miércoles, 16 de octubre de 2013

Entre Rejas

¡Ay chuchis! ¡Qué sé lo que estábais pensando! Que el chico del libro "Actualmente Leyendo..." os tenía ya más que aburrido con esa pose chulesca, quedándose con vuestra cara cada vez que accedíais a este humilde blog. Que no me veíais con fuerzas para terminar el libro, y que el mismo era un truño. Pues algo de esto último si ha habido, ya os lo digo.
 
Este libro es de las pocas cosas que me quedan de D., cosas físicas me refiero. Uno de los libros de su biblioteca particular que en su día me llevé para hacer una reseña para su página, pero qué, por estas cuestiones del tiempo y del destino, al final la reseña me la quedo yo también, como el libro. Aunque el saber no ocupa lugar, un libro más que me llena de mierda la estantería, también os lo digo. Entre Rejas no es ninguna joya literaria, lo anticipo.
 
La idea del libro es muy buena. Un tipo llamado Richard se escribe con un grupito de jovencitos que están en distintas cárceles, y supuestamente, estas cartas aparecieron en el trastero de un piso que en su día dejó vacío el tal Richard este, claro que lo que allí aparecen son únicamente las cartas de los chicos que están en prisión y que le envían a Richard. Yo no sé si las cartas son reales, probablemente no, y sea todo producto de la mente de Carlos Rabazo, el "autor". Y encomillo lo de autor, porque los verdaderos escritores, son, repito, en teoría, Carlos, Ivan, Fede y algún otro más. No le faltaba entretenimiento a este hombre. La recopilación de cartas que recibe Richard transcribe literalmente lo que estos chicos escribían, y esto se refleja en un texto lleno de faltas de ortografía desde el principio hasta el final, una clara muestra de lo que es el nivel cultural carcelario en España, incluidos dibujos, algún que otro poema y esa indicación de que las cartas venían con "un regalito", normalmente perfumado y no voy a contar qué tipo de perfume podían llevar. Se trata sin lugar a dudas de un libro pornográfico en el que los chicos cuentan a Richard las experiencias sexuales que tenían en las celdas, en las que sueñan con un futuro próspero y muestran sus inquietudes de la vida, y también escriben esas fantasías que tienen con el receptor de las mismas.
 
Así pues, en más de cuatrocientas páginas podemos leer todo tipo de actos sexuales sin protección alguna, páginas subidas de tono que en ocasiones te ponen incluso cachondo. Sobre todo las primeras, por aquello de la sorpresa. Luego el libro se convierte en una auténtica tortura, cuatrocientas y pico páginas escribiendo siempre lo mismo. Estás deseando que en todo ese tiempo ocurra algo interesante en la vida de estos chicos, no solo los bis a bis que comentan, o los permisos que les dan, esperas que alguno salga definitivamente de la carcel, pero no ocurre nada, al menos en las cartas, van pasando tristemente su vida como pueden, llenos de ilusiones de cara al futuro, un futuro que el lector presiente va a ser negro.
 
Richard es un tipo discreto, con una doble vida, por un lado su trabajo y por otro, las fiestas que organiza con los chicos, y las que organizó, un tipo que compra a sus chicos a base de dinero para recibir de ellos cartas calientes, y los chicos tampoco se quedan cortos. Su relación con Richard es una relación interesada. Unos y otros se prometen amor eterno, y mientras, uno obtiene de ellos sexo y relatos y los otros, dinero y cosas básicas para hacer su vida en la carcel. Muy a menudo Richard les envía esas cosas que los chicos le piden, calcetines, chándal, vaqueros, zapatillas, radio casettes, dinero, sellos, sobres. Richard responde muchas veces, y otras se hace el remolón cuando considera que los chicos lo están sableando. Pero Richard sabe dónde se mueve y el juego que se trae con ellos. En todo el libro se respira ese amor interesado que todos tienen hacia todos.
 
Por otro lado tiene su parte interesante, la vida en la carcel, muestra totalmente el agobio que supone estar dentro de prisión, el reconocimiento del desperdicio de tu vida cuándo estás entre rejas, los permisos que tienen, el sistema de reducción de penas y motivación de los presos, las drogas dentro de la carcel y el sexo, el sexo que está presente en todo el libro (de forma muy explícita), las relaciones que constantemente tienen unos con otros. Se desprende del libro la pasión que Richard tiene sobre uno de ellos, el que más lo chulea y a la vez, con el que es menos exigente, también el chico más caliente del libro, Carlos, luego está Iván, el eterno enamorado, al que Richard corta casi siempre, aunque es el más correcto y menos descarado.
 
Lo dicho, caliente, sucio, pornográfico, y muy pero que muy repetitivo. Así que, si queréis leerlo ya sabéis dónde encontrarlo, pero con que os leáis las cien primeras hojas tendréis todo más que leído.

9 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es una crítica. He aprendido que no solo hay que buscar las cosas buenas a los libros, también se puede sacar lo malo, y a la vez, de entre lo malo, desmitificar lo malísisimo!

      Bicos Ricos

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    2. De todas formas decir que es caliente, sucio y pornográfico no es nada malo.

      BR

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  2. Por lo menos nos informas que es bueno saber si un libro es bueno o malo (según tu opinion) ;).

    Un abrazo chiquitín !!.

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  3. ¿Dónde está lo malo de un libro porno?

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  4. Intentare preguntar a dos amigos que tengo en la carcel sobre la situaciones sexuales que viven dentro (me parece raro cada vez que los visito me dan la impresion que les va bien dentro, luego podria sacar material para mi blog) aunque estando en una carcel dorada, no creo que se sirvan entre ellos jajaja, pero uno nunca sabe jajajaja.

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  5. OOh la segunda recomendación de libro! Caray! Este dia promete!!! Jejejeje vaya el tema me parece un poco denso y confieso que no he leído nada parecido, pero bueno! Buscare! Buscare!!

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  6. Provoca leerlo pimfi corazón de melón.

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  7. Donde puedo descargarlo gratis?

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