miércoles, 4 de abril de 2012

Santi XIV: La universidad

La universidad, por aquello de conocer por primera vez lo que era el fracaso escolar en mis propias carnes me dejó con un sabor de boca bastante malo, una sensación de baja autoestima que jamás había tenido. Estaba muy preocupado pero yo a aquello de la ingeniería no le veía futuro, no era lo que yo quería estudiar, me lo habían metido por los ojos, pero me estaba costando la salud, muchas horas de estudio y pocos resultados a la hora de la verdad.

Al principio, te crees aquello de que mal de mucho consuelo de tontos, y es que no era yo el único al que le costaba aprobar alguna asignatura, a aquellos que más vocación tenían también les costaba sudor y lágrimas, pero tras un primer año, muchos solo habíamos aprobado una asignatura. Está bien, es tan difícil que a todos nos cuesta muchísimo aprobar, es lo primero que piensas, y lo sigues intentando, lo vuelves a intentar una y otra vez. El resultado es salir con unos conocimientos increíbles de matemáticas, y con todas las asignaturas aprobadas de matemáticas tanto del primer curso como del segundo, por todo lo demás, fracasos absolutos, hasta en dibujo técnico que era una de mis especialidades. Un truño, un auténtico truño, y yo tras el segundo año decidí que aquello no era lo mío, que a mi no me apetecía perder más años de mi vida en una carrera absurda que no me gustaba, donde no aprobaba y que tardaría en terminar por lo menos 20 años. Si el mismísimo Gorka, con sus dos décimas más que yo en selectividad había aprobado una asignatura más que yo, y otras torres mucho más altas, una asignatura más. Decidí tomar el timón de mi vida y abandonar aquello. Sin embargo, un pequeño problema a la hora de presentar la matrícula en otra carrera me hizo perder otro año más, año que me dí como límite para aprobar algo, un tercer año de nuevo fracaso.

Había empezado la universidad con 17 años, y ya había desperdiciado tres años. Con 20 años, o 21 y tras un fracaso tal me veía incapacitado para estudiar nada nuevo. No sabía qué hacer de mi vida. Decidí rápidamente estudiar algo que mis padres pudiesen costearme, y que si llegase el caso me pudiera permitirme compaginar estuidos y quizá trabajo, algo que estuviese en Vigo, que no fuese muy complicado para que yo no perdiese demasiado el tiempo, pero que no fuese lo más sencillo del mundo y que todo el mundo tuviese la misma carrera, y tampoco quería una diplomatura. Elegí entre las pocas opciones que me quedaban Economía, sin saber muy bien de que iba aquello. Me enamoré el primer día de mi carrera, en la primera clase, cuando comencé a entender aquello de lo que hablaban los noticiarios de televisión. No solo me encandiló, me hizo subir la autoestima a los pocos meses. Con algunas asignaturas convalidadas del fracaso de la ingeniería, el primer cuatrimestre conseguí aprobar todas las asignaturas, en cuatro meses había aprobado el mismo número de asignaturas que en los últimos tres años. El segundo cuatrimestre fue igual de bien, con muy pocas asignaturas para estudiar en verano. El resto de la carrera fue casi del tirón, y casi a curso por año. El mayor acierto académico de mi vida.

Gorka siguió su ingeniería, su orgullo de persona super inteligente estaba dañado, y había encontrado en nuestra amiga Ali una nueva competidora académica, sin lugar a dudas una forma distinta de automotivarse.  Santi desistió a los pocos meses en aquella escuela de suboficiales, y de golpe y plumazo se le fue toda la ilusión de la tradición militar familiar que tenía, se había vuelto a estudiar para Vigo, para mi alegría y la de Gorka, lo teníamos nuevamente muy cerca, en una diplomatura muy sencillita, que tampoco se parecía en nada a lo que él había soñado pero que le daba la satisfacción de estar haciendo algo útil en su vida y en algo muy relacionado con lo que yo ahora estaba estudiando ¿Intercambio de apuntes nuevamente? ¿Clases partidulares juntos otra vez? Yo ya no las necesitaba pero ahora podría darle clases a él.

Fue en la Universidad donde hice un nuevo grupo de gente conocida a la que añadimos a los que antes estábamos, mucha gente de ciudades próximas y no tan próximas, las épocas de las primeras fiestas universitarias, de conocer a los primeros Erasmus de la historia, de conocer íntimamente a chicas de estas que estudian en residencias para chicas, una nueva época de aprendizaje, con una amistad con Gorka que era tan tensa que cortarla con un cuchillo significaría que ambos caeríamos hacia atrás irremediablemente, y una época donde me enamoré perdidamente de una compañera de clase, Yaiza.

13 comentarios:

  1. Bueno, tras los fracasos escolares (Como tras cualquier fracaso) existe una razón de ser, el inicio de un nuevo e ilusionante caminar. Por cómo describes tus comienzos en economía, siento que debía ser así, fruto de toda la frustación acumulada nació un sólido nuevo proyecto. Lo de Santi, era el plus necesario para que el puzzle encajara a la perfección jejeje. Un besote.

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    1. Si, fue todo un terremoto después, unas ganas increíbles de demostrarme a mi mismo que valía.

      bicos ricos

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  2. ¿Te has dado cuenta que en aquellos años el idea generalizada era estudiar una carrera, fuese la que fuese, pero estudiar en la universidad? A mi me pasó algo parecido, teníamos que hacer una carrera por que sí, porque si no lo hacías eras un "fracasado" A día de hoy, gracias a mi carrera es cierto que tengo un puesto de trabajo en el que no me pagan nada mal, pero creo que si hubiera elegido mi verdadera vocación (algo relacionado con el diseño) hubiera ido más contento a trabajar... pero eso, ya nunca lo sabré. ¿quien sabe?

    Un beso guapo!
    destroy114

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    1. Hombre, no todo era lo que te dijesen. Yo si eligiese un FP a mis padres les habría dado igual, supongo, era yo el que tenía inquietud por hacer alguna carrera, alguna en concreto, arquitectura...

      Bicos ricos

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  3. ah sisi precioso eh muy cofrade tu blog digo jaja
    si fueran asi los nazarenos entonces eske iba las 24 horas a verlos jajaja

    bueno chuchi me voi a comer adios !

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    1. Chuchi, pues mira, en mi pueblo tampoco hay cofrades del estilo, y lo religiosos que nos íbamos a volver todos...

      Bicos Ricos

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  4. Ya sabes que cuando cogí la tendinitis me frustré un montón porque eso significó dejar la música, al menos un tiempo moderadamente grande. Pero a cambio me valió para estudiar otra cosa de la que estoy muy contento aunque ahora no trabaje de eso.

    Bicos.

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    1. Uhm, bueno, aunque por razones distintas ambos vimos frustrados nuestros futuros, yo porque no daba más de si, y tú por lesión, pero parece que encontramos pronto lo que buscábamos.

      Bicos Ricos

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  5. La vida nos lleva por unos derroteros académicos laborales que se encuentran siempre a años luz de nuestras verdaderas apetencias.... yo hubiese sido feliz con cualquier filología, tengo un don para los idiomas...pero mis padres se impusieron, DERECHO, por aquello de "es la que más salidas tiene", después me gustó, e incluso lo ejercí un tiempo, y eso deja una dosis de finura argumentativa que ríete tú de los sofistas... lo laboral va por otro lado, pero eso son lentejas, quiero decir, es lo que hay.... eso sí que es más difícil de torear....jejejeje...

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    1. Bueno, la diferencia de ambos es que tú sí pudiste hacerte con el derecho, aunque no era lo que más te ilusionaba, yo con la ingeniería no pude, ni tan siquiera me llamaba la atención, como a Thiago un coño... jajaja

      Bicos Ricos

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  6. En España hay demasiada gente que empieza la carrera equivocada porque realmente durante la época escolar nadie te dice realmente de que va lo de la universidad y menos aún te explican que es cada carrera realmente. Eso y la titulitis que había en mi época hizo que un porcentaje enorme de conocidos míos tiraran a la basura varios años de sus vidas intentando contentar a unos padres que no comprendían que la vida sin un título puede ser mucho más feliz.

    Tu reencauzaste. Y por lo que veo te abriste a nuevas posibilidades. Como Yaiza :)

    Un beso (estudiado)

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    1. Gran parte del fracaso de la educación en España viene por esa titulitis, que todos tienen o tenemos que tener una y el tejido productivo no está preparado para tanto... yo no sé, a lo mejor habría sido más feliz reparando aparatos electrónicos, pero no me veo haciendo otra cosa que no sea... hacer nada, como ahora.

      Bicos Ricos

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  7. Awww, pensé que la guerra contra Gorka se desencadenaría en este post, pero me consta que estiras la historia más que culebrón exitoso jajajaja, pero bueno, ya veo, así es como llegaste a la Economía, algo que se te da bastante bien. Genialísimo...y con Santi cerca, genial. Cariños.

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