domingo, 21 de noviembre de 2010

PIMPF Y EL CASO MEÑO

Recuerdo al poco de llegar a vivir a Madrid darme un paseo por la Plaza de Jacinto Benavente, que ya la conocía por parar en la terraza de la heladería Dolce Angelo. Allí se encuentra el Registro del Ministerio de Justicia, frente a él había una choza de madera y varias pancartas. Nunca me paré a leerlas, siempre pensé que eran cosa de unos pancarteros con ganas de tocar las narices en un Ministerio, ante a saber que tipo de injusticias que habían tenido. Vi que aquello manchaba la plaza de Jacinto Benavente, allí donde se encuentra el Centro Gallego, y pensé que como esa gente, fuese quien fuese no recurría a los cauces normales de la justicia para solucionar su problema.

Pasó el tiempo, el frío invierno, el caluroso verano, y seguían allí, mientras yo pensaba "¿problemas? Problemas los que yo tengo". A la vuelta de vacaciones, este año vi por primera vez en televisión imágenes de aquel "campamento improvisado", y como nunca les presté atención me quedé con la noticia. Una familia de jubilados de Móstoles había montado su caseta reivindicativa solicitando a la Justicia que se repitiese el juicio por el que se absolvía a los médicos que provocaron a Antonio Meño, un coma vegetativo por un error médico con la anestesia en una "simple" rinoplastia. Y recalco lo de simple, por que a la vista de lo que le ha costado a Antonio Meño, no es tan simple como parece. La familia Meño denunció al Hospital en el que ocurrieron los hechos, denunció a los médicos, y la justicia nunca les dió la razón, teniendo además que pagar unas cantidades ingentes por las costas del juicio. Me conmovió la historia, y el coraje de estos padres y familiares que no han dejado de luchar por esclarecer lo ocurrido allá por 1981, pero, una vez más, y fríamente pensé que, no había mucho que hacer, y que montar una carpa en una plaza pública no era lo apropiado, que mejor quedarse en su casa, con su hijo y aguantarse, por que la justicia ya había hablado. Otra vez una ligereza en mis pensamientos a veces demasiado duros.

Hace un mes, más o menos, no recuerdo bien la fecha, apareció un médico que había estado presente en aquella operación, por aquel entonces becario, que dijo ignorar todo el asunto por que le habían ocultado lo que había pasado desde entonces. Apareció por sorpresa para todos, y se enteró de todo lo que había ocurrido cuando, al pasar por el campamento improvisado de Jacinto Benavente se interesó por el caso. Ahora, el Tribunal Supremo ha decidido revisar el caso, con la declaración de este hombre. Efectivamente, su testimonio ha servido para que se echase abajo la anterior sentencia absolutoria, y ahora nos encontramos en una fase en la que la familia, ahora feliz desmontará el chiringuito y bien demandará nuevamente al médico causante del coma de su hijo, o bien llegan a un acuerdo y éste los indemniza.

Lo que yo planteo con mi post, además de dar un poco a conocer este caso que supongo os habrá llegado a muchos por esto de los medios de comunicación, es la ligereza de pensamiento que a veces este humilde bloguero puede tener. Me he preguntado que ocurriría si el médico este que ha declarado como testigo hubiese pensado como yo y pasase olímpicamente del campamento protesta. Quizá hechos como este te hagan pensar que a veces hay que ponerse en lugar de la  gente con la que interactúas, que hay que prestar atención a los problemas de la gente, y que así como he pensado en muchos casos que aquello era un circo, como he cambiado, al igual que la justicia, mi parecer con respecto al caso, lo que antes era negro, ahora es blanco. Que liviano lo mío.

Bicos Ricos

7 comentarios:

  1. Bueno... llevas razón. Todos vemos parcialmente y según desde el sitio que miramos. Con distintos colores.... Y la verdad es complicada.
    Yo me alegro por esa famila. Claro que sí.
    Supongo que la Justicia actúa en base de pruebas. No es que la justicia sea injusta, sino que en muchas ocasiones se ocultan las pruebas o éstas son imposibles de recabar.
    En todo caso... llevas mucha razón en tus conclusiones.
    ¿Lo ves? ¡Hoy te doy toda la razón! Que luego dices que soy un insensible, que no comprendo, que si ésto que si lo otro... todo para no enviarme la foto famosa! jajajajaj!

    Besos, pimfito!

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  2. Muchas veces nos falta información y juzgamos antes de tiempo, yo muchas veces soy el primero en caer en esos errores...

    Biquiños con mel.

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  3. no esta tampoco mal q uno tenga desinteres, y es q con tantas cosas q uno tiene encima, es que tampoco puede estar pendiente de todo

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  4. El viernes me dijeron algo que nunca había pensado, y es que muchas veces no nos damos cuenta o no nos preguntamos, el porque alguien responde de una determinada forma, solamente vemos el exterior. De todas formas, en ese mundo tan alejado de todo valor, cosas como estas pasan día a día, pero nadie les presta atención. Que una señora haya tenido que tirarse a la calle y estar allí plantada años para conseguir que, por pura casualidad, alguien pase por allí y declare, me parece que demuestra que las cosas no están nada bien.

    Un beso cielo

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  5. Lo de este caso es tremendo.... Yo pasé por alli justo el día antes de que se empezara a hablar tanto otra vez del caso al aparecer ese otro médico. ¡Qué sinvergoncería, como dice mi abuela!.

    y si ese médico no llega a pasar por allí, ahí seguiría el asunto, con los pobres padres condenados a pagar 400.000 euros aún encima. Es alucinante.


    Bezos.

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  6. Ay Angelillo, no sé si estás de acuerdo conmigo o es una de tus artimañas de viejo verde para conseguir la foto del Pimpfito saliendo del pantano....

    Christian, yo no suelo juzgar antes de tiempo, normalmente me tomo el tiempo precisamente para preparar el juicio, y que, normalmente no me suele llevar a engaño, por suerte.

    Damián, también es cierto, que uno tiene mil cosas en la cabeza, pero, y si este médico hubiese pensado igual?

    Alex, pero si el exterior no importa... jajajaa, no, yo lo que digo, en este caso vi el campamento ahí montado, pero luego, aún viendo la noticia tampoco es que me interesase demasiado el interior.

    Thiago, pues si, que más decir sobre el caso??

    Bicos Ricos

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  7. Sí, lo oí en no sé dónde el otro día... justicia, dicen, jummmm; la administración es una mierda inmensa. Como esta gente a la que las confunden por el nombre y apellidos porque nadie se ha molestado en mirar el dni y aunque se sepa que es un error.... todo sigue adelante; ¡ridículo! Y sobre lo de que no te enteraras, supongo que es normal; ¿no has notado a gente que se te cruza en la calle, en un barrio pequeño y no te dicen hola? Como animales, no vaya a ser que con quien te cruces te vaya a pedir dinero o... no sééé; está bien reflexionar sobre estas cosas.

    Besos

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