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lunes, 2 de junio de 2014

Los lunes día del espectador. La Partida

¡Ay! ¡Que me he enamorado! Ala, ya lo he dicho, y no de la película precisamente. De uno de sus protagonistas, el cubano Milton García, ay, qué mulatez, qué ojazos, madre mía, y qué bien lo hace, claro, que a ver si os pensáis que yo soy de los que se enamoran así rápida y visualmente, qué también, lo que hasta me hace ver al chico con mejores ojos quizá.
 
Esta semana he visto La Partida, dirigida por el cordobés Antonio Hens, que ya había abordado la temática homosexual en sus anteriores cintas. Parece que Antonio Hens es el nuevo Eloy de la Iglesia, por aquello de rodar con jóvenes y guapos actores, en momentos conflictivos de sus vidas, así fue con el corto En Malas Compañías y la película Clandestinos. Pero La Huida es mucho mejor que todo lo anterior que había rodado, ya os lo digo.
 
 
 
 
Ambientada en La Habana, ya tiene todos los puntos ganados para ser un peliculón gayer. ¿Qué más se puede pedir para una película que se haya rodado en Cuba? ¿Que sus protagonistas sean jovencitos cubanos con buenos cuerpos y guapos? ¿Que te engatusen desde el primer minuto con ese acento meloso? ¿Que no aparezca Toni Cantó? Bueno, alguna pega tenía que tener la película, ya os lo digo, porque en general no ha gustado la actuación del chico de UPyD, que siempre tuvo que huir toda su vida de esos rumores que le querían obligar a salir del armario, pues para sus antifans y marujas ha hecho este papel, de español en busca de chaperos. Pero ya es mucho descubrir sin que sepáis de qué va la película. Esperad que os lo cuento por encima. Y espero no espoilear nada, mi especialidad.
 
Reinier es el protagonista interpretado por Reinier Díaz, se trata de un joven que vive con su novia y su hijo con la abuela de la chica, por las noches se dedica a vender su cuerpo a turistas y es con lo que va sacando a su familia adelante, por el día apuesta en los juegos de trileros y juega al fútbol en el barrio. Juega con el otro protagonista, Yosvani (Milton García), que vive con una chica mucho mayor que él con la que pretende casarse y con Silvano (Luis Alberto García, que me ha gustado mucho su papel), el padre de la chica, un extraperlista y prestamista. Ambos son inicialmente heterosexuales, pero no tarda en surgir la atracción entre ambos, y de la atracción a la cama hay muy poco, ya os lo digo, y de la cama al amor un paso muy ligero, al menos aquí. Los chicos inician una relación, clarostá a escondidas del mundo, pero una relación ya os lo digo, muy bonita, llena de imágenes tiernas. El papel de Toni Cantó es importante, y tanto, contrata a Reinier como chapero, eso que da la vida a tantos cubanos, le permite sacar un dinero con el que llenar la nevera y mejorar su nivel de vida, también acudir a Silvano, así como es un poco la vida en Cuba, un "búscate la vida como puedas para sobrevivir". Toni Cantó no solo da dinero a Reinier, también le acerca un poco al camino del fútbol profesional. Pero ahí queda la cosa, tampoco va mucho más allá, pese a que el chico tiene como objetivo venirse a España para casarse con el entrenador. Pero la vida está llena de problemas para lo que son unos chicos de barrio armarizados, ya os lo digo, y que mejor no lo seáis, problemas de dinero sobre todo, para subsistir, la amenaza de ser descubiertos, las pocas posibilidades de progresar en un mundo tan hostil. Yo no he estado en Cuba, pero también os digo que siempre me la había imaginado algo así.
 
 
 
Con unas imágenes de Milton García muy bien tratado en cámara, un chico muy pensativo que a mi me ha enamorado enseguida, con esos ojazos y todo el amor que desprende por Reinier, que le llevan desde ser un personaje reflexivo a dejarse llevar totalmente por su amigo y compañero. Y un Reinier que, ya más curtido en viejas batallas con la vida ve como nada de lo que haga le hará progresar. Resalta sobre el resto de chicos por sus zapatillas Puma, dónde se ve los que se dedican a los hombres y los que no, en este caso, con el consentimiento de su mujer y su suegra.
 
 
Me sorprende que hayan rodado la película en Cuba, para que luego digan. Algo está cambiando, por suerte en el país caribeño. No solo por la temática, porque no creo que ser gay en Cuba esté bien visto, por la imagen que da de La Habana, tan pobre, tan feliz con tan poco y tan de subsistencia.

sábado, 31 de mayo de 2014

Chulazos temáticos. Gafotas (I)

Cuatro ojos, gafotas, estos son los chicos que os traigo esta semana, porque las gafas y los chicos con gafas pueden tener cierto atractivo, o incluso su atractivo se puede ver incrementado, así os lo digo, y no es el caso de nuestros chicos, que aunque ninguno fuera miope, o ninguno tuviese astigmatismo, o lo que fuese, o incluso con lentillas, tendrían su éxito asegurado, aunque, a decir verdad, muchos de estos chicos me parecen el mismo, ¿Será que nadie quiere posar con gafas?

El sobrino de Mimosin

El de la camiseta arremangá

El sobrino de Rappel

El modelo de gafas intelectual

La moderna de los tirantes

El rarito, lo vea por dónde lo vea

El negrazo miope

El modelo de gafas, con ventaja

El del perrito

El que las tiene mal ajustadas, he ahí el esfuerzo

El de las gafas tintadas, o de sol


Y os dejo un tema inédito en este blog para la próxima semana, a ver si adivináis, que tampoco es que sea muy difícil, un tema que tiene sus partidarios y sus detractores, porque en cuestión de gustos no está nada escrito, ¿ya sabéis de que van nuestros chulazos temáticos de la próxima semana?


lunes, 26 de mayo de 2014

Los Lunes Día del Espectador. Ocho Apellidos Vascos

He tardado mucho en verla, las cosas como son, y por motivos que no vienen a cuento, entre otras porque no me apetecía verla en el cine, así que, ayer, en la calma tensa esperando el cierre de los colegios electorales en Italia aproveché para verla, y el resultado.... ni fu ni fa, así os lo digo.

La película es graciosa, y la bis cómica de Dani Rovira es innegable, abriéndosele un gran abanico de posibilidades en comedias españolas, pero para mi no pasa de ahí. Y no es que fuese predispuesto a ver fallar la película, advierto, porque todo el mundo decía que la película era buenísima, que te partías, que reías desde el principio al fin y en base a eso ya me hice la idea de que quizá para mi no fuese tan graciosa, pues me ha arrancado sonrisas pero poco más, y tengo un gran sentido del humor.

Una sucesión de tópicos, muchos de ellos totalmente ciertos, al menos en lo que es la visión del resto de españoles sobre los vascos y los andaluces que quizá me han hecho más gracia en cuánto a la visión que se da de los andaluces. En ese sentido la película va bien encaminada y abre también el camino de muchos apellidos españoles, tantos como autonomías tenemos con sus singularidades. Si bien es cierto que el contraste norte-sur es brutal, y se ve mismo en la forma de ser de la gente a diario, también es cierto que la mezcla andaluces-vascos es complicada, ya ni os digo gallegos-andaluces, que somos mundos diametralmente opuestos, ello no quita que al final, en la vida misma los valores de unos y otros a la hora de enamorarse vayan por otros derroteros.

He visto a un Karra Elejalde incluso forzado, forzado en el acento como jamás se lo había visto, como dando más muestras de ser vasco por el acento. Y a la que he visto muy bien, es a Clara Lago, actriz que no es santa de mi devoción, pero que en este caso el papel de chica vasca, al menos en cuánto al aspecto visual y este carácter serio que tenemos los del norte sí lo mantiene.

Lo que si está claro es que los españoles, en general, lo mostremos o no, tenemos un sentido del humor muy especial. No creo que se haya molestado nadie por la película, nos gusta reirnos de nosotros mismos, y más de nuestros vecinos. Sobre el argumento, partimos de que es una comedia, y que sobre este género cualquier parecido con la realidad es puramente coincidencia, un mar de posibilidades surrealistas que se pueden dar. Trata sobre una chica vasca a la que ha dejado su novio con un pufo enorme, está de despedida de soltera en Sevilla dónde conoce a Dani Rovira, y zas, a su casa se la lleva esa noche. La chica muy raspa, eso si. En su casa se deja el DNI y Dani Rovira, enamorado emprende un viaje al País Vasco para devolvérselo y quedarse con la chica. Allí la chica lo mete en una trama para que se haga pasar por su novio de toda la vida, con el fin de sacarle unos eurillos a su padre que le ayuden a salir del paso, y ya está la trama montada, porque Dani Rovira es andaluz, y que un andaluz se haga pasar por vasco tiene su gracia.

En definitiva, la película está bien para pasar un buen rato, incluso para reirte, pero inexplicablemente tampoco como para ser la película más taquillera de la historia de España. Cosas veredes,

viernes, 25 de abril de 2014

La Revolución de los Claveles

Hoy se conmemora un aniversario importante en el país vecino, Portugal, la Revolución de los Claveles, que cumple 40 años y que terminó con la caída de la dictadura que el país padecía desde 1926 dando paso al maravilloso país que es ahora. Un cambio de gobierno sin derramamiento de sangre.
 
Si bien, podríamos pensar que a lo largo de este siglo XX la historia de España y Portugal ha sido un caminar por rutas paralelas, hay diferencias que han hecho especial cada caso, ni la dictadura española fue como la de Portugal, ni en Portugal hubo una guerra civil. En ambas se instauró una república y en ambas se derrocó una monarquía. Ambos países entraron juntos en la Unión Europea, y en los dos países había ganas de un cambio de gobierno sin que llegase la sangre al río.
 
Portugal venía de una situación de inestabilidad tras el derrocamiento de la monarquía, claro que, esa inestabilidad era ya un mal endémico, una economía pobre heredada del régimen anterior. Se sucedieron en Portugal distintos gobiernos, muchos presidentes de la república, muchos primeros ministros, cambios continuos de equipos de gobierno, y lo que se avecinaba no era nada bueno. El por aquel entonces Presidente de la República encargó a un tal Antonio de Oliveira Salazar, un abogado y político de origen humilde, que recondujese la situación económica, y éste solicitó para llevar su empresa a tal fin, ciertas libertades. Pero ya se sabe como son los dictadores. En cuánto la situación del país comenzó a mejorar ligeramente, Salazar empezó a subirse más a la parra del poder, y constituyó una república al más puro estilo bolivariano, es decir, un presidente omnipotente y omnipresente con una constitución para si mismo y perpetuar su poder durante décadas. Mientras en Portugal las pasaban canutas, en España llevábamos una carrera similar, derrocada la dictadura de Primo de Rivera se terminó proclamando una república que fue totalmente ingobernable, por unas u otras causas y que derivó en guerra civil por el alzamiento militar del general Franco. Pasaron ambos países a ser gobernados por dictadores de derechas. En el caso español por la ultraderecha y el fascismo al más puro estilo Musolini, y en Portugal también, pero quizá algo más suave. En ambos países se recortaron las libertades del pueblo, se recurrió a la censura y la policía hacía limpias de aquellos no afectos al régimen. Salazar siempre temió que Franco decidiese invadir el país vecino, sobre todo en el contexto de la segunda guerra mundial, por eso fue uno de los principales valedores para que ambos países se mantuviesen neutrales, a su forma.
 
En 1968, Salazar se dió un topetazo doméstico, una caída en el baño o algo similar que dió con un hematoma tan grande en el viejo dictador que tuvo que ser apartado del gobierno porque aquello ya no le regulaba correctamente. Le sustituyó Marcelo Caetano al frente del régimen, impidiendo cualquier tipo de protesta o cambio del mismo, a través de la Policía Internacional e de Defensa do Estado (PIDE) que no eran más que las SS portuguesas, salvando diferencias. Con un régimen envejecido y aislado prácticamente del mundo occidental, inmerso en distintos frentes que se habían levantado en las colonias portuguesas en África y alguna que otra de Asia, el país vecino estaba avocado a un nuevo desastre, pero no fue así.
 
En medio de los conflictos coloniales, comienza a surgir en el propio ejército la opinión de que la política colonial aplicada no es la correcta, y surge, tras la destitución del general Spínola (contrario al régimen), un movimiento que se conoció como Movemento das Forças Armadas (MFA), su intención, crear una revolución para derrocar al régimen y con ellos la gran preocupación de Marcelo Caetano. Tras un intento frustrado de golpe de estado en marzo de 1973 cuya finalidad era marchar sobre Lisboa, Caetano decide una operación masiva de espionaje dentro del ejército. Los ocultos líderes del MFA temen que sus intentonas deriven en una Guerra Civil, y planean algo para evitarlo, entre otras cosas amplian sus círculos.
 
El 24 de abril a las 22:55 la emisora de radio Emissores Associados de Lisboa retransmitía la canción "E Depois do Adeus", era la primera de las señales para arrancar con el golpe pacífico. Ya el 25 de abril a las 00:25 horas, la emisora Radio Renascença emitía la canción "Grándola, Vila Morena", prohibida por el régimen. Esta segunda canción era la señal para que se ocupasen los distintos puntos estratégicos del país, toda una operación dirigida por Otelo Saraiva de Carvalho desde el cuartel militar de Pontinha en Lisboa. A las pocas horas, los principales puntos estaban ocupados, así como emisoras de radio y televisión que pedían a los ciudadanos que se quedasen en sus casas y a la policía del régimen que no actuasen. Vamos, un golpe de estado en toda regla, que se diría. Los portugueses en general no hicieron mucho caso a las advertencias, así os lo digo. Pocas horas después caía el régimen salazarista ahogado, con una policía que se había rendido y unos militares que se habían sumado al golpe de estado, ocupando aeródromos y aeropuertos.
 
Los portugueses salieron masivamente a la calle, iniciaron una serie de manifestaciones hacia el centro de sus ciudades. Llama la atención la calma que hay en la capital, dónde los militares discurren entre la gente sin que se produzcan altercados. Son varios los militares que paran en el puesto de una florista y le piden una flor de época, los claveles, que compran y ponen después en la boca de sus fusiles, silenciando las balas que nunca llegaron a salir. Con un gobierno cercado en el Barrio do Carmo en el centro de Lisboa, rodeados por manifestantes y militares del MFA, lograron negociar la rendición que se produciría horas después, siendo transportados los miembros del gobierno en un blindado y poniendo rumbo a Brasil dónde permanecerían exiliados.
 
Fueron en total cuatro las víctimas civiles de dicha revuelta, pese a las órdenes de la MFA de no derramar sangre, los disparos de miembros del PIDE sobre manifestantes civiles pondría la nota triste. Un balance sin embargo positivo que terminaría con el régimen más antiguo de Europa.

miércoles, 23 de abril de 2014

Día Internacional del Libro

Me vais a permitir un año más conmemorar con vosotros el día internacional del libro, con un texto de la obra más universal de la literatura española, como es tradición en Pimpfiadas, y en algunos lugares de habla hispana, el recitar parte de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha". Yo este año, como sentido homenaje a Gabriel García Márquez podría haberos traído parte de algún texto de sus Cien Años de Soledad, probablemente la novela sudamericana de mayor renombre, pero como ya he dicho, jamás he leído nada de Gabo, y por lo tanto, no me veo con fuerzas para copiar un texto del cuál no sé absolutamente nada. Yo soy muy de Quijote, no en vano es mi libro preferido que ya leí hace unos cuántos años y del que no se me quita ese tono de humor negro que esconde, ni el humor ni todo lo que dice con tan mala leche el escritor ¿alcalaíno? En esta ocasión, el texto es de un capítulo que ya copié el año pasado, pero en su parte final, el capítulo VIII, "Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos, con otros sucesos dignos de felice recordación".

"Tornaron a su comenzado camino del puerto Lápice, y a hora de las tres del día le descubrieron.
 
- Aquí -dijo en viéndole Don Quijote- podemos, hermano Sancho Panza, meter las manos hasta los codos en esto que llaman aventuras, mas advierte que, aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano a tu espada para defenderme, si ya no vieres que los que me ofenden es canalla y gente baja, que en tal caso bien puedes ayudarme; pero si fueren caballeros, en ninguna manera te es lícito ni concedido por las leyes de caballería que me ayudes, hasta que seas armado caballero.
- Por cierto, señor -respondió Sancho- que vuestra merced será muy bien obedecido en esto, y más que yo de mío me soy pacífico y enemigo de meterme en ruidos y pendencias; bien es verdad que en lo que tocare a defender mi persona no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle.
- No digo yo menos -respondió Don Quijote-; pero en esto de ayudarme contra caballeros, has de tener a raya tus naturales ímpetus.
- Digo que sí lo haré -respondió Sancho- y que guardaré ese precepto tan bien como el día del domingo.
 
Estando en estas razones, asomaron por el camino dos frailes de la orden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios, que no eran más pequeñas dos mulas en que venían. Traían sus anteojos de camino y sus quitasoles. Detrás de ellos venía un coche con cuatro o cinco de a caballo que les acompañaban, y dos mozos de mulas a pie. Venía en el coche, como después se supo, una señora vizcaína que ia a Sevilla, donde estaba su marido que pasaba a las Indias con muy honroso cargo. No venían los frailes con ella, aunque iban el mismo camino; mas apenas los divisó Don Quijote, cuando dijo a su escudero:
 
- O yo me engaño, o esta ha de ser la más famosa aventura que se haya visto, porque aquellos bultos negros que allí parecen, deben ser, y son sin duda, algunos encantadores que llevan hurtada alguna princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto a todo mi poderío.
- Peor será esto que los molinos de viento -dijo Sancho-. Mire señor, que aquellos son frailes de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasajera: mire que digo que mire bien lo que hace, no sea el diablo que le engañe.
- Ya te he dicho, Sancho -respondió Don Quijote- que sabes poco de achaques de aventuras: lo que yo digo es verdad, y ahora lo verás.
 
Y diciendo esto se adelantó, y se puso en la mitad del camino por donde los frailes venían, y en llegando tan cerca que a él le pareció que le podían oír lo que dijese, en alta voz dijo:
 
- Gente endiablada y descomunal, dejad luego al punto las altas princesas que en ese coche lleváis forzadas, si no, aparejáos a recibir presta muerte por justo castigo de vuestras malas obras.
 
Detuvieron los frailes las riendas, y quedaron admirados, así de la figura de Don Quijote, como de sus razones; a las cuales respondieron:
 
- Señor caballero, nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito, que vamos a nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen o no ningunas forzadas princesas.
- Para conmigo no hay palabras blandas, que ya yo os conozco, fementida canalla -dijo Don Quijote.
 
Y sin esperar más respuesta, picó a Rocinante, y la lanza baja arremetió contra el primer fraile con tanta furia y denuedo, que si el fraile no se dejara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido si no cayera muerto. El segundo religioso, que vio del modo que trataban a su compañero, puso piernas al castillo de su buena mula, y comenzó a correr por aquella campaña más ligero que el mismo viento. Sancho Panza que vio en el suelo al fraile, apeándose ligeramente de su asno, arremetió a él y le comenzó a quitar los hábitos. Llegaron en esto dos mozos de los frailes, y preguntáronle que por qué le desnudaba. Respondióles Sancho que aquello le tocaba a él legítimamente, como despojos de la batalla que su señor Don Quijote había ganado. Los mozos, que no sabían de burla, ni entendían aquello de despojos ni batallas, viendo que ya Don Quijote estaba desviado de allí, hablando con las que en el coche venían, arremetieron con Sancho, y dieron con él en el suelo; y sin dejarle pelo en las barbas le molieron a coces y le dejaron tendido en el suelo sin aliento ni sentido: y sin detenerse un punto, tornó a subir el fraile, todo temeroso y acobardado y sin color en el rostro y cuando se vio a caballo picó tras su compañero, que un buen espacio de allí le estaba aguardando, y esperando en qué paraba aquel sobresalto; y sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguieron su camino haciéndose más cruces que si llevaran el diablo a las espaldas.
 
Don Quijote estaba, como se ha dicho, hablando con la señora del coche, diciéndole:
 
- La vuestra fermosura, señora mía, puede facer de su persona lo que más le viniera en talante, porque ya la soberbia de vuestros robadores yace por el suelo derribada por este mi fuerte brazo; y porque no penéis por saber el nombre de vuestro libertador, sabed que yo me llamo Don Quijote de la Mancha, caballero andante y aventurero, y cautivo de la sin par y hermosa doña Dulcinea del Toboso; y en pago del beneficio que de mí habéis recibido no quiero otra cosa sino que volváis al Toboso, y que de mi parte os presentéis ante esta señora, y le digáis lo que por vuestra libertad he fecho.
 
Todo esto que Don Quijote decía, escuchaba un escudero de los que el coche acompañaban, que era vizcaíno; el cual, viendo que no quería dejar pasar el coche adelante, sino que decía que luego había de dar la vuelta al Toboso, se fue para Don Quijote, y asiéndole de la lanza le dijo en mala lengua castellana, y peor vizcaína, de esta manera:
 
- Anda, caballero, que mal andes; por el Dios que crióme, que si no dejas coche, así te matas como estás ahí vizcaíno.
 
Entendióle muy bien Don Quijote, y con mucho sosiego le respondió:
 
- Si fueras caballero, como no lo eres, ya yo hubiera castigado tu sandez y atrevimiento, cautiva criatura.
 
A lo cual replicó el vizcaíno:
 
- ¿yo no caballero? juro a Dios tan mientes como cristiano; si lanza arrojas y espada sacas, el agua cuán presto verás que el gato llevas; vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo; y mientes, que mira si otra dices cosa.
- Ahora lo veredes. -dijo Agraves, respondió Don Quijote; y arrojando la lanza en el suelo, sacó su espada y embrazó su rodela, y arremetió al vizcaíno con determinación de quitarle la vida.
 
El vizcaíno, que así le vio venir, aunque quisiera apearse de la mula, que por ser de las malas de alquiler, no había que fiar en ella, no pudo hacer otra cosa sino sacar su espada; pero avínole bien que se halló junto al coche, de donde pudo tomar una almohada que le sirvió de escudo, y luego fueron el uno para el otro, como si fueran dos mortales enemigos. La demás gente quisiera ponerlos en paz; mas no pudo, porque decía el vizcaíno en sus mal trabadas razones, que si no le dejaban acabar su batalla, que él mismo había de matar a su ama y a toda la gente que se lo estorbase. La señora del coche, admirada y temerosa de lo que veía, hizo al cochero que se desviase de allí algún poco, y desde lejos se puso a mirar la rigurosa contienda, en el discurso de la cual dio el vizcaíno una gran cuchillada a Don Quijote encima de un hombro por encima de la rodela, que a dársela sin defensa, le abriera hasta la cintura. Don Quijote, que sintió la pesadumbre de aquel desaforado golpe, dio una gran voz, diciendo:
 
- ¡Oh señora de mi alma, Dulcinea, flor de la fermosura, socorred a este vuestro caballero, que por satisfacer a la vuestra mucha bondad, en este riguroso trance se halla!
 
El decir esto, y el apretar la espada, y el cubrirse bien de su rodela, y el arremeter al vizcaíno, todo fue en un tiempo, llevando determinación de aventurarlo todo a la de un solo golpe. El vizcaíno, que así le vio venir contra él, bien entendió por su denuedo su coraje, y determinó hacer lo mismo que Don Quijote: y así le aguardó bien cubierto de su almohada, sin poder rodear la mula a una ni a otra parte, que ya de puro cansada, y no hecha a semejantes niñerías, no podía dar un paso. Venía, pues, como se ha dicho, Don Quijote contra el cauto vizcaíno con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el vizcaíno le aguardaba asimismo, levantada la espada y aforrado con su almohada, y todos los circunstantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban, y la señora del coche y las demás criadas suyas estaban haciendo mil votos y ofrecimientos a todas las imágenes y casas de devoción de España, porque Dios librase a su escudero y a ellas de aquel tan grande peligro en que se hallaban. Pero está el daño de todo esto, que en este punto y término deja el autor de esta historia esta batalla, disculpándose que no halló más escrito destas hazañas de Don Quijote, de las que deja referidas. Bien es verdad que el segundo autor de esta obra no quiso creer que tan curiosa historia estuviese entregada a las leyes del olvido, ni que hubiesen sido tan poco curiosos los ingenios de la Mancha que no tuviesen en sus archivos o en sus escritorios algunos papeles que de este famoso caballero tratasen; y así, con esta imaginación, no se desesperó de hallar el fin de esta apacible historia, el cual, siéndole el cielo favorable, le halló del modo que se contará en el siguiente capítulo."

lunes, 14 de abril de 2014

Los Lunes día del espectador. 300 El Origen de un Imperio

He visto la película esta de los torsos, yo también me sumo a esa marea bloguera que considera que 300 El Origen de un Imperio no es más que una sucesión de músculos, torsos, barbas y rostros bonitos, pero tiene también algo más como desgranaré a continuación. Vaya por delante que a mi la película no me ha gustado, como en su momento tampoco me gustó 300.
 
Conste que la película mantiene esa estética tan... tan gris, tan de cómic, resaltando el rojo de la sangre y las capas, una película muy oscura, seguramente basada en la idea de Frank Miller, que fue el que creó originalmente 300, pero aparte de ser una super batalla la película defrauda. Tras el exitazo taquillero de la primera parte dónde los espartanos liderados por Leónidas I caen tras la traición del jorobado Efialtes en el paso de las Termópilas ante el ataque de las tropas del rey persa Jerjes, llega la segunda parte dónde los persas continúan con su intentona de someter la zona de Grecia intentando atacar Atenas. Se mantienen pues los personajes de la primera parte y se añade un protagonista Temístocles, guapérrimo, también os lo digo.
 
La reina Gorgo, la viuda de Leónidas cuenta a los espartanos la historia de cómo surgió la deidad del rey Jerjes, de cómo Temístocles se carga al rey persa Darío, y la lugarteniente (una mala malísima, una lagarta de tomo y lomo que parece hija de Marilyn Manson) Artemisia convence a su hijo Jerjes para que se crea que es un dios y así atacar Grecia. De esas aguas vienen estos lodos, y ya con un Jerjes hecho rey, y una flota increíble de barcos atacan a las tropas atenienses. Temístocles pide ayuda a los espartanos (que en la primera parte solo tenían 300 soldados y ahora se sacan una tropa que para sí ya quisiera Felipe II cuándo envió la Armada Invencible), pero los espartanos que no se llevan desde nunca nada bien con Atenas y se hacen de rogar un poco. Temístocles entra pues en batalla contra los persas.
 
Y la película es una sucesión de ataques, que pudieran ser rings de lucha. Los barcos de Atenas y los de Persia se enfrentan una y otra vez entre sí. Pero chuchis, me váis a perdonar mis maldades, la película no es que sea fantástica, es que es una fantochada, así os lo digo. Una sucesión de arengas, es la conclusión que saco yo de la película después de la observación de los torsos, una sucesión de topicazos dónde el líder intenta subir la moral de sus soldados (a los que dice que son campesinos y comerciantes que luchan por lo suyo), que si prefieren morir de pie que vivir arrodillados (lo que Castelao diría "Denantes Mortos que Escravos"), que si el honor, que si nuestro país ¿nuestro país? Que si Grecia ¿Grecia? Yo no sé que opinaría la reina Sofía de esto, porque antes no existía Grecia como tal, aún tardó un poco en constituirse, no había país, eran ciudades estado, y en este caso defendían la ciudad estado de Atenas, se llevaban fatal con Esparta, que era otra ciudad estado, no tenían esa visión de país que tenemos ahora, con lo que podrían haber sacado una bandera americana y habríamos tragado igual. Y después de las arengas, mucha sangre, muchos efectos, todos ellos muy bien hechos e impresionantes, en el fragor de las batallas estas fantásticas de las cuales yo no tengo nada que criticar. Sobre las arengas, los americanos han cogido una mala manía, quizá para que la gente apoye sus cruzadas contra el islam, o vaya usted a saber si es algún tipo de reprimenda por lo de Vietnam a estas alturas, pero les gusta mucho, desde que en Braveheart, el héroe escocés daba la chapa a los suyos (que otra cosa será otro día destripar esta película). Aburridos hasta la saciedad, que a mi me ha recordado muchísimo a mi padre cada vez que le llevaba las notas del colegio y me hacía el discurso "del día de mañana" (porque si no estudias, el día de mañana... bla bla bla).
 
Después está la mala malísima, Artemisia, que ya os lo digo, es la reencarnación de Damian el de la Maldición de Damian, pero también os lo digo, es una mala "porque el mundo la hizo así porque nadie la ha tratado con amor". Una mala con excusa perfecta que decide que tiene que vengarse de los griegos que encima, pone cara de ser más mala aún. Y para que en medio de todo esto haya una escena tórrida, van y juntan en una escena sin sentido a Artemisia y a Temístocles, para negociar una rendición, o un parón de la guerra o lo que sea, y en medio de la negociación, terminan echando un kiki. Nos han jodido, un kiki más salvaje que el de El Cartero Siempre Llama Dos Veces. Un kiki que no viene a cuento pero que da mucho juego en la película. ¿Hola? Y luego dicen que en el cine español salen tetas por salir, y que hay polvos por todas partes, al menos son kikis lógicos, así os lo digo. Y tras el polvazo así agresivo este, deciden que, por follar mal no habrá paz. Pues ale, la conclusión es que tras un polvo mal echado, la venganza de Artemisia será más cruel si cabe (pues cualquiera se la tira y la deja insatisfecha). ¿Alguna lógica?
 
En fin, a mi la que me ha gustado y me ha parecido que está guapísima es la reina Gorgo, interpretada por Lena Headey, la reina Cersei de Juego de Tronos, en un papel intrascendente que quizá nos depare una tercera parte de la película. Vamos, que la película para pasar el rato está bien, pero poco más, no os vayáis a pensar. Y el resumen básico, torsos, torsos, torsos, mucha sangre y arengas mil.

domingo, 13 de abril de 2014

Crónicas Borbónicas. María Cristina Me Quiere Gobernar (II y final)

Habíamos dejado a la regente María Cristina en Paris, exiliada, mientras asumían la regencia en nombre de su hija Isabel II, Espartero, y otros políticos que fueron turnándose a tal fin. Sin embargo, la situación en España era cada vez más ingobernable. Desde el exilio francés, no tardó ni un mes en crear un gobierno paralelo en dicho país, y de conspirar para el derrocamiento de Espartero. Decidieron conceder la mayoría de edad a Isabel II con trece años para evitar males mayores.
 
El General Espartero
Con el reinado de Isabel II, su madre, María Cristina consigue volver en 1844 a España. Vive con su marido Agustín Muñoz en el Palacio de Vistalegre, en Carabanchel. Su autentica pasión era la música y el canto, porque ella lo que se dice buena estudiante no había sido jamás, se traen a lo mejor de la música italiana a España, y mangonea todo cuanto quiere en su hija Isabel. Es en esta época cuándo ella y su marido tienen numerosos negocios en cualquier tema industrial que se moviese en España, especialmente en lo referente a la sal, al ferrocarril o el comercio negrero, porque sí, nuestra María Cristina sacaba pingües beneficios con la venta de esclavos. Se decía que la reina madre tenía intereses en todos los negocios que había en el país. Durante esos años, se pactó también el matrimonio de Isabel II con Francisco de Asís, algo que ni su hija le perdonaría jamás a su madre, ni Francisco de Asís. Se había creado un nuevo enemigo, por si no tuviese ya pocos. Otra enemiga acérrima suya era su hermana, la que la había traído de Nápoles, y que también tenía sus intereses puestos en el gobierno de España, ésta, liberal, consideraba que su hermana le había fallado.
Agustín Muñoz, Duque de Riansares
Pese a su odio hacia Francisco de Asís, no dudó en acercarse a él en más de alguna ocasión para intentar declarar imposibilitada para gobernar a su hija, ambos con interés común en manejar si cabe todavía más el país. Finalmente, y tras varias intrigas palaciegas por controlar a la reina, deciden enviar nuevamente al exilio a la reina madre, desposeyéndola de la paga vitalicia que le habían concedido, y aún así, yéndose con una gran fortuna.
 
Del exilio volvió en contadas ocasiones. Ella intentó volver más de una vez, y manejar el país, pero los sucesivos gobiernos que su hija ponía al frente de España ignoraban su voluntad de volver. Claro, otra de sus enemigas fue su propia hija que jamás le perdonó su matrimonio con el afeminado Francisco de Asís, sin lugar a dudas, el mayor quebradero de cabeza de la reina. Solo volvería, María Cristina en contadas ocasiones y muy puntuales a España. Una de ellas cuándo fue nombrado rey de España su nieto, Alfonso XII, entre otras cosas porque era algo doloroso para su hija Isabel II a la que iba a suceder su hijo. Vio con malos ojos el matrimonio de Alfonso XII con María de las Mercedes (la de la coplilla), algo que le distanció un poco de su nieto.
 
María Cristina, años antes de morir
Su marido, Agustín Muñoz fallecería en Le Havre, Francia, en 1875. Le permitieron volver a María Cristina para su sepultura en Tarancón. Y volvería a España una vez más, para la boda de su nieto, Alfonso XII con María Cristina de Habsburgo-Lorena (que llegaría a ser también regente de España). Pocos meses después de la boda, fallecería la reina madre, también en Le Havre, que por expreso deseo suyo, debería ser enterrada con su marido Muñoz en Tarancón. Sin embargo, sus restos reposan, desde siempre en el Monasterio de El Escorial, junto a su primer esposo, Fernando VII.
 
Quedaba España ya un poco más tranquila, sin esta representante del antiguo régimen. Finalizaba definitivamente la pesadilla que ella y su marido provocaron a lo largo del siglo XIX en España, claro que, ¿Quién ha dicho que algún país gobernado por los Borbones tuviese un futuro tranquilo?

lunes, 7 de abril de 2014

Los Lunes Día del Espectador. El Médico

Llevaba tiempo con ganas de ver esta película, pese a no haber leído la novela de Noah Gordon, una manía que tengo desde hace tiempo, y que normalmente termina con unas ganas increíbles de leerme los libros. Probablemente, cuándo tenga algo más de tiempo termine leyéndome la novela.
 
La película se estrenó en 2013, y fueron sus guionistas Noah Gordon y su hija, que no han dudado en hacer otro producto, por lo que he leído sobre la novela, que cambia un poco en algunos detalles. Lo digo para aquellos que se ofenden mucho cuándo una novela y una película cambian sustancialmente.
 
La película cuenta la historia de Rob J. Cole, que se queda huérfano junto con sus hermanos a los nueve años, en este momento descubre que tiene un don, tocando a la gente es capaz de adivinar una próxima muerte. Como nadie lo quiere adoptar, decide irse con Henry Croft, un barbero que va recorriendo pueblos con un espectáculo de malabarismos, barbeado, y cura de algunos problemas sencillos de salud. Pero Rob quiere algo más en su vida, conocedor de su don, decide que lo suyo es la medicina, su sueño, pero es consciente de que la medicina practicada en el Londres próximo al año 1000 no es ni la quinta parte de la que se practica en el mundo avanzado musulmán, así que, decide abandonar al barbero e irse a Ispahan, en Persia, dónde se encuentra la mayor y más avanzada escuela de medicina del mundo, practicada y enseñada por Ibn Sina, que aquí es más conocido como Avicena. Sobre su estancia en Ispahan va la película, sobre cómo entra a formar parte de esta academia por llamarlo de alguna forma de medicina, de cómo conoce al Shá de Persia, de cómo conviven la religión judía y musulmana, o de los problemas que por aquella parte del mundo tienen con los cristianos, de cómo los indios intentan invadir esta ciudad tan importante en aquella época, de cómo se propaga la peste, y más cosas que, chuchis, no puedo contar más por no espoilear. ¡Ah, que me dicen que ya lo he hecho!
 
Pues me ha gustado, así os lo digo, las dos horas y media se me han pasado entretenidas. Y como suele ocurrirme últimamente en las películas históricas (e incluso fantásticas), me encanta la ambientación, la recreación de aquel Londres medieval anterior al segundo milenio, la impresionante Ispahan. Me han cautivado los ojos en la película, de la chica con la que se lía el protagonista (vaya, otro espoiler), y de los del protagonista, claro. Me ha vuelto a gustar la interpretación de Ben Kingsley, un actorazo que siempre está a la altura y te resuelve cualquier papel que le pongas por delante. Me ha decepcionado un poco el paso de la peste por la película, así os lo digo. Soy muy fan de la peste bubónica, así os lo digo también, consciente de que fue un problemón que diezmó la población europea en un tercio, llevándose la vida de aproximadamente 25-30 millones de europeos, y en Asía entre 45-60 millones de personas. Sin embargo, aquí se las arreglan para tratar a los enfermos y apenas caer, chicos, no me digáis, en parte de Europa utilizaban esas máscaras tan raras con pico como de tucán, y estos así, sin nada, y no la pillan. En este sentido me esperaba algo más tétrico, como seguramente fue, pues muchos lugares desaparecieron del mapa por dicha plaga. Lo que si refleja son las represalias que tomaron sobre los judíos a los que, como no, acusaron de introducir la enfermedad. No sé cómo será en el libro, pero a este chico siempre parecía que las cosas le salían a pedir de boca, siempre salía bien de todas las adversidades, a lo mejor el libro ahonda mucho más en las penurias, que son lo que a los morbosos más nos gusta de estas historias.
 
No sé a qué estáis esperando para mirarla y destriparla, que seguro lo hacéis mejor que yo. Que antes de que nos demos cuenta, seguro que ya tienen en cartelera la segunda novela del autor, quién sabe. Aunque en algo ha debido flojear, bien en su promoción, bien en su momento de estreno, o en la calidad de la película o de la historia, vaya usted a saber, porque no ha sido el peliculón que yo me esperaba.

domingo, 30 de marzo de 2014

Los Amantes de Isabel II (V y final)

Cuándo todos estábais pensando que la vida de Isabel II de España no tendría importancia una vez derrocada la monarquía en España, os habíais equivocado, y si os pensábais que la reina no tuvo más amantes, también. La que era ligera de cascos siendo reina, siguió siéndola tiempo después, en el exilio.
 
Isabel II en el exilio en Francia
En 1869 la familia real española se traslada a París, recibidos por Napoleón III y María Eugenia de Montijo, se fueron al palacio de Basilewski, rebautizado como Palacio de Castilla, le siguieron sus hijos, su confesor Antonio María Claret, Sor Patrocinio y su novio en aquel momento, Marfori. Francisco de Asís decide que es buen momento para separarse definitivamente de la reina y seguir su vida con su Meneses y ya sin obligaciones de estado, dedicarse a sus viajes e intereses culturales, se buscará una residencia retirada y compartida con su secretario en el castillo de Epinay. Solicita a la reina una asignación económica y la reina tendrá que vender parte de sus joyas para hacer frente a los gastos. Finalmente, una sentencia de 1870 les dará la separación definitiva y el reparto de bienes.
 
Entra en acción el político español Cánovas del Castillo que le pide a Isabel II que abdique en favor de su hijo Alfonso. Mientras tanto, en España se decide que vuelva la monarquía, pero nombran a Amadeo I de Saboya, un rey no Borbón que durará en España tres años. En el exilio tiene todo el apoyo de su madre, María Cristina, y sobre todo en lo relacionado con la restauración de la monarquía borbónica. Durante este tiempo se reconcilia con su hermana y su cuñado, el conde de Montpensier. Son años oscuros, durante los que se suicida el marido de su hija, La Chata. Visitará al papa de Roma y éste le recomendará que se reconcilie con su marido, Francisco de Asís. Con tal fin, se presenta en el castillo de Epinay. No se llegará a producir el encuentro, pues el rey, conocedor de las intenciones de la reina se va por la puerta de atrás, tras toda una vida martirizado al lado de la reina no tiene el cuerpo para ese tipo de disgustos. Cánovas del Castillo cree que la imagen de Marfori al lado de la reina daña la imagen de la monarquía española, le pide que lo aleje de su vida, y esta termina accediendo. Vuelve otra vez la monarquía a España, de la mano del hijo de Isabel II, el rey Alfonso XII.
 
Isabel II y sus hijas Eulalia, Paz y Pilar
Isabel II comienza una nueva relación, ella tiene ya unos años, y él será Ramiro de la Puente, un capitán de artillería brabucón y juerguista de 30 años. Poco después la reina enferma de sarampión y sale de la enfermedad en un mal estado, al punto que Cánovas del Castillo se apena y le permite el regreso a España, a Sevilla dónde la reina ha decidido que sea su nueva residencia, aquí vivirá la noche sevillana plenamente. A su paso por Madrid permanece 7 horas en la ciudad, una visita que el gobierno se encargó de que pasase desapercibida, pues la imagen de la reina era lamentable para la monarquía. Ramiro de la Puente, será el encargado de gobernar su palacio en Sevilla y será el nuevo secretario real. Los condes de Montpensier (hermanos de la reina) no pueden ver a Ramiro de la Puente. Vuelven a surgir las tensiones con los Montpensier, y todo estalla otra vez cuándo el rey Alfonso XII anuncia su boda con María Mercedes de Orleáns, hija de los condes de Montpensier. Isabel se niega a dar el consentimiento a este matrimonio, y de hecho no acude a la boda real, a la que si acudieron la abuela del rey, la Regente María Cristina y su "padre" Francisco de Asís. Esta crisis provoca que termine su relación con Ramiro de la Puente.
 
El rey Alfonso XII, hijo de Isabel II
Isabel II abandonará España más triste y sola que nunca. En Francia se reconciliará con Ramiro de la Puente y se tomará una serie de venganzas contra su hijo haciéndose amiguita del descendiente Carlista pretendiente al trono de España o el rey Amadeo de Saboya que había abdicado unos años antes. Sin embargo, los últimos años de la vida de la reina se tornaron si cabe más tristes y oscuros, los fallecimientos de la mujer de su hijo Alfonso XII, de su madre María Cristina, de su hija Pilar en un balnerario en pocos meses la hunden si cabe un poco más. Volverá Isabel II en esta ocasión al nuevo matrimonio de su hijo. Aunque el verdadero mazazo en su vida fue el fallecimiento del rey cuando contaba solamente con 27 años.
 
Con Francisco de Asís llega a un entendimiento cordial aunque distante. En 1902, Francisco de Asís está gravemente enfermo con una pulmonía brutal. Isabel conocedora de su estado lo va a visitar. Lo primero que exclama al verlo moribundo es "Caray Paco, qué jodido estás". Francisco, muy menudo, muy flaco y con el poco valor que siempre le había caracterizado, saca fuerzas y entre silbidos asmáticos le espeta a la reina "Gracias por venir, Isabelita, pero os voy a hacer un ruego.... dejadme morir tranquilo", y cerró sus ojos y descansó. Fallecería a los pocos días de esta anécdota. Curiosamente, Francisco de Asís es el único hombre cuyos restos reposan rodeados de las grandes reinas de España.
 
Dos años después la que enfermaría sería ella misma, una gripe que se derivaría en una bronquitis. Llama a los suyos, pide que la sienten en una butaca, que siente que se va a morir, y pocas horas después fallece un 9 de abril de 1904. Se le hará una despedida en París con honores de Reina, y su cuerpo descansa desde el 15 de abril de ese año en el Panteón de El Escorial.

martes, 25 de marzo de 2014

Historia del Mundo Contada para Escépticos

Entre libro y libro de Canción de Hielo y Fuego (que es el libro que dice que me estoy leyendo actualmente) me he zampado otro, claro, que seguir a los personajes de Juego de Tronos gasta. El libro que me he leído es Historia del Mundo Contada para Escépticos, de Juan Eslava Galán.

El libro cayó en mis manos en mi cumpleaños, un regalo de una persona muy especial que sabía de mi gusto por la historia, pero que por aquel entonces (y creo que ahora tampoco) no podría precisar el período de la historia que más me apasiona (y yo mismo tengo muchas dudas), así que eligió que leyese un poco de toda la historia, y de eso va la Historia del Mundo Contada para Escépticos, de un repaso sarcástico por toda la historia, desde que el planeta es nuestro planeta hasta el día de hoy, con la primavera árabe a las puertas.
Juan Eslava Galán es un filólogo de inglés, profesor y escritor, sobre todo de novela histórica. Ha sido ganador en 1987 del premio Planeta con En Busca del Unicornio. También fue el escritor de La Mula, sobre cuya película recientemente llevada al cine hice un post en su día. Historia del Mundo contada para escépticos es ironía pura, da palos a todo el que puede y son tremendamente interesantes y entretenidas sus notas, así os lo digo, y como diría él, ¡me lo lean!

De como desde que el hombre es hombre y se ha forjado su destino, de cómo una clase, normalmente la trabajadora mantiene a dos tipos de individuos, los religiosos que no dan un palo al agua y la aristocracia, que tampoco lo dan a base de embaucamientos, algo que se repite en todos los períodos históricos sin excepción, vestido ésto de clase dirigente en la Roma Clásica, de caballeros medievales y frailes en la Edad Media, de la burguesía y aristocracia en la Edad Moderna, de los políticos en general en la Contemporánea, aunque éstos también son fuertemente criticados a lo largo de cualquier período histórico. Eslava Galán no deja títere con cabeza, ya lo creo. Un libro gordo que tiene una lectura muy amena, capítulos muy breves que repasan lo más gordo de todo lo que ha ocurrido a lo largo de los años, con la única pega de que quizá deja algunos hechos relevantes fuera, quizá por no hacer el libro muy pesado, y porque, no nos engañemos, la historia, toda la historia, la universal es muy grande. Están muy bien explicados los intereses de los países que manejan el cotarro, y sus posiciones actuales, léase los recientes Estados Unidos, la siempre engorrosa Inglaterra, los fracasos alemanes, el porculerismo de Francia o la caspa española, aunque ésta última solo de pasada, porque supongo, que todo lo gordo de España lo ha contado en su libro, Historia de España contada para escépticos, dónde probablemente aborde más la grandeza y miseria de este país que gobernó el mundo hasta el punto de que en su imperio no se ponía el sol.

Para aquellos a los que no les guste la historia, y puedo citar a quién me ha regalado el libro, es un libro perfecto, una historia contada de forma que te ríes en muchísimas ocasiones con los comentarios irónicos del autor, y dónde entiendes muchas de las situaciones que se presentan a diario en las noticias, muy provocativo y al que no le faltan continuos ataques incluso a la monarquía actual española, con varios comentarios sobre el rey y su aficción a la caza, y es que de los Borbones debe tener una pobre imagen (como la que han proyectado ellos mismos). Sobre el análisis histórico desde el punto de vista izquierda-derecha, Eslava Galán es bastante salomónico, reparte a gusto para todos, no nos engañemos, aquí no hay ni buenos ni malos, en general, y bien explicados los motivos de cada uno de los agentes, incluso puedes llegar a entender las posiciones de ambos. ¡Es que me critica a los comunistas también!

Si no lo habéis leído no sé a qué esperáis, ¡que os vais a reir un montón!

lunes, 17 de marzo de 2014

Los Lunes Día del Espectador: La Gran Estafa Americana

Bajo este título tan largo os traigo la crónica rancia (a estas alturas) de una de las películas con más nominaciones a los Óscar este año, diez en concreto y se han llevado un rosco, cero; con la película La Gran Estafa Americana y que se podría resumir en una única palabra, megatocomocho.
 
El argumento es sencillo facilón complejo, Irving Rosenfeld (Christian Bale) un estafador de créditos bancarios y obras de arte falsificadas conoce a Sidney Prosser (Amy Adams), se enamoran y empiezan a estafar a diestro y siniestro entre los dos. En una de sus operaciones son pillados infraganti, y el agente del FBI, Richie Dimaso (Bradley Cooper) un poco necesitado de un éxito que catapulte su carrera, aprovecha que tiene a los timadores cogidos por los mismísimos para preparar un timo a gran escala en el que se vean implicados políticos locales y nacionales, congresistas, senadores y distintas redes mafiosas, lo que pretendía ser un segundo caso Watergate a finales de los años setenta se convierte por arte de estos timadores en un tocomocho brutal, ese clásico de las estafas dónde te ofrecen el oro y el moro, y pretendiendo timar tú a los timadores, sales esquilmado por todas partes. De eso va la película. Ya os podéis imaginar un poco quién termina ganando.
 
No os voy a decir que la película es un truño, que no lo es, está bien, pero tampoco os voy a decir que es como para tirar cohetes, una película algo larga que a mi en ocasiones me ha recordado ligeramente a El Golpe y en otras ocasiones a Los Timadores (1959) cuyo protagonista era el gran Tony Leblanc vendiendo estampitas. Pero así como os digo una cosa también os digo que seguir la película a mi se me hizo algo complicado, muchos personajes, muchas personas a las que estafar, muchas tramas dónde no sabes cuándo los estafadores están siendo ellos mismos o interpretando sus papeles perfectamente para llevarse el botín esperado. Claro, no lo sabes, pero también te lo imaginas, pues confías en que las argucias de los timadores saldrán adelante, porque damos por hecho que un estafador suele ser alguien inteligente. Y de entre todos los papeles, hay uno que me parece encantador, la mujer de Christian Bale, tan aparentemente ingenua y a la vez, tan dominadora de la situación. Pero os desgranaré a los personajes a continuación, que son sin lugar a dudas uno de los platos fuertes de la película.
 
Christian Bale, como protagonista está genial, yo no sé si para un Óscar, también os lo digo, pero inmenso con su asqueroso pelo con cortinilla para disimular una calva, una fachada falsa de una persona que vive una vida de falsedad, para tapar sus miserias, el que para muchos será conocido por sus papeles en Batman, y que otros tenemos interiorizado ya como un genial actor desde que nos sorprendió a muchos con El Maquinista. Brutal, así os lo digo en ocasiones, un personaje que baila entre dos mujeres, su actual esposa y su compañera de timos. Amy Adams, un papel que bien podría haber protagonizado también Nicole Kidman, tremendamente sexual la chica, guapa que incluso despista al espectador, porque casi te fijas más en sus curvas y encantos en general que en el papel de timadora que hace. Bradly Cooper, otro que está bien, que hace el papel de agente del FBI ambicioso, se ve un poco que van a intentar timarlo, está muy gracioso con los rulos puestos en el pelo, otro que ofrecía una imagen que no era. Jennifer Lawrence, también nominada (como los anteriores) a mejor actriz de reparto, cuyo papel es el que más me ha gustado, la que parece despistada, la que parece tontísima de remate y que en el fondo utiliza también sus armas para vivir bien a costa de su todavía marido, al que tiene cogido por los mismísimos también a costa de un hijo que en su momento Bale había adoptado. Me gusta como mueve al protagonista que, creyéndose un supertimador también termina siendo una marioneta de la mujer, vamos, lo que la mayoría de mujeres hacen con nosotros, por otra parte.
 
Me gusta mucho el aspecto rancio de la película de los años setenta, las gafas grandes, los pelor rizados afro, las pajaritas setenteras, los grandes escotes, las bolas de discoteca y la banda sonora, que me ha parecido genial, sobre todo en la escena discotequera cuándo comienza a sonar el I Feel Love de Donna Summer. En ese sentido la película está grandiosamente ambientada en ese final de los años setenta. Y finalmente, y ya para terminar este post de lunes, también decir que tiene una cosa que me gusta, es rancia, dicen que apesta a naftalina, y sin embargo es más actual de lo que parece (y quizá ahí nos expliquemos por qué no se ha llevado estatuilla alguna), políticos corruptos mezclados con mafias seguimos viendo todos los días, políticos populistas, timadores de todo tipo a los que poco les importa a quién se vaya a estafar con tal de alcanzar avariciosamente ingentes cantidades de dinero. Nada que no veamos hoy en día.
 
Anécdota: Se dice que cuándo presentaron a Bale y De Niro (que hace un pequeño papel de mafioso asesino) en la película, el segundo no reconoció a Bale con tantos kilos y tan cambiado, a quién le ha costado reconocer a De Niro ha sido a mi, que hasta que he escuchado su voz por el actor que siempre lo dobla en España no lo tenía yo muy claro.
 

lunes, 10 de marzo de 2014

Los Lunes día del espectador: Carrie

Si ya me lo decía yo a mi mismo, para mis adentros clarostá, ¿Para qué coño ves tú un remake de una casi obra maestra? Bueno, y si no es una obra maestra de un peliculón. Pues vas y siempre picas, y es que no aprendes, y mira que te habías tragado en su día el bodrio del remake de Psicosis, el The Ring americano y también americano el Vanilla Sky, truños, los remakes solamente son truños, pues con Carrie ocurre prácticamente lo mismo.
No entiendo muy bien el concepto de gastarse el dinero para hacer un producto que ya está hecho, para rehacerlo, en algunos casos dándole ciertos matices, algunas variaciones sobre el guión original. Se supone que con esto enriquecen la obra, pero nunca se ha dado un caso de un remake que sea superior a la versión original, al menos que yo lo sepa. Que con el presupuesto que se gastan estas películas bien podrían hacer otra. Al menos en España no solemos hacer eso, y es que quizá seamos demasiado pobres como para ello o demasiado listos, tampoco lo sé muy bien.
El caso es que esta Carrie se aparta un poco de la imagen ochentera que tiene la original, parecía obvio, la nueva Carrie no se puede comparar con Sissy Spacek, la original, sería como comparar a un negro con un chino, y no es que tenga yo nada contra los chinos, que conste, o los negros, muy al contrario, pero son día y noche. Aquella Sissy Spacek es muy misteriosa, y no tiene tantos super poderes, que sí, que los tiene también, pero de distinta forma. Para empezar, a esta Carrie te dan ganas de llevártela a la cama sin pensártelo demasiado, aunque te haga una manuela telequinésicamente, o como se diga, guapa, buenos pechos, nada que ver con la anterior; a la anterior la ves y un poco comprendes por qué es tan puteada, es totalmente enigmática, está metida en su mundo Carrie y no la ves venir cuándo ocurre lo que ocurre casi al final de la cinta. Te pilla muy por sorpresa. En esta nueva cinta ya la ves venir, porque va desprendiendo mala leche, y aprendiendo sobre sus poderes paranormales. El personaje que está, según mi opinión a la altura, es la madre de Carrie, interpretada por Julianne Moore, casi un valor seguro, tan cerrada en su mundo religioso y tan desquiciada como la anterior, es este personaje el que motiva el giro final de la película.
Esta nueva versión tiene también un poco más de efectos especiales, pero tampoco os vayáis a creer que muchos más, o que los de la versión ochentera tampoco estaban mal del todo. Incluye eso si una versión más moderna en cuánto a la utilización de internet y teléfonos móviles. Quizá el haber colgado un video en Youtube de la protagonista te da más sensación de hijoputez por parte de la mala malísima de la película (que no solo es la madre), pero de la misma forma piensas que, con los avances tecnológicos se podría haber evitado la tragedia final, porque, mismo os estoy espoileando y no me doy cuenta, o si, lo que no me ha gustado es la última escena, chuchis, nada que ver con la ochentera con sustazo incluido.
Daré el beneficio de la duda a esta nueva versión en cuánto a adaptación porque no me he leído la obra de Stephen King, y mira que me he leído muchas. Pero por lo que sé, lo peculiar de Carrie era lo fea y escuálida que era, su transformación en toda una princesa y ver cómo los sueños de princesa no siempre llegan a cumplirse, en este sentido, a nuestra Carrie no le hace falta esa transformación, te sorprende incluso que nadie se anime a invitarla a la fiesta de graduación. 
La mejor escena de Carrie 1976
Si tenéis dinero al cine, y si no, a descargarla por internet, pero mi consejo es que directamente consigáis la versión anterior, eso si es que no la habéis visto.

lunes, 24 de febrero de 2014

Los Lunes Día del Espectador: El Mayordomo

Sigo con mi faceta multicultural renacentista, en pleno gafapastismo asombrando a propios y extraños, unos días antes de que llegue la gala de los premios Óscar, y repasando algunas de las películas nominadas, como hice en su momento con los Goya. Claro que, curiosamente El Mayordomo no está nominada a nada, también os lo digo, lo cual no ha dejado de parecerme algo curioso. Su explicación tendrán, supongo.
 
El caso es que El Mayordomo narra la historia de Cecil Gaines, un negro que desde una dura infancia en una plantación de algodón, llega a trabajar como mayordomo en la Casa Blanca, sirviendo a 8 presidentes de los Estados Unidos (Eisenhower, Kennedy, Lyndon B. Johnson, Nixon, Ford, Jimmy Carter hasta Reagan). Si, ya lo sé, si os habéis fijado son 7 los que aparecen en la lista, pero me falta uno que no sé de dónde lo han sacado. Cecil Gaines se pasa la vida sirviendo discretamente, muy discretamente al hombre más poderoso del mundo, aunque claro, una película así sería un auténtico bodrio, por lo que han metido en el medio de esta película basada en la vida de este hombre algo con lo que yo no contaba, la lucha contra el racismo, en un país, que pese a tener entre sus estrellas a un montón de negros, léase en cuánto a música o deportes, sigue teniendo muchísimos prejuicios, así se entiende en los complicados años de la segunda mitad del siglo XX cuándo los hijos del propio Cecil luchan por el final de este raciscmo, mientras su padre opina poco o muy poco sobre este tema, quizá demasiado centrado en su trabajo. Claro, al final va y se da cuenta del tiempo perdido, y celebrará como nadie la elección del primer presidente de los Estados Unidos negro. Y hasta aquí puedo leer, que luego me tacháis de espoileador.
 
Pues bien, sobre el reparto, muy bien en general, Forest Whitaker muy correcto y muy sumiso en su papel protagonista, su esposa Oprah Winfrey también está correcta en su papel de esposa medio alcohólica (que no lo parece) preocupada de sus hijos y hasta el moño del trabajo de su esposo, pero siempre fiel a su marido, y lo mejor quizá sean los secundarios, secundarios de lujo, también os lo digo, Robin Williams en el papel de Eisenhower, Jane Fonda como Nancy Reagan, John Cusack como Nixon, e incluso un irreconocible Lenny Kravitz como uno de los mayordomos. Un autentico lujazo.
 
Me sorprende cómo han podido hacer una película de alguien a quién le ha ido en general bien, porque vale, el protagonista empieza en una plantación de algodón dónde asesinan a su padre y violan a su madre, pierde a uno de sus hijos por el camino en la guerra de Vietnam dándolo todo por los Estados Unidos pese a ser negro y mal visto en general, pero coño, que el protagonista encuentra trabajo pronto, un trabajo muy bien remunerado, enterándose de todas las intimidades y chismes del presidente de los Estados Unidos. Una vida fácil, por lo que supongo habrán metido el tema este del racismo para darle cierto impulso a la película. Y claro, para un negro que ha estado sirviendo a presidentes blancos toda la vida, lo más, supongo que habría sido haber servido a un presidente negro. Y la película tampoco sorprende demasiado en el sentido de que nada más que cuenta lo que este hombre ha dicho en las escasas entrevistas que ha hecho a lo largo de su vida, ha contado que los Kennedy se portaron muy bien con él, que Jackeline incluso le regaló las corbatas de su marido cuándo a este le pegaron los tiros en Dallas, y que sin lugar a dudas, los que mejor lo trataron fueron los Reagan, que lo invitaron incluso a comer con ellos en una recepción de un embajador o no sé quién alemán, y de lo que cambió para el su visión sobre servir después de haberse visto como uno de los propios comensales.
 
Si, aunque algo larga no está de más verla, porque siempre te da un pequeño aporte histórico, y ya sabéis lo que valoro yo el gafapastismo en este blog, pero si no la veis también podréis sobrevivir, ya os lo digo, nada que ver con la lucha del protagonista de 12 años de esclavitud, que éste si las pasó putas putas, aunque, en este caso también sabíamos que a los 12 años se le terminaría el sufrimiento.