domingo, 8 de agosto de 2010

HISTORIAS DE PLAYA. MIGUEL

Sabeis que soy fan de mis rocas de pensar, allí donde me pongo sin bañador y me mojo los bajos en charcas por que suele haber oleaje. Es mi sitio natural e íntimo donde descanso. Sin embargo a veces me muevo un poco de zona, dependiendo de las mareas, por aprovechar las zonas más tranquilas, y dependiendo del calor también, para bañarme más a gusto. Hay muchas rocas, y las hay donde hay mucho más cancaneo, allí estuve anteayer, y advierto, no fui a cancanear, solo buscaba una zona más protegida del viento.

En estas rocas había más gente, varios abueletes sin bañador tocándose, y algunas novedades más jóvenes de más o menos buen ver, ya es cuestión de gustos. Me tumbé boca abajo un rato para echarme una siesta y cuando me desperté llegaba por allí Miguel. Miguel es un chico de mi edad, del mismo barrio de mi abuela y nos conocemos desde que somos niños. Alguna vez pensé que podía ser gay, pero su vida siguió el ritmo de muchos jóvenes de mi edad, novia, boda, e incluso algún crío. Hace un par de años lo vi por las rocas y me dije "uhm, sin lugar a dudas, este chico es gay", no estaba desencaminado. Aquel verano me rondó varias veces, no dejaba de vigilarme entre las rocas, y es normal, valga mi modestia. Ese día se fue acercando, con miedo, y como lo conocía desde siempre, lo saludé, y como seguía fijándose en mi "cosita" pues, no pude evitar ayudarle en su labor, y fue tocarme un poco y al rato ya lo tenía ahí en plena labor.

Cuando terminamos de juguetear, él me dijo "es que me corro rápido, con los nervios, ya sabes", le contesté que si, que era normal, luego, añadió y yo reproduzco para mi autobombo "es que como la tienes tan grande y de esto no se encuentra todos los días..." también le dije que era algo normal. Y como se quedó sin mucha más conversación le añadí yo "puedes estar tranquilo, que esto no sale de aquí, ya me conoces y sabes que soy muy discreto para todo", se tranquilizó, fumamos un cigarrillo y se fue.

Anteayer volvió a hacer lo mismo, se acercó, y escondido entre las rocas me vigilaba, buscaba el ángulo donde yo menos le viese y él más controlase mi paquete, no hice ningún tipo de acercamiento, él fumó un par de cigarros, nervioso, y finalmente, ante su incapacidad para acercarse a mi fui a junto de él, le dije "Miguel, te cuesta eh??, hay confianza, puedes acercarte, pero te advierto que esta vez no te vas a correr rápido, no vamos a hacer nada, te dejo mi teléfono y si necesitas hablar de esto, que veo que te carcome un poco por dentro, por que te cuesta hasta hablar, me llamas, quedamos en un sitio tranquilo sin que nadie nos vea y charlamos". Dió sus últimas caladas al cigarrillo y anotó mi teléfono. Le añadí muy sobrado yo "esto, apenas lo sabe nadie, y todos nos conocemos en el pueblo, a mi me gusta que siga siendo así, y se que tú no dirás nada, yo tampoco lo voy a hacer, pero me lo tomo todo de una forma más natural, es algo que me apetece hacer, me gusta y lo hago, me privo de muy pocas cosas, primero asumir, y luego, disfrutar".

Y así fue nuestro breve encuentro en las rocas, en las de pensar no, en las de cancanear, pienso en Miguel y aunque ocultándolo casi siempre, nunca me he visto incómodo y supongo que él, estará sufriendo cada vez que disfruta con un hombre.

Bicos Ricos

9 comentarios:

  1. Es que hay gente , mucha mas de lo que pensamos, que lo viven como una autentica tragedia.

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  2. Mira que es una pena vivirlo de esa forma, de hecho ni siquiera son protagonistas de su propia vida, sino meros espectadores porque ni están contentos con su condición ni con la doble vida que se ven obligados a llevar.

    Biquiños con mel.

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  3. Pobre tío!...y mira las playas como son por allá, a mí ni se me pasaría por la mente hacer ago semejante sin cuatro paredes que me protejan....Saludos querido Pimpf, veo que te la sigues pasando de lujo y eso me encanta!.

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  4. Pues imagino que el pobre lo estará pasando mal, pero mira, al menos se atreve a ir hasta allí, cosa que yo no se si me dejaría hacer o no... ya sabes... bueno, si puedes ayudarle, esta bien.... que siempre vienen bien unas manos expertas... jajaaj

    Un beso cielo

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  5. Bell, muchísima gente lo vive como una tragedia, y yo creo que tiene que ser algo más natural, otra cosa es ya si está casado, que no se lo he preguntado.

    Christian, es jodido, estar en el armario tampoco es gusto de nadie, pero encima no vivirlo como se debe, o no aceptarlo, eso es muchísimo peor.

    G-boy, pues tienes que probar al aire libre, a mi me encanta, no te voy a negar que en una cama sea todo más cómodo, pero al aire libre... no se, es como ir a un autocine, supongo.

    Alex, jejeje, manos no se, pero palabras amables las va a tener conmigo si quiere, las manos ya nos las echamos en su día.

    Bicos Ricos

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  6. Bueno! jajajaj!... ¡menudo lote que se dio Miguel!... jajajaj!. ¡Pues eso que se llevó su cuerpo! jajaj! Eso sí... es triste que la gente lo pase tan mal por este tema y que el asumir ciertas cosas les cueste tanto esfuerzo.
    Tu postura me ha parecido increiblemente normal. Quizás el chaval también se te acerque por necesidad de hablar, de encontrar a alguien que pueda entenderlo...
    Me ha gustado leerte en esa etapa tan comprensiva... y tan explícita... jajaj!
    En fin! al menos, según Miguel, la tienes enormeeeeeeeeee.... la comprensión! jajaj!

    Besos, Pimfito... veo que disfrutas!

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  7. Angelillo, pues yo me he visto sobradete. Mira que rechazar una proposición sexual así como así..., no si al final me tendré que arrepentir y todo...

    BR

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  8. Esa es una vida que no quiero vivir... ya que he llegado tarde al menos intentar vivir lo más plena posible. Con este post me has reafirmado en mis convicciones.

    Un beso (ideólogo)

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  9. Puedo entenderlo porque a mí me costó muchísimo aceptarme a mí mismo. Y en un pueblo pequeño la cosa es mucho más difícil (te lo dice uno que es medio gallego también).

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