jueves, 14 de octubre de 2010

ANGELINES (V), HACIENDO AGUAS

Después de aquella infidelidad que tuve, mi relación con Angelines nunca volvió a ser igual, yo me consideraba un adúltero, pero, como buen adúltero también callé mi delito.

El cuarto año de relación estuvo marcada por avances y fracasos, asentamos ciertos puntos flacos en nuestra relación, en el plano sexual fuimos adquiriendo cada vez mejor entendimiento pasando por largas sesiones de entretenimiento y pasión. Tuvimos alguna que otra polémica y problemas, causados principalmente por lo golfo que yo era o por errores míos. Las discusiones terminaban con Pimpf pidiendo perdón a Angelines por los agravios causados, o Angelines aceptando que no siempre era todo como ella pensaba, pero que, según que medidas adoptase ella, yo entraría por un aro u otro. Y como siempre, lo malo terminó pesando en toda relación, yo me fui cansando y Angelines también. Muchas lágrimas y reconciliaciones de todo tipo, pero yo veía la relación cada vez con más miedo, sabía que el único paso posible para que todo funcionase era alejarme de todo el mundo y dedicar mi vida a ella por entero, a sus continuos enfados y seguir la estela que ella me indicaba, y ya estaba seguro que no iba a pasar por ello, comenzaba a aburrirme de muchas tardes de películas de vídeo, pipas y manta, necesitaba salir más.

Vida familiar era lo que me esperaba, celebraciones con su familia y con la mía, regalos, cada vez más importantes, detalles románticos cada dos por tres para demostrarle mi amor, y aquellas navidades, en que mis padres y mi hermano fueron a conocer a la familia de mi Angelines a su casa, donde brindamos por nosotros, me disfracé de Papá Noel para los niños y terminamos a escondidas de todos acostándonos en su habitación.

La antepenúltima discusión que tuvimos fue de órdago, muchas posiciones encontradas y ninguna intención de ninguno de los dos de dar un paso atrás en sus logros, pero nos queríamos, eso era lo único que sabíamos, y nos prometimos arreglar las cosas, por que contando lo mucho que nos queríamos, la intención era suficiente y daríamos los pasos necesarios para salir airosos de cualquier conflicto. Esa noche volvimos a tener otra sesión de placer y desenfreno, y comenzamos a pensar que algo raro nos ocurría, pues a mayor intensidad de las discusiones, más sexo apasionado teníamos. Esa noche, aprovechando una reconciliación, me soltó la frase mágica, la tan temida por los hombres:


¿TE QUIERES CASAR CONMIGO?

11 comentarios:

  1. :O !!
    LA FRASE de compromiso total ...wala!!

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  2. Andaaaaaaa, no te veo pasando por el altar (ni por el ayuntamiento, en su defecto) eh? Más de una vez te lo he comentado: no sería capaz de tener una relación tan conflictiva, soy de los que a la tercera discusión así (cuando no antes) corto la situación.

    Biquiños con mel.

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  3. :O pero qué frase!!!...si yo la hubiese escuchado de alguna novia hubiese arrancado a otro planeta jajajaja. Bueno, es sabido que el sexo después de una pelea es un tanto más agresivo y apasionado, algo recuerdo de algunas oportunidades en que lo experimenté con M. Cariños Pimpf, espero a ver que sucedió luego.

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  4. Normal... creo que con cada sesión, la cosa -esa que te cuelga- iba creciendo más.
    Eso sí... se echa de menos detalles más escabrosos sobre esos encuentros camestriles que teníais... jajajaj!
    Claro... y todo se rompió con la longaniza de Billy... ¡Fin de la heterosexualidad!
    Supongo que tras la pregunta vino la temida contestación....
    ¡No me digas que os casásteis! jajaaj!
    Interesante sigue esta historia pasional.

    Besos, pimfito incumplidor!

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  6. Brekiaz, la gran frase, la temida frase....

    Christian, ¿no me ves de pingüino? Que si hombre, yo me vi en más de una ocasión. Cuando estás enamorado, creo que eres capaz de hacer muchas gilipolleces que en estado normal nunca harías... entre ellas, casarte.

    G-boy, casi delatas el título del último post de la saga "Angelines, Pies, para qué os quiero??".

    Angelillo, ya estamos sonsacando?? jajaja, pues no, no voy a contar nada, que bueno, si, tu sabes parte de la historia y por ahí apareció Billy, la longaniza, pero te quedas por el momento sin conocer la respuesta...

    Bicos Ricos

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  7. Nooooooooooooo, yo no me quiero casar conmigo que eres un tunante, jajajaaj Ah, qué no es a mí? Bueno, al final ya se va entendiendo, lo que pasa es que teníais una relación sado-masoquista. Angelines te mangoneaba y tu como un corderito ibas pasando por el aro.. Y luego venía la caña con el sexo desaforado..

    Y es que ya se sabe, los gays -incluidos los bi- son unos degenerados follando, jajaajaj. Bezos.

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  8. Anda que los hetero... que Angelines es hetero... pues no le gustaba nada que digamos...

    Me mangoneaba un poco, aunque yo intentaba mantener mi espíritu independiente siempre, y de hecho lo mantuve, pese a los esfuerzos.

    Bicos Ricos

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  9. Y saliste corriendo de allí a adorar la polla de tu Billy, jajaja. Normal, una pregunta así acojona a cualquiera. Cuando una relación esta así es mejor cortar por lo sano, porque no conduce a nada, mas cuando te exigen exclusividad.

    Un beso cielo

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  10. Si alguien me dice algo así me acojono. Para mi tendría que se algo así como ¿te quieres casar conmigo... dentro de diez años? A lo mejor así...

    Un beso (acojonado)

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  11. Alex, tampoco es que Angelines pidiese imposibles, o que no estuviese cargada de razón en ciertos momentos. Quizá nos faltó comunicación, era otra época.

    Parmenio, ¿a que acojona? Bueno, la proposición de boda tampoco era inmediata, o eso le dejé yo claro al instante....

    Bicos Ricos

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