De vez en cuando me sale una vena política que no sé de quién la habré heredado porque en mi familia no hay antecedentes políticos, y porque en esa época no había posibilidad de pensar en política, ya se sabe por qué, y esto es un problema de los gordos, porque a mi no me gusta hablar de política en el blog, y mucho menos de mi vida privada, por si no lo sabíais. Claro que ayer vino a mi cabeza un asunto que me ronda desde hace unos días, cuando me calenté viendo en mi facebook que alguien compartía un titular tremendo como si tal cosa "El cabecilla de la protesta estudiantil de Valencia, fan de Fidel Castro y de Amaiur". Zas, en toda la boca.
Y es que si hay algo que al Partido Popular, a la ultraderecha española, caspa heredera de la Falange Española de José Antonio y a esta especie de cristofascismo que desde hace un tiempo nos viene gobernando es el runrún y la bulología. Recuerdo como hace ya casi cuatro años caía en unas elecciones el gobierno del bipartito de la Xunta de Galicia, el pilar de aquella campaña de la entonces oposición del PP era el derroche de Touriño (el que era presidente socialista) y su gobierno en coalición con el BNG, los famosos coches oficiales de Touriño. Desde el ABC, Libertad Digital y otros medios ultracatólicos y derechistas hablaban de la compra por parte de Touriño de cuatro coches oficiales cuyo precio eran 480.000 euros, y añadían siempre la muletilla "mejor equipado y más caro que el coche oficial de Obama". El runrún comenzó a hacer su efecto, y en horas, días, semanas ya era un hecho que Touriño despilfarraba dinero de la Xunta. A ello se sumó la campaña sobre las reformas del despacho de Touriño en la Xunta y tres salas por unos 4 millones de euros - que estos medios lamaban "tunneo" - donde habían unas sillas para sus consejeros de 2269 euros la unidad, y remarcaban aquello de "cuatro veces el salario mínimo de un trabajador". Y el runrún comenzó a convertirse en aversión hacia Touriño. Ignoraba la opinión pública, a quien llegan estas noticias tan interesadas y poco contrastadas que el gasto de los coches se ajustaba a la renovación del parque móvil que se ajustaba a los kilometrajes de viaje, que los coches que se habían comprado eran del mismo modelo que el que había utilizado el anterior presidente de la Xunta que había comprado nada más y nada menos que 30 cochecitos, además de inscribir algún que otro coche particular del partido para que le pagásemos todos los gallegos sus gastos. El runrún hizo su efecto y fue imposible parar los bulos. Cae el gobierno de Touriño.
Hace unos días hablaba con un amigo sobre Garzón, un amigo que reconoció haber votado al PP por que según palabras textuales "los que tienen el dinero son los que nos pueden sacar de esta crisis" y yo no lo juzgo por su ingenuidad sobre este extremo, dónde lo juzgo es en su ligereza sobre el runrún de Garzón, y es que Garzón, fijaos si es mala persona, además de un juez de izquierdas que ha buscado justicia para los represaliados de la Guerra Civil, o que ha intentado investigar el caso Gürtel hasta que "Zas, en toda la boca", una mala malísima persona que "con todo lo que cobra y es tan miserable que no paga ni la factura de la luz, que en su casa tiene un enganche a una farola, robándonos a los españoles". Hombre, le dije a mi amigo que me sorprendía que fuese tan ingenuo, que picase tan rápido con esos bulos que sobre todo vía correo electrónico se hacen con un fin claro independientemente de si son hechos o no verificables. En este caso ese bulo venía de un conocido de un conocido, pero muy conocido. Que me sorprendía que alguien con un buen nivel adquisitivo, un personaje público, tuviese esa necesidad, que podría ser, pero que en tal caso, en lugar de robarnos a nosotros le estaría robando a la compañia eléctrica, en tal caso. El runrún hizo su efecto, un juez maligno que roba a los españoles.
El caso de las protestas estudiantiles de Valencia que intentó abortarse mediante el uso de la fuerza policial (y sigo esperando dimisiones) trajo el fin de semana un titular de la cristofascia que nos gobierna, ese titular digno de esa prensa casposa, otro runrún que te hace asociar cosas malas, malísimas, protestas, violencia, contenedores ardiendo con Fidel Castro (líder comunista), Amaiur esos vascos extremistas y terroristas, y solo les faltó comentar que ese estudiante que "provocó" los disturbios era fan de Megadeth, un judeo masón y que tiene en su mesilla de noche una foto de Urdangarín. Runrún, runrún.
Y me vienen a la cabeza uno y mil casos de conspiradores contra nuestras libertades, nuestra democracia, nuestro dinero público, todos los males de la sociedad en estos rojos, el asunto de Pepe Blanco y Dorribo con el que quedó en una gasolinera de Lugo para estafar no sé cuantos millones de euros a los españoles ¿se puede ser más poligonero y más choni que para robar a los españoles quedar en una gasolinera? También los bulos del 11M, y aún pretenden vendernos la conexión entre el atentado y ETA, y los explosivos de las fregonetas. Hombre ya, menos runrún, y más seriedad. Lo digo por qué esto devalúa un montón la labor periodística, aunque la eleva al lugar de grupo de presión al gobierno, y por algo tan fácil como una mentira, o cientos, por un simple runrún.