domingo, 7 de octubre de 2012

La Bella Otero

En España siempre hemos destacado por nuestros representantes en el extranjero, han destacado personajes del mundo de la literatura, de la ciencia, del toreo, del fútbol, grandes personajes históricos y también, mujeres que se arriman a grandes hombres y hacen fortuna, así, podemos ver claros ejemplos como el de Tita Cervera, o la Bella Otero, que es el personaje que hoy nos ocupa, siguiendo con nuestros post cultureta-históricos semanales sobre grandes bailarinas, cupletistas y artistas de finales del siglo XIX y principios del XX.
 
La Bella Otero era el nombre artístico que se autoimpuso Agustina Otero Iglesias, una pontevedresa de un pueblecito a camino entre Santiago de Compostela y Pontevedra, el pueblecito se llama Valga. De origen muy humilde e hija de madre soltera, nace en 1868, en la más absoluta miseria. Al llegar a los diez años sufre una brutal violación que la deja estéril, consigue salir de esa pero decide a tan corta edad irse de casa.
 
Los comienzos nunca son sencillos. Lo primero que hizo fue unirse a una compañía de cómicos ambulantes portugueses de la zona. Poco después llegaría a Barcelona, tras dejar a los cómicos, dónde se dedicaría a trabajos, por así decirlo de alguna forma, poco recomendables, entre ellos, a ejercer la prostitución. En Barcelona conoce a un banquero que la quiere promocionar como bailarina y aquí comienza la carrera de la Bella Otero.
 
Cambia su nombre, por el de Carolina, o Lina, se inventa un título nobiliario y hace carrera como bailarina en diversos locales, haciéndose la estrella del Folies Bergère. Dice ser una bailarina andaluza, gaditana hija de gitana, algo que en la época vende mucho en Francia, consiguiendo así hacer el papel de Carmen. Claro que la gran fortuna que consiguió la Bella Otero y su fama, no fueron como bailarina pese a actuar en diversos lugares como Nueva York, Moscú actuando para el mítico Rasputín, o Londres, la Bella Otero se hizo su fama al rodearse de hombres con ingentes cantidades de dinero que destinaban a satisfacer los caprichos de la pontevedresa. Así fue como conoció y fue amante, entre otros del Zar de Rusia, Nicolas II, del emperador alemán Guillermo II, del rey de España, Alfonso XIII, o Eduardo VI de Inglaterra. A la Bella Otero la compraban literalmente, y normalmente con joyas, mientras le cumplían los caprichos, conquistar a la Bella Otero no solo daba muchísimo prestigio, era además un lujo, muy cara de mantener. Otro de sus amantes fue el monarca del Principado de Mónaco, Alberto I y como dió rienda suelta a una vida entregada a los excesos, pero sobre todo, a uno en concreto, al juego, dónde se gastaba todo el dinero en los casinos europeos, concretamente en los de Niza, en Francia.
   

Decide retirarse, ya multimillonaria (si es que por aquella época habían multimillones) y se traslada a Niza, con tan solo 42 años, y aquí vivirá hasta el final de sus días, tras haber dilapidado toda una fortuna en los casinos. Ya, vieja y arruinada, el Casino de Niza le paga una pensión como "agradecimiento" por las fortunas gastadas allí. Estaba totalmente sola a sus 96 años cuando le llegó la muerte en el más absoluto anonimato. Otra apasionante vida de una mujer que tuvo que luchar por salir adelante en una España del Siglo XIX, deprimida y arruinada.
 

7 comentarios:

  1. Muy interesante, ni había oído hablar de ella. Tiene mérito lo que hizo: surgir de la nada y amasar una fortuna... aunque después la derrochara. Lástima que muriera sola y pobre.

    Un saludo, y me encanta tu blog ;)

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  2. España siempre ha dado hombres y mujeres capaces de lo mejor y lo peor pero siempre individualistas y viviendo el momento. Son capaces de labrarse un fortuna y dilapidarla con la misma facilidad. Da igual que sean conquistadores o cortesanas, casi siempre tiene ascenso y caída.

    La bella Otero ha perdurado en la imaginación popular y recuerdo a mi madre hablándome de ella cuando era niño. Creo recordar que hasta hay un película sobre ella.

    Un beso (de fortuna)

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  3. Hubo una película sobre esta persona.

    Muy buena biografía chico.

    Un abrazo chiquitín!!.

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  4. Muy buena biografía sobre la Bella Otero.

    Salu2.

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  5. Habiendo partido sus días tan humildemente podría haber apreciado más el valor del dinero, lo que fácil viene, fácil se va dicen, pero en su caso no creo que haya sido tan fácil...desconcertante. Menudo final... me están gustando estos post vintage sobre personajes españoles. Cariños.

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  6. LO que yo digo... a los gallegos no hay quien los controle... jajajajajaj!
    Beosos, mi precioso Otero!!!

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  7. Muy buena historia, aunque deberías suprimir alguna de las subpestañas de tu blog, y dedicarla por entero a esta serie de, no sé como llamarlas, de DIVAS DEL AYER, que últimamente nos compartes de forma tan magistral... No son mis MARICAS INSÓLITOS, pero sí MUJERES ADMIRABLES, porque se forjaron a sí mismas en unas épocas en las que no era lo normal que una mujer así lo hiciera...

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