miércoles, 7 de enero de 2015

Mi Compañero de Piso Entiende (IX)

O la amiguita, que bien podría ser el título de este post. Cómo recordáis, llevo unos días dándole la vuelta a mi teoría que intentaba demostrar que mi compañero de piso es homosexual, ahora el objetivo es demostrar que, quizá no lo sea, y que yo soy un mal pensado, un cotilla mal pensado.
 
Aunque en el último post, mi compañero de piso que es de uno de esos países del este europeo muy católicos y que estudia una carrera de letras, se iba de fin de semana a Maspalomas, destino turístico gay europeo por excelencia, terminé concluyendo que, aunque fuese a este sitio de vacaciones, esto no significaba nada. Pues bien, mis pesquisas van por buen camino, porque lo último que ha hecho mi compañero de piso al que siempre me lo he imaginado siendo sodomizado por un egipcio y un etíope, ha sido traerse a una "amiga".
 
Hace unos días, un viernes por la mañana a primera hora mientras me preparaba una tostada en la cocina, se me acercó mi compañero de piso, y me avisó de que "este fin de semana se va a venir al piso una amiga, por si notas algo de jaleo, para que no te asustes". Y ya mi mente voló hacia mis teorías anteriores. Recordemos que hace unos fines de semana, cuándo yo volvía de Galicia, descubrí con horror que en mi ducha habían tres pelos más o menos largos, y que en su momento pensé que pudieran ser de un amante argentino con coleta, o peor aún, de un miembro de Podemos. Pues bien, esa amiga iba a volver. Y pasaron las horas, y yo nervioso por ver a esa "amiga". Y efectivamente, era una "amiga" porque era una mujer, con sus curvas en sus caderas, con sus senos, con todo lo que tiene una mujer para ser mujer.
 
Cierto es que he leído en más de una ocasión que la "amiga" de mi compañero de piso es una mariliendre. Que hay que tener una mente enferma y enrevesada para pensar que este chico es homosexual y que se trae a casa a una amiga mariliendre. Tampoco lo sé, no he llegado a poner el vaso en la pared para escuchar si había movimientos de colchón, gemidos o algo similar. Sé que estuvieron bebiendo vino, mucho vino, que ha llenado su mesa de noche con botellas de vino barato, ninguna botella de albariño. Sé que han salido, porque eso sí lo he escuchado, y que han llegado a las tres de la mañana las dos noches del fin de semana, que han escuchado música. Y aquí un inciso, porque, cuándo alguien está en una habitación con alguien y pone música, la probabilidad de que allí dentro se desate una historia sexual es muy alta. Ignoro por lo tanto lo que ha pasado entre esas cuatro paredes, pero os aseguro también que en mi baño en esta ocasión no había ningún cabello.
 
Como investigador, no hay elementos objetivos que me lleven a pensar que esta chica es la mariliendre de mi compañero de piso del que siempre he pensado que era un sodomita redomado, mis nuevas teorías me llevan a decir que, mi compañero es un macho-fucker de esos. Ahí que se ha llevado a la chica el fin de semana, le ha dado vino por un tubo, mejor dicho por una botella, y ahí se la ha trajinado, pero trajinado no de llevar de un lugar para otro, si no que le ha dado bien pal pelo, como diríamos vulgarmente, que la ha puesto en todas las posturas, incluida la escopeta de cartuchos. Es que mi nuevo compañero de piso, aunque no tenga inicialmente una pinta de super macho, realmente lo es, porque es de las que las mata callando. Eso si, si pasaron el tiempo haciendo el amor (que queda muy poético según las películas) o follando, como diríamos en España, lo han hecho con la música de sesiones de sexo hard-core de esas. Bueno, aunque entre esa música también ha sonado el "Sorry" de Madonna. Pero claro, ahora que ya no soy un mal pensado, no puedo decir que, si escucha Madonna es maricón seguro, sencillamente puedo decir que, a la chica le apetecía escuchar Madonna, o si ha sido él el Dj, que le puso esa canción sencillamente por camelarla y llevársela a la cama. Nada de divismos, por favor.
 
¿Le habrá dado merengue merengue? ¿Habrán echado muchos pinchitos? ¿La habrá puesto fina filipina?

4 comentarios:

  1. Permíteme que me ponga en modo guionista de peli asiática (por los giros rarunos que les gusta meter en su cine) y puede que tu compañero no sólo sea maricón, sino que lea tu blog y esté en plena maniobra de despiste. :P

    Bicos.

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    1. No sé yo si será un invertido de esos....

      Bicos Ricos

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  2. Me he leído los diez artículos (me duele la vista, es jodido leer texto gris sobre fondo negro, es toda una putada) y no entiendo qué dudas más hay a partir del momento en el que encuentras un bote de popper en su cuarto. Ya puede estar con una amiga de un país católico y también estudiante de letras, bebiendo vino barato de El Corte Inglés y escuchando música juntos en la habitación, que hay una teoría irrebatible: el popper es propiedad de los maricones. ¿Imaginas a un heterosexual oliendo popper? ¿Imaginas a Bertín Osborne esnifando popper antes de follarse a Brigitte Nielsen? ¿O a Carlos Navarro metiéndoselo antes de metérsela a Fayna Bethencourt? ¿Y otras parejas clásicas como Tom Hanks o Rita Wilson? ¿Bill Clinton y Hillary? ¿Bill Clinton y Monica Lewinsky? Yo, francamente, no. El popper es para maricones. Y, si compra en El Corte Inglés, es como decir que, además, es pasivo.

    Pregúntale directamente si traga o escupe. No des más rodeos.

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