jueves, 16 de febrero de 2012

Santi VII: Un Gentleman en mi vida

Cómo éramos las personas más majas y simpáticas del insituto no tardamos en recuperar para el grupo a viejas amistades, que a su vez trajeron más amistades. Un lío, vamos, pero dos de mis mejores amigas trajeron consigo al grupo a un chico inglés, un chico hijo de gallego e inglesa que llevaba viviendo toda la vida en Galicia y que era totalmente bilingüe. Jimmy era su nombre, y no recuerdo muy bien como nos conocimos, pero fue a través de estas amigas en común en la discoteca del pueblo.

Pronto comenzamos a congeniar Jimmy  y yo. Jimmy no era ni siquiera mono, era un chico muy canijo, pequeñito, delgado, y con algunos dientes torcidos que enseñaba cada vez que se reía, y no se reía poco, ni su risa pasaba desapercibida. Tenía mucho gancho con la gente, y era pese a lo tímido que parecía muy lanzado, pecoso y con una cara eminentemente inglesa, educado y muy golfo. Yo quise siempre mucho a Jimmy, y así fue como lo acerqué a Santi, temiendo cualquier tipo de reacción por su parte, porque como ya dije en alguna ocasión, Santi era muy celoso de lo suyo, no le gustaba que nada pudiese amenazar su orden interno de las cosas. Jimmy pasó su prueba completamente con la simpatía que tenía, se lo ganó completamente, y a Santi la gente con mundo siempre le ha gustado, más cuando no eras un rival directo con las chicas.

Si yo tenía que salir de casa a cualquier cosa llamaba siempre a Jimmy, y siempre que podía acudía, si íbamos a alguna fiesta, yo siempre aparecía con Jimmy, había ganado en cuestión de unos meses a un nuevo hermano, alguien que siempre se preocupaba por ti si te veía con una cara extraña, alguien que a fin de cuentas me conocía más de lo que yo pensaba. Jimmy venía a dormir a mi casa muchas veces, los secretos eran muy pocos, bueno, excepto ese pequeño secreto que yo siempre he tenido y que jamás le conté aunque vosotros si lo sabéis. Jimmy había sido acogido en mi familia también con mucho cariño, mi madre preguntaba por él de vez en cuando, en esa época en que los jóvenes apenas hablamos nada con nuestros padres. Incluso, cuando era tarde y yo no había llegado a casa por cualquier motivo, mi madre recurría siempre a Jimmy. Estábamos en unos meses donde la vida es genial y maravillosa, donde las cosas se van moviendo poco a poco y muy internamente. No sé bien que tipo de cosas pasaban por la mente de Gorka, pero aguantarnos el uno al otro muchas veces se hacía insostenible, siempre había con él alguna discusión de cualquier tipo, si yo veía el día nublado, él lo veía azul, si él decía que por las noches refrescaba, era que por las noches refrescaba y final de la discusión, a mi desde luego me enriquecía mucho más Jimmy y en él me refugié, a Gorka no cabía duda que le enriquecía Santi, sus pajillas con Santi, e incluso sus discusiones con Santi, el caso es que entre Santi y él cada vez había más piña, y entre Jimmy y yo también.

Tiempo después, con nuestras idas y venidas, con las cosas que le van pasando a uno en la vida, con alguna cosa que leeréis próximamente, fuimos distanciándonos Jimmy y yo. Primero una novia de estas que te alejan un poco de los amigos, y otra vez más, cruzándose en nuestro camino, la droga. Jimmy que era muy golfo cayó en cuestión de poco tiempo. Nos dió muchísima pena ver como se apartó de todo y de todos, como se alejó de nosotros, de su familia, de su chica en unos años muy duros. Un buen día se fue de casa, a Inglaterra, escapando un poco de todo, sumido más y más en la oscuridad. No hubo apenas noticias de él en años y las pocas que habían venían a cuenta gotas. Se había hecho perroflauta, pero de los perroflautas de toda la vida, con lo pijo que había sido siempre él. Años después había encontrado un nuevo amor, otra perroflauta, una neo-hippie de esas. Poco después la siguiente noticia que nos llegó es que tenía un niño, y que vivía en una autocaravana, recorriendo este país. Al año siguiente me lo encontré. Había recuperado mucho su aspecto de siempre, aunque a lo perroflauta, efectivamente, tenía un niño, estaba con él en el cochecito. Nos dimos un abrazo, después de tanto tiempo sin vernos y me contó parte de sus peripecias, seguía viviendo en una autocaravana, si, pero esta ya no movía excepto para las vacaciones, se había casado y esperaba otro pequeño retoño y buscaban piso, trabajaba en una metalúrgica del norte del país. Sacó su teléfono móvil y me dio su número. Jamás nos hemos llamado, pero, ahí lo tengo, por lo que pueda suceder, porque un amigo es un amigo siempre.

11 comentarios:

  1. Jimmy apareció en el momento justo, no? Al menos es la percepción que tengo desde fuera. Alejarte de lo que se estaba gestando al otro lado y hacerte sentir querido, necesario, protegido... Cumplió su función vital, eso está claro. Seguro que su historia personal será fantástica, ideal para un buen post, o para un cuento... Besotes.

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    1. Yo creo que si, en un buen momento, un momento donde todo iba bien y esto de los ciclos ya se sabe, cuando estás en lo más alto, es fácil suponer que pronto vendrá una bajada.

      Bicos Ricos

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  2. Pienso igual que Melvin... no se si sera cosa del destino, pero pienso que Jimmy aparecio en el momento oportuno (o eso pienso yo).

    Un abrazo niño !!.

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    1. Así como vino también se fue. Estuvo un tiempo a mi lado pero como ya he contado, su presencia no fue eterna, una pena.

      Bicos Ricos

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  3. Un compañero mío del trabajo me dijo una vez, con esa sabiduría que sólo tiene la gente sencilla: "Cada persona que conocemos se lleva consigo algo de nosotros y nos deja algo de sí"

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    1. Este a mi me ha dejado su particular humor inglés que se mezclaba con esa ironía de los gallegos, y el saber reirme de un montón de cosas, aunque te vengan mal dadas.

      Bicos Ricos

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  4. Que pena lo de Jimmy, me lo imagine como ichabot por la forma en que lo describiste jejeje Que pena que escogiera las drogas pero que bueno que no le paso nada malo, solo me queda una duda que no entiendo del todo, que es un perroflauta, es lo mismo que un “parado”. Mmm esto se pone interesante estare atento a las siguientes entradas.

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    1. ¿Quién es Ichabot?

      Un perroflauta... es una especie de neo hippie, de esos que van por la calle con un perro y una flauta... nunca mejor dicho, no sé si habrá el equivalente en perú. Suelen estar en el paro, o directamente no trabajar, y se les relaciona con movimientos como el 15M, o anárquicos, etc...

      Bicos Ricos

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  5. Interesante... ¡Vaya! ¡qué vueltas nos da la vida a todos!
    En fin!... qué personaje más curioso este Jimmy. Y lo que más me gusta es que te sigo viendo muy maduro desde muy jovencito... ¿no?
    Veamos el siguiente capítulo!

    Besos, ¡miliciano!

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    1. Angelillo, siempre he sido muy maduro, aunque bueno, también he cometido mucha tontería.

      Bicos Ricos

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  6. Yo una sola vez he anotado el número de una antigua amistad a la que no he llamado... ni llamaré, porque me lo quitaron en el segundo asalto de mi vida y lo perdí jajajaja, pero bueh. Cariños.

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