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viernes, 12 de abril de 2013

Próxima Estación, Cervantes

Ahora que se aproxima el día del libro, ¿celebrando? el aniversario del fallecimiento de Miguel de Cervantes Saavedra coincidente, dicen, en fecha con el de Shakespeare, echo en falta una estación de metro que lleve el nombre de Cervantes. Conste que en Madrid ya hay una calle con el nombre del escritor de Alcalá de Henares, en pleno barrio de las letras, muy próxima al museo del Prado, aunque no es una avenida, es una calle de una zona antigua, quizá se mereciese una plaza de Cervantes, o una Glorieta de Cervantes, Quevedo la tiene, tanto la calle (perpendicular a la de Cervantes), la glorieta, como la estación de metro, que nos hace recordar cada vez que cogemos la linea 2 de metro que entre los ilustres escritores españoles, que hubo un escritor que fue de los más grandes que ha dado la literatura universal. Con Cervantes no ocurre lo mismo, le falta el reconocimiento grande que Madrid le debe.
 
He pensado que quizá, Madrid sueñe con anexionar algún día a Alcalá de Henares, dentro de sus términos municipales y por ello, dado que en Henares, Cervantes es el gran personaje central de todo el urbanismo, quizá por eso no se hayan decidido todavía. En cualquier caso, a Cervantes le están haciendo un feo histórico. Pero yo creo que el momento de hacer la crítica es ahora, y no por ese aniversario. Con el reciente fallecimiento de Jose Luis Sampedro y Sara Montiel, a los que el pleno del ayuntamiento de Madrid pretende dar una de las calles de la ciudad, por su cariño hacia estos personajes y el que estos profesaron hacia la capital. Claro que, la sorpresa mayúscula ha llegado cuándo, tras conocerse el fallecimiento de Margaret Tatcher, el ayuntamiento de Madrid pretende darle también una calle a la que fuera primera ministra británica.
 
¿Por qué? Bien, me alegro de que me hagáis esta pregunta. Pues, por el madrileñismo de Tatcher, por lo que le ha dado a esta ciudad, por sus visitas, por el cariño que profesaba hacia los españoles en general, por sus intentos para devolvernos Gibraltar, porque fue una pionera como política (que es lo que hoy dice en su recién inaugurado blog Ana Botella, alcaldesa de esta Real Villa y capital del reino) un ejemplo para todas las mujeres, aunque luego añade que, a las personas, si valen hay que valorarlas por igual, sean hombres y mujeres. Pues por todo eso y más dice la alcaldía de Madrid que se merece una calle Tatcher en Madrid, y no dice nada de por qué castiga a Cervantes. La oposición ya se ha negado en rotundo, tras escuchar el anuncio de la calle para Sara Montiel han pedido otra para Sampedro, pero por dónde no piensan tragar es por lo de la Tatcher, que no solo ha dividido a los ingleses, si no que, después de muerta sigue dándonos por culo al resto del planeta, bien por su legado que ha adoptado Angela Merkel o por polémicas tan innecesarias como esta.
 
Vuestra nueva compañera de andanzas blogueriles, Ana Botella estrenaba hoy su blog www.anabotella.es, un redireccionamiento de www.ppaytomadrid.com/ana/ (¿Partido Popular Ayuntamiento de Madrid?) dónde Ana nos dará esa imagen de la mujer moderna que es, una mujer del siglo XXI que no duda en politizar el callejero madrileño y dónde no le sobra el uso de miles de filtros a sus dos fotos tanto de la portada como de su perfil. Esperemos que en su andadura, siga dándonos tantas alegrías como hasta ahora, que bloguee más y deje un poco de lado la alcaldía, que seguro que como bloguera lo hace mucho mejor que como alcaldesa. Con lo bien que estaría en su casa cuidando de sus nietos.

sábado, 23 de abril de 2011

Mi Día Internacional del Libro

El año pasado coincidiendo con esta misma fecha os hacía un recordatorio de que este 23 de abril se celebraba el día del libro conmemorando el fallecimiento de tres grandes escritores. Pues bien, este año el post va a ser similar, que yo otra cosa no, pero original, muy poco, como podeis comprobar. El caso es que se celebra el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, motivo por el cual la Ministra Sinde se colocará sus mejores galas, en este día que ha sido fijado por la Unesco desde 1995.

Pues he aquí que con los ingleses hemos topado una vez más. Ellos celebran el Día Mundial del Libro el primer martes del mes de marzo, que supongo yo, será el día del libro inglés, y es que mis queridos amigos británicos siempre dando por culo y llevando la contraria en todo, que en Europa tenemos moneda única, pues ellos más única todavía su libra esterlina, que nosotros dieta mediterránea, ellos con su sandwich al mediodía lleno de salsas jediondas, que nosotros tomamos el café después de comer, ellos el té a las cinco, que nosotros ganamos el último mundial de fútbol, amigo, ellos no, si es que no se puede ser más egocéntricos. En cualquier caso, y aprovechando que hace ya 395 años que Miguel de Cervantes, ese gran autor al que le faltaba una mano, no ha dejado, que es el día internacional del libro y que el Quijote es sin lugar a dudas mi libro preferido y probablemente la mayor obra maestra de la literatura Mundial, internacional y universal, os dejo con un pequeño fragmento de este libro con el que he disfrutado y me he reído como nunca, pero que, jamás volvería a leer por aquello de que su lectura, aunque amena no deja de ser algo coñazo, por el castellano en el que está escrito.

Os dejo entonces con un fragmento de uno de los capítulos más conocidos, que no por ello de los más divertidos.

Capítulo VIII: "Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura con los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación".

"En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.

Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas: non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete. Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo: pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.

Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle a todo el correr de su asno, y cuando llegó, halló que no se podía menear, tal fue el golpe que dio con él Rocinante. ¡Válame Dios! dijo Sancho; ¿no le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no los podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza? Calla, amigo Sancho, respondió Don Quijote, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza, cuanto más que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón, que me robó el aposento y los libros, ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la voluntad de mi espada. Dios lo haga como puede, respondió Sancho Panza."

Y la reflexión, ¿no está vigente todavía este capítulo?


domingo, 13 de febrero de 2011

Cervantes, ¿gallego?

De todos es conocido el afán de buscar la ascendencia española de Cristobal Colón, y una de estas teorías apuntan a que el almirante que encabezó la expedición a las Indias que supondría el descubrimiento para los europeos de un continente del que no teníamos noticias hasta el momento, es de origen pontevedrés. Tampoco es que sea un dato muy relevante para nuestras vidas, o para alguno de los pueblos de Galicia sobre los que pudiese recaer la "paternidad" del que terminó siendo virrey y gobernador de las Indias al servicio de la Corona de Castilla, cuando ni tan siquiera se había inventado el término este de España.

Sin embargo hay otro misterio que ronda las mentes perversas de los busca ascendencias, y no es otra que el origen de Miguel de Cervantes Saavedra, el autor de la que para mi es la mejor obra literaria jamás escrita y con la que más me he reído, aquel libro que generaciones como la de mis padres aborrecieron porque su lectura, siendo críos era de obligado cumplimiento.

Las biografías sobre este autor sitúan su nacimiento en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, cuna de la Universidad y de las letras. Yo no conozco Alcalá de Henares, y me encantaría, la tierra también de JFL, por lo que he leído pero si hay que robarle el origen de su escritor más célebre, se lo robamos que tampoco pasa nada, nadie les quitará ser la cuna de la Universidad. César Brandariz, investigador cervantino fija su origen en la comarca de Sanabria, en la actual provincia de Zamora, concretamente en aquella población de nombre "Cervantes", muy próxima a tierras gallegas en lo que se conocía como los señoríos del Conde-Duque de Benavente, todo muy casual y una vieja reivindicación de todo sanabrés. No vengo a contar nada nuevo, para variar, ni César Brandariz lo dice cuando afirma que Cervantes nació en Sanabria, aunque después, él si añade ciertos datos, pruebas, conclusiones y teorías sobre este origen zamorano. Añade el origen de su familia en Lugo, y la influencia del galego-portugués en su obra, aunque tampoco debemos olvidar donde está el origen de la lengua castellana, para reconocer que Alfonso X fue el precursor de nuestra lengua, y a su vez homenajeado el día de las Letras Galegas, conocido por sus "cantigas", que no eran otra cosa que poemas escritos en gallego. Dicha esta perolata sobre disquisiciones de la lengua donde mejor que opinen los expertos, el caso es que nos quedamos a Cervantes.

Así, Brandariz aporta datos curiosos sobre ciertas expresiones eminentemente gallegas, sobre ciertas descripciones de paisajes, lugares y costumbres gallegos. En Galicia, acostumbrados a ser pueblo emigrante a lo largo y ancho del mundo, también somos generosos a la hora de recibir a los emigrados, y damos muchas facilidades para que los descendientes de gallegos se empadronen en nuestra Comunidad. Así que, espero que no se nos enfaden los manchegos si nos apropiamos de las descripciones de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ni los valencianos, andaluces o catalanes si ya de paso les colocamos una banderita gallega colonizadora.

Bicos Ricos