domingo, 1 de agosto de 2010

RITMO FRENÉTICO

Dicen que las vacaciones son para descansar, y no estoy para nada de acuerdo, a mi me parecen muy cansinas, y es que desde que he llegado no he parado. Hace cuestión de media hora sufría por estar tirado en mi sofá de siempre, con el portátil encima, el tabaco a mano y escuchar en el Spotify algo relajante. Creo que lo he conseguido.

Desde hacía tiempo mi teléfono no gastaba tan rápido la batería, y es que han sido días intensos de llamadas, citas, y bájame a buscar, y tráeme un cargador para el teléfono, y no te olvides de bajarme las fotos del orgullo, y las fotos de la cena en la que nos vestimos con papel higiénico, ahh, que mejor bajo yo el coche que me voy antes que tú, pero tu puedes pasar a recoger a A.. Un estress, que quereis que os diga. Aunque necesitaba la vida social que siempre he tenido.

Llegué el viernes por la noche, muy cargado, con el ordenador y la cámara nueva de fotos, y ropa, la última moda en la capital, para sorprender. Y he sorprendido, de hecho, esa misma noche me preguntaron que que hacía con una camiseta tan gay... tuve que decirles que era tendencia en Madrid.... Una tranquila cena en casa, como no, pescado, del que apenas como en Madrid y ya me esperaban al poco rato para una primera noche de toma de contacto. Y comienza el cubateo entre miles de saludos, de gente que ya te llama Señorito y madrileño, y así, sin apenas parar hasta altas horas de la madrugada. Unas horas antes recibía un sms que me decía "ve pronto para cama, no te vayas a quedar dormido y te quedes sin venir a las Islas Cíes". 

Y me desperté el sábado, tras haber estrenado cama nueva, a las 11.45. El problema era que el barco que nos llevaba salía a las 12.00. Así que en tiempo record tuve que hacer la mochila playera, con la cámara de fotos, la ensaladilla para comer, la toalla y poco más, ahm, y el tabaco, claro. Y llegué, muy justo, sin desayunar y con el aliento apestando todavía a alcohol. 

Y las Cíes si son otra cosa, es hablar del paraíso, donde el tiempo se detiene y disfrutas de la naturaleza, entre gaviotas que te intentan gorronear todo cuanto pueden, pero claro, como estás en un parque natural no les puedes meter un perdigonazo, pero no es por falta de ganas. Y comienzas a saborear la calma, de tus amigas haciendo top-less, aunque siempre me hacen el feo de no querer ir a la playa nudista. Pero por suerte van en plan dominguero, y te pasas el día comiendo en la playa, bañándote en esa agua fría y cristalina de aproximadamente 17ºC, aunque la sensación es de que está a 5ºC, y sin darte cuenta, se pasa el día y te vuelves otra vez a tierra, con la frente y las piernas quemadas. Pero coincidiendo, por suerte, con uno de los hombres de tu vida, el mulato por el que suspiras desde hace mucho, aunque él vaya todo el viaje abrazado a su novia.

Y otra vez las llamadas que se suceden, mientras te duchas y te vistes de una forma más discreta que el día anterior, no vaya a ser que te llamen invertido por moderna, y cena con los amigos. Claro que esta cena es especial, nos van a dar una invitación de boda, lo que significa que en septiembre vuelta otra vez a casa, por que han entrado todos en la dinámica de ir casándose y teniendo críos. Y otra vez el ritmo frenético de reencuentros, los que no habías visto el día anterior, y los amigos con los que a veces estás por Madrid, y los que antes veías solo en agosto, porque veraneaban aquí, y a los que tu veías como señoritos, ahora te tratan como un igual, otro señorito más. Y entre medias, te presentan a una chica, candidata a llevarse el premio, el gordo, y ella te presenta a su hermano, y de repente el hermano pequeño coge todo el protagonismo de la conversación, un jovencísimo madrileño, alto, delgado y hablador, de sonrisa fácil y cuya mirada delata que, le has encantado. Ups, y tu corazón en Valencia.  Y se resuelve el entuerto cuando otra amiga, de paso te rescata, para llevarte a casa, muy cansado y con unas ojeras bestiales. 

Y el domingo te queda para unos vinos, leer un poco la prensa local y saber que los catalanes la han liado parda con eso de los toros y que Rajoy no se pone el cinturón de seguridad. Una comida en familia, la primera desde mi llegada y una tarde de helados de los de toda la vida, de la heladería del pueblo y de churros, de los que saben mejor que en ningún otro lado.

Es sin lugar a dudas, un ritmo frenético, claro que, menudo ritmo, el que me gustaría tener siempre, y no parar nunca.

6 comentarios:

  1. Que gusto me ha dado leerte, se nota que la estás pasado fenomenal. Leerte me recuerda a M, porque tu relato fue tan desenfrenado como para él deberían ser las vacaciones, yo soý más de quedarse todo el día en cama viendo mis series favoritas y dormir a deshoras. Él es más viajero, así como tú. Sigue disfrutando y reportando tus vacaciones. Cariños!!!

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  2. Normal que te llamen, no? que son tus amigos y te quieren tener cerquita jajajaj... Camisa muy gay????? eso me lo tienes que explicar con fotos jajajja

    Disfruta cari..

    Un beso cielo

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  3. A saber cuanto de gay ibas esa noche jajajajaja. De hecho el viernes noche me pasó algo que ya contaré en el blog. Permanece en antena que no sé cuando actualizaré pero quiero hacerlo pronto.

    Biquiños con mel.

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  4. je je je, sabores y vivencias de las cosas de uno, que no pueden ni deben ser cotidianas porque entonces no se valoran igual.

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  5. la verdad es que yo siempre lo digo: "vacaciones los cojones, es mejor ir a la facultad" No hay mas agotador que la familia en vacaciones, todo el día juntos, nosotros somos 17 a comer todos los días y no hay día que no se líe parda. Luego los abuelos y los peques siempre se averían en vacaciones y hay que ir siempre de urgencia a médicos que nunca están....

    bueno, mis amigos son otra cosa, claro, yo de compromisos ni uno, tan solo voy a la playa y allí los encuentro. Eso si, tienes razón en algo que te leí por ahí: que está soplando el nordeste típico de Galicia: tiempo soleado, pero aire frio y hay que estar en las dunas a resguardo del viento en la playa..


    Bezos.

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  6. Las Islas Cíes es un paraíso que algún día tengo que conocer, pero a un ritmo más pausado, que sino te va a dar un infarto de agotamiento jajaja

    Me gustaría saber que es ir "muy gay" ;)

    Un beso (con tranquilidad)

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