domingo, 9 de marzo de 2014

Los Amantes de Isabel II (II)

Desde el principio, y por cuestiones de estado, Isabel II aceptó contraer matrimonio con su primo Francisco de Asís, pero como mujer tenía muy claro que lo de marido era algo meramente de cara a la galería. Aunque se casó cuándo cumplía 16 años la reina y él tenía ya 24, no tardaron en aparecer las primeras desavenencias del joven matrimonio. Por un lado se decía de él que era homosexual, La Paquita era como lo conocían entre los propios borbones aunque no faltan biógrafos que sin llegar a negar su homosexualidad también le atribuyen la paternidad de varios hijos ilegítimos así como varias amantes conocidas; y por el otro Isabel que guapa guapa no era, y tampoco sería de extrañar que le bajase la líbido a cualquiera, a cualquiera que no estuviese interesado en asuntos de estado, claro, aunque, Francisco tampoco sería una excepción.
 
Isabel II y Francisco de Asís de Borbón
Los carácteres de los nuevos reyes no podía ser tan diametralmente opuesto, Francisco un chico metódico y rutinario, Isabel enérgica y llena de ganas de disfrutar la vida. No habían pasado ni tan siquiera seis meses cuándo ya era de todos conocido que no hacían vida en común. Ella se pasaba las noches yendo a fiestas de la Villa y de la Corte, acompañada por su cuñada Josefa de Borbón y desayunando en Lhardy junto con cantantes, artistas y otro tipo de personajes. Cuando la reina se acostaba, el rey consorte se levantaba, este detalle dice mucho de la relación que ambos mantenían.

Isabel conoce entonces al general Serrano, ministro de Guerra progresista, de 36 años, mucho mayor que ella y que no duda en beneficiársela y convertirse así en el primer amante oficial de Isabel II al que la reina conocía como "mi general bonito". Francisco arma en cólera al enterarse, no soportaba su situación de cornúpeta, y mucho menos a Serrano porque éste último no dudaba de humillar en público al rey y burlarse de él. La reina se plantea por primera vez la nulidad matrimonial y casarse por segunda vez. No llegará a ocurrir tal. Aunque la crisis conocida como "la cuestión de palacio" adquiere tintes que tocan directamente al gobierno del país. La reina acusa a su madre del matrimonio, y la regente María Cristina decide irse a Francia, por otro lado, los defensores de María Cristina piensan que Serrano está llevando a la reina hacia un lado progresista y la presionan para que envíe a Serrano a Navarra, ella ante la posibilidad de tener lejos a su amante, decide cesar a su gobierno en bloque.

El general Serrano "mi general bonito"
Francisco e Isabel no tardan en separarse. Él se va a vivir al palacio de El Pardo, y ella al Real Sitio de Aranjuez, dónde solía hacer su retiro primaveral. La reina comienza los trámites de nulidad matrimonial alegando impotencia del rey y coacciones. Ella disfruta en el palacio de su relación con Serrano, mientras, el marido despechado se alía con la madre de la reina y otros conservadores, una nueva trama palaciego-política entre conservadores y liberales. Una de las tantas tramas en las que interesadamente estuvo inmerso Francisco de Asís. Cómo la reina se niega a echar de su vida a Serrano, la madre de la reina planea que Francisco de Asís ponga en evidencia públicamente a su esposa, el objetivo es que cese al gobierno liberal y que se declare a la reina incapacitada, reinaría Francisco de Asís como consorte. La otra opción pasaba en hacer abdicar a Isabel II en favor de su hermana Luisa Fernanda, esta opción convencía menos a Francisco de Asís. Ante la grave crisis política que está provocando esta situación, consiguen convencer a Serrano para que se aleje de la reina, fuerzan la destitución del gobierno de ese momento y en su lugar entra Narváez, la intención, alejar a los liberales del poder, Serrano se va con una buena indemnización y un nuevo cargo en Granada. Narváez consigue apaciguar también las aguas en el matrimonio real, Francisco volverá a instalarse en el Palacio Real junto a la reina. Cuestión de palacio aparentemente resuelta.

A Francisco de Asís lo conocían vulgarmente como Paquito Natillas. Sobre el rey circulaban numerosas coplas por las calles, sobre todo por las calles de la capital:

"Gran problema es en la Corte
averiguar si el Consorte
cuándo acude al escusado
mea de pie o mea sentado."
 
Caricatura de rey y reina
 
"Isabelona
tan frescachona
y don Paquito
tan mariquito"
 
"Paco Natillas,
es de pasta flora,
y se mea en cuclillas
como una señora".

Gran parte de esta mala leche española venía porque de todos era conocida (no me preguntéis cómo, pues el Sálvame Deluxe todavía no existía, aunque se rumorea que Lidia Lozano ya andaba por ahí) la hipospadia del rey consorte, que no es más que una malformación de la uretra que hace que el orificio de salida de la orina no esté en la punta del glande si no en el tronco del pene.
 
Lo que si os aseguro es que los amantes de Isabel II no solo fueron los que he mencionado, ni las humillaciones hacia el rey habían hecho más que comenzar, tampoco el oscuro interés de Francisco de Asís de ser vilipendiado así como el de intentar por cualquier medio acceder al trono, ni el odio que éste profesaría a la reina, por lo que será un habitual de esta saga de capítulos de esta reina de España que fue, más ligera de cascos que interesada en la política española.

3 comentarios:

  1. como me he divertido con esta entrada! con lo que me gusta el chisme historico!!
    jajajaja Sabes me lo imagine todo como un reality show! con Laura Bozzo invitando a " que pase el deeeeesgraciado" y Serrano entrando entre las pullas de la corte real en pleno! jajajaja caray que divertido! no se que esperan para hacer series sobre esto!!

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    1. Jaja. Laura presenta y entra el consorte... la reina le tira de los pelos, entra Serrano, se burla. Entra la madre de la reina y putea a la hija, Jaja. Sobre esto podían hacer una serie, claro. No la hacen pq no fue una reina gloriosa, fue más bien penosa, perdió la monarquía. .. y no vaya eso a desprestigiar a la actual. .. ya sabes. ..

      Bicos ricos

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  2. Madre de dios...qué entresijos más entresijados... Jajaja... Esa Isabel era lo peor, inculta, con poder y ambiciosa... Besotes.

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