Si ya lo decía Lucas el evangelista, en el 23.45, "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Y ahora va y resulta que nosotros ya muy puteados por todas partes, con unos recortes inmisericordes, con unos políticos que prácticamente gobiernan para ellos mismos pero sin contar con nosotros, excepto a la hora de votar, y con todo lo que nos está cayendo y encima van y detienen a Díaz Ferrán por alzamiento de bienes y blanqueo, el que fuera presidente de la CEOE (Conferencia Española de Organizaciones Empresariales), el ex presidente de la patronal, vamos, una de las patas del banco que el Estado utiliza para su buen funcionamiento, junto con los sindicatos, los partidos políticos y la prensa, por citar algunos de los poderes fácticos que un pais tiene.
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| Adiós, cari. ¿Próximo destino, Alcalá Meco? |
Como de los políticos hemos hablado mucho, hasta hartarnos y eso que en este blog no nos gusta hablar de política, mucho menos de la vida privada de nadie, vamos a divertirnos un poco con esta oligarquía que son los empresarios, los grandes empresarios para que nos entendamos, nada que decir de los pequeños empresarios, emprendedores que les llaman ahora. Vamos con los peces gordos, los que dirigen el devenir del pais, y más, teniendo en cuenta que el gobierno del PP ha seguido a pies juntillas los designios de su actual presidente cada vez que le ha llorado algo al gobierno, concretamente en materia laboral. Hay que decir que Díaz Ferrán no es Rosell, pero seguro que están ambos en la misma órbita de peticiones al gobierno, como por ejemplo aquellas declaraciones en las que el actual presidente de la patronal pedía que se limitase el derecho a la huelga. ¡Menudos poderes fácticos!
Uno escucha sandeces día si y día también por citar algún lado, en Intereconomía, pidiendo que se quiten subvenciones a los sindicatos, pidiendo que a poder ser, se supriman, que ya está bien de comilonas de los dirigentes sindicales y de que éstos tengan chalets y demás sandeces con que la derecha obsequia a la clase trabajadora, ah, y también les piden que trabajen. Yo no sé que habrán dicho estos días del Sr. Díaz Ferrán, si es de su gusto, si están de acuerdo con presidentes de la patronal que son detenidos por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero. Hombre, que así luego el país va como va, que luego siempre dicen que si la imagen de España en el exterior (el 14N lo decía Rosell sobre la huelga general), y sobre la imagen de alguien que oculta parte de su patrimonio espero que digan algo, sobre cómo se ve en el extranjero que los grandes empresarios destinen la mayor parte de sus beneficios en otros países, y cuando digo otros países, concretamente me estoy refiriendo a paraísos fiscales. No sé como se verá en el extranjero que, teniendo que pedir un rescate financiero a Europa para solucionar los despilfarros y la mala gestión de la banca, que han hundido, entre otros al país, como pueden tener la tremenda cara de pedir más esfuerzos a los españoles, como después de la amnistía fiscal que ha propuesto el gobierno no tengan la decencia de colaborar un poco con el españolito de a pie quién está pagando el peso de esta crisis, los pensionistas que ven congelada su pensión, que pagan y vuelven a pagar por los medicamentos, los desempleados que han estado cotizando y que les han ido reduciendo sus pensiones de desempleo, bien desestimándolos o bien rebajándolas, eliminando una de las catorce pagas que tienen los funcionarios (nada de extraordinaria), a los que copagan la sanidad, a los que ven cada día como la educación va más a pique todavía (y no hablo del sistema educativo que tanto le gusta a mi Angelito mencionar que se cargó el PSOE con la EGB), tendrán la cara de decir a alguien que hasta no hace mucho trabajaba que su empresa no es rentable y que por eso han tenido que firmar un ERE para echar a la gente a la calle con el despido casi regalado que había solicitado en su día la patronal.
Hay que tener mucha cara dura para pedir migajas al gobierno, para exigir que se nos ahogue a todos un poco más. En menudas manos que hemos caído de aves de rapiña. Dios nos salve, porque en sus manos hemos puesto nuestro país.
