Por estas fechas se celebra el aniversario de lo que en los años ochenta fue un escándalo financiero que acaparó cientos de portadas de la prensa española e innumerables titulares en los medios de este pais, el gobierno socialista de Felipe González expropiaba mediante Decreto el holding Rumasa que dirigía por aquel entonces el empresario jerezano y miembro del Opus Dei, José María Ruíz Mateos.
Veintiocho años después Rumasa, en este caso la Nueva Rumasa vuelve a ser noticia al anunciar que se acogen al artículo 5.3 de la Ley Concursal, que así, para los que no tengan mucha idea es una ley que permite a las empresas declararse insolventes retrasando en embargo y el cobro de las deudas, dicho así muy a la ligera. A nadie coge por sorpresa la noticia, ni a los miles de afectados de las empresas pertenecientes a Rumasa, que ya no es un holding si no un conglomerado de empresas entre las que destacan Cacaolat, Dhul, Rayo Vallecano, Royne, Bodegas Garvey, Clesa, Elgorriaga o Trapa.
A principios de los años ochenta, con aquella expropiación, Ruiz Mateos se dió a conocer al público en general, tras una fuga de España y su posterior regreso, en el que culpaba al gobierno de González de ser el causante de los males de sus empresas, y como cabeza de turco el por aquel entonces ministro Miguel Boyer, ahora más conocido por ser el marido de Isabel Preysler, la filipina más conocida de España, aquella que puede decir que el sueño de las chachas se puede hacer realidad, ahora reina indiscutible del papel cuché y de la alta sociedad, a la sazón, madre del no menos conocido Enrique Iglesias. Todos recordamos aquella escena en la que un pintoresco Ruiz Mateos ataviado con un traje de Superman, ante los medios de comunicación propinaba un puñetazo a Boyer, al grito de "¡Que te pego, leche!". Desde aquellos difíciles años volvió con las fuerzas suficientes para volver a levantar su imperio empresarial y lo consiguó con la creación de Nueva Rumasa. Mientras todos nos admirábamos del tremendo éxito de sus empresas fruto de su obstinado tesón de empresario.
Recuerdo, aproximadamente en el año 2000, un par de años arriba o abajo, un verano en mi pueblo, una tarde de julio de esas donde el sol precisamente brilla por su ausencia, recuerdo ver un yate grandísimo, se rumoreaba que era el de la Ruiz Mateos troupe. En efecto, aquella tarde me encontré con un señor bajito con un traje totalmente blanco, e impecable, que veía a la gente con cierto aire de superioridad mientras hacía muecas con la cara. Era Ruiz Mateos, probablemente el hombre más rico con el que había compartido una barra de una heladería. Y me puse a recordar sus campañas publicitarias, todas ellas muy llamativas siempre, la más conocida aquella en que hacía referencia a su expropiación "Flan Dhul, de huevo.... y leche!!". Todo un personaje.
Pues bien, los hay que no aprenden ni a la de tres, y su Nueva Rumasa está otra vez en el punto de mira de la Fiscalía Anticorrupción, con la tranquilidad para todos de que esta vez no tenga bancos a su cargo, como ocurriera aquella vez, y para los socialistas de no tener que expropiar en esta ocasión ningún holding, ellos mismos han llevado al garete a sus empresas fuera ya de aquellas presiones que nos acusaban de "apropiarnos de las empresas de honrados empresarios". Así, tras la captación de bonos que anunciaban en los medios en general, pretendían captar una liquidez que nunca tuvieron y que ahora no saben como van a devolver, y he ahí gran parte del escándalo, junto con la situación de los miles de empleados de sus empresas que llevan meses sin cobrar sus salarios, o algunos de sus proveedores. Y es que con esto de los Ruiz Mateos, queda demostrada la teoría de que los hombres somos los únicos que tropezamos de nuevo con la misma piedra.
Bicos Ricos
