Estoy que me salgo de gafapasta multicultural, cada día os traigo un post nuevo con un título en un idioma diferente. ¿Se puede pedir más? Claro que se puede pedir pero yo no estoy al alcance de cualquiera, es lo que tenemos las divas de la blogosfera.

Sin embargo este post, como bien dice el título no va a tratar sobre mi gafapastismo, ni os voy a ilustrar con mis cosas culturales, para eso el post de ayer que ya ha sido de literatura, hoy es un post totalmente estético, pues, la barba no hace al filósofo.
Y es que, mis queridos blogueros, me estoy dejando barba. Y la idea no ha sido por monear, o si, pero por monear medievalmente hablando. Llegué a la fiesta de mi pueblo con una barba, que siempre hace que luzcas un disfraz mejor, y no solo lo hago yo, desde el alcalde hasta cualquier fan de dicha fiesta lo hacen. Te dejas un tiempo antes una barba y te paseas luego con ella, al día siguiente te afeitas y asunto arreglado. Sin embargo yo, que llegué tarde a eso de dejarme crecer la barba, llegué a la fiesta con una barba de casi dos semanas, y ha pasado la semana entera y sigo con la barba, que ha ido creciendo. No, ya os lo quiero dejar claro, no es ningún intento de parecerme al ínclito Rajoy, para nada, en tal caso a Rubalcaba, y ni eso me apetece, en tal caso, y por tamaño del miembro me comparáis con el Sagat ese, nada más.
Cada año, por estas mismas fechas suelen llegar los comentarios sobre la barba: "Pimpf, te has dejado barba" y mi respuesta "Si, me la dejo todos los años", "Pues te queda muy bie, Pimpfito" respondo "muchas gracias, ya lo sabía, por eso me la dejo". No falta el comentario de alguna amiga que te dice "Pues yo no te veo con la barba, no, te hace no sé, como un poco más mayor, no te queda mal ¿eh? Pero vamos, que sin barba mejor" y así los comentarios se suceden y se me pasa la fiesta medieval más entretenida. Claro, este año también ha habido opiniones masculinas, opiniones de chicos gay que me han dicho abiertamente "te hace muy interesante la barba", "me encantan los chicos con barba", "te queda muy bien la barba". Y yo, caris, pues me quedo con el comentario bueno. No sé esta diferencia de comentarios entre chicos y chicas aunque han ganado las opiniones de que la barba me sienta bien. Es más, lo noto ya aquí de vuelta en Madrid, la gente se fija más, si cabe, en mi rostro de Felipe II sin esa mandíbula, claro.
No sé cuánto aguantaré con ella, aunque mi intención era estar con ella todo el mes de marzo, y mientras ir arreglándola un poco, afeitarla en zonas menos vistosas, eliminar algunos pelillos que pudieran molestar. No sé, ni sé vuestra experiencia con barbas, solo os puedo decir que, pasar la barba por el cuello puede hacer auténticas delicias, y ya por otro sitio ni que contaros.
Yo para ilustraros os dejo algunos ejemplos de barbas, ya me diréis con cuál os quedáis.
Bicos Ricos