sábado, 8 de enero de 2011

Un post que no cuenta nada nuevo

Atteneri era una joven guanche, a sus diecinueve años se consideraba una pequeña princesita a su forma, destronada, como si entrase una república y tuviese que abandonar el trono a la fuerza. Desde que había dejado la niñez  se había convertido en una chica guapa, con mucho éxito entre los chicos del instituto y que pese a ello, no había levantado los celos de ninguna de sus amigas.

A su edad había tenido ya varios novios, algunos le habían durado más que otros, de algunos se creyó totalmente enamorada, con otros, sencillamente jugó y los utilizó para "cazar" a algún otro chico. Con diecisiete años conoció a David, el que hasta ese momento había sido su gran amor. Tardó algún tiempo en conocerlo, y le había impresionado su físico y su seriedad, no en vano, David no era el típico guaperas, David era una especie de ratón de biblioteca que dejaba algunas horas libres para practicar fútbol en el equipo de la localidad donde ambos vivían, un joven atípico al que no le gustaba ni salir, ni beber, ni fumar, ni relacionarse más allá que con sus compañeros de equipo. Allí se conocieron, en la biblioteca de la universidad, y a base de sentarse juntos, estudiar juntos y ayudarse mutuamente con sus estudios de ingeniería, fueron afianzando una relación.

El chico no era muy hábil en aquello de las conquistas, y de dejó llevar por Atteneri. Una mañana, como otra cualquiera, ella le estampó un beso, a la salida de la biblioteca. Allí se puede decir que comenzó su relación. Una relación que marchaba viento en popa. Y se les podía ver pasear de la mano por los jardines del campus, agarrados de la mano. Sus citas, a última hora de la tarde, por el paseo marítimo y aquel helado que solían tomarse antes de despedirse y quedar para verse la mañana siguiente. Año y medio casi de relación, hasta que David un día, en aquel romántico helado ya habitual, le dijo sin muchos miramientos que ya no estaba enamorado, que sería bueno que siguiesen como amigos pero, que él no veía futuro en la relación. En aquel momento, y pese a tener los brazos de David rodeándole, no pudo por más que lo intentó, romper a llorar.

Atteneri descubrió pocos días después, que David había conocido a otra chica. Sus atardeceres, los pasaba en su casa, viendo desde su ventana la puesta de sol, con los ojos encharcados empapando sus apuntes. Apenas probaba bocado y con los exámenes a la vuelta de la esquina no sabía que sería de ella. Su madre le decía que no se preocupase, que así como había conocido a David, podría conocer a cualquier otro, pero ella se sentía desconsolada, su reino, su trono, su corona, su príncipe.

La joven sacó adelante los exámenes, y aunque había dejado algunas asignaturas para septiembre, se sentía orgullosa de las notas que había sacado, pese a su disgusto. Y comenzó un nuevo curso, su biblioteca, el asiento donde antes se sentaba David a estudiar y que, ahora estaba normalmente ocupado por una chica de primer curso con el pelo grasiento.

¿Qué le pasó a Atteneri durante ese curso? ¿es este un post con continuación? ¿Qué le ocurrió a David con su nueva chica? Pues, este es un post atípico, que muestra una historia de alguien normal, con una vida normal, con un bache como muchos podemos sufrir, que tiene una moralina, una absurda moralina, y es que, por muy grandes que sean los problemas, la vida sigue, todo sigue, y por mucho que se llore o se enamore uno, todo continua, así pues, quizá en el siguiente curso Atteneri consiguió un nuevo novio, o quizá continuó con su depresión y se tiró por un barranco. No lo sé, no he querido desarrollar más una historia de la que no se puede anticipar un final, ni cuenta nada especial. Quizá haya muchas Atteneris en el mundo, o quizá cada uno de nosotros hayamos vivido experiencias similares. ¿Hay algún consejo sobre como seguir adelante? Lo único que es cierto es que al día siguiente, estemos nosotros o no, o independientemente de nuestro estado de ánimo, un nuevo día llegará.

Bicos Ricos

2 comentarios:

  1. Así es, la vida continua, y todo algún día se acaba. Y lo más importante, al final del día, de la vida misma nos tendremos sólo a nosotros mismos.. personas vendrán y se irán, lo único con lo que nos quedamos es con nuestra compañía.

    Te leo, saludos!!!

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  2. La vida sigue, pero que miedo da a veces pensar que seguira a pesar de que no nos guste lo que se nos viene encima. Cuantas veces me gustaría congelar un momento para disfrutarlo eternamente. Cuantas veces me gustaría acelerar el tiempo para evitar los malos momentos. La vida es una dictadura vitalicia sin posibilidad de revolución.

    Un beso (metafísico)

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