Necesitaba serenar la alegría interior que ayer sentí cuando se anunció que el Tribunal Constitucional avalaba el matrimonio igualitario, una lucha eminentemente política ante el recurso interpuesto por el Partido Popular que consideraba dicho matrimonio inconstitucional. Y me he serenado ya. He ido a la Puerta del Sol a celebrar que todos podíamos ya disfrutar con igualdad de este derecho. He vuelto a casa y he pensado que es una suerte tener un derecho así, y que si llegado el momento apareciese alguien capaz de ganar mi corazón, fuese hombre o mujer no tendría problema para casarme. Por desgracia, no creo en el matrimonio, pero eso es ya otra historia que nada tiene que ver con este recurso ni con este blog en el que no me gusta hablar de mi vida privada.
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| ¿Veremos algún día a Rajoy con esta bandera o no es algo serio para él? |
Pero yo fui a la Puerta del Sol no en calidad de gay, ni de bisexual, o, como dicen algunos "de macho hetero" -a modo de mofa (o envidia quizá)-. No quería ninguna etiqueta ayer por la tarde, quería expresar mi felicidad como persona y sobre todo, como socialista. Ayer fue un buen momento para sacar pecho, pese a los duros momentos que vive el partido, para demostrar que el Partido Socialista Obrero Español vela y luchará siempre por los derechos de los ciudadanos, por la libertad y por la igualdad de todos los españoles. Y dejo hoy aparte otras cuestiones más peliagudas como las económicas dónde los resultados pueden ser discutidos de forma más o menos técnica, pero en materia de derechos la diferencia con la derecha es abismal.
Con esta ponencia que ha aprobado ayer el Constitucional se termina la pesadilla de muchas familias, aproximadamente 20.000 que dudaban en la situación jurídica que quedarían sus familias en el caso de que dicho recurso saliese adelante, y lo que es peor, ya no la incertidumbre de los matrimonios, la situación legal de los niños adoptados. Claro que el PP, tan maravilloso como siempre ya hecho unas declaraciones sorprendentes sobre el asunto. En primer lugar se alegran del fallo del Constitucional, se alegran más que nadie, más incluso que los mencionados matrimonios, acatarán la sentencia (faltaría más, después de saberse que es Constitucional) y anuncian que no tomarán medidas contra esta Ley, que podrían hacerlo. Pero esta gran alegría es, sobre todo, porque las familias homosexuales que han optado por casarse, ahora tendrán la garantía jurídica que la ley ofrece, pues ellos sobre el matrimonio jamás tuvieron dudas (se escuchan risas enlatadas), solo presentaron este recurso por algunos aspectos de la misma, entre otros, el más importante, el nombre (se vuelven a escuchar risas enlatadas). Olvidan ya muchas de sus manifestaciones contrarias al matrimonio igualitario y ahora venden que hay un revanchismo contra ellos que solo buscaban esa tranquilidad. Pues han estado gracias al Partido Popular 7 años tensos, por algo que, jurídicamente y por ley todos sabíamos. Pero ellos igual sacan pecho. Yo saco pecho por las palabras de Rubalcaba, que os puede gustar más o menos pero son ciertas, "Hoy es un gran día porque en España se ha impuesto la igualdad, la libertad y el respeto sobre aquellos que, durante mucho tiempo, han intentado imponernos sus dogmas. Por tanto, a partir de hoy en España, todo el mundo puede vivir con quien quiera, dormir con quien quiera y, ya para siempre, casarse con quien quiera”
Queda una vez más demostrado que, para que la sociedad avance, hay que dejar de lado moralidades impuestas entre otras por la iglesia, y que en temas como estos, sobre todo en cuestión de derechos, iglesia y Estado deben ir cada uno por su lado, sin interferencias, y el que quiera casarse con alguien de su mismo sexo, o del sexo contrario, que lo haga, y si una mujer considera que necesita abortar, que tenga la opción de hacerlo, y ya Dios dirimirá, en el caso de haber juicio final, quién es justo y quién debe arder en el infierno.


