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domingo, 6 de mayo de 2012

Madre no hay más que una

Y yo a la mía me la he encontrado hace un par de horas en el chat del facebook. Así es mi madre de moderna, a la par que clásica.

Y otro año más tendré que felicitarle este día por teléfono, hace ya tres años que no voy en esta fecha, los mismos que tampoco estoy en su cumpleaños. Claro que la echo muchísimo de menos, y por teléofono digamos que tampoco es que sea muy expresiva, lo odia, como yo.

Mi madre no es una madre al uso, es peculiar. No es de abrazos, ni besos, ni de regalos, ni de flores que no sean las de su jardín, Mi madre es una madre tecnológicamente avanzada, ahí está ella con su portátil, sus redes sociales, enganchándome cuando puede, sus juegos, sus películas que se baja, sus blogs y videos de manualidades, sus páginas de recetas para hacer los mejores postres del mundo y no lo digo yo que soy su hijo preferido, lo dice todo el mundo en mi familia, que manos como las de ella muy pocas. Y lo que tiene de avanzada también lo tiene de clásica. No es de grandes lujos, no le gusta presumir, no le gusta salir de casa y mucho menos si no es con mi padre, no va mucho más allá en el pueblo que al supermercado, al chino, al estanco, al mercado. Ni es de estas madres que se pasan la delantera de la chaqueta por encima de la otra. Es de las clásicas que creen en el amor para toda la vida, que un día conoció a mi padre y con él hasta el final de los días, y aunque sea muy refunfuñona con él, no sabría estar sin mi padre.

Mi madre estará ahora terminando de comer, abriendo la nevera y sacando algún postre especial para los invitados, para mi hermano y para mi padre, esperando las visitas del café y presumir de su mano. Claro, luego llegará mi abuela por casa y le darán sus regalos, entonces ella volverá a sacar esos postres de la nevera y mi abuela dirá que están buenísimos, que son los mejores que ha probado nunca, claro que, quizá estén demasiado dulces, quizá empalaguen un poco, quizá los de ella son un pelín mejores. Y entonces empezarán a discutir como solo ellas saben hacer, mi abuela a lo suyo y mi madre llamándole pesada. ¡Ay! Cómo son las mujeres en mi familia. ¡Pedazo madres! ¡madrazas!

Felicidades a todas las madres de los blogosféricos.