martes, 30 de septiembre de 2014

Mi Compañero de Piso Entiende (III)

Sigo con esa idea en la cabeza de que un joven estudiante de un país católico que se viene a estudiar a España una carrera de letras, es homosexual, y nadie me lo saca de la cabeza, pero esta es mi teoría, basada principalmente en mis estudios estadísticos sobre la homosexualidad, bisexualidad, lesbianismo, transexualidad e intersexualidad (que no es poco), e intentaré averiguar si mi compañero de piso es gayer.

Pensaréis que soy un cotilla, o que me estoy entrometiendo en la vida privada de mi compañero de piso, y os tengo que dar la razón, lo uno y lo otro son totalmente ciertos. Vaya por delante, que a mi su sexualidad me es totalmente indiferente, que yo todo esto lo hago por puro cotilleo, así os lo digo. ¿Y qué creeis que he hecho para averiguar más cosas sobre este chico? ¿Entrar en su Facebook? ¿En su Twitter? No, lo de entrar en el twitter solo lo hice con la niña repelente que vivió con nosotros, total, para descubrir que se había asustado con mis ventosidades, y es que el refrán es bien cierto, prefiero perder una compañera de piso que estudia a viva voz toda una madrugada que una tripa, así os lo digo también.

Pero a lo que íbamos, lo que hice por obtener más pistas, toda una operación de espionaje y detectivesca. Lo vi irse al baño con una toalla, dejando la puerta de su habitación abierta de par en par. Y pensaréis que entré en su habitación, pero os equivocáis, que soy cotilla pero jamás entraría en la habitación de nadie sin su permiso, que cada uno tiene su privacidad. Pero otra cosa es lo que uno puede deducir desde el mismo salón, solamente asomando un poco la cabeza. Cotilleo puro y duro.

Me ha entrado una gran duda. ¿Habrá perdido sus propiedades de ser la habitación de follar en mi piso? Es que chuchis, el chico tiene un poco hecha una leonera su habitación, y a mi esto me da un poco igual, que si unos calzones por aquí, que si unos calcetines usados por allí, que la cama sin hacer, pero sin hacer revuelta, que yo soy de los que la tienen sin hacer pero bien deshecha, no de cualquier forma. Vamos, un desordenado, no nos engañemos. Pero eso solo puede indicar su no gaycidad, al menos cumple a grandes rasgos con una de las premisas de los chicos hetero. Pese a mis impresiones iniciales, y mis esperanzas puestas en la investigación, dónde esperaba encontrarme un maromo empotrador desnudo con el rabo enhiesto apoyado sobre la almohada de su cama, pero no, nada de maromos que serían una prueba definitiva. Y sin embargo, el hecho más revelador, lo que me ha abierto la bombilla, la prueba más definitiva que hasta ahora tengo es algo que me llamó la atención desde lejos, justo debajo de la cama, a la altura de la pata que está más próxima a la cabecera. Un pequeño bote de cristal, marrón, tapa negra y con una etiqueta envolviéndolo con llamativos colores y letras, un bote que a mi me sonaba de algo, no os voy a engañar ni a contar de qué, ¡un bote de popper! de los pequeños.
 
Y no, no creo que confundiese el bote, por lo llamativo, ni creo que fuese el bote de las gotas de los oídos, ni de ningún colirio, ni de nada similar, popper, así como os lo estoy contando. Yo no sé si esto demuestra su gaycidad, no sé si sumado a lo de las aplicaciones del demonio, o a lo qué sea, terminaré dando por cerrada la investigación. Por el momento la dejo abierta, a la espera de más noticias, pero ya os lo digo, lleva sin aparecer por el piso semana y media, y yo ya tengo mis teorías al respecto.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Los Lunes Día del Espectador. El Cuerpo

Me he pasado unos findes muy cinéfilos, ya os lo digo, y precisamente el anterior doble sesión, española, y doble ración de José Coronado, que cada vez está mejor en sus papeles, así os lo digo. Pero las películas que he visto han sido totalmente distintas, y mi percepción de las mismas, por ende, también distinta.
 
Voy a obviar que he visto Los Últimos Días, una película dónde un extraño virus se apodera del mundo, un virus que propaga una especie de agorafobia que impide a los humanos salir al exterior, sin embargo, Quim Gutierrez y José Coronado, por distintos motivos tienen que moverse por Barcelona en adelante, bajo tierra, eso si, para llegar a sus respectivos detinos. Parte de una muy buena idea, pero se pierde en sus propias fantasías. Pero, ¡Hay qué ver cómo me queréis liar! Que la película de la que os quería hablar hoy es El Cuerpo.
 
Pues bien, El Cuerpo es un thriller de estos de intriga, o un trhiller psicológico o cómo se diga, vamos una película de suspense de las de toda la vida que, salvando las miles de diferencias, bien podía haber rodado Alfred Hitchcock o también podría haber salido en la sobremesa de cualquier cadena privada en las películas de los sábados o domingos. Y es que el escenario dónde se desarrolla la película tiene su intríngulis, así os lo digo, en el Anatómico Forense, y esto ya le da muchos puntos de atención a la película.
 
La película parte (y en serio que no voy a espoilearos porque la película perdería la gracia) del atropello del vigilante nocturno del Anatómico Forense que entrará en coma, y el descubrimiento por parte de la policía de la desaparición del cadáver de Maika, una empresaria de una farmacéutica intepretada por Belén Rueda, muy poderosa y casada con Hugo Silva, un profesor de química que termina dedicándose a la empresa de su señora esposa. Pues bien, José Coronado será el policía encargado del misterioso caso junto con un grupo de policías, que intentarán reunir todas las pruebas necesarias para resolver el caso. Y la película se va resolviendo a través de flasbacks, que te van mostrando la vida en pareja de Belén rueda y Hugo Silva, e incluso la infidelidad del marido con una joven alumna.
 
Sobre los actores, ya os lo digo, Belén Rueda en su linea, aunque el papel de esta película no sea gran cosa, y un papel de los que no te permiten lucirte. Hugo Silva, también en su línea, que incluso me ha gustado mucho más en Las Brujas de Zugarramurdi, y es que Silva no deja de ser una de las caras bonitas del cine español, pero que en cuánto a interpretación, todavía le queda mucho, quizá a la espera de un gran papel que le encumbre de verdad. Pero el que se lo come su papel, y el verdadero intérprete de esta película es José Coronado, con un pelo asqueroso que le han puesto, y que se come, muy en su papel de policía que lleva a cabo una investigación de lo más peculiar, dónde precisamente no hay cuerpo del delito. Cada día Coronado está mejor, ya os lo digo, y poco a poco vamos borrando de nuestra mente la imagen de los yogures que te renuevan por dentro.
 
Si no la habéis visto no sé a qué estáis esperando, que pasaréis un buen rato, y seguro que el final es lo que más os guste después de tanta intriga suscitada a lo largo del metraje.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Albino Luciani

Hace hoy treinta y seis años de la desaparición de Albino Luciani, que a vosotros no os dirá nada en especial, pero fue un papa, el predecesor de Juan Pablo II, nombrado como Juan Pablo I, y más conocido cómo el Papa de la Sonrisa, o la Sonrisa de Dios, aunque los hay con más mala leche que le han llamado El Papa de Septiembre, y es que su pontificado fue de los más breves de la historia, concretamente 33 días, desde finales de agosto de 1978 hasta su fallecimiento un 28 de septiembre del mismo año.
 
Ya os lo digo yo, el papa Juan Pablo I, también conocido como el breve, en el poco tiempo en el que estuvo en su pontificado causó gran impresión, y no solo por su desaparición, sobre todo por su carácter alegre, algo muy distinto a los papas anteriores.
 
Albino Luciani, fue el primer papa nacido en el siglo XX, y también fue el primero que nació y falleció en el mismo siglo, con tan solo 65 años, el último papa italiano hasta el momento. Había nacido en 1912 en Forno di Canale, una pequeña población al norte de la región de Venetto, al norte de Italia, próxima ya a los Alpes Italianos. Hijo de un albañil, desde pequeño tuvo vocación sacerdotal, tras la muerte de su madre cuándo él contaba con 10 años. Pasaron penurias durante la I Guerra Mundial. Él era el mayor de cuatro hermanos. Con tan solo once años ingresó en el seminario menor, y en 1934 salió ordenado presbítero, asignándole la parroquia de su pueblo natal. Su carrera sacerdotal fue ascendente. En 1958 fue ordenado obispo de Venecia, el obispado de Vittorio Veneto, cargo que ocuparía durante 11 años. En 1969 el papa Paulo VI lo nombra Patriarca de Venecia, y en 1973, el mismo papa lo nombra cardenal.
 
Paulo VI fallecería el 5 de agosto de 1978, y el 25 del mismo mes comenzaría el primero de los cónclaves de aquel 1978, al día siguiente, en la cuarta elección saldría elegido Albino Luciani, y se pondría cómo nombre Juan Pablo I, en homenaje a Juan XXIII y a Paulo VI que lo habían ascendido en su carrera. Rechazó la ceremonia de coronación que había instaurado su predecesor, y rechazó así mismo la tiara papal. Desde el primer momento cautivó a todo el mundo, por su simpatía y sus primeros gestos que venían a romper tradiciones seculares, algo similar a lo que le ocurrió al papa Francisco.
 
Que Juan Pablo I era un papa especial estaba claro, desde que, en su puesto de cardenal publicase el libro Illustrissimi, dónde escribía cartas a personajes reales y ficticios, entre ellos, a Pinocho o al barbero Fígaro, al Jesús, y a David, a Mark Twain, o a Dickens. Sus primeros pasos se dedicaron a bajar a la tierra al nuevo papa. Dejó atrás el plural mayestático con el que hablaban hasta el momento los papas, de ser Nos, pasó a ser Juan Pablo, sus vestiduras simples también fueron interpretadas como otro gesto. Poco tiempo tuvo para realizar su labor, que prometía ser innovadora en la iglesia, y un 28 de septiembre fue encontrado por la hermana Vicenza en los apartamentos pontificios en su cama y sin vida, sosteniendo unos papeles sobre la reorganización del Vaticano. Vicenza llamó enseguida al cardenal secretario a un médico, que certificaron su muerte y enseguida lo embalsamaron.
 
El comunicado oficial decía que "el 29 de septiembre, a las 5.30 a.m no siendo encontrado el papa orando en la capilla, su secretario particular fue a su habitación, dónde encontró a Juan Pablo I en su cama, con la luz prendida cómo si todavía estuviese leyendo. Había fallecido alrededor de las 23 horas del día anterior a causa de un infarto agudo de miocardio. Si bien, el comunicado no es totalmente fiel a lo ocurrido en realidad, no es menos cierto que el papa Juan Pablo I padecía del corazón, y que se medicaba fuertemente para su delicado corazón. Jamás sabremos qué ocurrió realmente, porque al Papa se le inyectaron líquidos embalsamadores pero jamás se le practicó autopsia, cómo por otro lado es costumbre en los papas.
 
 
Y cómo no, la polémica está servida, porque hay detrás de esta temprana muerte una serie de teorías conspiranóicas que dicen que Juan Pablo I fue asesinado. ¿Por quién? Jamás lo sabremos. En El Padrino III se hace un guiño al fallecimiento del papa, sugiriendo que la mafia siciliana estuvo detrás de esta misteriosa y temprana muerte.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Chulazos Temáticos. Deportes (I)

Pues bien, cómo muchos de vosotros habríais adivinado la semana pasada, al ver al chico aquel con unas medallas colgadas, en esta ocasión volvemos con los deportes, pero nada de fútbol que está ya muy manido, y muy usado con esto del mundial, qué va, esta semana vamos a tratar otro tipo de deportes más minoritarios pero cuyos deportistas tampoco dejan mucho que desear.


El baloncestista

El gran Ibaka

El béisbolista

El boxeador

La Gimnasta

El chico de las anillas

El gimnasta del aro

El Hockey ese deporte del que nos acordamos solo en olimpiadas

La barbuda del hockey

Lucha grecorromana

El vestuario del rugby 

Taekwondo

El gimnasta del potro

El jinete y la hípica

Lanzamiento de jabalina

Otro más del potro 

Remo ¿Algún bloguero que a lo mejor se pasa por aquí?

Otro jugador de rugby 
El jugador de rugby no federado

¿Se habrá equivocado de deporte?

Tiro con arco
Pues bien, ya habéis tenido una buena ración de chulazos temáticos deportistas, que sé que os encantan, pero ahora os dejo con una imagen que será pista para los próximos chulazos temáticos ¿Sabéis ya de qué irán?


viernes, 26 de septiembre de 2014

FNF Nº 213

Hoy vuelvo a la sección musical, después de tenerla un poco abandonada unos días, para traer una de las canciones que marcaron más los años ochenta, porque entre otras cosas nos hizo llegar a todos la voz de un negro ciego que cantaba moviendo la cabeza, con un pegadizo estribillo, Steve Wonder era el cantante, y el tema I Just Call To Say I Love You, un temazo de amor que sonó durante muchos años.
 
Pero no lo he recuperado por recuperar, es que lo he escuchado en un par de ocasiones desayunando este verano, por eso lo he recordado, y me he preguntado a mi mismo cómo una canción de estas que te marcan tanto, que te traen los primeros recuerdos musicales del extranjero en aquellos programas dónde emitían videos musicales en los años ochenta, y es que soy muy mayor, cómo estáis viendo, chuchis.
 

Steve Wonder es ciego desde su nacimiento, al ser prematuro no desarrolló bien las retinas, y sin embargo, su pasión por la música no le impidió que este contratiempo le hiciese dedicarse a la música, ya desde pequeño tocaba la batería, el piano, el bajo y las armónicas, siendo una de sus mayores aficciones el cantar en un coro parroquial. El éxito le llegó en 1973, con Supertition, y a partir de ahí el éxito y reconocimiento, siendo el ganador de 24 premios Grammy a lo largo de su carrera. En España, su mayor éxito, sin lugar a dudas es este I Just Call To Say I love You, y Pimpf no podía dejar de traer este temazo que muchos recordaréis.

La Cabecera de la Quincena (LXXVI)

Solución al concurso ¿Dónde te escondes Carmen SanDiego? de la quincena anterior: ¡Ay, mis queridos amigos blogueros! Carmen SanDiego está en la calle, que no me habéis acertado concretamente la ciudad en la que estaba escondida Carmen, una ciudad con río dónde muchos políticos del Partido Popular han estado dejando el dinero de sus sobres B, y dónde la familia Pujol ha pasado más de una de sus vacaciones. Pues bien, no ha habido acertantes, pero perro, tan perro como siempre, que ha sido el único que me ha dicho al menos, el país en el que Carmen SanDiego pretendía hacer sus operaciones delictivas. Perro dijo Berna, la capital suiza, pero Carmen se escondía en Zurich, ciudad más histórica y con más patrimonio cultural. Cerca, cerca...



Lo que tiene de bueno que Carmen haya salido por su propio pie de su anterior destino, es que vuelve a las andadas, como no podía ser menos en una delincuente de guante blanco, y se nos ha ido por el mundo adelante una vez más, esperando ser cazada, o esperando no serlo, dependiendo de su maléfico plan, así os lo digo. En esta ocasión me envía una postal desde un país que ya ha estado entre los destinos preferidos de Carmen, incluso este año ha estado por allí, si mal no recuerdo, pero tampoco os lo podría asegurar. Me dice que está muy contenta allí dónde está, en el lugar dónde Cristo perdió las zapatillas, que eso viene a ser el quinto coño. Escondida escondida está, ya os lo digo. También me dice que está muy interesada en hacer un robo moderno, contemporáneo al menos, nada de momias, por si pensábais que estaba en Egipto.
 
Esta quincena se celebran varios días internacionales, vaya por delante. En cualquier caso, son las más destacables los internacionales de la salud prostática (que tanto nos afecta a los hombres), el de la democracia y el de la preservación de la capa de ozono, el de la paz, y el día internacional contra la explotación de las mujeres, los días mundiales del corazón, del alzheimer, del linfoma, de la rabia, del turismo, el marítimo mundial y finalmente el europeo sin coches, el europeo de las lenguas y el mundial de la retinosis pigmentaria, por si no lo sabíais. Yo solo tengo que añadir, que Carmen, en esta ocasión, el día que no va a celebrar es el de la preservación de la capa de ozono, porque entre otras cosas, allí dónde está, es dónde precisamente más preservada está, o al menos, dónde hace unos años más se contribuía a ello.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La Ley del Aborto o la Marcha Atrás

Mirad que yo no quiero entrar en estos temas polémicos, que parece mentira que no me conozcáis, porque si hay algo de lo que no me gusta hablar en este blog es de política, mucho menos de mi vida privada. Pero tranquilos, que yo sé, al igual que los políticos disimular bien estas cosas, y no, hoy no vamos a hablar de política, aunque lo parezca, hoy vamos a hablar de la marcha atrás, ese método anticonceptivo tan poco eficaz que se ha venido utilizando desde el principio de los tiempos.
 
¿Y por qué he elegido el método este de la marcha atrás? Muy sencillo. Aunque yo no lo he practicado nunca, y no por no haber tenido ocasión, sencillamente porque lo he visto poco eficaz, y a mi aquello de sacarla en caliente para eyacular fuera, como que le pierde la gracia, porque así os lo digo, el morbo está cómo hacen en las películas porno, directamente a la cara, pero esto es un comentario ya un poco fuera de tono en un post tan serio y que trata un tema tan importante, que es la marcha atrás del ministro Gallardón en materia antiabortiva, y ya puestos, en materia política en general.
 
Llevaba tiempo Gallardón, ese ministro al que muchos calificaban cómo el progresista del PP, o el comunista de la derecha, un disfraz de oveja para un lobo de la política; con un proyecto para sacar una nueva ley del aborto, porque se ve que la ley que había dejado el gobierno socialista no le gustaba, y en estas estaba dándonos la paliza, y tanteando a unos y otros hasta que se empezó a encontrar una auténtica oposición a su medida estrella. Esta ley antiaborto soliviantó a todo el mundo en general, así os lo digo. A la Iglesia Católica, por razones obvias, porque los obispos consideraban que era demasiado light, y que seguía permitiendo abortar, que había que prohibir el aborto de raíz, a infinidad de mujeres, aún siendo éstas del PP, que consideraban que poco menos que la nueva ley calificaba a las mujeres que abortaban de asesinas, que no estaban de acuerdo en tener que pasar por no sé cuántos psiquiatras para poder abortar, y que, lejos de conseguirse el fin que buscaba la ley, ésta haría que la gente fuese a abortar, cómo en tiempos pretéritos a Londres, o vaya usted a saber si a Portugal. Porque muchos consideraban que se pasaba cuatro pueblos en retrogradez, así os lo digo. El caso es que muchas asociaciones feministas, y sin ser feministas, sencillamente de mujeres se empezaron a movilizar pidiendo a Gallardón que retirase su proyecto, pero Gallardón, erre que erre siguió en pie con su intención de sacarla adelante. Fue incluso la presión tal, y realmente el motivo de la ya mencionada marcha atrás, que muchos de sus compañeros de partido no veían bien esta reforma, que muchas mujeres dentro del Partido Popular no la compartían, y que ello, sumado a la precaria situación electoral del Partido Popular ante el desgaste de estos últimos tres años de gobierno, que anunciaba que este partido perdería algunas comunidades autónomas de las importantes y otros tantos ayuntamientos, que alguien por lo bajinis, y dicen que el ideólogo del Partido Popular en la sombra, un tal Arriola, frenaron dicho proyecto. Así que, Rajoy, seguramente dio un tirón de orejas a su ministro estrella y le dijo que nones, que su ley del aborto no saldría, que quedaría aparcada porque total, para qué, si el próximo gobierno que viniese la iba a echar abajo.
 
Y el pasado fin de semana, fecha en que dicha ley tendría que pasar por el Consejo de Ministros para aprobarse, no fue llevada, y Gallardón desautorizado por los suyos, lo que puso al ministro en una situación un tanto peculiar, porque muy poca gente creía ya en él. Y en esto consiste una marcha atrás, pero una marcha atrás no reconocida, clarostá, porque después de varios intentos de metérnosla, ha tenido que salirse para no seguir adelante. Pero he aquí a un político distinto, un político que ha visto sus barbas en remojo y ha decidido poner fin a su carrera política, y así ha sido como ayer ha presentado su dimisión como ministro de justicia de España, cómo diputado del Partido Popular, cómo cargo de la directiva nacional del partido, y de todo en general, y este lo que dice, dicen que lo hace (excepto la ya mencionada ley del aborto) y no esperará a la providencia para ver si es candidato apto o no para la alcaldía de Madrid o la Comunidad, que se va y se va. Claro que no hay quién dice que no es que haya caído expresamente por esta marcha atrás. El diario El Mundo, mencionaba hace unos meses que alguien había ido a visitar a Bárcenas a prisión, y le habían transmitido un mensaje, que si hablaba, su mujer iría a la cárcel, y si callaba, caería Gallardón. Y por el momento, Bárcenas no ha dicho nada, y Gallardón se ha ido, maquillado eso sí por los gritos feministas que no apoyaban su reforma de la ley del aborto, pero que se ha ido es un hecho. También dijeron a Bárcenas, que si callaba, se anularía el proceso por esto de los sobres B del Partido Popular, y ahora solo queda esperar a ver qué pasa con este asunto que ha empantanado al PP.

¿Y vosotros qué opináis? ¿Que el ministro cae por falta de apoyos dentro y fuera del partido? ¿Creéis en la honradez política de Gallardón? ¿Hay por detrás muchos hilos que todos desconocemos?

martes, 23 de septiembre de 2014

Mi Compañero de Piso Entiende (II)

Ya os conté en post anteriores que tengo la firme convicción de que mi nuevo compañero de piso entiende, vamos, que hablando en plata, es maricón (sin ofender a nadie, que lo suelto con sentido del humor), aunque si lo preferís, yo diría que es homosexual, y ahora es cuándo me tacharéis de retrógrado por estar pendiente de la sexualidad de las personas y estas cosas, pues no os falta razón, aunque es de vital importancia conocer un detalle así cuándo un chico de 25 años se va a vivir a la habitación de al lado, por lo que pudiera pasar, porque cada día estoy más irresistible y en cualquier momento se me podría abalanzar.
 
Os dejaba en el anterior post de la saga, con una presentación insulsa dónde no me saltó el radar, pero que algo había en su delgadez que me hacía pensar que era una mariflaca, así que decidí seguir mi instinto y llegar hasta el final con mi teoría sobre la presunta homosexualidad de mi nuevo compañero de piso. Me puse a pensar cómo saber si es gay o no, y en momentos así se te pasan por la mente cincuenta españolismos, o Alfredolandismos, soluciones a la española para hacer algo, argucias que dirían en la serie La Que Se Avecina, ¿provocarle en calzones por la casa? ¿Poner a todo volumen una película porno gay? ¿Colgar la banderita gayer? No, esto último sería sobreexponerme demasiado, y os recuerdo que sigo siendo armarizado por convicción para lo que me conviene, más que nada por preservar mi intimidad y por falta de testosterona, probablemente. No se me ocurría nada, así que, plan B, el que siempre funciona, siesta y como haría Rajoy, dejar pasar el tiempo, que por unas causas o por otras, las cosas se solucionan o tornan en sus puntos de inflexión. Dormí placidamente, así os lo digo, y me olvidé de mi nuevo compañero de piso.
 
Pocas horas después abría un arma importantísima, por puro instinto, que demostraría que mis teorías sobre esta presunta homosexualidad iban por buen camino, aunque sin ser pruebas concluyentes, claro. Abrí una de esas aplicaciones del demonio de los móviles que te dan un catálogo de chicos e incluso te los clasifica por su posición en la cama. Aparecían las mismas caras de mis vecinos de siempre, nada que llamase la atención, entre ellos, el vecino italiano de enfrente sobre el que no me hizo falta ninguna investigación especial para saber que le gustaban los hombres, hay cosas obvias. Abrí otra de las aplicaciones, una más simple y de colores más llamativos, y aquí también estaba mi vecino de enfrente, el italiano, pero ¡oh, sorpresa! había por proximidad alguien más cerca, un chico de 25 años, a 2 metros de distancia de dónde yo estaba, decía medir 181 y pesar 70 kgs, y por si fuera poco, añadía una foto. Todo un mar de dudas, así os lo digo, porque aquí vino la incertidumbre.
 
Al momento pensé que era él, estaba convencido, tenía la prueba que demostraba su homosexualidad, a no ser que se conectase para hacer algún estudio científico. Claro qué, había cosas que chirriaban, una de ellas el peso, porque mi compañero de piso T. ya os había dicho yo que era una mariflaca, y cuándo digo mariflaca es que pesa mucho menos de los 70 kilos, vamos, rozando más bien los sesenta que los setenta, pero sin una báscula, sin verlo desnudo tampoco podría afirmar si el peso era el cierto o no. Y en segundo lugar, la que pensaríais que era la prueba definitiva, la foto. Pues ni con esas, la foto era de un chico como él, pero sin perilla, nada que no se solucionase dejándosela crecer, y con cierto aire, pero aún así yo no pondría la mano en el fuego porque fuese él, y es que aunque en una primera visual a mi el chico no me pareció gran cosa pero es que el de la foto a mi me llama mucho menos la atención, y encima con cara de estreñido, así os lo digo. Curiosamente, cada vez que él salía de casa, la distancia de este chico en la aplicación del demonio aumentaba, y cada vez que volvía, disminuía.... curioso...
 
Sabía que iba por buen camino en mis investigaciones, que pronto podría afirmar su gaycidad, pero, necesitaba pruebas más concluyentes, porque por mi calle pasa mucha gente, y a ello hay que sumar lo expuesto anteriormente y que estas cosas de localización por satélite en dispositivos móviles, son muy poco exactas, por lo que, mi investigación seguiría su curso, cada vez estaba más convencido de esta gaycidad.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Los Lunes Día del Espectador. Carmina y Amén

He visto hace unos días, Carmina y Amén, o el costumbrismo realista de Paco León, así sea, y el resultado es bueno, aunque tampoco para tirar cohetes, aunque se le agradece un estilo un poco distinto en lo que es su cine.
 
Pues bien, Carmina y Amén continúa con la saga en la que Paco León pone delante de las cámaras a su madre y a su hermana, mostrando la vida en un barrio sevillano y mostrando a una Carmina que es buen reflejo de muchas mujeres andaluzas, así os lo digo. El guión es sencillo, comienza la película con el fallecimiento del marido de Carmina, y tras el disgusto inicial, la posibilidad de atrasar un par de días el anuncio del fallecimiento para poder cobrar la pensión de ese mes, para lo que no duda en dejar el cadáver de su marido un par de días en la misma silla en la que murió. Y mientras, pasan por la casa algunos vecinos, con sus cosas y sus historias, vuelve, como no podía ser menos, la amiga de la Reina Sofía, personaje de lo más peculiar de la primera parte. Sobre esta cotidianidad de los españoles va Carmina y Amén, sin necesidad de ciertas florituras, el humor y el drama de la vida misma.
 
Pero Paco León, según mi forma de ver tiene dos grandes pasiones, al igual que el protagonista de la novela de ayer, Jesús Simón, a su madre y al cine. A su madre, Paco le reserva un papelón, como se lo había reservado ya en la anterior, el de la sesentona que fuma demasiado, que está muy segura de si misma y que afronta los problemas según le van viniendo, sin obviar tampoco el de su hermana, que no está nada mal. Pero en cuánto al cine, León tiene en su mente cosas distintas a las vistas habitualmente, la mezcla de documental con el drama, o el drama mismo de la muerte, contado tal cuál es, sin demasiadas florituras, con esos momentos hilariantes que incluso se dan en estas situaciones. Sin embargo, para mi la película tiene dos puntazos, el viaje en moto de Carmina y el entierro del marido de Carmina. El primero por resultarme muy almodovariano, y el segundo por la genialidad con la que fue grabado, no sé si demasiado pretencioso, pero a fin de cuentas, precioso, por cómo se muestra la muerte en el momento más triste de nuestra existencia, por cómo reaccionamos el resto ante este momento de dolor, el de la última despedida, y así Paco León, con una cámara superlenta nos muestra escenas en el cementerio cómo no habíamos visto jamás, o mejor dicho, que todos habíamos visto siempre, pero mostradas a cámara lenta. Recoge la basura del cementerio, dónde reposan las coronas que se tiran a la basura, recoge los gestos de dolor de los familiares, los de falso dolor de algunos personajes más cercanos. Y sorprende, Paco León porque parece cómo si realmente estuviese grabando su propio entierro, y de cómo lo vería el mismo. Ya os digo, y eso que hace un pequeño cameo en ese momento, cómo si saliese del ataúd para comprobar cómo se ve la muerte desde fuera, como un simple observador, y en este momento tan delicado, no podemos dejar pasar la música, y ahí es dónde magistralmente aparece EspaldaMaceta con un temazo que no te dejará indiferente (y que ya colgaré en la sección de música), "Ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos".
 
No se me va de la mente el mensaje crítico que también vuelve a tener Carmina y Amén, porque los comentarios hacia el año horrible de la monarquía española son patentes en la imagen de la vecina amiga de la reina, pero tampoco se olvida de dar una pequeña puñalada a los políticos, no en vano el periquito de Carmina se llama Bárcenas, ¿recordáis al señor de los sobres del PP?
 
Ignoro si Paco León habrá querido poner punto y final a sus películas sobre Carmina, porque aunque el final parece cerrado, tampoco sabemos bien si dará posibilidad de hacer algo más, o dejarlo ahí y no quemar demasiado el papel de su madre. Porque cómo bien dice en una escena "yo nunca miento, yo cuando digo una cosa se convierte en verdad".

miércoles, 17 de septiembre de 2014

1957

Hoy vuelvo con literatura, chuchis, porque sé que os encantan esta serie de post dónde mi gafapastismo ilustrado os ilumina, una vez más, y porque os encantan las recomendaciones, y más si son literarias.
 
Estos días he devorado 1957, de Joaquín Simón Martínez, y qué queréis que os diga, a mi me ha gustado. Pero vamos un poco a espoilearos antes, que también sé que sufrís con ello. El libro de Simón es autobiográfico y nos cuenta la historia de Joaquín, un chico que vive con su madre en un bloque de pisos en el barrio de Salamanca, y contra lo que cabría esperar, la vida en ese bloque no es lo pija que nos esperaríamos todos, las historias de portera, las discusiones entre vecinos en unos años en los que España intentaba arrancar a marchas forzadas de una guerra civil que había devastado todo y con un régimen que seguía ahogando a los españoles. Pues bien, Joaquín en la novela tiene 17 años, y además de la historia de sus vecinas, tiene dos grandes pasiones, leer y escribir y además, el cine. Con un compañero de colegio, escriben a medias una novela, que terminarán presentando ante Marisa Villardefrancos, escritora de novelas y guiones para seriales de la Cadena Ser, que se convertirá en su madrina literaria, y el cine, porque la novela pivota alrededor del estreno de la que fue ese año la película más taquillera, El Último Cuplé, protagonizado por una jovencísima Sara Montiel. Pero, la chicha de la novela está quizá en los sentimientos que Joaquín va descubriendo poco a poco sobre su homosexualidad, y finalmente, su amor por Jesús.
 
Pero si destaca por algo es por hacer natural el costumbrismo de aquel Madrid de finales de los años cincuenta, cuándo prácticamente mis padres aún no habían nacido, la España super cañí, dónde destaca el papel de la madre del autor, que para ganarse la vida tiene que vender tabaco a escondidas por las noches para que nada le falte al joven Simón, pero esto es parte de los malabarismos que hacían las madres españolas de aquellos años. Pero Simón tiene padre, también lo leemos en la novela, un señor supuestamente "rojo" al que un día su mujer echa de casa. Y así son las familias desestructuradas, ya os lo digo, ¡una auténtica fábrica de homosexuales! Porque a mi esa parte dónde el joven Simón va descubriéndose homosexual mientras vive horrorizado por toda educación ultracatólica recibida sobre la abominación que ello supone, dejando bien claros lo que para él son sus sentimintos, y el valor muy por encima de esa educación que éstos tienen. Claro, cómo no sentirse identificado con el autor, porque muchos de nosotros, conscientes también de nuestros sentimientos, hemos tenido también a algún "amigo" con el que nos sentíamos en la gloria con su sola presencia, lo que es el amor a primera vista pero que, mientras no lo tienes muy claro es un sentimiento muy distinto.
 
Sin embargo, yo creo que hay un salto brutal de generaciones, o al menos eso a mi me ha parecido (y es que el autor es casi de la edad de mis abuelos). He visto a los protagonistas un poco infantiles, a los niños, clarostá. He visto un Madrid muy bien dibujado de los años cincuenta pero he comparado cosas y todo es muy distinto a cómo lo he vivido yo. Yo con 17 años estaba pensando en mil cosas y tenía más que clara mi sexualidad, había hecho mis escasos pinitos pero siendo consciente de lo que hacía desde unos años atrás, pensaba más bien en sacarme el carnet de conducir y votar al año siguiente y la carrera que estudiaría. El protagonista todavía no tiene muy claro a qué se va a dedicar, y está descubriendo a esos años su sexualidad. ¿Es posible? ¿Era Simón un inocentón sobreprotegido por su madre? Es que yo veo a los chicos de ahora con 17 años y el salto es abismal, pero veo a la generación de mi padre y con 17 años estaban todos trabajando desde hacía ya unos cuántos años, y muchos siendo ya padres. Claro que estamos en otra época. Por lo que me ha parecido que Joaquín Simón cuenta una historia que yo bien pude haber vivido con 12 años.
 
Y la novela termina como tienen que terminar las buenas novelas, ya os lo digo, emplazándonos para un 1958, porque la vida continúa, y la montaña rusa de sensaciones que tiene el autor con su amigo Jesús pueden ser parte de su siguiente novela. Ahora ya me ha dejado con la intriga. Me ha gustado no leer un libro gayer de Odisea, un libro dónde se pueden mostrar un montón de cosas sin caer en el sexo por el sexo, y un libro bien escrito, con un lenguaje muy de calle, algo que cada vez es menos habitual en la literatura gay.

martes, 16 de septiembre de 2014

Mi compañero de piso entiende (I)

Chuchis, tranquilos, que Gordi no se ha cambiado de acera, que no es de los que ven el fútbol para ver las piernas de los jugadores, que él sigue siendo igual de hetero que siempre, que tenemos nuevo compañero de piso, y creo que entiende.
  
Como me parece que os conté en su momento, Adele, esa chica tan maja que vivió con nosotros el último año, dejó el piso a primeros de julio, como estaba pactado de antemano, y tras varios intentos infructuosos a la desesperada por parte de Gordi para que se quedase, la chica definitivamente se fue, rompiéndonos el corazón, sobre todo a mi compañero de piso, y dejando un hueco, o mejor dicho, una habitación (la de follar) vacía. Y comenzó la búsqueda, también infructuosa de un nuevo compañero de piso. Ya no le pedíamos que fuese ni un cuarto de majo que Adele, que sería casi imposible. Ahora lo que se trataba era de encontrar compañero de piso a toda costa. Y así estuvimos entre julio y agosto, con la habitación del folleteo vacía, esperando un nuevo ocupante, y a finales del mes de agosto, una buena tarde, Gordi me dijo que teníamos ya nuevo compañero de piso, que no lo conocía y que veríamos qué tal.
 
Teníamos pocos datos sobre él, que era un chico, y al parecer, joven, porque es estudiante de Erasmus, y de un país del este de Europa próximo a Rusia, finalmente, que estudiaba una carrera de letras, literatura o filología, Gordi no me supo precisar. Y yo con esas pocas pistas y no pocas dudas me aventuré a pensar para mis adentros que mi nuevo compañero de piso era gay. Y es que tenía todas las papeletas, de un país católico, jovencito y estudiando literatura ¿Se necesitan más indicios?
 
Y aquí comenzó una semana de dudas e ilusiones. Yo bromeaba mentalmente con que el nuevo compañero de piso sería un chico tirando a rubio, con unos ojazos azules impresionantes, delgadito y frágil, homosexual, y por supuesto, guapérrimo, y en esas estuve toda la semana, pensando cómo podría ser ese chico que había dado con nuestro piso a través de un amigo. Sin más pistas. Encontró la habitación por Internet y se puso en contacto con Gordi, y éste lo que hizo fue meterle prisa, porque según él, o aceptas la habitación ahora, o te arriesgas a que te la quiten porque estamos en época de cambios de alquileres, y como el chico estaba en su país católico del este, mandó a un amigo para que viese el piso. Parece que le convenció. Supuse que el amigo de nuestro nuevo compañero de piso no era gay, y empecé a desmontar mi teoría sobre el primer compañero de piso gayer de la historia, porque solo un no gay podría entrar en una leonera de piso como el nuestro.
 
Llegó el ansiado día en que llegó nuestro compañero de piso, e inicialmente no me saltó el radar, así os lo digo. Llegó un domingo al mediodía, yo sudaba por todas partes, y mucho, porque estaba limpiando los cristales al sol, con mi pantaloncito futbolero y mi camiseta de Alfredo Landa, solo me faltaba en la cabeza un pañuelo con cuatro nudos en las esquinas. Venía acompañado por una chica, que no podría precisar yo su nacionalidad, pequeña como asiática o sudamericana, morena como asiática o sudamericana, entre filipina y boliviana, una mezcla extraña. Pensé que sería su novia, un nuevo hetero en el piso y con chica, para hacer honor a lo de la habitación del folleteo. Me dió la mano nada más llegar.
 
Mi primera impresión cuándo me dió la mano es que nuestro nuevo compañero de piso, al que llamaremos T. no era gay, algo tímido si, porque no puso demasiada fuerza en el gesto al darme la mano, no sé si es porque yo sudaba o porque él no da apretones de mano fuertes. El chico es alto, ya os lo digo, un metro ochenta y pico, y vestía un pantalón vaquero gris y camiseta de asas, que tampoco me llamó excesivamente la atención porque con el calor que hacía, cualquier otra prenda que no fuese de asas sería algo extraño con aquel calor de mil pares de cojones como diría mi padre. De piel clara, y tampoco esperaba menos, y con pecas en la cara y parte de los hombros, ojos claros, tirando a azules pero nada como para lanzarse, y una leve sonrisa tampoco muy llamativa con una perilla entre castaña y pelirroja, una mariflaca, eso si os lo digo ya, flaca flaca, pero vamos, de las de no me claves los puñales. Un europeo en toda regla, pero me llevé un poco de chasco, así os lo digo, lo tenía ya tan idealizado, y tan gay en mi mente, que no pude por más que quise deprimirme un poco. Y nunca más se supo de él, llegó y descargó dos maletas grandes y se fue por la misma puerta por la que entró, no volvió a dar señales de vida hasta hace un par de días.
 
Me resistía a pensar que mi teoría sobre la presunta homosexualidad de mi nuevo compañero de piso había caído en saco roto tras una primera visual y un radar mal colocado, decidí comenzar a indagar, pero eso será ya cuestión de otro post ¿no?

domingo, 14 de septiembre de 2014

Del dos al catorce (y tiro porque me toca)

Hoy domingo os traigo uno de estos post que tanto os gustan para terminar la semana, o para empezarla según el país en el que estéis, y es que, históricamente siempre ha habido algo de polémica con este tipo de cosas, porque poner de acuerdo a todo el mundo, y cuándo digo mundo me refiero a todo el planeta, es muy complicado, al menos en cuestiones de tiempo. El post de hoy es un post multicultural de estos dónde me encanta demostrar lo gafapasta renacentista que soy, dónde os ilumino, una vez más y os ayudo a llenar vuestros cerebros de esos conocimientos tan interesantes que solo de Pimpfiadas pueden salir. ¡Hombre ya!
 
Escrito ya el acto por el cual me chuleo un poco, paso a relatar esto del dos al catorce, y del por qué de tantas cosas. Resulta que, tal día como hoy, porque esta sección dominical suele ser una efeméride en general, y normalmente curiosa, los ingleses pasaron del 2 de septiembre al 14 del mismo mes, por arte de magia. Pero tranquilos, que os explico todo, que los ingleses siempre han sido peculiares, pero no tanto, por mucho que tengan ahora a Cameron de primer ministro, porque en esta ocasión, la culpa la tuvo toda Gregorio XIII, así os lo digo.
 
A lo largo de muchos años se había venido utilizando el calendario Juliano, instaurado por Julio César, y podéis recordar mi post de hace unas semanas hablando de por qué agosto tenía 31 días y demás lindezas, un calendario a todas luces un tanto irregular e imperfecto, en lugar del persa con mucho menos margen de error. Sin embargo, llegó la iglesia, y con ella, para variar los problemas, porque Gregorio XIII, el papa consideraba que había que unificar y dejar claro el calendario de los actos litúrgicos de la iglesia, y obviamente, la iglesia no iba a cambiar sus días de fiesta, que para eso habían sido dictados por Dios, lo lógico era que cada país cambiase su calendario civil, mucho más sencillo, clarostá. Así fue como para fijar la pascua, ésta se establecía según el equinocio de primavera, y éste llevaba en 1582 un desfase de diez días por aquello de que los años tienen 365,242189 días, lo que se traduce en un pico de unas horas y unos minutos cada año,  habría que ajustar los calendarios.
 
Así que se ideó el calendario gregoriano, que es el que rige nuestros tiempos, y poco a poco los países de la órbita católica comenzaron a pasar por el aro, España, Portugal e Italia, junto con la zona del Mississipi en Estados Unidos, Francia, los Países Bajos y Bélgica. En 1583 el resto de los Países Bajos, Alemania, las zonas del Virreinato de España en América, y Austria. Y así, con el paso de los años unos y otros fueron cambiándose al nuevo calendario gregoriano, ajustando esos diez días de error que había acumulados. Claro que tal día como hoy se pasaron a este calendario los ingleses, con lo suyos que han sido siempre, claro que no lo hicieron en 1582, ni en los años siguientes, ellos esperaron a 1752. No fueron los últimos, también os lo digo, Rusia, Suecia, Finlandia, Japón o China tardaron unos cuántos años más, y los últimos, en 1923 los griegos.
 
De este paso del día 2 de septiembre al 14 de septiembre (en el caso elegido por los ingleses) se desprenden curiosas anécdotas, tales como un cambio de un martes a un domingo saltándose los días del medio. Esta fue una de las causas por las que se dicen que Cervantes y Shakespeare fallecieron el mismo día, cuándo se cree que no fue así. Los españoles ya habían mudado el calendario, falleciendo el genio de Alcalá de Henares un 23 de abril de 1616, sin embargo, cuándo todos hemos pensado siempre que el escritor inglés fallecía el mismo día, en realidad lo hacía 10 días después, lo que sería el 3 de mayo de 1616. En España el 15 de octubre vino después de un 4 de octubre, y en el caso de Bélgica, las fechas elegidas hicieron que más de un año se quedasen sin navidad, porque uno de los cambios se produjo un 20 de diciembre, pasándose al 31 de diciembre, eso si, la nochevieja la pudieron celebrar, pero en los Países Bajos, después del 21 de diciembre llegó el día 1 de enero, con lo cual estos ni lotería de navidad, ni pavo en nochebuena ni nada, ni tan siquiera las campanadas de fin de año. El caso de Suecia y Finlandia fue curioso, porque los desajustes por la invasión rusa provocaron que ellos no tuviesen el mismo día que ningún sitio del mundo, para ello estuvieron varios años seguidos con años bisiestos, añadiéndole al calendario un 30 de febrero, hasta que decidieron que lo mejor era ajustar a lo bruto el calendario, cómo habían hecho el resto de países. Un lío de mil pares, pero qué gracias a Dios nos situa todos los años la fiesta de Pascua en Semana Santa tras el equinocio de primavera, aunque eso si, ya para saber eso tengamos que ver un calendario, porque no hay ni Dios que sea capaz de saber en qué va a caer la semana santa del próximo año, y lo peor de todo, los países no católicos, que también han tenido que pasar por el aro.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Chulazos Temáticos. Marineritos (I)

Soldadito marinero conociste a una sirena, de esas que dicen te quiero si ven la cartera llena, escogiste a la mas guapa y la menos buena, sin saber como ha venido te ha cogido la tormenta. Ay, que seguro que es la primera vez que escucháis estas letras de Fito. No hay que añadir que, aunque muchos le tengáis tirria a Fito y sus canciones, la canción en si misma, por mucho que nos la hayan puesto por cualquier lado es un temazo. Pero hoy no toca post musical y sí un post de chulazos temáticos, y la temática elegida en esta ocasión son los marineritos, porque no sé, pero es poner a un hombre con un uniforme y perdernos, aunque sea lo más parecido a un traje de primera comunión. Os dejo aquí con unos chulazos temáticos para que elijáis con cuál os quedáis una semana más.
 
El soldadito al toque de diana

La marinera boxeadora

Ejercito de tierra? Armada?

El marinero del fular

El de la Sureña

El de la primera comunión

Delicious

Marinerito en pijama

Marinerito aprendiendo bondage

Frente a frente

Marineritos homosexuales!

El Salvavidas

El oficial

Atando cabos
Espero que os hayan gustado, y si no, siempre os queda el consuelo de que la próxima semana vendrán nuevos chulazos, y si sois avispados, con esta pequeña pista ya sabréis de qué va a ser el post siguiente de los chulazos temáticos.