martes, 24 de agosto de 2010

UNA VISITA AL NORTE NORTE

Con esto de la agenda apretadísima de la semana pasada se me han quedado cosas sin contar, cosas que he ido anunciando a los pocos pero que vale la pena desarrollar y ampliar con documentos gráficos, como se merece la ocasión.


El caso es que si Thiago en vacaciones se baja al sur de Galicia, Pimpf, que no puede ser menos, se sube al norte, pero al norte norte gallego, a lo que antiguamente se conocía como el fin del mundo, y no lo era, pero casi, así que el miércoles muy temprano salimos rumbo a San Andrés de Teixido aprovechando que hacía mal día, allí donde dice el dicho que "vai de morto o que non vai de vivo", o lo que es lo mismo, "va de muerto el que no va de vivo". Y en breve nos pusimos por la autovía en Padrón, y la curiosidad de D. nos llevó a la casa de Rosalía de Castro, donde yo había estado de muy joven, y luego a visitar, en la misma parroquia de Iria Flavia a otra de sus celebridades literarias, Camilo José Cela Trulock, donde D. comprobó que la sencilla losa que cubría a Cela estaba bien sellada, y es que escritores falangistas pese a ser nóbeles, mejor dejarlos descansar en paz. 

El viaje continuó con un tiempo que empeoraba a cada momento hasta Cedeira, un pueblecito más allá de O Ferrol, pero bastante más allá, por una carretera con muchas curvas y playas paradisíacas donde los surfistas hacen auténticas maravillas con las olas y los que por allí pasamos nos deleitamos con la maravillosa visión de esos rubios de bote. Cedeira es un pueblecillo tranquilo, dividido por un río que a D. le recordó un poco al País Vasco, y aquí comenzó la serie de comparaciones entre Galicia y Euskadi, Allí comimos tranquilos y tras unas fotos de rigor, hicimos los 13 kilómetros que separan Cedeira de la pequeña parroquia perdida que esconde un santuario muy visitado y bañado de leyendas y costumbres. De allí son la "herba de namorar", los "los sanandresiños" o la fuente de los tres caños. El lugar es precioso, de lo más recomendable que conozco, y transmite una enorme paz al lado de los acantilados más grandes de la Europa Occidental con permiso de los de Madeira.


Tras la visita a San Andrés vuelta hacia A Coruña, esa ciudad que siempre había tenido prohibida por no se que tipo de razones de la vida. Nunca me había coincidido para ir, y tenía muchas ganas, siempre me hablaron muy bien de la ciudad y sinceramente, nos impresionó. En su comparación con Euskadi, sin lugar a dudas, A Coruña es Donosti, y por lógica, Vigo es Bilbao. Pero la ciudad es muy bonita y merece también la pena. Tras tomarnos un helado en la Marina con sus galerías tan típicas de Galicia, paseo por la plaza de María Pita y paseo por el casco antiguo, recorriéndo todas las iglesias pequeñas que nos encontramos a nuestro paso, y no es que a D. le interesen, es cosa mía, que a mi esto del arte me encanta, a él le encanto yo, que no es poco y por eso entró. Destaca una capilla románica del S.XII de Santa María del Campo, aunque a mi en general me gustaron todas. Y luego, dadas las horas que eran y las prisas, nos fuimos a los Jardines de San Carlos, donde se encuentra enterrado John Moore, o algo así, vamos, a mi lo que más me llamó la atención de allí fue el archivo del Reino de Galicia, que no sabía yo donde estaba. Luego el paseo te lleva al museo militar y a la capilla que hay a su lado, para terminar en el Castillo de San Antón donde está el Museo Arqueológico. Y allí mismo, cogimos un tranvía turístico, de los antiguos y que nos llevó a la Torre de Hércules, previo gesto de dar un euro a una familia de guiris que se iban a quedar en tierra por no tenerlo.


La Torre de Hércules es quizá lo más emblemático de la ciudad, y aquello que todo visitante espera conocer. Allí nos fuimos, muy felices haciendo robados y muchísimas fotos, y nos subimos esas doscientas y pico escaleras así como quien no quiere la cosa, para contemplar desde lo alto las increíbles vistas de esa ría de A Coruña, con un frío de mil pares y un vértigo que creo que se nos notaba en la cara, y es que yo siempre he padecido en las alturas. Otro helado y una caminata por el paseo de Francisco Vázquez, que hay que ver su egolatría... aunque el paseo merece la pena, y si, al igual que en Donosti me llamó muchísimo la atención la de gente que practica deporte en A Coruña. En Riazor nos esperaba nuestro coche, que nos llevaría a Neaño, en Cabanas de Bergantiños donde cenaríamos y dormiríamos por fin juntos D. y yo, tras cuatro días de tensión sexual y encuentros furtivos a escondidas.


Claro que, nuestro viaje continuaba al día siguiente, pero eso es ya otra historia que contaré mañana.


PD.: El viaje estuvo marcado por ese Thiaguismo que se venía a la cabeza una y otra vez, por esas cosillas que a veces cuenta de A Coru, e indirectamente, un homenaje Stultiferiano, que otra cosa no, pero escaleras, por un tubo.

10 comentarios:

  1. Jejejeje, que paseandero...lindas imágenes, pero te has hecho el loco con la propuesta que nació de ti...la caricatura!!!...piensalo! y saludos!.

    ResponderEliminar
  2. pues me perdí a ratos en la lectura ... es que no conozco esos lugares pero se ven super bakanes!!
    espero algún día conocerlos... espero el relato de la travesía.

    saludos!!

    ResponderEliminar
  3. Los muchachotes de las fotos imagino que son a los que tu echaste el ojo, por si acaso ¿no?
    Tenéis idealizada a las personas y eso no es bueno, todos somos débiles mortales llenos de faltas.

    ResponderEliminar
  4. G-boy, no me he olvidado de la caricatura, estoy pensando que foto enviar.

    Sachiel, normal que te pierdas un poco, que escribo de forma muy liosa a veces.

    Bell, aún siendo débiles mortales, hay que idealizar a alguien, si no solo nos querríamos a nosotros mismos, y aún así, somos tb mortales.

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
  5. Galicia es una tierra evocadora que un día tengo que conocer. Me tendré que echar un novio gallego al estilo Pimpf para que me enseñe esa costa que sólo por tu relato ya enamora.

    Y que bonito suena a mis oidos es "herba de namorar". Cuando vaya me la llevaré a puñados.

    Un beso (hasta el fin de la tierra)

    ResponderEliminar
  6. Parmenio jejeje, no te fíes mucho de lo de la herba de namorar, yo fui con mi Angelines y no duramos ni un año más.... ahora con D. he evitado llevarme ninguna, no vaya a ser...

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
  7. Y claro, no podían faltar las fotos de los chicos guapos de la zona, jjaja. Si es que esa pasión tuya por ser paparachi no la puedes dejar de lado, jajaja....

    Así que Cela era Falangista... uy, y como le dieron el Nobel y no le quemaron en una hoguera..??? habría que destruir todos sus escritos, que solo los de un lado tienen derechos !!!!!!

    Un beso cielo

    ResponderEliminar
  8. Pues la verdad es que no se por qué no lo han quemao y se lo han dao, solo se que la Xunta se ha gastado o va a gastar un dineral en "adquirir la Fundación Camilo José Cela", pero de esas cosas no se suele hablar...que las hacen por humanidad y caridad a Marina Castaño... pobre...

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
  9. jaj cari, no es por nada, y las fotos en blanco y negro serán muy artísticas y toda la polla, pero claro en estos post así pelín turísticos pues hacen como antiguo, jaja No sé, pero a mi me parece que estoy viendo una galicia del siglo pasado con esas fotos, y repito que no es que estén mal y algunas te quedaron bonitas pero hombre... la vida es en color, jaja Creo que las fotos en ByN deben ser en ByN y las de color, de color, jajaajaj


    Gracias por pensar en mí en tu recorrido, le hablaste a D. de mí? no me viste en el monumento que hay en A coruña al "surfeiro"?


    Bezos.

    ResponderEliminar
  10. Friki.... descubridor de mi visión de Thiago

    ResponderEliminar