miércoles, 9 de febrero de 2011

Guillerme (I): El chico de la fama

Sergio me ha enternecido el corazón con su relato sobre aquella pandilla que en su día tuvo, cuando estudiaba en el instituto, y a mi mente han venido grandes recuerdos también de una época, unos años dorados de unos niños que pretendían hacerse hombres a marchas forzadas, unos chicos que todavía estudiaban primaria pero que comenzaban a despertar la pubertad, con todo lo que esto entraña.

Con cierto sobrepeso, y enclaustrado en casa estudiando llevaba yo un par de años alicaído y aquel curso no parecía que fuese a ser una excepción, si no fuera porque en mayo de aquel año conocí a Guillerme. Guillerme era un chico muy popular en el colegio, había hecho un par de actuaciones en los festivales navideños que arrasaron y lo auparon a lo más alto de la fama. Guillerme era un chico de una estatura normal para la edad que tenia, un año menos que yo, muy moreno al que comenzaba a asomarle cierta pelusilla en el bigote, sus labios grandes y carnosos eran quizá lo que más llamaba la atención si no fuera por aquellos ojos oscuros grandes. Pero él parecía identificarse más con su pelo al que no dejaba de pasarle la mano. Vestía bien y se le gustaba presumir de su ropa de marca. Tenía a varias decenas de chicas suspirando por él, acosándolo en los recreos. Yo era un don nadie.

Aquella tarde del caluroso mes de mayo disfrutábamos de unas jornadas de huelga de profesores que nos permitían pasar muchas horas libres en el patio donde muchos aprovechaban para jugar al fútbol, los más sibaritas al baloncesto y otros, aquellos que estudiábamos nos sentábamos en las gradas y hablábamos. No recuerdo que temas interesantes podríamos tratar, seguramente cotilleos, y es que entre los chicos estudiosos apenas éramos dos hombres y varias mujeres. En aquella ocasión coincidimos en el patio tres clases de tres cursos distintos, dos de sexto y una de séptimo, la mía, la de Guillerme y la de una prima mía, que repetía curso pero presumía de ser muy moderna y muy mayor, más que los demás aunque yo le llevase quince días. Desde la grada tenía localizado a Guillerme y a sus amigos o secuaces no sabría yo distinguirlo muy bien y con él, mi prima Laura, la más moderna que nadie. Charlaron un rato y a los cinco minutos se dirigían hacia las gradas, concretamente hacia mi.

- Que pasa primo, te voy a presentar a un primo tuyo - dijo chocándome la palma de la mano.
- ¿Tú eres mi primo? - contesté dirigiéndome a Guillerme sin saber muy bien de que iba la historia.
- Guillerme, este es Pimpf, Pimpf, Guillerme - mientras nos incitaba a darnos la mano - Es que resulta que tu padre y mi madre son primos del padre de Guillerme.
- Ahm, entonces somos.... - pensé un segundo - primos segundos.

Y es que en el pueblo todo el mundo somos primos. Yo a estas alturas y descubriendo familia lejana, o lejanísima. Pero vamos que como para dejar escapar la ocasión de conocer al chico más interesante del colegio, además en la calidad de primo. Yo por esas fechas tenía ya claras ciertas cosas sexuales, que los niños no venían de París, que salían por una vagina y que a mi los chicos me atraían sin tener muy claro si aquello era correcto o si era lo habitual, y Guillerme, el chico sensación aquel curso me volvía loco, como a mis compañeras de clase, aún siendo él menor que todos nosotros. Camuflé aquella atracción con la admiración y la homosexualidad con la necesidad de tener amigos. Oportunidades como estas habían pocas, tenía que aprovechar. Charlamos casi toda la hora los tres, de nuestros delgados vínculos familiares, de nuestras familias, de nuestras vidas, del bar que tenían sus padres y de algo con lo que todos soñábamos a esas alturas de año, el verano.

Se abría una puerta, o yo quise pensar que se iba a abrir, un verano distinto, él, sus amigos, yo, la playa, las chicas, los helados, tardes comiendo pipas como condenados, las fiestas del pueblo y dejar atrás lo que yo he llamado, mis años oscuros. ¿Se cumplirían todos los sueños?

19 comentarios:

  1. Bueno, supongo que es Guillerme I porque habrá una segunda parte, mira que el mosqueo que me dio a mi el final abierto de la primera peli del Señor de los Anillos me duro varios meses (hasta la segunda peli, se entiende) ¡jejejeje!

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  2. Jejeje, bueno, este mosqueo te puede durar una semana, a lo mejor, pero mismo te mosqueas otra vez, porque a lo mejor tenemos Guillerme para rato...

    bicos Ricos

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  3. Yo no era de hacer deporte y me quedaba en las gradas al fondo de la cancha de fútbol conversando con mis amigos o escuchando música. Sí pues, por guardar una amistad nos guardamos muchas cosas dentro. Ahora que lo pienso, creo que no debió ser así.

    Saludos!

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  4. =O!

    Aunque no soy gay, la manera en que relatas eso me gustó, hay segunda parte?

    Cuidate

    PS: Mi inodoro te manda saludos XD

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  5. no puede ser, me dejaste en ascuas si pasa algo con el primo ayayay hubo algo o no, mira q a mi el romance me va bien siempre en dosis adecuadas

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  6. Lindísima historia que alguien te hizo recordar y que a mi también me hace recordar; Los años de instituto, los días de coro y un niño en particular que me volvió loco y nunca hice nada al respecto :S, cariños Pimpf.

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  7. Creo que todos hemos tenido algun tipo de chico así en el colegio o el instituto, y dan unas ganas de volver para atras y ser un poco más valiente.

    Un beso cielo

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  8. Haber avisado y hubiera hecho palomitas, hombre. Pero nada, esta misma tarde voy al super más cercano y vendré cargado con un aprovisionamiento de palomitas para microondas.

    Biquiños con mel.

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  9. Munani, ¿lo dices por aquel amigo con el que estudiabas inglés? El caso es que yo no tenía tan claro que tipo de admiración sentía por él.

    Wesley, si, claro, tampoco es plan de dejar así una historia, tan coja.

    Pumara, pero yo creo que la historia no es romántica, que os habeis equivocado un poco con el enfoque de la historia.

    G-boy, es que yo nunca tuve esa intención de hacer nada, me agradaba verlo... bah, que no puedo contar nada más.

    Isra, sin comerlo ni beberlo llegué a donde quería, solo dejándome presentar.

    Christian, guarda las palomitas, que mañana no saldrá el siguiente capítulo.

    Bicos Ricos

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  10. Felicidades por el amarre literario que le diste a tu relato, amigo, me lo leí de una sola tirada y ya deseo la segunda parte.

    Abrazos.

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  11. Gracias Antony, ¿sabes lo que pasa? Que las historias pasadas son mucho más fáciles de contar.

    Bicos Ricos

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  12. Yo donde volvería atrás sería al servicio militar. Lo que dejé pasar allí...
    Oye, tu nombre mientras uno es joven bien pero ya a los setenta y con dentadura postiza es peligroso, eh?
    besicos

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  13. Jaaajaja, suerte que me libré de hacer el servicio militar, habría sido quizá una alegría visual, pero un horror en general. Y lo del nombre, totalmente cierto, al escribirlo comprobé que no pegaba nada... pero qué quieres, cari, el nick es el nick, en mi pueblo me suelen llamar por mi verdadero nombre.

    Bicos Ricos

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  14. jajaja Chupi, podemos hacer una versión a la española d "Aquellos maravillosos años" con anecdotas d todos... oye, una duda q tengo Guillerme es un nombre gallego? o es q su madre era muy moderna? es q es la primera vez q lo escucho...

    (y yo la virginidad ya la había perdido hace tiempo, chupi, q yo fui muy precoz)

    besos

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  15. jaj ya tenemos otra panda flotando por la blogosfera, jaja Y pq era Guillerme? es así en gallego?

    Bueno, a ver que pasa, me jode que tú, logicamente, ya lo sepas y nosotros tengamos que esperar a próximos capitulos. Parece que todas nuestras infancias eran iguales, eh: deseos, amigos, pipas, verano, jaja

    bezos.

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  16. Tu y Sergio acabareis siendo primos y publicando vuestras historias entrelazadas a modo de diptico gallego. Todo un best seller internacional.

    Un beso (enganchado)

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  17. Sergio precoz, jajajaa, Guillerme es un nombre gayego.... hay un diputado del BNG que se llama Guillerme Vázquez, pero vamos, que el nombre de este "primo" es mucho más mundano.

    Thiago, a ti otro tanto de lo mismo ¿no veis que a todos les suelo poner nombres gayegos? Por esas cuestiones que ya se saben... tampoco es una historia con mucho misterio, que os ha despertado a todos ahí la intriga... Las pipas son un clásico.

    Parmenio, bueno, puedo darle el giro que quiera a la historia y cambiarle el final, algo así como que coincidieron Sergio y él en el mismo colegio.... y bueno... así de precoz que fue...

    Bicos Ricos

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  18. Sí, Guillerme es nombre gallego, ya respondo yo que soy así de precoz (para responder, eh).

    Joer, el Guillerme, como sea verdad lo del cuanto más primo más me arrimo... XD

    Yo en el colegio también era un gordo autista sin amigos. Pero tampoco tenía primos, así que me utilizaban de saco de boxeo. Oye, que no veas lo útil que me resulta ahora la experiencia a la hora de surfear, jajaja.

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  19. Z, luego tú no eres como Sergio de precoz.... digo yo... que tiene que ver lo de surfear con lo de saco de boxeo?? por aquello de los hostiazos que te metes??

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