domingo, 18 de enero de 2015

El arropiero

Vuelve a los domingos un post de estos que tanto os gustan, los post negros sobre aquellos hechos escabrosos que tanto os gustan. Porque ya os lo digo, tal día cómo hoy no ha ocurrido nada en especial, con la excepción del post que hoy os traigo, la detención de El Arropiero, el mayor asesino en serie español.

Manuel Delgado Villegas, conocido comúnmente como El Arropiero un 18 de enero de 1971 comete su último crimen, el de Antonia Rodríguez Relinque, en el Puerto de Santa María, una chica con cierto retraso mental que acostumbraba a ser vista por zonas que frecuentaban camioneros. Manuel Delgado llevaba unos meses viviendo en el Puerto de Santa María y pronto conoció a Antonia Rodríguez con la que mantuvo relaciones sexuales. Un 18 de enero la chica desaparece y pronto ponen una denuncia. Comienza una investigación que sorprenderá a toda la policía involucrada. La principal línea que sigue la policía es que Antonia se ha fugado de casa con un camionero, y sin embargo, peinan toda la zona de El Puerto de Santa María y se investiga a gente nueva que haya podido ser vista por el lugar en los últimos meses, y aquí todos los vecinos del pueblo coinciden en que Manuel Delgado ha sido visto con la chica últimamente, que probablemente fuese su novio. Comienzan a interrogar a El Arropiero y se percatan que algo en ese hombre no funciona bien, su cabeza. Declaró haber enterrado el cuerpo de Antonia Rodríguez en un descampado próximo a un colegio de jesuítas, según él, no la asesinó, se fueron al cine, y después, se quedó dormido encima de ella y a los quince minutos cuándo despertó, ella ya estaba sin vida. Lo que vino después fue mucho más estremecedor, confesándose autor de al menos 48 asesinatos, de los cuales la policía consiguió demostrar su implicación en tan solo siete de los crímenes.
El Arropiero debió su nombre a su profesión, que había sido también la de su padre, la fabricación de arrope, una especie de caramelo que cubre ciertas frutas. Su madre falleció durante su parto, y pronto fue enviado junto con su hermana a casa de su abuela materna para que los criasen. Fue a la escuela pero jamás aprendió a leer ni a escribir, simplemente había aprendido a firmar. Siendo un adolescente ingresó en la Legión, y como legionario español viajó por muchos países por los que fue sembrando la muerte. Decía haber pasado por Francia, Italia o incluso la Unión Soviética. Había aprendido un golpe que utilizaría en sus crímenes para romper el cuello a sus víctimas.
Su primer crimen ocurrió cuándo él contaba con 21 años, el cocinero Adolfo Folch Montaner, al que destrozó el cráneo con una piedra para luego robarle la cartera y el reloj. Probablemente se tratase de un "cliente" por que Manuel Delgado también mantenía relaciones sexuales con otros hombres a cambio de dinero, dado el buen porte que presentaba. Tres años después su víctima fue Margaret Helene Boudrie, una estudiante francesa que estaba en Ibiza, su cadáver apareció en una masía con una herida en un ojo, marcas en el cuello y apuñalada por la espalda, el propio Delgado Villegas aseguraría años después que mantuvo con ella relaciones sexuales una vez asesinada. El tercer crimen ocurrió en 1968, a orillas del río Tajuña, un campesino al que Villegas había pedido algo de comer y que tras recibir una mala contestación decidió asesinarlo con su "golpe legionario", se había creído que había muerto ahogado en el río. En 1969 asesina a Ramón Estrada Saldrich en Barcelona, un empresario catalán que regentaba un comercio de muebles. Se conocieron en un bar, se hicieron amigos y con asiduidad visitaban el almacén dónde mantenían relaciones sexuales, fue asesinado con el "golpe legionario" tras pedirle mil pesetas de la época y después le robó.
Ese mismo año asesina a Anastasia Borrella, una cocinera de Mataró de 69 años que salió una mañana hacia su trabajo y jamás regresó. En su camino se encontró a El Arropiero que necesitado de algo de sexo, ofreció a la señora sus favores sexuales, tras la negativa de la anciana no dudó en romperle el cráneo con un ladrillo y esconder su cadáver bajo un puente. Allí iría los días sucesivos a mantener relaciones sexuales con el cuerpo sin vida de la cocinera hasta que éste fue encontrado. La penúltima de sus víctimas fue Francisco Marín, vecino de El Puerto de Santa María que yendo en moto juntos le hizo ciertos tocamientos, le asestó su golpe casi mortal y pese a que no falleció, junto al río, mientras se recuperaba volvió a insinuársele, terminó arrojándolo al río.
Delgado Villegas dió datos de muchos más asesinatos pero los pocos medios de la policía aquellos años impidieron demostrar su autoría. Sin embargo, la Audiencia Nacional declararía que Delgado Villegas era incapaz de participar en un juicio por lo que se decidió internarlo en un centro psiquiátrico, el de Carabanchel, para personas con problemas mentales y asuntos pendientes de sangre, allí pasaría muchos años de su vida hasta que poco a poco el centro fue desmantelado. Se le trasladó a Fontcalent en la provincia de Alicante dónde viviría lo que le quedaría de vida. Fumador compulsivo, de hasta 10 cajetillas de tabaco al día, fallecería de una obstrucción pulmonar. Su caso psiquiátrico fue estudiado por médicos de todo el mundo, poseía una trisomía sexual XXY que aumentaba la agresividad de sus impulsos.

2 comentarios:

  1. Interesante su caso... lo que me sorprendió fue lo del final, eso de XXY no tenía idea de que ello existiera.

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  2. La historia de antonia es totalmente falsa. Lo se de primera mano porque es mi tia. No se deberia de publicar mentiras sin conocer las historias. No era prostituta, ni se insinuaba a camioneros, era una persona enferma con retraso. Tampoco se fugó con ningun camionero. Estas historias falsas dañan a la familia, deberia de enterarse antes de publicar.

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