miércoles, 19 de octubre de 2011

El Retorno de la Petarda Perfecta

Termino este desternillante libro titulado El Retorno de la Perfecta Petarda, un libro de Didí Escobart que más que un libro parece un monólogo sobre petardismo, sobre petardismo perfecto, claro está, o como diría ella, clar que yes.

Ante la pregunta que le hicieron en la presentación en Berkana sobre de qué iba su libro, Didí Escobart dijo claramente "en el libro hablo solamente de mi". En esto podemos basar esta reseña de El Retorno de la Perfecta Petarda, todo un tratado sobre lo que significa ser una auténtica petarda, porque, no nos engañemos, pero todos llevamos, lo queramos o no una auténtica petarda en nuestro interior. Yo esta máxima la desconocía hasta que, leyendo el libro me iba autoconvenciendo de que yo soy realmente así, un ser totalmente vacío al que le encanta dar que hablar y ser el centro de cualquier acto, petardo, por supuesto que se precie, y de los que no se precien también.
Divertido, divertido a más no poder en muchos de sus capítulos, relleno, como ella dice en otros, este tratado del petardismo te hace pensar además, aunque sea esto un valor añadido en el que Didí Escobart no haya caído cuando ha creado el libro, te hace pensar en lo efímeros que somos, en la importancia relativa que le damos a la opinión que tengan de nosotros, y en la poca importancia que damos nosotros a lo que pensamos del resto del mundo que nos rodea, porque, siendo una auténtica petarda el resto de la humanidad importa muy poco.

Como bien dice Didí, en el libro no habla solamente de ella, aunque si en la mayoría de sus páginas, también habla de otros personajes, y advierte, que habla de ellos mal, claro está que no podía ser de otra forma, por hablar mal, hasta habla mal de su propio alter ego, su personaje Diossa a quieno no puede ver, pero esto es ya una lucha entre petardas, porque Diossa tampoco puede ver a Didí. Entre los venerados, se encuentra Lady Gaga, como nueva representante del petardismo, no puede faltar un capítulo de crítica a su compañera de la noche, Malizzia, su pasión hacia Alaska y Nacho Canut, y mucha, mucha imaginación en lo que resta de libro, desde un cuento de hadas en un país maravilloso creado como introducción del libro, a una crítica petarda de la Saga Star Trek, una autoentrevista, un horóscopo cutre, porque también hay que decirlo, ser petarda es sinónimo de cutrez pero con el ego super elevado o un decálogo de la petardez donde uno no debe perderse el apartado especial de las petardas en el gimnasio.

Yo recomiendo tener El Retorno de la Petarda Perfecta en la mesilla de noche, como libro de cabecera a sustituir por una Bíblia, claro que, para ser una auténtica petarda, con título y todo necesito leerme la trilogía del petardismo de la misma autora, pero, tiempo al tiempo, por el momento soy solamente una petarda en prácticas. Recomiendo también que lo compréis, y si no lo encontráis a mano, a través de internet que también se puede conseguir, es lo que tiene este mundo, en el que también se puede petardear a distancia, de la editorial Stonewall. ¿Seréis capaces de seguir el resto de vuestra vida sin petardear como Dios Didí manda?

13 comentarios:

  1. A mi no me gusta nada el petardeo. Qué vulgar...espera...mira ese nene, uf, que paquetón, y ese culito, me lo comía todo ahorita mismo...perdona, que te decía que tienes toda la razón.

    Qué bonito eso de que somos efímeros. Sí, en mi caso fue cumplir los 30 y salirme unas arruguillas hororrosas. De las canitas en mi pelazo moreno, que me han salido últimamente, estoy más orgulloso, que me quedan sesis (en los cuartos oscuros se me acercan todos los nenes). Pero efímero soy un rato, sí.

    Y es verdad, somos seres vacíos. Yo ahora mismo me siento vacío. Buscaré a alguien que me llene...el agujerito del amor.

    Besos y agur

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  2. Yo es que desde que desapareció de la blogosfera FASSION VIKTIM estoy un poco huérfano de petardas... ¡con lo que yo admiraba su forma de escribir!

    En fin, me lo apunto en la eterna agenda de "libros pendientes" que para tirar el dinero en best-sellers comerciales, mejor dejarse guiar por ti...

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  3. Bueno pues como bien dices todos llevamos un petardo dentro que nos sale en ocasiones, en cuanto al libro, no dudo que este bien,seguramente sea divertido, aunque no me llama la atención( siendo sincero).

    Bsos

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  4. Zowi, chuchi, solo te ha faltado decir "llénamelo de leche" como en Princesas, porque yo a ti te veo como la princesita de Lucero, ya te llenaré yo el bujerito...

    Observatorio, a Fassion Viktim la leí un par de veces y la verdad es que me encantaba... necesitamos más lores y macus, pero esto no son petardas en si mismo... no te vayas a pensar.

    Bicos Ricos

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  5. Entonces... ¿visto lo visto y toda esa sabiduría que manifiestas en relación al tema?:
    ¿Tú crees que yo soy y en caso de no serlo, crees que puedo llegar a ser UNA PETARDA???? jajajaj!

    Besos en el petardo!

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  6. Xas, pues las risas garantizadas en muchos de sus capítulos, y un punto para descubrir tus puntos débiles, o que te los descubran...

    Bicos Ricos

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  7. Angelillo ¿Qué si tú eres una petarda? Una petarda en toda regla, diría yo, una petarda mística, no me cabe duda de ello, te veo una especie de Sara Montiel de la Blogosfera, pero más salido, si cabe...

    Bicos Ricos

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  8. jajajaj! ¡vaya ejemplos! Vas a hacer que me entre depresión... jajaja!
    ¿Salido yo? Pero si soy la personificación de la Virtud! jajaj!
    Desde luego... eres más petarda que yo... aunque el petardo lo tengas más pequeño! jajajaj!

    Besos ¡anda!... ¡Marujita Díaz! Que eres una "Marujita"

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  9. Lo de que tenías tu toque petardo creo que no nos sorprende, pero este post me confirma lo que ya llevo un tiempo pensando, que hoy por hoy de bi no tienes nada y que eres un mariconazo de tomo y lomo, dicho desde el petardeo malasañero (que haberlo haylo) para que no te lo tomes a mal.

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  10. Ay Pimpf te tiraré las orejas hasta arrancártelas, porque no estás consciente de tu querido público internacional que no maneja el término: petarda. Ya me tuve que dar el trabajo de buscarlo yo en internet¬¬, ya me vengaré cuando escriba poto, carrete o pololo en el blog¬¬ ...Acá petarda podría ser una "Cuica, una Pituca, una Pelolais"...aunque creo que ninguno de los tres conceptos engloba bien el petardismo. Jejeje, Cariños.

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  11. jojojo, diálogo petardo entre pimpf y ángel, genial colofón para un libro que, a mí, me recuerda mucho a mi blog, jajajajaja, es por meter una cuñita para que me visiten, claro, y quién sabe, lo mismo me publican un libro o dos o tres y puedo dejar de vivir como el común de los mortales...

    En fín, tomo nota, claro que con la de libros que tengo emplastificados a la espera de leer, igual para el aniversario de mi jubilación -si es que de aquellas aún veo y no me quedé ciego de tantas pajas, claro- puedo empezarlo. Total, seguirá siendo actual, es lo que tiene el petardismo, jajajaja.

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  12. Z... Z... Z.... que voy a tener que ir a estirarte del Petardo que ocultas tras la regadera... jajajaj!

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  13. Christian, claro que lo hay, por ahí me lo tomo el comentario... bueno, por ahí no, ejem, por eso de que te tomo la palabra de petarda que también tienes.

    G-boy, no podía hacer otra cosa, mira tú el título del libro "El Retorno de la Petarda Perfecta", el libro es así, claro que, petardas hay en todo el mundo, solo hay que acuñar los términos... Pelolais seguro que es lo más parecido.

    Z, otra petarda más, la gran diva del petardeo que te vamos a llamar a ti!! Divas y bichas que es lo que sois, maricas malas, jajajaja

    Angelillo, ¿cómo le llaman en esa ciudad mediterránea con mar a los petardos de tres céntimos de euro? (bueno, a todo esto, existen dichos petardos?), eso es lo que tiene Z tras su regadera...

    Bicos Ricos

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