lunes, 20 de diciembre de 2010

EL MOMENTO CRÍTICO

Hay momentos que son críticos, o de auténtico pánico. Lo que me ocurrió hace unos días en los servicios en el trabajo es una muestra de esos instantes de terror, lo que uno piensa en esos momentos de aturdimiento y rapidamente, la resolución del conflicto.

Una parada de lo más habitual en los servicios del trabajo, a cualquier hora de la mañana y parece que hay una party, allí está encerrado en el único wc que queda vacío, el señor del colon irritable, y en uno de los urinarios, un compañero de trabajo, un compañero cualquiera, no hace falta que sea ninguno en especial, bueno, os seré sincero, el jefe en el urinario. Y te vas con unas ganas de miccionar directo al único que queda vacío, el que está a su lado.

El ritual todos lo sabemos, uno se desabrocha los botones, se baja un poco el calzoncillo y deja caer lo que la genética le ha dado (que no es poco en este caso) ¡Ploff!, mientras otros tienen un ritual algo distinto, se desabrochan los botones, se bajan un poco el calzoncillo y rebuscan a ver si encuentran algo. Pero, dejemos de lado estas consideraciones que no hacen más que aumentar, si cabe, mi ego. Tras una rápida y disimulada inspección al vecino de urinario, uno se dispone a orinar. Tic, tac, tic tac. Que no sale nada. El jefe termina su misión, sacude y se va a lavar las manos, mientras tú continúas allí, inmovil, con muchas ganas, pero sin fuerzas para comenzar. Así que decides hacer fuerzas extra. Y llega el momento crítico, cuando además de hacer fuerza tienes que apretar el esfinter para no soltar una bomba del quince, por que no sabes si esta será de las que huelen, de las que hacen un ruido atronador o lo que es peor, una bomba racimo, de estas que tienen un ligero sonido muy molesto.

Tu jefe, que termina de lavarse las manos, mientras se las seca, te habla, lo cual lleva a un momento de mayor confusión si cabe, el terror absoluto, y lo peor de todo, sigue sin escucharse el chorrito. Vuelves a hacer fuerza e intentar osbtruir el escape de gas por la parte trasera, y ocurre lo inevitable, le das al botoncillo de la cisterna, te relajas un poco y comienzan a caer las primeras gotas del dorado líquido, que aunque escasas sirven par que  respires aliviado.

Que duda cabe que el post podría haber terminado sin un final ramplón, es lo que pasa en la vida misma, quizá si se me escapase un cuesco mi jefe me habría sorprendido con una frase que es un clásico "no hay una buena meada sin un buen pedo" y yo le respondería con otra frase de otro amigo mío "Prefiero perder un amigo (en este caso un jefe) que una tripa".

11 comentarios:

  1. No tengo ningún interés en compartir mi meada con alguno de mis jefes. Si ya me dan asco en su estado habitual, no quiero imaginármelos en un momento como el que cuentas.

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  2. jejejee, vamos, que tú la tripa no la pierdes ni de broma no?? Hombre, fue una urgencia, que yo tampoco soy fan de tener a mi jefe de compañero de urinario.

    Bicos Ricos

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  3. Jesúúus, cuantísima tensión, porque aparte vete a saber si el jefe no te termina cogiendo pelusilla por el tamaño de tus genitales; y luego tendría uno que explicarle que bahhh, por favor, si apenas los uso jajajaja, como quizás él, de mirada penetrante jjaja...

    Pero mira éso te vendría bien si hubiese alguien que usara esas necesidades para intentar tener algún trabajo de fontanería contigo jajaajjaa; aunque tal y como está el patio, éso fijo que les pondría mas xD

    Besos

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  4. Si hay que utilizar el cuerpo serrano para ganarse la vida, uno lo utiliza, que no se le caen los anillos. La verdad que no me había paradoa pensar en la vida sexual de mi jefe, y casi mejor.

    bicos Ricos

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  5. Ayyy que risa XD no me gusta ir a los urinarios, mucha tentación jajaja y con eso de los pedos, a mi se me salió uno tipo bomba en pleno ascensor con 2 personas adentro, sí, como para que la tierra me tragara. En ese momento sólo piensas: dignidad...dignidad...

    Un abrazo!

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  6. Que post más escatológico te ha quedado hombre, además no sé por qué (así que mejor no me preguntes) pero me he imaginado a tu jefe como si fuera José Luis López Vázquez.

    Biquiños con mel.

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  7. Vaya momento de tensión jaja. A mi me pasó algo pareció pero estando despachando (en mis tiempos de panadero de los domingos) y se me escaparon unos cuantos peos delante de una señora mayor bastante delicada jaja

    Por cierto pásate por mi blog cuando usted pueda.

    Un fuerte abrazo

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  8. Quieres decir que tu jefe te acojona tanto que si está en el baño ni meas ni cagas? jaj Yo hoy fui al baño en el rodilla de Callao y hay que teclear una clave para poder entrar, jaja

    Bezos.

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  9. y todo esto para mear?????jajajajaj que se te cortó con tu jefe ahí o que???? pues yo cuando voy a mear, meo, y me suele dar igual quien este en el baño jajajaja

    Un beso cielo

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  10. Había oído hablar de tensión sexual, pero el concepto de tensión urinaria es nuevo para mi jajaja

    Un beso (escatológico)

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