jueves, 7 de julio de 2016

Mi Jefa

Si, chicos, entre esos cambios que anunciaba hay uno que me trae de cabeza, y que os aseguro que dará muchos post, tengo una nueva jefa, y la muy jodida ha venido con la intención de hacernos trabajar. ¡Pero si somos funcionarios!



Y yo no soy de esos funcionarios típicos a los que nos les gusta trabajar, que para eso me pagan y para eso voy allí, pero chuchis, así de golpe.... Pero no, no es eso lo que realmente me molesta de ella, me molesta ella en general, su forma de ser, y su forma de trabajar, pero habrá tiempo de destripar esto.



A primeros de marzo recibimos la noticia de que mi jefe nos dejaba, que lo enviaban a otro destino, cosas que pasan, a eso estamos sujetos los funcionarios, y algunos más que otros, eso suponía un cambio, que de buenas a primeras esperábamos iba a ser a peor, porque como el jefe que teníamos, ningún otro. Y efectivamente, lo que era una suposición se convirtió en una dura realidad.


A mi nueva jefa, la llamaré Livia, porque es mala de cojones, como la esposa de César Augusto, aunque ella se autoetiquetó como la "liquidadora" en su día de presentación, porque allá por dónde iba arrasaba. Lo está haciendo,  creedme. Por el momento ha empezado por desmantelar su anterior destino, trayendo gente de su confianza, y la segunda fase, mucho me temo que sea la de minarnos la moral. Está en ello.


Livia es géminis, estuvo de cumpleaños hace unos días, y se le ve en el carácter. Yo no creo en el horóscopo, pero si hay gente a la que la define un signo zodiacal, y no me preguntéis por qué, esos son los tauro y los géminis. Esta es tal cual, con sus dos caras. Un encanto de mujer, una persona maravillosa - decían sus ex compañeros -, que incluso la despidieron con alguna lágrima. Nosotros apenas hemos visto esa cara, más allá de algún rasgo de humanidad con alguna compañera. Muy mal encarada, mal hablada, muy segura de si misma (lo que en este caso se convierte en un defecto), y no nos engañemos, tampoco es que predique con el ejemplo. Su horario es un tanto libre, pero jamás la he visto en su puesto antes de las diez de la mañana, ello la lleva después a tomarse su tiempo para hacerse con su sitio, llamar a alguna amiga, y cuándo creemos que arranca a trabajar, en ese momento, pues le toca el café, que es, no nos engañemos, como el nuestro, sin mucha prisa por volver a su trabajo. Luego si, le entran las prisas, el agobio, la gente que necesita ver, las cosas que tiene que firmar, las llamadas de teléfono y el jaleo, que se traduce en jaleo para los que estamos cerca de ella, y los caprichos, como no, fundamentales (quiero una fotocopia de todo este tochazo a una cara, sin nada de bolígrafo negro porque para mi el negro no existe y lo quiero todo encanutillado. ¿Hola?) Un rato después, una llamada de teléfono, les comenta que está agobiada, que tiene muchísimo trabajo, que no ha respirado ni un minuto (un nuevo ¿hola?, bonita, que te lo dan todo en bandeja) y es que según ella a su interlocutor (ni tiempo tiene para un café), es ese el momento que aprovecha para pedirme que le haga cualquier tarea nueva, y es el momento en que recibe mi primera contestación "tengo que bajar a tomar el café, yo también necesito descanso, si es que es por ley, no es cosa mía, es por aquello de no estar mirando fijamente una pantalla durante toda la mañana", lo entiende, aunque recalca que ella a veces no tiene tiempo de tomar un café, bonita, ¿eso irá en tu salario no? Que por cierto, su salario no tiene nada que ver con el mío, salvo que nos paga la misma empresa. Y finalmente, le llega la hora de irse, no muy tarde, aún tiene tiempo, y cara de decirnos que si hay alguna llamada importante se la pasemos al móvil. Así como desaparece por la puerta, desaparecemos nosotros, respirando aliviados.


Yo creo que la que mejor la podría definir sería La Veneno, con un sencillo, "Cachoputa". Porque si lo hiciese bien, por caprichosa que fuese, nosotros a apechugar, pero viendo lo poco que hace, y lo que está desmontando, y los atascos que ha creado ella sola y que no ha sabido solucionar... en la vida habíamos tenido tales atrasos, lo nunca visto, chuchis. Así va la administración, con divas histriónicas de estas.


PD.: El próximo día que hable de ella será sobre sus modelitos, algo que no ha pasado desapercibido para nadie de este departamento, y si me apuráis, de todo el edificio.

3 comentarios:

  1. Siempre puedes hacer que parezca un accidente. Hay una cosa que me parece peor que el que tu jefa sea un poco hija de puta y es que además sea una incompetente.

    Bicos ricos.

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  2. Mal síntoma: llega después de las diez y se va la primera... ummmm. ... mala cosa.
    Yo tuve a otra cabrona como jefa que se propuso putearnos y en cierta ocasión me amenazó con expedientarme por rebelde. Le tuve que decir que me parecía muy bien, que lo hiciera pero que yo no me iba a estar quieto.
    No me expediento pero yo cada vez que llamaban desde el Ministerio preguntando por ella en vez de disimular les decia: pues no se, son las diez y pico y no ha venido a trabajar, pero es lo normal en ella, así es que llamen más tarde! ....
    En cuanto a los géminis. ... cari.... como te pasas! Yo soy géminis y soy divino!
    Otra cosa: me encanta el mote de Livia! Era más mala que un dolor! La de putadas que le hacía al pobre Claudio! Ja ja ja seria géminis? Jajaja

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    1. Estoy convencido que Livia podría ser cualquier signo del zodiaco. Si era tan mala como presuponemos, o como conocemos, no creo que hubiese en ella un gemelo que le diese un toque de buena, las que son bichas, son bichas, vamos, una tauro tal cual!

      Bicos Ricos

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