Bajo este título tan largo os traigo la crónica rancia (a estas alturas) de una de las películas con más nominaciones a los Óscar este año, diez en concreto y se han llevado un rosco, cero; con la película La Gran Estafa Americana y que se podría resumir en una única palabra, megatocomocho.
El argumento es
No os voy a decir que la película es un truño, que no lo es, está bien, pero tampoco os voy a decir que es como para tirar cohetes, una película algo larga que a mi en ocasiones me ha recordado ligeramente a El Golpe y en otras ocasiones a Los Timadores (1959) cuyo protagonista era el gran Tony Leblanc vendiendo estampitas. Pero así como os digo una cosa también os digo que seguir la película a mi se me hizo algo complicado, muchos personajes, muchas personas a las que estafar, muchas tramas dónde no sabes cuándo los estafadores están siendo ellos mismos o interpretando sus papeles perfectamente para llevarse el botín esperado. Claro, no lo sabes, pero también te lo imaginas, pues confías en que las argucias de los timadores saldrán adelante, porque damos por hecho que un estafador suele ser alguien inteligente. Y de entre todos los papeles, hay uno que me parece encantador, la mujer de Christian Bale, tan aparentemente ingenua y a la vez, tan dominadora de la situación. Pero os desgranaré a los personajes a continuación, que son sin lugar a dudas uno de los platos fuertes de la película.
Christian Bale, como protagonista está genial, yo no sé si para un Óscar, también os lo digo, pero inmenso con su asqueroso pelo con cortinilla para disimular una calva, una fachada falsa de una persona que vive una vida de falsedad, para tapar sus miserias, el que para muchos será conocido por sus papeles en Batman, y que otros tenemos interiorizado ya como un genial actor desde que nos sorprendió a muchos con El Maquinista. Brutal, así os lo digo en ocasiones, un personaje que baila entre dos mujeres, su actual esposa y su compañera de timos. Amy Adams, un papel que bien podría haber protagonizado también Nicole Kidman, tremendamente sexual la chica, guapa que incluso despista al espectador, porque casi te fijas más en sus curvas y encantos en general que en el papel de timadora que hace. Bradly Cooper, otro que está bien, que hace el papel de agente del FBI ambicioso, se ve un poco que van a intentar timarlo, está muy gracioso con los rulos puestos en el pelo, otro que ofrecía una imagen que no era. Jennifer Lawrence, también nominada (como los anteriores) a mejor actriz de reparto, cuyo papel es el que más me ha gustado, la que parece despistada, la que parece tontísima de remate y que en el fondo utiliza también sus armas para vivir bien a costa de su todavía marido, al que tiene cogido por los mismísimos también a costa de un hijo que en su momento Bale había adoptado. Me gusta como mueve al protagonista que, creyéndose un supertimador también termina siendo una marioneta de la mujer, vamos, lo que la mayoría de mujeres hacen con nosotros, por otra parte.
Anécdota: Se dice que cuándo presentaron a Bale y De Niro (que hace un pequeño papel de mafioso asesino) en la película, el segundo no reconoció a Bale con tantos kilos y tan cambiado, a quién le ha costado reconocer a De Niro ha sido a mi, que hasta que he escuchado su voz por el actor que siempre lo dobla en España no lo tenía yo muy claro.

