Aunque diga yo que esta de hoy será la boda del siglo de la Duquesa de Alba, bueno, de este siglo XXI si, aunque no descartemos que esta no sea la definitiva, el caso es que no solo soy yo el que lo dice, Canal Sur Radio y la RAI ofrecerán a lo largo del día una gran cobertura del evento, e imagino que no serán las únicas cadenas en retransmitirla.
Pues hoy ha llegado el gran día en que María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay que es su nombre completo pero al que por resumir, desde este blog cultureta y/o gafapasta en prácticas, llamaremos Cayetana de Alba, o sencillamente Cayetana; se case con Alfonso Díez Carabantes. Esta chica que ha nacido a escasos 200 metros de donde yo resido actualmente, para que luego digáis que no vale la pena pagar el alquiler que pago por mi habitación aunque sea compartiendo piso con Gordi y Norman Foster, pero es que tener de vecinos a la nobleza no es moco de pavo.
Yo no sé si a estas alturas de su vida, 85 años nada más y nada menos, podremos cantar aquello de "blanca y radiante va la novia", y no os penséis que el post es uno de estos rancios donde se habla del corazón, nobleza obliga, y como veis el post es histórico, histórico no por el tema en sí, si no porque es un post que habla sobre la historia de España, y de la que es la tercera boda de esta Grande de España. Y digo lo de grande porque ha heredado los títulos de 19 marquesados, 6 ducados, 1 condado-ducado, 20 veces condesa y 1 de vizcondesa, que no es poco.
El caso y vamos a lo que a mi más me importa es que su hija, Eugenia Martínez de Irujo (¡¡ojo!! no perderse entre títulos, nombres y orden de apellidos) no va a asistir a la boda, y a mi eso me tiene de los nervios. No porque las malas lenguas digan que es que no aprueba este tercer matrimonio de su madre, o que se haya puesto del lado de su cuñada Inka Martí con esto de criticar a su madre, no, a mi lo que me preocupa es que la duquesita, como se le llama a pie de calle, tiene la varicela y por eso se perderá tan magno evento. ¡La varicela! Yo no es por nada, pero no he tenido la varicela y es algo que me tiene muy preocupado, desde hace unos años. Es escuchar la palabra varicela y ya me empieza a picar todo el cuerpo, enseguida me da la impresión de que me salen pequeños granos, de que me sube la fiebre y cuarenta mil males. Yo espero que Eugenia, por el bien de todos se quede en su casa, que no se le ocurra venirse por el Palacio de Liria, que descanse y no contagie a la nobleza. A ver si por una tontería de estas van y me salen granos reales, o grandes granos por ser los de esta de una Grande de España, o lo que sería peor, que contagiase a su madre y tuviésemos que decir, "blanca, radiante y de lunares va la novia".
Bicos Ricos
