Solo a mi D. se le podría haber ocurrido buscar algo diferente para hacer en Valencia, y así fue como encontró el concierto de Fangoria, organizado por Cadena 100, previo a un concurso para sacar nuevos talentos en el mundillo pop. A las once de la noche comenzó el concierto al aire libre, en los Viveros de Valencia, en una noche que amenazaba con llover en cualquier momento y con un público más bien poco entregado.

En este concierto se presenta o más bien representa "El Paso Transcendental del Vodevil al Astracanato: Antología de canciones de ayer y hoy", una recopilación de sus grandes éxitos desde la etapa de Alaska y Los Pegamoides o Alaska y Dinarama, pasando por los inicios de Fangoria sin más pena ni gloria a sus grandes éxitos. El escenario te daba una idea de por donde irían los tiros, una escalinata iluminada y una voz en off presentando un espectáculo de revista, donde la gran Olvido aparece cantando aquello de Miro la vida pasar, ataviada con unos plumones muy de diva, o de gallina diva y enseguida te sumerge ya en temas de los ochenta, en lo que ellos llaman la Astracanada, repasan desde el ¿Cómo pudiste hacerme esto a mi? al Rey del Glam, pasando por El Bote de Colón o Bailando, o las esperadas por mi Quiero ser Santa con un pequeño guiño a Pocket Face de Lady Gaga o Mi novio es un zombi, el Descongélate o La Funcionaria Asesina y alguna que se me quede en el tintero.
Aprovechó Olvido el momento para cambiar su ropa, mientras el espectáculo retomaría ahora la parte de Vodevil, ya más de la época Fangoria. Mientras tanto uno de los platos fuertes, la actuación de Susana Reche, insinuante como siempre y con su cuerpazo haciendo babear a los escasos heteros y bisexuales, y a las lestianas que había entre el público, mientras el público más gay aprovechaba el momento para utilizar el teléfono móvil. ¿A qué es paradójico? Reche se movía tal cual Salma Hayek en Abierto hasta el Amanecer, y volvió otra vez la troupe de Fangoria. Una chica con la guitarra eléctrica, Nacho Canut al teclado, pero siempre en su tono discreto, como si no estuviese por allí, o como si el concierto no fuese con él, dos bailarines, buenos cuerpos, que en ocasiones se reían entre ellos, y una bailarina de piernas potentes y que sacaba a Alaska como dos cabezas, traída de Buenos Aires. Aunque a mi D. y a mi, lo que más nos impresíonó fue el hombretón que tenían para hacer los coros y acompañamientos de voz de Fangoria, Rafa Spunky, un chico alto, osezno, con unas manos impresionantes y un cuerpo, que pedazo hombre, y mejor no sigo, que luego Me dice que soy más maricón de lo que parezco. Aquí os dejo un poco del corista en un video que he encontrado en el youtube de escasa calidad:
La parte del Vodevil era a la que yo más temía, porque no ser un fans de Fangoria te hace ir un poco temeroso de lo que vas a encontrar. Otra sucesión de grandes éxitos, todos conocidos, el tema que yo no había escuchado antes, me lo había cantado D. en alguna ocasión, e incluso muchas de las letras me salían. Así, desde El Cementerio de mis Sueños, el Criticar por Criticar, La Pequeña Edad de Hielo, Hombres, No sé qué me das, o el Retorciendo Palabras entre otras. Y llegó por fin aquello que muchos estábamos esperando desde hacía rato, las últimas canciones,
Absolutamente, aunque para nuestra desgracia, sin Sarita Montiel, y sus dos temas quizá más conocidos y emblemáticos,
A Quién le Importa y finalmente el
Ni tú ni nadie. Con esto casi terminó el concierto, dejando para los bises ¿o bisex? El
Eternamente Inocente y un par de canciones más, solo que nosotros hasta ahí ya no nos quedamos, que teníamos algo de prisa y ya había estado bien con esas casi dos horas de concierto, entre unas cosas y otras.
El resumen, pues que un buen concierto, por aquello de conocer casi todos los temas, pese a mis miedos iniciales, el sonido regular, nada impresionante, y la puesta en escena sencilla, si no fuese por la actuación de Susana Reche, pero lo mejor, sin lugar a dudas, aparte de Spunky, fue lo de disfrutar mi primer concierto eminentemente gayer de moka. Y la anécdota, la pija que tenía detrás, que se molestó porque le tapaba las vistas y según palabras textuales de ella "es que menudo morro, llevo desde las ocho y media aquí y os poneis delante, a ver si os podeis correr un poco para allí" y mi contestación, casi de funcionario asesino "
Perdona, ¿tu entrada está numerada?".
Bicos Ricos