miércoles, 27 de julio de 2016

Chonis no, cariño

A mi que las empresas contraten chonis, no me gusta nada, ya os lo digo, y me pongo en plan diva, pero chonis no, por favor. Bueno, quizás hay que matizar, que las chonis también tienen derecho a tener su trabajo, aunque no hayan estudiado nada, aunque se dediquen a comer pipas, porque entre otras cosas son sentimientos y también tienen personas humanas. Trabajo para todos, y que no falte, pero luego, eso si, les pido un poco de modales y de saber estar, que es lo mínimo.



Ya os lo cuento yo a vosotros, este fin de semana me ha ocurrido una desgracia que me ha restado no sé cuántas horas de playa en Galicia. Una desgracia terrible, por supuesto. Una tragedia, como le dije en su momento a la chica de Orange, esa compañía de teléfono en la que he puesto todas mis esperanzas telefónicas. Se me ha estropeado el teléfono, mi radiante y flamante terminal que no tiene todavía un año. Funciona todo correctamente, tiene su pantalla bien sin ningún arañazo, pero, se ha estropeado la toma por dónde se hace la conexión, lo que viene terminando normalmente en un USB, y sin esta toma, se me ha hecho imposible la carga de batería.

En un intento desesperado por arreglar este asunto he acudido a mi oficina más cercana de Orange, a tres kilómetros de mi casa en Galicia, o cuatro. Y allí me atendió una chica muy maja, que me puso en la senda de la reparación del teléfono, que si tengo que llamar a no sé qué número gratuito y contarles mi vida, incluido que tengo un par de primos invertidos y que mi compañero de piso, yo creo que entiende, o sugerirme, como solución más rápida, que me comprase un cargador Wifi para el teléfono. Seguí sus instrucciones, y la reparación en teoría me la hacen en Madrid. Cuestiones de calendario me impiden realizarla en próximas fechas, pero me he comprado el cargador Wifi, con lo que tengo medio resuelto el problema por el momento, al menos para pasar unas vacaciones tranquilo. ¿Qué pinta una dependienta choni en este post cuándo la chica de Orange de Galicia fue súper maja y nada choni? En Madrid se ha gestado el post.

He ido a la oficina de Orange más cercana a mi casa, y a mi trabajo, en la que había solicitado que me enviasen un teléfono de sustitución, para decirles que, pese a tener una orden de reparación, yo por el momento no disponía tiempo para ir a recoger el teléfono, que mismo estaba yo de vacaciones. Y ya nada más entrar por la puerta, el megachonismo.

- Hola, cariño, ¿En qué te puedo ayudar?

¿Cariño? ¿Hola? Habré escuchado mal, o a lo mejor nos conocemos de algo, quizás una vida anterior. Pero no la tenía en mi agenda de caris. ¿Una prima de Thiago quizás? Pero este chico era más de Cari que de Cariño.

Le cuento mi problema, incluido lo del compañero de piso que quizás entienda, lo del otro que es un poco puerco, lo del armario, lo de las aplicaciones móviles y lo de los primos, le cuento que tengo un blog y básicamente, le digo que, por el momento no puedo llevar a reparar el teléfono. No sé qué parte no ha entendido la chica, quizás cuándo le mencioné a los 9 senegaleses de mi compañero de piso más el congoleño y un egipcio que le han dado por todos lados en un sling.

- Es que yo ahí no te puedo hacer nada, cariño.

¿Otra vez con lo de cariño?

- Con este DNI que me das, y a ese nombre, no tengo ninguna orden de reparación, a lo mejor la están cursando en estos momentos. Acaba de llegar a esta oficina un envío de teléfonos de sustitución y no hay ninguno a ese nombre, cariño. Así que no te puedo ayudar. ¿Entiendes, cariño?

Ella masca su chicle mientras me comenta todo esto, sin, al parecer, haber escuchado nada de lo que yo le decía. Pues tan sencillo como, echar atrás esa orden de reparación, si fuese posible, o informarme, de qué tengo que hacer para que NO me lo reparen ahora, o simplemente, que me diga el plazo en el que se termina la orden de reparación.

- Cariño, es que a mi no me ha llegado nada. Así que no te puedo ayudar, cariño.

Cariño, cariño, cariño, cariño. No, no soy su cari, lo de los caris lo tengo reservado, como ya he dicho para parejas, ex parejas si hay buen trato, o incluso me lo pueden llamar mi madre y mi abuela. Vamos, personas muy especiales en mi vida, y no la primera choni de barrio que haya contratado Orange para sustituir a alguna otra en verano, y menos alguien que ni me ayuda, ni hace nada por escucharme, y menos la primera poligonera de turno que se me cruce.

Si es que en el fondo va a tener razón el PP, que no trabaja quién no quiere. Porque, caris, o digo, chuchis, ese puesto, cualquier licenciado se lo podría haber llevado.

Bicos Ricos

5 comentarios:

  1. Como te pones, cari! No tienes paciencia, cariño!... jajaja
    Yo tengo a otra cariño: la pollera -vendedora de pollos y derivados, no la saca pollas- de mi barrio que cuando vas a comprar los filetes de pavo siempre te dice: que quieres, cariño?
    Y luego tengo a la Reina que es para pescadera del barrio que te pregunta: que quieres Rey?

    Total.... que no es para que te pongas como un basilisco con las chonis, cari..... que también tienen sus derechos! Y una choni es una choni!

    Besotes, cari!

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    1. Ya te lo digo, para comprar choped en el supermercado me da un poco igual (excepto lo del chicle), cariño. Pero para una tragedia humana como es esta avería del teléfono... para eso no, cariño.

      Bicos Ricos

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    2. Si es que ya no sabemos vivir sin ese chisme del demonio! Que haríamos sin teléfono, cari?

      Besotes

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  2. Ah, pues yo ni cari ni rey, siempre me han dicho guapo o guapísimo. De todas formas es cierto que mucha gente usa esas coletillas a la hora de hablar, en cambio lo del chicle sí que me ha parecido fatal.

    Bicos.

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    1. Jajaja, a ver, rey, que te digan guapo o guapísimo está genial. Ojalá me lo hubiera dicho la choni y le habría puesto un post homenaje. Ahora si, que me mientan tampoco, cariño.

      Bicos Ricos

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