martes, 16 de noviembre de 2010

NORTE DE ITALIA (IV): PÁDOVA, VERONA Y SIRMIONE

Se había acabado Venezia y en nuestro penúltimo día de minipuente teníamos que volver a Milán, donde cogeríamos el vuelo de vuelta a Madrid, pero antes habíamos alquilado un coche para volver por carretera haciendo paradas en distintas ciudades. Las elegidas fueron Pádova, Verona y Sirmione.

Levantarse tempranísimo, cuando los gallos no hace mucho que han cantado, como diría aquel, y desayunar en el buffet libre. Recoger todo y pasar por recepción una última vez para ver a nuestro recepcionista preferido. Buscamos como ir al aeropuerto, situado a 8 kilómetros del centro de Mestre. La línea 15 de autobús se cogía allí mismo, frente a la estación de trenes, pero comprar el billete un tanto complicado. El día comenzó del todo desapacible, lluvia y frío que hicieron el viaje en bus hasta el Aeropuerto Marco Polo interminable.

En el aeropuerto cogimos el coche alquilado, un pequeño fiat Panda de cuatro puertas y buscamos la A4, dirección Milán, a casi 300 kilómetros de distancia. Nuestro recorrido nos haría llegar a Pádova, donde el cielo comenzó a abrir dando paso a un azul que no habíamos disfrutado en todo el viaje, pensamos que ya no existía.

Una de las pequeñas joyas de la Basílica de San Antonio
Pádova es una ciudad universitaria, aunque parece universitaria de instituto más bien, muy llena de críos. Un centro con mucha vida y un objetivo, buscar la Basílica de San Antonio, por aquello de ser un santo al que aquí servidor le tiene mucha devoción por razones que no vienen al caso. Complicado se hizo, por que decía alguna gente que no se podía ir en coche (mentira) que había que coger un tranvía (otra mentira) y un largo etcétera que hicieron que mi D. comenzase a perder la paciencia, yo opté por callarme lo necesario.

Escultura de San Antonio de Padua de Lorenzo Quinn


Tumba de San Antonio de Padua


La Basílica de San Antonio es anexa al convento en el que residió el santo, del que conservan las tripas y la lengua, ésta última es visible en un relicario. La tumba es impresionante, por grande y por cuestiones católicas que no podría precisar a aquellos que como mi D. o son apóstatas, o no creen. A mi la basílica me encantó de arriba abajo, y el convento también me gustó. Luego, un paseo nos llevó al Prato della Valle, una plaza inmensa, según dicen, de las más grandes de Europa, con muchas esculturas rodeando un pequeño canal que me recordaron mucho a los jardines del Palacio Real en Madrid, al fondo estaba el Monasterio de Santa Giustina, similar al de San Antonio. Un viaje de vuelta en tranvía nos dejó al lado de donde teníamos el coche aparcado y cogimos ruta hacia nuestro siguiente destino.

Canal en el Prato della Valle

Monasterio de Santa Guistina
Verona, situada aproximadamente a unos ochenta y pico kilómetros de Pádova, casi una hora que aprovechó mi D. para dormir, y yo se lo agradecí por que lo veía ligeramente de mala uva por la visita a Pádova, que no le gustó, pero Verona le hizo cambiar la cara, se enamoró nada más entrar. Verona, la ciudad de Romeo y Julieta nos recibió en pleno otoño, con los árboles despojándose de sus hojas amarillas o anaranjadas como si fuesen copos de nieve. ¿Puede haber un recibimiento más romántico?

Otoño en Verona, sobre el río Adigio

Reloj a la entrada del "casco histórico" de Verona

Río Adigio

Torre en Castelvecchio

Plaza principal de Verona

Lugar donde supuestamente hay un teatro romano, que no vimos

Tumba de un par de peces gordos de la iglesia en la época medieval

Candados del amor en Ponte Pietra
  
En Verona comimos, y comenzamos la visita a la ciudad, con calma, pasando por una torre con un reloj y buscando el Castelvecchio, a orillas del rio Adigio que moldea la forma de la ciudad. Un breve paseo por el viejo castillo y paseo hacia el centro, a la Plaza delle Erbe, la plaza central con mucho encanto. Una breve parada en un café para tomar un capuccino a precio de oro y dejar allí una sorpresa en el wc y camino a buscar la casa de Romeo, la pequeña catedral, el río, un par de tumbas impresionantes en mitad del pueblo, y la casa de Julieta. La casa de Julieta es la casa del amor, dicen, donde está el balcón por el que se asomaba la joven, y una escultura donde al parecer hay que tocar una teta a la chica. La entrada está llena de pintadas de los millones de parejas que han ido allí, dicen que da suerte, nosotros, por lo que pudiera pasar no incluimos nuestro nombre con corazoncito allí. Y de vuelta hacia el coche pasamos por la Arena, un coliseo romano al que preferimos no entrar por aquello de la prisa, y por que se nos estaba haciendo noche.

Balcón de Julieta en la casa de los Capuletto

Miles de parejas que escriben en el tunel de acceso a la casa de Julieta

Arena di Verona

Piaza Bra

Sirmione era nuestra siguiente parada, aproximadamente a unos 44 kilómetros. Sirmione tiene la forma de Dinamarca, una especie de percebe en medio del lago más grande de Italia, el Garda. A nosotros Sirmione nos cogió muy tarde y no pudimos disfrutar ya de las vistas del lago, aunque intuimos lo grande que podía ser. Sirmione es una pequeña localidad turística, con todo tipo de hoteles de los caros, con turismo náutico, y que básicamente es un sitio pintoresco con un castillo medieval, por supuesto construido en el mar.

Castillo de Sirmione

Entrada al Castillo de Sirmione desde el lago Garda

Con lo cansados que estábamos, nos volvimos a Milán, a unos 135 kilómetros, por aquella autovía llena de camiones y con tres carriles. El coche teniamos que devolverlo en el aeropuerto de Linate, un aeropuerto más céntrico y más pequeño que el de Malpensa. De ahí, en un autobús urbano volvimos a Milán, en busca de nuestro Hotel Ibis del primer día. En aproximadamente 20 minutos estás en el centro, en Santa Bábila, donde optamos por coger un metro, muy ingenuamente, por lo cansados que estábamos. El metro de Milán a mi me gustó. Con bastantes paradas céntricas, estaciones amplias, vagones amplios y muy bien preparado para discapacitados. Al hotel llegamos ya con la cena preparada, ducha y a dormir. Al día siguiente se acababa la aventura del norte de Italia, pero nos quedaba recorrer el centro de Mílán.

Una de mis fotitos

11 comentarios:

  1. que bonito el norte de Italia ¿verdad?... me falta por ver todas esas ciudades maravillosas que habeis visitado (y algo de envidia me ha dado claro está)...
    a ver si os copiamos pronto...

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  2. Anda, si tendrás queja tú... que te has recorrido medio mundo, io es la primera incursión que hago en Europa, y no deja de ser un país latino, y se nota, por que, como fuman los italianos....

    Bicos Ricos

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  3. :( pimpf una vez maas: "YO QUIEROO :(" jajaja... por fin el posr que yo esperaba con eso de la Casa de Julieta :), siempre me ha gustado Italia y asi, por eso me gusta Europa por que todo esta juntito y asi *_*

    bso bsoo!!

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  4. Finalmente te hablé de Romeo y Julieta ¿no? Que romántica.... Quien sabe si algún día.

    Bicos Ricos

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  5. k bonito! pedazo viaje te has montado, y Verona... ains k romántico!

    fijate k lo de los candados del amor lo vi hace poco en una pelicula italiana y me llamó muchísimo la atención...no pusisteis el vuestro? jaja

    besos

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  6. Joojojo, Sergio, nosotros de todo menos tradicionales, pero si ni pusimos nuestro nombre en un corazón en la pared con un puto rotulador...

    Bicos Ricos

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  7. jja A ver cari, yo tengo varias cosas que decir:

    1) la foto de la bici, dices "una de mis fotitos" pero es que las otras no lo son? Con lo que me gustaron, que no es por despreciar, pero me encantaron las fotos.

    2) A ver, yo soy como tu D.... bueno, o algo parecido, yo no soy apóstata, soy ateo y anticlerical furibundo... si de los del 36 jajaaj. Pero eso no quita para que reconozca la belleza del arte cuando la veo. Y que me deje impresionar por la tumba de San antonio, como la de tutankamon o la de napoleon, vamos. que seremos ateos pero no insensibles ni ignorantes, eh!.

    3. Y que todo eso en cuatro dias? a ver si parais que ya estoy con la lengua de fuera que ya os vale alquilar un Panda, jajaa


    Bezos.

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  8. Bueno, que sepas que la A4 no lleva a Milan, jajajajaaj. Por lo que veo disfrutaseis, pero que cansado todo, no? vaya viajecito, y tbm por lo que veo sabes hacer fotos a "otros monumentos" eh pillin, jajajaj

    Un beso cielo

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  9. jajaja, cari, si, las fotos son todas mías, aunque las tengo mejores que las de este viaje. Pero la de la bicicleta es una foto que podría haber sacado tranquilamente en Madrid, es una de esas fotos que te quedan como... artísticas por eso lo de "mis fotitos"

    Bicos Ricos

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  10. Para empezar me parece un poco gore eso de tener guardadas las tripas y la lengua de una persona y para continuar que el norte de Italia es espectacular y mira que te has dejado ciudades bonitas: Udine, Trieste, Florencia, Turín...

    Biquiños con mel.

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  11. ¿Qué puedo decir en estos pocos minutos de internet?...IMPRESIONANTE PIMPF, que hermosos capítulos nos regalas!...fenomenal.

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