domingo, 10 de octubre de 2010

MILAGRO EN LOS ANDES

Estos últimos días se me ha colado entre los libros que me estoy leyendo este "Milagro en los Andes" de Nando Parrado, uno de los sobrevivientes de la tragedia del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya.

A estas alturas de la vida todos hemos conocido los hechos, se han escrito varios libros, entre ellos, el más conocido y oficial, el famoso "¡Viven!" de Piers Paul Read, han habido varias películas sobre ello que en general no han gustado a nadie, documentales, y demás asuntos que nos han recordado aquellos 72 días que pasaron los 16 sobrevivientes en medio de la Cordillera de los Andes.

Cuando yo era pequeño, mi madre se inscribió en Circulo de Lectores, y cada mes le traían uno o dos libros. Uno de los primeros que compró fue el famoso "¡Viven!". Pronto me contó la historia, y después de aventurarme yo con libros tan gordos como Fray Perico y su Borrico, o la mismísima Historia Interminable, me recomendó ¡Viven! Como quien no quiere la cosa "léete este, que te va a gustar y te va a impresionar". Pues pronto me atreví con él. Claro que no me lo leí completo. Me saltaba los capítulos donde los padres se organizaban para realizar las expediciones de búsqueda, pero todo lo demás me lo leí y realmente, me quitaba el sueño a veces de pensar en lo terrible que había sido. Es el libro favorito de mi madre, que ha leído muchas veces, a él recurre cuando se queda sin nada para leer, y creo que lo ha leído ya más de doce veces, sin exagerar. Así que, un cumpleaños de estos le regalé este nuevo libro sobre la tragedia, contado desde la perspectiva de Nando Parrado. Le hizo mucha ilusión, y cuando terminó de leerlo, le pregunté que le había parecido y me dijo "psss, bien, más de lo mismo, nada nuevo". Mi madre es tremendamente sincera, pero analizando libros es muy buena, y si, el libro es eso, nada nuevo. Claro que mi madre se ha saltado toda la parte de libro de autoayuda que tiene, por que el libro contempla muchas formas de afrontar las adversidades que te pone la vida delante.

Tiene frases antológicas, frases muy buenas que cualquiera de nosotros podría utilizar a diario para darse ánimos a si mismo. Entra mucho en el aspecto religioso de la tragedia. Pero Nando no ve que hayan salido de los Andes gracias a la ayuda de Dios, que va, en ese sentido Parrado es como yo, católico a su manera. Él está convencido que salió allí gracias al amor. Yo tan pasional no soy, pero vamos, insiste que lo hizo por el amor profundo que sentía a sus padres, el amor a la vida, lo que les había hecho aguantar lo inimaginable por estar junto a los suyos.

Habla con mucho cariño de Arturo Nogueira, que sobrevivió al accidente de avión, pero no aguantó lo suficiente como para salir con vida de la cordillera. En sus últimas horas de vida, mantuvieron una conversación Nando y él:

"- Nando,  quiero que recueres, incluso en este lugar, que nuestras vidas tienen sentido. Nuestro sufrimiento no es en vano. Incluso si nos quedamos aquí atrapados para siempre, podemos amar a nuestras familias y a Dios ya los demás mientras vivamos. Incluso en este lugar, vale la pena vivir la vida.

El rostro de Arturo se iluminó con una intensidad serena al decir eso. Yo seguí en sliencio, por miedo a que se me quebrase al voz si intentaba hablar.

- Dile a mi familia que la quiero, ¿vale? Eso es lo único que me importa ahora.
- Se lo dirás tú mismo - contesté.

Arturo se rió de la mentira.

- Estoy preparado, Nando - continuó-. Ya me he confesado con Dios. Mi alma está limpia. Moriré libre de pecado.

-Pero ¿qué significa esto? -me reí-. Creí que no creías en el tipo de Dios que perdona los pecados.

Arturo me miró y logró hacer una ligera mueca de humildad.

-En un momento como éste- dijo- parece sabio cubrir todas las posibilidades."

He destacado este texto por destacar alguno, quizá por el sentido del humor en un momento tan doloroso.

Y me he acordado un montón de G-boy, por aquello de que todo ocurre cerca de su Villa Conejos, cuando menciona la región de Colchagua, o la ciudad de Curicó. Yo me lo imagino en la estación de autobuses, y mientras espera a que llegue el suyo, echa un vistazo a los Andes, hacia el Monte Seler, justo al lado de donde ocurrió todo.

Bicos Ricos

7 comentarios:

  1. Mi querido Pimpf, me alegra saber que me recuerdas jejejeje, ya había leído acá o en tus comentarios algo acerca de ese suceso, que aparentemente te cautiva. Pues te cuento que no te equivocas mucho, no hay día en que mis ojos no contemplen los Andes y esos viajes en que no consigo dormir, suelo ir mirando sus cumbres y tratar de distinguir algunos volcanes. El monte Seller en realidad se llama Cerro San Hilario y aunque no lograría identificarlo, imagino que debe estar cercana a Villa conejos, que está en colchagua y fue precisamente por estos lados de la cordillera que un arriero los socorrió. El 2008 me fui a las termas del flaco, en plena cordillera y buscaré algunas fotos para compartirlas contigo!. Cariños Pimpf.

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  2. Yo no he leido los libros pero he visto la peli. De toda formas a mí me sorprende siempre en estas cosas la capacidad de la gente que tiene para estar tan preocupada de sobrevivir y, además, de decir grandes y maravillosas frases para la posteridad. o ¿se las inventarán luego los negros que les escriben los libros?

    En fin, que G-boy está haciendo famoso a Villa Conejos, jaajaj


    Bezos.

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  3. Yo al igual que Thiago no me he leído los libros pero sí he visto al menos tres pelis sobre el tema y la verdad es que es toda una experiencia extrema...

    Biquiños con mel.

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  4. Creo que es el libro más famoso que no ha leído nadie (exceptuando el quijote), pero que todo el mundo conoce la historia.

    Debió ser sobrecogedor. Si lo piensas te entran dudas sobre si podría o no aguantar. Quien sabe. Habría que verse en esa situación.

    Un beso (para supervivientes)

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  5. G-boy, no se que tendreis en Chile con esto de la supervivencia extrema, míralos a estos de los Andes,y ahora mira a los mineros, hombre, este último caso no es tan extremo, pero no deja de ser una cuestión de supervivencia. No veas la suerte de paisaje que tienes a tu lado, tan peligroso y a la vez, tan bello.

    Thiago, pues no estaría de más que te leyeses alguno, sobre todo el primero y oficial, hecho a base de entrevistas a los sobrevivientes, es más general y no se nota tanto la mano del negro. De todas formas hay una cosa, que aparte de intentar sobrevivir, uno sigue teniendo la mente para recordar como son las cosas.

    Christian, bueno, las películas ya lo he dicho, dejan todas mucho que desear, aunque la de Hollywood, la de Ethan Hawke, esa tiene algo que me ha gustado mucho, lo que es la recreación del accidente.

    Parmenio, mejor no saberlo nunca ¿no? Un poco como dice en el libro ¿por qué el protagonista y no su hermana? ¿por qué él y no uno de sus mejores amigos que estaba en el asiento de al lado? No es solo aguante, que lu tuvieron, en mucho les influyó la suerte también.

    Bicos Ricos

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  6. Difícil el momento Yo tengo la teoría de que uno no sabe como va a reaccionar ante las tragedias hasta que no las vive. La gente mas insignificante puede convertirse en héroe, y hasta el mas valiente de todos en un autentico cobarde.

    Y porque será que todo hombre se acuerda de Dios cuando están mal las cosas.

    Un beso cielo

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  7. Ya, por eso España se está haciendo católica... como van mal las cosas... yo soy de los que se acuerdan siempre, siempre que no tengo otras cosas en mente.

    Bicos Ricos

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