domingo, 15 de junio de 2014

El Crimen del Capitán Sánchez

Hace un par de días me sorprendía una noticia en la prensa, aparecía en un pueblecito de Galicia, aparecía dentro de un arcón de congelados un cadáver descuartizado, al parecer, de lo que se deduce de las sospechas, el cuerpo de un narcotraficante, nada que asombre demasiado en Galicia, sí el hecho del descuartizamiento, ese acto tan morboso que me ha recordado a un suceso acontecido en el Madrid de 1913.
 
La rolliza Luisa Sánchez Noguerol
Volvemos a esos años de principios de siglo que tanto me gustan, con un suceso que en su momento también llevó ríos de tinta para la prensa de la época. Hacia finales de mayo de dicho año saltaban los titulares, en Madrid había aparecido un cuerpo descuartizado en la Escuela Superior de Guerra. Meses antes, Rodrigo García Jalón, un hombre retirado, mujeriego y viudo que residía en la Calle Divino Pastor nº2 conocía a Luisa Sánchez Noguerol una veinteañera entrada en carnes y de rubio con la que el galán intentó intimar durante un tiempo. Finalmente la moza accedió.
 
Meses después, Rodrigo Jalón, que se jugaba los cuartos en el Casino del Círculo de Bellas Artes de Madrid, tras una tarde de buena suerte en la ruleta decidió cambiar parte de su dinero, pero se reservó 5.000 pesetas de la época en una ficha, que guardó en su bolsillo, salió del casino y fue la última vez que se le vió. Un mes después, en la taquilla del Casino aparecía una joven rubia y entrada en carnes, calzaba tacones y portaba una ficha de 5.000 pesetas, su intención cambiarla por dinero en metálico. Era la única ficha de 5.000 pesetas que faltaba en el Casino, y aquello llamó la atención al encargado del casino, hizo llamar a un botones y pidió que siguiese a la chica. Ésta se dirigió a la Escuela Superior de Guerra.
 
Rodrigo Jalón, la víctima
Efectivamente, la chica era conocida, era la hija de Manuel Sánchez López, un militar que había llegado a Capitán del Ejército en la Guerra de Cuba, originario de A Coruña, con cuatro hijos a su cargo, una mujer que lo había abandonado hacía unos años y su padre. Manuel Sánchez, el Capitán Sánchez era también otro vividor y mujeriego, se había colocado como jefe de ordenanzas de la Escuela Superior de Guerra dónde obtenía los alimentos necesarios para que no le faltase nada a su familia, y que tenía dos grandes pasiones, el juego con el que se dejaba todo su salario y su hija mayor, Luisa, con la que mantenía una relación incestuosa. Pero todo esto se supo después, después de que la policía alertada por el encargado del Casino hiciese acto de presencia en la Escuela Superior de Guerra, dónde descubrieron que había un tabique recién creado en una de las cuadras dónde Sánchez tenía algunas cabras, tras derribar dicho tabique se encontraron con un olor nauseabundo que provenía de restos humanos. De las viejas tuberías del desagüe del edificio, atrancadas por algún motivo, también venía ese fuerte olor, una investigación más profunda que duró un tiempo dio con más restos, entre ellos un pedazo de pubis con vello que delataba que los restos humanos eran de un hombre, y también prendas ensangrentadas que se correspondían con ropa de Rodrígo Jalón.
El Capitán Sánchez
Aunque el capitán Sánchez siempre negó cualquier acusación de asesinato, y no dudó en culpar a su hija de ello, pero las pruebas conducían irremediablemente a él. Según relataron ante el juez, los hechos fueron los siguientes. Sánchez animó a su hija Luisa, a que quedase con Rodrigo Jalón, veía en ello una buena ocasión para poder sacarle algo de dinero, que no le escaseaba al viudo. Le pidió a su hija que lo llevase a su casa, aprovechando que sus hermanos no estarían aquel día, y que éste quería conocer al Capitán Sánchez, y ofrecerle como buen caballero un piso para colocar a la niña, pero el Capitán Sánchez en teoría no estaría presente aquel día. Cuándo Luisa calentase a Jalón, y éste intentase mantener relaciones con ella, haría acto de presencia el Capitán Sánchez, quién ofendido por la actitud lasciva del viudo, pediría cierta cantidad de dinero, para mantener su reputación. Pero el plan no salió como Luisa esperaba, y no se sabe si guiado el Capitán Sánchez por la codicia o por los celos de aquel hombre que se acostaba con la que era su hija y amante, apareció el Capitán detrás de una cortina con un martillo en mano, asestándole dos martillazos en la cabeza que le hicieron perder la vida en el acto. Y tras este horrible crimen, y sacarle todo lo que llevaba encima de cierto valor, entre otras cosas un reloj y la famosa ficha del casino, decidieron deshacerse del cadáver, lo más difícil. Luisa se puso a limpiar el piso, de forma que cuándo llegasen sus hermanos no viesen ni rastro de sangre, y el Capitán Sánchez se encargó de desmembrar el cuerpo, ayudado de un serrucho y otros instrumentos que aparecieron incluidos en el sumario. Parte de sus restos fueron directos a la cocina, dónde intentaron quemarlos, saliendo del edificio un fuerte olor a carne chamuscada, otros de los restos fueron tirados por los desagües y aquellos tan grandes de los que no se pudieron deshacer fueron escondidos tras el tabique.
 
Luisa Sánchez Noguerol entrevistada
Al Capitán Sánchez le abrieron consejo de guerra, declarándolo culpable y cayéndole la pena de muerte, que se ejecutaría en noviembre de ese mismo año en un campo militar de Carabanchel, junto a una tapia dónde los soldados hacían pruebas de tiro, su ejecución, de la que hablaré próximamente aparece relatada en el ABC de la época. Fue enterrado en el cementerio de la zona. Su hija fue declarada culpable, pero por el hecho de actuar bajo las órdenes de su padre, y por el amor hacia sus hermanos se decidió condenarla solamente a cadena perpetua, la chica tras darse un baño de multitudes haciendo entrevistas para los medios, terminó mal de la cabeza, si es que ya no lo estaba y sus últimos días los pasó encerrada en un psiquiátrico.
 
La prensa publicó todo tipo de cotilleos e intimidades, fotos de unos y de otros, noticias más o menos contrastadas, y muchas que no se llegaron a probar, provenientes de Coruña, dónde se le acusaba de la desaparición de un hombre de Miño, que tenía cierta cantidad de dinero por la venta de una propiedad. Tampoco se supo más de su mujer, que supuestamente se había fugado a América por no aguantarle dejándole a cargo de sus cuatro hijos ¿emigrada o asesinada?

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Yo también tengo esa teoría.... pero si no se le culpó de eso es porque quizá faltaron pruebas, o porque realmente la mujer aún vivía.

      Bicos ricos

      Eliminar