jueves, 6 de enero de 2011

La Tía Lola

A la tía Lola se la vinieron a llevar nada más entrado el año a sus 94 años, que se dicen muy rápido pero es toda una vida, una larga vida.

La tía Lola era la mayor de nueve hermanos entre los que estaba mi abuelo y de los que ya solo quedan cuatro, Yo la recuerdo desde pequeñito, por las calles del centro de ese pueblo gallego de cuyo nombre no quiero acordarme, normalmente del brazo de una de sus hermanas, que tampoco está ya. Y es que hablamos de una generación de personas mayores. La recuerdo con un vestido delantal de estos que utilizan las abuelas de pueblo, o las porteras de edificios, con el pelo muy blanco, y una especie de recogido en tirabuzón horizontal a la altura de la nuca al estilo años treinta. Y así pasaron veintitantos años, siempre con el mismo estilo.

Contaba tan solo una semana antes mi padre, en una visita que le fue a hacer a su casa que ella estaba en perfecto estado, con una memoria envidiable, y que pese a su edad regía muy bien, con algunos achaques fruto de un derrame de hace unos años, pero muy bien en general; contaba también como alguien le hizo un comentario que no le hizo gracia ninguna "tía, vas a llevarnos a todos por delante", entonces la tía Lola se enfadó muchisimo, y contestó "parece que me quereis ver muerta, dejadme vivir lo que me quede y me llevaré a quien me tenga que llevar por delante, que yo eso no lo decido". Alguien decidió por ella tan solo una semana después, otro derrame.

La pérdida de su hermana a la que siempre llevaba de paseo fue muy dura para ella, y en general lo fueron las de cualquiera de sus hermanos, y es algo de lo duro de llegar a esas edades, primero se te van los más mayores, y después, vas viendo como se te van los de tu edad, mientras tú te quedas, se van incluso los más jóvenes. Estos últimos años ya iba de brazo de una sobrina suya. La sobrina no la paseaba a ella, era al revés, seguía siendo tía y madre, sin serlo nunca.

Ella se encargó, cuando falleció su padre de mantener en orden a sus hermanos mientras la bisabuela sacaba las castañas del fuego. Ella fue madre desde muy joven, sin serlo nunca. Tuvo un novio que se le recuerde, los más viejos del lugar la recuerdan con novio, un señor que ya no vive, que en su época fue un joven de éxito que la terminó dejando para casarse con otra chica del pueblo. En aquel momento tía Lola decidió que ya no volvería a casarse, que bastante tenía con cuidar de sus hermanos, y en algunos casos, de sobrinos. Y vivió el resto de su vida rodeado de sus sobrinos, que se fueron casando y a su vez, teniendo hijos. Yo soy hijo de uno de esos sobrinos. 

Hace un tiempo publiqué un post, sobre un amigo de la juventud al que había confundido con otro chico y que parecía llevar una vida complicada. Él también era uno de esos hijos de sobrinos. Él se encargó de quedarse con ella en el hospital en nochevieja y la siguiente, cuando todo el mundo estaba atareadísimo con sus cenas, sus familiares a los que cuidar y mil excusas que pone la gente. Quizá le haya devuelto con ese detalle, esa noche, el tiempo que ella le dedicó a él y lo mal que le hizo pasar cuando él estaba en su peor época. Me alegro de que él esté definitivamente bien y centrado.

Q.E.P.D.

7 comentarios:

  1. Un panel precioso. Me ha encantado. Hacía tiempo que no leía un panel tan entrañable.
    Yo también tuve un trato muy especial con mis tíos/as abuelos -sobre todo con los paternos- y leer tus palabras me ha hecho recordar cientos de anécdotas de estas personas tan cercanas en mi vida y a las que quise tanto.
    Un beso.

    Y descanso eterno para la Tía Lola.

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  2. Wow Pimpf, me ha encantado tu capítulo, es que ya quisiera que alguien recordara un poquito de mí cuando me llegue la hora, además pude hacerme muchas imágenes de tu tía.
    Cariños.

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  3. Mis abuelos murieron ambos también con más de 95 años. Y siempre que me paro a pensarlo digo resuelto que los de nuestra generación no llegaremos a esas edades tan bien y tan "en nuestro sentido" (como decimos en Galicia) como ellos.

    Descanse en paz la tía Lola y un beso enorme para ti.

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  4. Que entrada más bonita! La hermana mayor de mi abuela tiene 96 años (y curiosamente se llama igual, aunque para nosotros es "la tía Dolores") y quitando los clásicos achaques de esas edades está bastante bien.

    Biquiños con mel.

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  5. mis abues estan x esa edad y espero q no se vyana todavia, muy buen post :)

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  6. me encantó la entrada nene. Son de esas personas que han visto pasar la vida por delante y que tienen un camino enormemente largo, y sobre todo, mucho que enseñar de esa sabiduría y paciencia que da la vida.

    Un beso cielo

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  7. Me has recordado cuando vivían mis abuelos paternos e iba a verlos. Pasaba muchas tardes hablando con ellos porque ya no podían salir a pasear. Los dos murieron a edades avanzadas. Mi abuelo con 98. Me ha gustado mucho esta entrada.

    Un beso (que dure un siglo)

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