romerías y cantigas. Comimos en Muxía, en un sitio peculiar, mezcla de gallego con sus centollos gigantes adornando las paredes y cordobés, con su ambiente de flamenqueo, y la música, la música era capítulo aparte, por que sentías como si estuvieses en una feria de pueblo o escuchando los grandes éxitos de los casettes de gasolinera. El Santuario era como yo lo esperaba, con su faro al lado y las famosas piedras, la de Abalar, la de Os Cadrís, la de Os enamorados y otra más que no recuerdo, vamos, tontás pero que la gente les tiene mucha fe, y yo que quieres que te diga, si dicen que la fe mueve montañas, en este caso, piedras.


De Muxía a Finisterre, con lo que concluiríamos la ruta por la Costa da Morte, Finisterre, el fin del mundo como se ha conocido siempre a lo largo de la historia, vas allí con el peso que tiene saber que estás en un lugar considerado mágico y el sitio te encandila, por la paz que desprende, y por lo increíble de su paisaje, hacia un lado confundes la línea del horizonte entre la mar y el cielo, hacia el otro, ves a lo lejos la entrada de la ría de Cee. Así pues, puedo decir que he llevado a D. al fin del mundo, que se dice rápido. ¿Se puede pedir más?

Si, rumbo a Santiago, para dar un paseo rápido y ver lo que es fundamental, casco antiguo y catedral. Santiago está llenísimo de turistas, y es una pena por que hay que hacer cola para entrar en la catedral y poder disfrutar de su Portico de la Gloria. Tras un par de horas, nos volvimos a Vigo, a cenar en una de las mesas de la playa de Samil, y de ahí, para casa. Fin del viaje.

8 comentarios:

  1. No dudo de la fama de la "costa da morte" pero vista desde aquí es preciosa. Esas cruces blancas desprenden el sentimiento de peligrosidad de la costa, pero a la vez la sensación de respeto de las gentes por el mar.

    Muchas gracias por este viaje.

    Un beso (desde el fin del mundo)

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  2. Si, los que somos de allí, o de cerca sabemos de la peligrosidad de sus aguas, de sus olas y rocas y de naufragios y demás vidas perdidas, pero ver el mar con tanta calma, parecía como si nos quisiese engañar y lavar su imagen.

    Bicos Ricos

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  3. Jopetas, te has recorrido galicia enter con D. que bonito.... "los dos cogidos de la mano, por las calleeeesss, eeeehhhhh". jajajaj O no? jaja, Así que dormir con alguien es un coñazo...??? bueno, imagino que segun el ancho y largo de la cama, no?

    Un beso cielo

    PD. No curres tanto, por favorrrrr

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  4. Ufff, no, que trabajar puede matar.. solo hay que ver las estadísticas de accidentes laborales, sin embargo, de dormir la siesta nadie. Lo de la incomodidad, bueno, no lo es, aunque como solo no se duerme, era la falta de costumbre tras este mes de... ¿vacaciones?

    Bicos Ricos

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  5. Te deberían contratar en el national geografic.

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  6. No, no, no, y no Pimpf, que no estás en el fin del mundo, hasta que vienes por estos gélidos lados jejeje. Yo con M ya nos hemos especializado en dormir juntos y abrazados aunque sea verano, es cosa de práctica jeje. Cariños para ti, sigo esperando la imagen ;).

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  7. JAJ Un bonito recorrido que te ha dado mucha vidilla, cari, jaja. Es verdad que estos días ha estado el mar como nunca...¡hasta caliente y todo! jaja Cosas do cambio climático, digo eu.


    Bezos.

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  8. haces muchas referencias a diferentes lugares, demasiado q satura, cuando creo q debiste enfocarme en como la pasaste durante el trayecto

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