Llevo unos días de bajonazo anímico, nada grave, no os preocupeis, será la famosa astenia primaveral aunque estemos terminando el verano. Mi angustia reside en lo económico, tampoco nada grave, teniendo en cuenta que tengo la seguridad de que no ve voy a ir al paro, pero esto no deja de ser un suplicio cuando los salarios son tan escasos.
Hace un mes conocí a una persona y charlando me preguntó cuanto cobraba un funcionario, le dije más o menos cuanto, concretamente en mi caso, se asustó y me dijo que él no podría vivir con ese dinero, que solamente eso lo destinaba él a pagar el alquiler del negocio que tenía. Yo también le dije que con este salario apenas podía vivir, más bien lo único que puedo es vivir ahogado. Y tras las vacaciones, en el trabajo todo son problemas. Ya conté hace tiempo que se barajaba la posibilidad de un pequeño ascenso, nuevas tareas y un poco más de retribución, poco más, pero como era de esperar, en unos tiempos tan convulsos económicamente esta opción tan maravillosa no ocurrirá. Bien, no hay dinero.
En el trabajo llevamos un tiempo con falta de personal, muchos de mis compañeros se están retirando, en concreto, seis personas en un año y no envían a compañeros nuevos por lo que el trabajo tenemos que repartírnoslo entre los demás. Que direis vosotros que muy bien, que se trata de optimizar. Hombre, hasta cierto punto. Así que, en breves fechas tendré el triple de trabajo que tengo ahora sin posibilidad de cobrar un solo euro más. Ayer ya hablé este tema con mi jefe, que me dijo que no se podía hacer nada, hoy volvió a sacarme el asunto en el ascensor y me dijo "ayer me dijiste que no te parecía bien trabajar más por lo mismo, y yo debería haberte dicho, pues ahora es el momento en que hay que trabajar más por menos", y mi respuesta fue ya del todo contundente "si hombre, era lo que me faltaba, por menos dinero me cojo una baja y estoy en Galicia disfrutando con una depresión de esas", entonces él, algo desconcertado me dijo "es que has entrado en un mal año", y yo volví a responderle "entré en un muy buen año, al año siguiente no habría entrado, y al siguiente seguro que no porque no han sacado más plazas", no dijo nada. Al cabo de unos minutos, me dijo que lo que tenía que hacer era estudiar, que tenía titulación para ello y me dijo que no me mosquease, y yo le respondí que en absoluto me mosqueaba pero que me planteaba seriamente lo de coger una de esas bajas y rascármela a gusto en casa. Puso gesto serio e insistió en que estudiase (que es muy fácil de decir, y aunque esa sea mi intención, y que con el tiempo seguramente consiga el objetivo del ascenso de esa forma) si no quería convertirme en "un ser inútil para la sociedad como tus compañeras", me callé por no convertir la conversación en una pescadilla que se muerde la cola, pero para mis adentros yo pensaba "si, inútil si, pero cobrando y riéndome de los demás".
Jamás he cogido una baja, y sinceramente no pienso hacerlo nunca a no ser que sea necesario, y nunca para no trabajar, no es mi estilo, ¡pero coño! ya está bien de que los pringados de siempre seamos los que pagamos el pato, y encima, ¡el tabaco ha subido! Esperemos que no lo hagan también las latas de sardinas.
Bicos Ricos
