jueves, 19 de febrero de 2015

Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social

De repente cogemos una máquina del tiempo que no nos lleva a épocas medievales, si no a 1970, año en que se publicaba la reforma del código penal con la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, que pretendía controlar a los elementos antisociales tales como mendigos, homosexuales, vándalos, tráfico y consumo de drogas, venta de pornografía, prostitución, proxenetismo, inmigrantes ilegales así cómo cualquier otro elemento que se pudiera considerar peligroso moral o socialmente. Esta ley imponía desde multas a cinco años de carcel o el internamiento en centros psiquiátricos de estas personas para su rehabilitación. Fue utilizada en los últimos años del franquismo y con la llegada de la democracia dejó de utilizarse, siendo derogada definitivamente en 1995.
Volvemos con nuestra máquina del tiempo, al Madrid de principios del siglo XXI (del XXI), sin ley de peligrosidad y rehabilitación social en vigor, y de repente, Metro de Madrid, dependiente de la Comunidad de Madrid envía una circular a los interventores de metro para que vigilen a los homosexuales. Concretamente la circular asigna turnos y estaciones que deben ser vigiladas para el cumplimiento de la función interventora, para que los interventores hagan controles y comprueben que los usuarios de metro han pagado los correspondientes billetes o abonos, para que no se cuelen indeseables en el metro que no hayan pagado. Pues bien, alguien en Metro de Madrid ha puesto en el punto de mira a los homosexuales, que deben ser elementos todavía antisociales según para qué personas.
Pronto, desde Metro de Madrid han salido al paso de esta grave acusación contra la entidad que infringe la propia Constitución Española, en su artículo 14 que dice que "Los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social", abriendo una investigación que aclare quién o quiénes son los responsables de esta circular. El caso es que alguien desde dentro de esta empresa considera todavía a los homosexuales como elementos antisociales, y yo os digo, hay invertidos que son totalmente antisociales, fans de Britney Spears, o inculso gente que se atreve a salir de casa sin hacerse una manicura, pero ya a día de hoy esto de que se persiga a la gente por la condición sexual es algo muy fuerte. Más cuándo dicha circular en ningún momento menciona, por ejemplo a que se vigile a carteristas, que abundan y bastante en la red de metro madrileño.
Y también os digo una cosa. Al momento me ha venido a la cabeza ese compañero de piso que tengo que es de un país del este europeo muy católico. Católico el país, que no el chico. Ese chico del que yo siempre he sospechado que era un homosexual de esos, un invertido estudiante de una carrera de letras. Es que he pensado en él porque me lo he imaginado cogiendo un metro en Plaza de España con destino Casa de Campo para ser sodomizado al aire libre por seis senegaleses, un señor de Cuenca y otro de Medina del Campo y siendo retenido por un interventor del metro que le habla español y que no le deja salir de la estación y que ha sido pillado en el último vagón de metro de la línea 2 dónde hay señores que se tocan el paquete en el conocido cómo vagón de ambiente. Así está Metro de Madrid.
Finalmente, espero que esto no sea una cuestión de persecución cómo habría hecho el régimen franquista o los mismísimos nazis y fascistas hace casi un siglo, y que sea solamente una cuestión recaudatoria, y que, visto lo visto, tengan la suficiente mentalidad cómo para saber que, a finales del mes de junio, y principios del mes de julio se podría contratar a un número importante de interventores de metro, que dada la proximidad de la manifestación estatal del orgullo LGTB se podrían solucionar de un tirón los problemas del paro y sanear las arcas.

3 comentarios:

  1. La verdad acabo de ver la noticia en el blog de Cristian impronunciable... me sorprende, la verdad es que me parece un absurdo, entiendo lo de lamendicidad y lo de los músicos, peroooo no lo de los homosexuales, en todo caso creo que se debería vigilar lo que mencionas de último bagón, aca pasa lo mismo en México DF, y la vigilancia para evitar crimenes o que se practique sexo en público o se consuman drogas, pero de eso a etiquetr a las personas hay un mundo de diferencia.

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    1. Tampoco es comprensible que se controle a mendigos y músicos, a fin de cuentas la labor interventora pasa por que las personas que circulen en los trenes o por los pasillos hayan pagado su billete. Otra cosa ya es que esté prohibida la mendicidad, venta ambulante o la música, que de ese dato ya no dispongo.

      Bicos Ricos

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  2. ¿Pondrán a un interventor gay, y cuando le salte el radar con alguno, pues a pedirle el billete? Qué cosas más absurdas, pordios.

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