miércoles, 21 de marzo de 2012

Santi XII: Madrid

Casi un año después, ya en la universidad recordaba con añoranza mi época del intituto, a los amigos y sobre todo a aquellos que habían elegido otras opciones para estudiar, recordaba aquellos años dorados y aquel curso de COU (Curso de Orientación Universitaria).COU había sido un curso demoledor. Nos habían dicho que era mucho más sencillo que otros cursos del instituto, pero el ritmo de exámenes continuados era brutal, y pese a ello, nos dieron un pequeño respiro en noviembre, una excursión a Madrid, un fin de semana cultural, el que sería nuestro último viaje juntos.

Aquel viaje se organizaba siempre en COU con fines totalmente culturales, se salía un jueves por la noche y se llegaba a la capital el viernes por la mañana, la vuelta se hacía el domingo por la tarde; un fin de semana cultural para que todos los alumnos que quisiesen pudiésemos aprovechar para para conocer las pinacotecas más importantes de España, exposiciones, actos literarios, teatro, e incluso ópera. Lo que ocurrió es que en un fin de semana no pudimos demostrar lo gafapastas que somos, y sin apenas tiempo invertimos nuestro tiempo para otros fines del tipo quedar con unos amigos de Vallecas para hacer botellón en pleno Madrid y colarnos en el metro, ir a cuánta discoteca hubiese abierta y a poder ser con los personajes travestidos más vanguardistas, visita al Parque de Atracciones de Madrid, al rastro, dar unos paseillos, e incluso hicimos algo de tiempo para visitar el Thyssen y el Reina Sofía, ahí es nada, todo concentrado en tres días.

Yo iba a ese viaje muy temeroso de cualquier ataque sorpresa de Gorka hacia mi, y no hubo problema ninguno, recuerdo incluso una cierta sensación de calma chica, de recuperación progresiva de nuestra amistad, de mantener nuestras distancias en cuanto a nuestra competición por demostrarnos a nosotros mismos que éramos los mejores amigos del mundo mundial de nuestro Santi. Un viaje en el que disfruté tanto de Santi como de Gorka, de Jimmy mi amigo inglés con el que disfruté de los oportunos porros en la capital, una ciudad grandísima que yo jamás había pisado. Así fue como conocí yo Madrid, el Madrid de la post movida, de las drogas y callejones oscuros, de los lugares de comida basura, de los truhanes, el Madrid nocturno y las calles de prostitutas, de los bares baratos de bocatas de chorizo, el Madrid de las porras y los churros, la ciudad que me encandilaría pero que jamás me imaginé que sería mi futura residencia.

Nos llevaron a una pensión muy cercana al Congreso de los Diputados, en una habitación de mala muerte, con un baño compartido por toda nuestra planta, una habitación con una pileta de lavabo encima de la cama de Gorka, un armario decimonónico que escondía un sandwich mugriento que comenzaba a tener cualidades para caminar, y una bota debajo de la cama de Jimmy.

Comenzó el viaje dejando las maletas en la pensión y llevándonos el autobús a visitar voluntariamente el Thyssen. Una auténtica gozada, ya os lo digo, y eso que yo de pintura no tenía mucha idea, e incluso recuerdo algunas de las explicaciones de algunos cuadros a cargo de nuestro profesor de filosofía. Un poco de comida basura por la Puerta del Sol y un breve descanso en la habitación, unos porros y la primera gran ingesta de alcohol, paseo con los amigos de Vallecas que nos llevaron a una discoteca de Alonso Martínez, para nosotros en la otra punta de la ciudad, lejísimos, aunque no deja de estar todo en el centro. Nos movíamos tal cual catetos por el metro, guiados muy bien por Gorka, pero tan inconscientes como para subir al metro para bajarnos en la próxima estación, o como mucho, dos estaciones más allá, una aventura de pueblerinos. La noche nos llevó a una gran discoteca y a una vuelta a la pensión caminando.

El sábado empezó con una visita guiada por el Museo Reina Sofía, una mañana que aprovechamos sobre todo para divertirnos en los ascensores. Ese era nuestro principal entretenimiento cultural, y pese a todo, disfrutamos con los Miró que allí hay, y sobre todo, con el Guernica que nos dejó a todos en un completo silencio solamente interrumpido por un "¿Es que no tiene hambre la gente aquí?". Y más comida basura, más botellón en la habitación y plan para la tarde, el plan cultural por excelencia y por el que habíamos ido a Madrid, el Parque de Atracciones, en una tarde lluviosa pero que disfrutaríamos como auténticos enanos, en atracciones de lo más sencillas. Esa noche, decisimos abandonar la comida basura por el bocata del bar de abajo, las macrodiscotecas por los pubs del barrio de Malasaña, recorrer los clásicos Penta o la Vía Láctea entre otros antros donde disfrutar el rock. Años después, terminaría viviendo en una calle muy próxima a aquella zona. Finalizó la excursión con una mañana de sueño y resaca en El Rastro con muchísimas ganas de volver y descansar.

Había vivido, pese a mi miedo inicial, el mejor viaje con mis amigos, el mejor viaje hasta aquel momento, y sin saberlo, me había enamorado de Madrid.

19 comentarios:

  1. Por lo que leí fue una excursión provechosa: museos, comida basura, botellón, pubs, discotecas... xD. ¡Vamos, lo que suele ser una excursión!.

    Un abrazo niño ;) !!.

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    1. Realmente si, muy bien aprovechada para el poco tiempo que teníamos, un poco de todo, el resto de veces que volví a Madrid ya no tuvo la misma gracia, y aún me quedan cosas por conocer.

      bicos Ricos

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  2. El típico viaje a Madrid que todos hacíamos durante el Bachillerato... jaja! ya veo que esa cosa común: El Prado, el Reina sofía, el Palacio real y una obra de teatro. Lo típico!!!!
    Y yo aquí esperando a ver cuándo te cepillas al Santi... que van pasando los años y las situaciones y no te lanzas! jajaj!
    Hombre, Pimfito... yo a esas alturas ya me hubiera cepillado al Santi y al Gorka... jajaja!

    Besos, guapo!!!!!

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    1. Típico típico no sé, aquí era algo muy excepcional, recuerda que estamos a 600 kms de la capital. Pero vamos, que yo no he dicho que me lo cepillase... o me lo fuese a cepillar, así que nada de impaciencia.

      Bicos Ricos

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  3. Sabes que desde el poco tiempo que leo tu blog, soy uno de tus asiduos fans... pero, si me permites y como bien dice Ángel... ¿¿un poco más de "carnaza"?? jajaja (y eso que tengo la ligera impresión de que nunca te cepillaste a Santi, que al mismo tiempo esto haría que se rompiera la magia)

    Como siempre un placer leerte!
    un abrazo.
    destroy114

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    1. Otro más con la carnaza? Es que a lo mejor no hubo carnaza, vamos, aunque a estas alturas ya no voy a decir nada, pero creo haber dicho que era mi amigo no? y que yo no soy de entrar a nadie...

      Bicos ricos

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  4. Esos viajes de bachillerato junto a nuestros compañeros nunca se olvidad, amigo, y trae mucha nostalgia al recordarlos.

    Abrazos.

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    1. Para mi fue el mejor de todos cuantos tuve de colegio, y eso que duró solo tres días.

      Bicos Ricos

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  5. seguro tomaste hartas fotos que nunca veremos =(

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    1. No Damian, por desgracia no hubo foto alguna, por aquella época no teníamos cámaras de fotos, las que habían eran de carrete y costaba mucho revelarlas. Una pena, además, me aficcioné a la fotografía cuando ya llegó la digital.

      Bicos Ricos

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  6. Que envidia, te leo y me corroe la envidia jajajaja Bueno a mi me sucedió algo parecido. Pero no disponemos de todas las facilidades culturales que existen en España, para desgracia mia yo era chico cuando esto del terrorismo era pan del dia, los paseos y excursiones se cancelaron porque los terroristas podían hacernos volar o secuestrarnos para formar parte de sus guerrillas.


    Yo también me he enamorado de Madrid, cuando leia a Carlos Ruiz Zafon en su trilogía describe a una Madrid añeja y preciosa que yo te juro buscaba en el google maps mientras leia para imaginar mejor los escenarios descritos y la verdad que quede maravillado!! Que bonito es Madrid!!!

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    1. No hombre, de envidia nada. Uhmm, aunque tengo que decir que antes cada vez que venía a Madrid había algún problema con la ETA en la capital, que ya es mala suerte también. No he leído a Zafón, pero quien creo que lo describe también muy bien es Pérez Reverte.

      Bicos Ricos

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    2. esta en mi lista de libros por leer!! alguna sugerencia??

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  7. DEbe de ser porque soy de "provincias" jejejeje, pero MADRID es muy bonita para "enamorarse" de ella, es decir, visitarla, pero no es "amante de larga duración" quiero decir, no la soportaría para vivir en ella.....

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    1. Uhmmm bueno, yo me enamoré de la ciudad, jamás pensaba que me fuese a venir a vivir para aquí, aunque eso también fue por cuestiones del destino, nunca mejor dicho.

      bicos Ricos

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  8. Bueno, Madrid no me ha enganchado nunca tanto como Barcelona... Supongo que es cuestión de químicas. Pero para el caso que nos concierne, en esas circunstancias, rodeado de mi gente más querida y con las ansias de conocer y vivir cosas nuevas, imagino que mi percepción de la ciudad hubiera cambiado radicalmente. Besote.

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    1. Si, tú lo dices, lo de la química, a mi BCN me ha encantado siempre pero son tan diferentes una y otra... en cualqiuer caso en Barcelona también estuve con amigos de forma similar, si me enamoré de Madrid fue por lo cercano de la gente en general, aunque eso lo descubriría tiempo después.

      Bicos Ricos

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  9. Yo también hice ese viaje en COU y también alternamos la cultura con mayusculas con la más popular. Y como tu también me enamoré de esa ciudad en ese viaje. Aún recuerdo casi todo lo que ocurrió en aquellos días. Quizá algún día lo cuente yo también.

    Un beso (por ser mi gemelo)

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  10. De todos los Santis, este es en el que menos me siento identificado y el que más envidia me produce porque quisiera sentirme así, identificado jajajajaa. Que envidia de días¬¬. Cariños.

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