miércoles, 3 de noviembre de 2010

MI JEFE ES UN MODERNO (QUE NO ELECTRO-PERRA)

Ya he mencionado en más de una ocasión que mi jefe es especial y que normalmente me quiere hundir por que después de haber perdido 16 kilos, él sigue viéndome igual, o incluso más hinchado, o en su defecto me pregunta por mis ojeras. El caso es que en el fondo, nos llevamos bien, y pese a su cargo es un hombre muy cercano, con el populacho en general, y con sus secretarios, más.

Saco esta introducción a colación de su ofrecimiento para llevarnos a mi compañera y a mi a un recorrido por "El Otro Madrid", el Madrid de los bajos fondos. Y con esto no quiero decir que nos vayamos a ir de putas con el jefe, que tampoco es eso. Resulta, que mi jefe nos ha propuesto que le acompañemos un día de estos a la salida del trabajo, a un restaurante que hay al lado de donde trabajamos, adentrándonos muy poco en Malasaña y vivir una experiencia de Callejeros auténtica.

El viernes pasado llegó con una sonrisa de oreja a oreja de su pincho matutino y nos dice "hoy he tenido que salir del restaurante escoltado por la Policía y la Guardia Civil", y es que donde acostumbra a ir se produjo una trifulca entre clientes que terminó como el rosario de la aurora. Minutos antes de salir, nos había dicho "voy a tomarme algo con mis amigos marginales", pero esto no lo dice con superioridad alguna, lo dice con mucho cariño, siendo consciente de que sus compañeros de tapas son gente realmente marginal, prostitutas, borrachos, encocados, chaperos, indigentes e idos de olla en general. Pero él disfruta de su tapa, que además de abundante, cada día le da una nueva lección de vida y le ayuda a comprender a la gente que por unas cuestiones o por otras están en situación tan complicada. El sistema es sencillo, restaurante que se podría casi llamar comedor social donde por poco más de un euro te llevas una tapa como el tapacubos de un camión, y rebosante. El restaurante prepara mucha cantidad de alimentos, que al día siguiente, su dueño reparte entre los más necesitados que acuden allí, conocedores de la gentileza de Tino, que así le llaman al propietario del comedor.

No es la primera vez que comento el extraño gusto de mi jefe por lugares variopintos, creo haber escrito en algún otro post, o en algún comentario en vuestros blogs que en cierta ocasión, mientras hacíamos tiempo en una plaza tras desalojar el centro de trabajo por un simulacro de incendio, nos llevó a tomar un café, mucho más adentro de Malasaña, que se conocía de arriba abajo, y en la entrada nos advirtió "el sitio está muy bien, pero ni ellos son ellos, ni ellas son ellas, cada uno gusta aquí de quien quiere", con su sonrisa pícara.

Pues estoy deseando conocer su mesón tan polémico, pero yo solo no voy, que algo me acojona ¿algún voluntario?

Bicos ricos

7 comentarios:

  1. La gente que menos esperas, los lugares mas recónditos de malasaña, y las situaciones mas extrañas suelen aportar a la vida ese punto de interés que la mediocridad o normalidad nos niegan.
    Te leo el post anterior q se me paso.
    Un abrazote

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  2. Que extraño, me recuerda a un profesor universitario de S, que era muy, muy particular, pero se me hace divertido tu jefe, tal vez porque no es el mío, yo logro incomodarme mucho cuando merodéan los míos cerca, no consiguo verlos de igual...tonteras mías. Cariños.

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  3. cari, no sé, eso que cuentas mas que un meson popular parece una sanatorio para cambio de sexo, no? jaja No sé, a mí me encanta comer en esos restaurantes que hay en la plaza de Malasaña.... me encanta cuando hace bueno.

    bezos.

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  4. Yo en cambio prefiero no mezclarme mucho con gente así, desconfíado que es uno, siempre pienso que el día menos pensado te pueden atracar pasar a cuchillo o las dos cosas.

    Biquiños con mel.

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  5. Pues vamos a ver que nos depara, jajaaj. Lo que yo no se es que hace allí tu jefe, no se, me da la sensación que le hace gracia ver a todas esas personas y luego volver a su despacho. A lo mejor no lo hace por eso, pero resulta feo, no?

    Un beso cielo

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  6. pues mira vas tu primero con tu jefe a conocerlo y luego nos llevas -que yo te acompaño- que tiene una pinta... "interesante" como minimo.

    Que personaje debe ser tu jefe tb :-)
    Besos

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  7. JFL, yo no sé como será en otras ciudades, yo soy de Malasaña desde que he llegado a Madrid, y me gusta con todo lo bueno y malo que tiene, a mi me ha enamorado, y espero seguir por aquí mucho tiempo.

    G-boy, mi jefe es peculiar, muy muy peculiar, se merecería más posts, a mi, en particular, me encanta, aunque no deja de ser un excéntrico.

    Thiago, bueno, supongo que te refieres a la plaza del dos de mayo, por donde vivía yo antes con aquella casera y aquellos indeseables... esto está en la Malasaña baja... como le llamo yo, como no podía ser de otra forma, por allí, cerca de Sanber... todos los madrileños conoceis ese sitio... fijo.

    Christian, algo de miedo le he metido en el cuerpo a mi jefe, pero bueno, a él le gusta, en el fondo le encanta este submundo.

    Alex, uhmmm él lo hace por bajarse a tomar una caña y tomarse su tapita, luego, se entretiene viendo las cosas que le suceden a la gente, no lo hace de forma fea, los admira más bien.

    Adrianos, jajaja, ya lo conozco, he ido un par de veces, seguro que tú también lo conoces, es muy conocido el sitio, el que es "interesante" es mi jefe, fijo. Te atreves a tomarte algo ahí?? A mi las tapas me parecen penosas... pero te las dan con una jarra de cerveza...

    Bicos Ricos

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