viernes, 12 de noviembre de 2010

NORTE DE ITALIA (II): VENEZIA

Dicen que Milán es una de las principales ciudades de la moda, nosotros nos vestimos con nuestros trapitos para pasar los cinco días en Italia como pudimos y sobre las nueve y media abandonamos el hotel con dirección a la Stazione Centrale, previo paso por un bar pequeño, asustados por aquello de los precios tan excesivamente altos que nos habían comentado en toda Italia. Ni hablar del peluquín, altos están, si, pero nada que en Madrid no veamos a diario, así pues, visto desde la perspectiva de provincias si, Milán es carísimo, pero como recién urbanita nada de otro mundo, claro que tampoco hemos pecado de listillos y no nos hemos tomado un desayuno en plena plaza del Duomo, frente a la catedral, que muy tonto tampoco hay que ser, aunque los hay. En el desayuno hablamos un poco con los camareros, un chico y una chica, ella estaba en la sección tabacos que hay en casi todos los bares, como si fuese un estanco y él tras la barra, el rubito del culo imponente. Ambos muy majos nos enseñaron como pedir los cafés en italiano. Importantísimo.

Uno de los miles de canales venecianos


Máscara típica del carnaval de Venezia, ese carnaval tan serio como soso

Cerca estaba la estación de trenes, un poco agobiante del trajín que hay allí los sábados, pero nada insalvable, y allí nos cogimos los billetes a Venezia, a la estación de Venezia-Mestre, la broma sale por unos 30 euros por barba, en un vagón de segunda, al lado de unas rusas gorditas con cara de pocos amigos. El día totalmente gris, que fue la nota dominante en todo el puente, apenas sol, un tiempo que deprimía, que ha hecho que las fotos desluciesen muchísimo, pero es que era un gris sin nubes espectaculares, un gris plano del todo mezclado con nieblina alta, un truño.

Canal poco transitado, algo no muy habitual

El Gran Canal con el que se recibe a los visitantes
Llegar a Mestre, buscar el hotel que estaba también a un par de calles de la estación y tirarse en la cama de una habitación impresionante con dos camas de matrimonio grandísimas (para dormir online, según D.) es un placer. Pero Pimpf, culo inquieto necesitaba llegar cuanto antes a Venezia. Comida en la estación de Mestre, algo rápido también, asustados todavía por esa advertencia de los precios, pero comida rápida, en el McDonalds de Mestre. Mestre es una ciudad industrial o ciudad dormitorio de Venezia, a tan solo unos kilómetros de lo que es la isla de Venezia. Para ir allí, lo más normal es coger el tren, pero aquí viene lo complicado, coger el tren, todos los trenes van a Venezia, si, pero lo complicado es comprar el billete ¿donde? ¿qué billete? ¿en qué vía está el puto tren? ¿Donde se valida el billete? Así nos subimos al primer tren que vimos sin validar nuestros billetes y por fin, la estación de Santa Lucía en Venezia. A la oficina de información, donde tuvimos que esperar cerca de 25 minutos a que una panda de pakistanís terminasen de hacer una y cada una de las preguntas que se les ocurrían y momento que aprovechamos para entrar con una pareja de catalanes tan majos y aburridos de esperar como nosotros.


Detalle de una "pata" de una mesa
Venezia impresiona, quien diga lo contrario es que tiene demasiado mundo o le gusta demasiado su mundo propio. Yo tenía solo una duda, si me gustaba más mi pueblecito de Galicia o Venezia, concluí que eran distintos. Pero es la ciudad tal cual te la imaginas, góndolas, grandes canales y canales más pequeños, un sistema de transporte similar al metro, pero en barco, los llamados vaporetos (que no van a vapor), los edificios impresionantes encima del mar, las miles de iglesias que hay...

La clásica góndola veneciana, una de las cuatrocientas que hay

El puente de Rialto

La ruta que hicimos el primer día fue algo rápida, por que pese a ser las tres de la tarde, todo indicaba y yo sabía que pronto oscurecería. A las cuatro y media aproximadamente apenas había ya luz del día, y ahí te las ingenies para hacer fotos sin trípode. Desde la estación, atravesando gran parte de la primera isla, acercándonos al puente de Rialto (el más impresionante de los miles de puentes que hay). La ciudad te va gustando, convenciendo, enamorando por momentos aunque te aburra ver a tanto y tanto turista. Pero llegas, ya muy cansado a la plaza de San Marco, y te cambia la cara, por que es realmente impresionante lo que allí puedes ver, y no me refiero a los hombretones, que a estos te los encuentras por toda la ciudad o a las atentas dependientas que lucen infinitos escotes, me refiero a la plaza en si, una autentica delicia para la vista. I-M-P-R-E-Z-I-O-N-A-N-T-E

Transatlántico pasando frente a la Pza. de San Marco
Isla de Lido, situado frente a la Pza. San Marco
Basílica de San Marcos, de influencia Bizantina

Tras dar un par de paseos más, visitar el teatro de La Fenice y perdernos un poco entre las callejuelas más oscuras, decidimos que, casi a las seis era buena hora para volver a Mestre, por que parecía que eran ya las diez de la noche. Una cena esta vez ya de producto típico italiano, en una pizzería, y como dominan los jodidos lo de hacer pizzas. Y ya muy cansados, decidimos acercarnos al centro de Mestre, con muchísima vida, mucha juventud y algunos locales para salir. Preguntamos al recepcionista, un joven que nos volvió locos a D. y a mi de lo tremendo que estaba, por algún local gay. Asustado, el chico nos dió una dirección, cerca del hotel. Llegamos, en el local había un timbre en la puerta, se encontraba en una calle oscura, en un lugar escondido. Cogimos valor, timbramos y músiquilla de fondo, una taquilla y, dentro toallas y chanclas... no era lo que buscábamos, no queríamos saunas, pero preguntamos al chico de allí por algún local, nos indicó uno, más allá de la estación de tren, Glitter se llamaba, nos dió la dirección y nos indicó como llegar, no lo encontramos, y eso que teníamos ganas de ver como era un poco el ambiente en Venezia. Con las ganas nos quedamos y tras una interminable caminata, volvimos para dormir, que el cuerpo ya no daba más de si.
Vista nocturna de los canales
Otra vista nocturna de los canales, esperando el Vaporetto

12 comentarios:

  1. Dios pero que maravilla de post,me ha encantado de principio a fin y eso de dormir Online me hizo mucha gracia. La máscara me recordó mis accidentadas clases, y la pata de la mesa me recordó un hermosísimo y antiguo espejo italiano que hay en la casa del arte, alguna vez subí una imagen del, es sorprendente. Gracias por compartir este genial viaje con nosotros Pimpf, espero algún día poder realizar uno semejante. Cariños.

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  2. Es que el sitio es una maravilla en si misma, aunque hay a quien no le gusta. A mi me ha encantado todo, será por aquello que dice mi D. de que yo no tengo mucho mundo.

    Bicos Ricos

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  3. jajaajajaj! O sea... que al pobre del hotel le disteis un susto fatal. Pensaría: a estos tíos perdios los enviío yo al mejor locarl de lujuria y desenfreno que hay en la ciudad... jajajajaj! Y os envió al submundo de la pasión y del sexo... jajajajajaj!
    En todo caso... yo tampoco sé con qué quedarme: si con tu localidad o con Venecia... jajajaj! Lo que sí tengo claro es que me quedo antes con Venecia que con la mía... jaja!
    Veamos qué en el panel de mañana!

    Besos, Pimfito sexual!

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  4. Vamos a dejarlo panel del lunes, que los fines de semana la gente pasa mucho, olímpicamente de los blogs. Pero mira como eres de enredador... que vas y te quedas con el detalle de la sauna... ains... estos viejos verdes...

    Bicos Ricos

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  5. diosssssssss! que lindoo *_* Pimpf, Pimpf, yo quiero :( ...
    Bueno eso de ir a algun bar y esas cosas a la hora de pedir, si que es importante, por que algunas palabras varian (es lo que me ensenharon en el insti-cuando estuviaba el italiano), pero debe ser bonito (repito) conocer esos lugares....
    Me pregunto, llegaste a ir a lo de Julieta???? muero de curiosidad...!!


    bsossssssssss! buen finde!

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  6. Nunca he ido a una sauna... pinfito... jajajaj! A ver si me llevas cuando vaya a Madrid! jajajaj!

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  7. Brekiaz ya te digo, luego, el resto de los días era más sencillo pedir el café, aunque no me atreví a pedir un americano, con esto a veces hay dudas en España.

    Angelillo, pues, a tus años... no te pierdes nada, mejor te llevo a hacer visitas culturetas de estas que nos gustan a nosotros.

    Bicos Ricos

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  8. ¡CÓOOOOOOOOMO! De eso nada! Bien está que me lleves a visitas cultetas de ésas que tú dices -y que sabes que me encantan-... pero yo, en esta tierna juventud que estoy viviendo en mis carnes ahora mismo, no me voy de Madrid sin que me lleves a las Saunas a las que tú vas... jajajaja! ¡No creas que te vas a escapar! O foto o te veo salir del agua en Sauna... jajajajajaj!
    ¡Habrase visto! ¡Incumplidor de promesas! -claro que, siendo tan político... luego no cumples nada de lo que me prometes- jajajaj!

    Besos!

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  9. Es lo que tiene lo de política... mucho prometer mucho prometer, y una vez metido, nada de lo prometido.... pero desgraciao, de donde has sacado tu eso de que yo voy a saunas?? Anda anda... desgraciao, que yo esos sitios no los piso, no me vaya a resbalar.

    Bicos Ricos

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  10. jajajaajj!
    No me lo creo! ¿como no vas a pisar esos sitios si los tienes al lado de casa! jajaj!
    ¡Anda, anda!... No quieras pasar por puritano... jajajajaj!

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  11. Ya sabes que a mí eso de pasearme rodeado de aguas fecales no me va mucho, pero hay que reconocer que la ciudad es muy bonita a pesar de ciertos olores.

    Biquiños con mel.

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  12. Muy bonito reportaje cari... Preciosas fotos y muy descriptivo el viaje que parece que lo hacemos todos contigo. Venezia tiene que ser preciosa, desde luego, "distinta" que diría aquel, aunque como dice aquella amiga de mi madre: "Como la catedral de Santiago, nada" jajajaa

    bezos.

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