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lunes, 5 de mayo de 2014

Historias de Chueca 3. Telón.

La mejor forma de celebrar el día del libro, aunque sea una semana después es leyendo, y yo no he parado de leer estos días, por eso os traigo hoy una reseña de un libro, gayer en esta ocasión. Ohhh, he terminado la trilogía mariconil de Abel Arana de Historias de Chueca con esta tercera novela, perdón, novelita también muy cortita en el que daba carpetazo a la historia y nos ponía a cada personaje con un final, o al menos esa era su intención. Y cómo me alegro de haberlo terminado, así os lo digo, porque esta tercera parte me ha parecido la más floja de las tres, que ya es decir. Me pregunto cómo a estas alturas aún no he publicado yo un libro, y me pregunto también por qué no tengo un blog o una columna de éxito, serán cosas del karma.
 
El libro continúa dónde el segundo, aunque empieza de forma misteriosa contando una alucinación del protagonista dónde aparecen Lady Gaga, Madonna y Kylie Minogue, claro. Aclara Arana, en la introducción del mismo, que le ha dado el final que él consideraba más justo, y no quizá el que fuese más feliz. En ese sentido pues ha sido honesto, y tampoco le ha dado un final de príncipes gayer, aunque casi. Vuelven las peripecias surrealistas de Ale que encuentra al que fuera el amor de su vida en la juventud (súper spoiler), su mejor amigo Miguel y su Felipe (unos muermos de tomo y lomo desde que se hicieron pareja al final de la primera novela), Stephan el niño con más pluma que Kevin de Up y que resulta no ser gay ante la sorpresa de los protagonistas del libro, de los lectores y del mismo Abel Arana; vuelve la locaza de JuanGa, que yo creo que es el indiscutible protagonista de la trilogía porque es la mari que todos tenemos en mente de Chueca, ni más ni menos, la supernena más brutal de la novela. Aparece Matilde con su marido bombero, sus gemelitas, su amiga Celeste la profesora de fitnes (o como se escriba) y demás fauna de un grupo de amigos maravillosos, con unos trabajos estupendos, con poco dinero como todo el mundo pese a codearse con lo más de lo más del mundo famosil, trabajos bonitos, y vuelta con la promoción de divas, porque en esta novela, Arana no podía dejar de hablar de su Marta Sánchez, de su Mónica Naranjo, de las mechas y tintes de unas y otras, de su Kylie, de Roser y Merche a las que no deja muy bien paradas. Vuelve a eso que él debe dominar tanto, que es el backstage de la música, de cómo lanzar carreras de artistas y vendérselas al público gayer. Por cierto ¿Qué manía tiene Arana a Alaska? Es que es casi la gran olvidada en sus novelas, teniendo en cuenta que de ella es prácticamente el himno gay por excelencia, y que es adorada por al menos un 65% de los gayer. Así es que embarca a los protagonistas en la promoción de unas nuevas artistas gayer, repitiendo tema en la novela.
 
Sigue gustándole mucho el marujeísmo, el telecinqueo, y en ocasiones tiene alguna crítica brutal hacia algún que otro personaje, en ocasiones, crítica bastante bien encubierta, en ese sentido, ironía no le falta al autor que prácticamente no deja títere sin cabeza. Sin embargo, tiene un puntito que sí me ha gustado, el desmitificar Chueca, claro, nuestro protagonista se muda, aunque no muy lejos de Chueca, pero te da a entender que en el ciclo vital de una marica provinciana tiene que haber también ese período en el que te cansas del Disneyland Gayer para vivir un poco más lo que es tu vida sin exponerte a ser un escaparate, dónde un poco la superficialidad del barrio pasa un poco a un segundo plano, porque a fin de cuentas, lo que todo el mundo busca es la felicidad interior. Nota: Hay quiénes están anclados todavía a vivir a expensas de lo que opine el resto de uno en lugar de procurar ser felices con lo que uno hace.
 
Flojo, muy flojo me ha parecido, así os lo digo. Y sin embargo, el hecho de haberme leído las otras dos novelas, el interés por saber cómo termina la vida de una marica de provincias en la capital me ha hecho terminarlo. Todo demasiado bonito, ya os lo digo, hay gente en el paro pero nuestras maricas deluxe viven como en el mundo de fantasía. Solo espero que se esmere un poco para la próxima novela del género, que lengua fina no le falta, y tampoco escribe mal, solo se le pide un poco de profundidad y menos caspa, aunque claro, en Chueca también hay bastante caspa, no lo vamos a negar.

miércoles, 23 de abril de 2014

Día Internacional del Libro

Me vais a permitir un año más conmemorar con vosotros el día internacional del libro, con un texto de la obra más universal de la literatura española, como es tradición en Pimpfiadas, y en algunos lugares de habla hispana, el recitar parte de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha". Yo este año, como sentido homenaje a Gabriel García Márquez podría haberos traído parte de algún texto de sus Cien Años de Soledad, probablemente la novela sudamericana de mayor renombre, pero como ya he dicho, jamás he leído nada de Gabo, y por lo tanto, no me veo con fuerzas para copiar un texto del cuál no sé absolutamente nada. Yo soy muy de Quijote, no en vano es mi libro preferido que ya leí hace unos cuántos años y del que no se me quita ese tono de humor negro que esconde, ni el humor ni todo lo que dice con tan mala leche el escritor ¿alcalaíno? En esta ocasión, el texto es de un capítulo que ya copié el año pasado, pero en su parte final, el capítulo VIII, "Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos, con otros sucesos dignos de felice recordación".

"Tornaron a su comenzado camino del puerto Lápice, y a hora de las tres del día le descubrieron.
 
- Aquí -dijo en viéndole Don Quijote- podemos, hermano Sancho Panza, meter las manos hasta los codos en esto que llaman aventuras, mas advierte que, aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano a tu espada para defenderme, si ya no vieres que los que me ofenden es canalla y gente baja, que en tal caso bien puedes ayudarme; pero si fueren caballeros, en ninguna manera te es lícito ni concedido por las leyes de caballería que me ayudes, hasta que seas armado caballero.
- Por cierto, señor -respondió Sancho- que vuestra merced será muy bien obedecido en esto, y más que yo de mío me soy pacífico y enemigo de meterme en ruidos y pendencias; bien es verdad que en lo que tocare a defender mi persona no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle.
- No digo yo menos -respondió Don Quijote-; pero en esto de ayudarme contra caballeros, has de tener a raya tus naturales ímpetus.
- Digo que sí lo haré -respondió Sancho- y que guardaré ese precepto tan bien como el día del domingo.
 
Estando en estas razones, asomaron por el camino dos frailes de la orden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios, que no eran más pequeñas dos mulas en que venían. Traían sus anteojos de camino y sus quitasoles. Detrás de ellos venía un coche con cuatro o cinco de a caballo que les acompañaban, y dos mozos de mulas a pie. Venía en el coche, como después se supo, una señora vizcaína que ia a Sevilla, donde estaba su marido que pasaba a las Indias con muy honroso cargo. No venían los frailes con ella, aunque iban el mismo camino; mas apenas los divisó Don Quijote, cuando dijo a su escudero:
 
- O yo me engaño, o esta ha de ser la más famosa aventura que se haya visto, porque aquellos bultos negros que allí parecen, deben ser, y son sin duda, algunos encantadores que llevan hurtada alguna princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto a todo mi poderío.
- Peor será esto que los molinos de viento -dijo Sancho-. Mire señor, que aquellos son frailes de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasajera: mire que digo que mire bien lo que hace, no sea el diablo que le engañe.
- Ya te he dicho, Sancho -respondió Don Quijote- que sabes poco de achaques de aventuras: lo que yo digo es verdad, y ahora lo verás.
 
Y diciendo esto se adelantó, y se puso en la mitad del camino por donde los frailes venían, y en llegando tan cerca que a él le pareció que le podían oír lo que dijese, en alta voz dijo:
 
- Gente endiablada y descomunal, dejad luego al punto las altas princesas que en ese coche lleváis forzadas, si no, aparejáos a recibir presta muerte por justo castigo de vuestras malas obras.
 
Detuvieron los frailes las riendas, y quedaron admirados, así de la figura de Don Quijote, como de sus razones; a las cuales respondieron:
 
- Señor caballero, nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito, que vamos a nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen o no ningunas forzadas princesas.
- Para conmigo no hay palabras blandas, que ya yo os conozco, fementida canalla -dijo Don Quijote.
 
Y sin esperar más respuesta, picó a Rocinante, y la lanza baja arremetió contra el primer fraile con tanta furia y denuedo, que si el fraile no se dejara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido si no cayera muerto. El segundo religioso, que vio del modo que trataban a su compañero, puso piernas al castillo de su buena mula, y comenzó a correr por aquella campaña más ligero que el mismo viento. Sancho Panza que vio en el suelo al fraile, apeándose ligeramente de su asno, arremetió a él y le comenzó a quitar los hábitos. Llegaron en esto dos mozos de los frailes, y preguntáronle que por qué le desnudaba. Respondióles Sancho que aquello le tocaba a él legítimamente, como despojos de la batalla que su señor Don Quijote había ganado. Los mozos, que no sabían de burla, ni entendían aquello de despojos ni batallas, viendo que ya Don Quijote estaba desviado de allí, hablando con las que en el coche venían, arremetieron con Sancho, y dieron con él en el suelo; y sin dejarle pelo en las barbas le molieron a coces y le dejaron tendido en el suelo sin aliento ni sentido: y sin detenerse un punto, tornó a subir el fraile, todo temeroso y acobardado y sin color en el rostro y cuando se vio a caballo picó tras su compañero, que un buen espacio de allí le estaba aguardando, y esperando en qué paraba aquel sobresalto; y sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguieron su camino haciéndose más cruces que si llevaran el diablo a las espaldas.
 
Don Quijote estaba, como se ha dicho, hablando con la señora del coche, diciéndole:
 
- La vuestra fermosura, señora mía, puede facer de su persona lo que más le viniera en talante, porque ya la soberbia de vuestros robadores yace por el suelo derribada por este mi fuerte brazo; y porque no penéis por saber el nombre de vuestro libertador, sabed que yo me llamo Don Quijote de la Mancha, caballero andante y aventurero, y cautivo de la sin par y hermosa doña Dulcinea del Toboso; y en pago del beneficio que de mí habéis recibido no quiero otra cosa sino que volváis al Toboso, y que de mi parte os presentéis ante esta señora, y le digáis lo que por vuestra libertad he fecho.
 
Todo esto que Don Quijote decía, escuchaba un escudero de los que el coche acompañaban, que era vizcaíno; el cual, viendo que no quería dejar pasar el coche adelante, sino que decía que luego había de dar la vuelta al Toboso, se fue para Don Quijote, y asiéndole de la lanza le dijo en mala lengua castellana, y peor vizcaína, de esta manera:
 
- Anda, caballero, que mal andes; por el Dios que crióme, que si no dejas coche, así te matas como estás ahí vizcaíno.
 
Entendióle muy bien Don Quijote, y con mucho sosiego le respondió:
 
- Si fueras caballero, como no lo eres, ya yo hubiera castigado tu sandez y atrevimiento, cautiva criatura.
 
A lo cual replicó el vizcaíno:
 
- ¿yo no caballero? juro a Dios tan mientes como cristiano; si lanza arrojas y espada sacas, el agua cuán presto verás que el gato llevas; vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo; y mientes, que mira si otra dices cosa.
- Ahora lo veredes. -dijo Agraves, respondió Don Quijote; y arrojando la lanza en el suelo, sacó su espada y embrazó su rodela, y arremetió al vizcaíno con determinación de quitarle la vida.
 
El vizcaíno, que así le vio venir, aunque quisiera apearse de la mula, que por ser de las malas de alquiler, no había que fiar en ella, no pudo hacer otra cosa sino sacar su espada; pero avínole bien que se halló junto al coche, de donde pudo tomar una almohada que le sirvió de escudo, y luego fueron el uno para el otro, como si fueran dos mortales enemigos. La demás gente quisiera ponerlos en paz; mas no pudo, porque decía el vizcaíno en sus mal trabadas razones, que si no le dejaban acabar su batalla, que él mismo había de matar a su ama y a toda la gente que se lo estorbase. La señora del coche, admirada y temerosa de lo que veía, hizo al cochero que se desviase de allí algún poco, y desde lejos se puso a mirar la rigurosa contienda, en el discurso de la cual dio el vizcaíno una gran cuchillada a Don Quijote encima de un hombro por encima de la rodela, que a dársela sin defensa, le abriera hasta la cintura. Don Quijote, que sintió la pesadumbre de aquel desaforado golpe, dio una gran voz, diciendo:
 
- ¡Oh señora de mi alma, Dulcinea, flor de la fermosura, socorred a este vuestro caballero, que por satisfacer a la vuestra mucha bondad, en este riguroso trance se halla!
 
El decir esto, y el apretar la espada, y el cubrirse bien de su rodela, y el arremeter al vizcaíno, todo fue en un tiempo, llevando determinación de aventurarlo todo a la de un solo golpe. El vizcaíno, que así le vio venir contra él, bien entendió por su denuedo su coraje, y determinó hacer lo mismo que Don Quijote: y así le aguardó bien cubierto de su almohada, sin poder rodear la mula a una ni a otra parte, que ya de puro cansada, y no hecha a semejantes niñerías, no podía dar un paso. Venía, pues, como se ha dicho, Don Quijote contra el cauto vizcaíno con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el vizcaíno le aguardaba asimismo, levantada la espada y aforrado con su almohada, y todos los circunstantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban, y la señora del coche y las demás criadas suyas estaban haciendo mil votos y ofrecimientos a todas las imágenes y casas de devoción de España, porque Dios librase a su escudero y a ellas de aquel tan grande peligro en que se hallaban. Pero está el daño de todo esto, que en este punto y término deja el autor de esta historia esta batalla, disculpándose que no halló más escrito destas hazañas de Don Quijote, de las que deja referidas. Bien es verdad que el segundo autor de esta obra no quiso creer que tan curiosa historia estuviese entregada a las leyes del olvido, ni que hubiesen sido tan poco curiosos los ingenios de la Mancha que no tuviesen en sus archivos o en sus escritorios algunos papeles que de este famoso caballero tratasen; y así, con esta imaginación, no se desesperó de hallar el fin de esta apacible historia, el cual, siéndole el cielo favorable, le halló del modo que se contará en el siguiente capítulo."

jueves, 3 de abril de 2014

Historias de Chueca

Llevo unos días muy cultureta, leyéndome todo lo que cae en mis manos, o lo que yo mismo he buscado, también os lo digo, y entre ellos he vuelto a leer un libro gay, Historias de Chueca, de Abel Arana.

Sobre Abel Arana, la información que hay en Internet es que es un comunicador, que ha trabajado como productor de Kylie Minogue, Cher, Santana, Mónica Naranjo o Marta Sánchez, y que en televisión ha participado en algún programa de Cuatro y Telecinco, además de llevar un blog con más de 125.000 visitas diarias, que para Pimpfiadas ya quisiera yo, aunque aquí somos pocos pero muy majos todos, muy buena gente, que no digo que los suyos no lo sean, o que compartamos fanses, que a mi no me importa. Poco más, pero lo que hay en su biografía se puede ver fácilmente en estas Historias de Chueca.

Historias de Chueca cuenta la historia, como Arana dice, de dos maricas provincianas que pretenden triunfar en Madrid, Ale y Miguel, que se conocen al poco de llegar a Madrid y forjan una amistad de por vida. El libro, básicamente cuenta el periplo de Miguel, un chico mono-monísimo, que pretende llegar a convertirse en marica 10, de lo que le acontece con sus pretendientes a hombres de su vida y de alguna peripecia más, hilariante y divertida. Esta es la línea argumental del libro. Yo os voy a ser sincero. Lo he leído porque el libro es muy chiquitín, me lo he leído en una tarde, así que tampoco es que me haya supuesto un esfuerzo sobrehumano, y aparte de engancharme el final de la historia, que ya os lo digo tiene un final feliz, te queda la intriga de qué ocurrirá a los personajes en el futuro, pero poco más.
 
El libro es una sucesión de chistes fáciles (alguno incluso gracioso), muy marica-elitistas, telecinqueo, famoseo casposo, mucha Belén Esteban, Carmina Ordóñez, Marta Sánchez, Mónica Naranjo y Kylie. ¡Si prácticamente ha ignorado a Madonna, esa diosa de los gayers! Eso si, Arana se maneja como pez en el agua en el mundillo musculoca, las maris de gimnasio que se ciclan para estar perfectas. Y no he encontrado nada más en el libro. Se queda tristemente en el final de la primera década de los 2000, y el paso del tiempo se nota, y mucho, chistes que hoy en día no los verían, un libro que envejecerá y que será para los jóvenes lectores de dentro de unas décadas algo sobre la prehistoria de Chueca. También os lo digo, la acción se desarrolla por Chueca, pero podría ser incluso Barcelona, también os lo digo. Los protagonistas, monos, monísimos excepto Ale, que en ocasiones se pone mono monísimo, normalmente cuándo hay algún chulazo al que ligarse, y los novios que se van echando también, muy guapos, claro que es una novela, y aquí los personajes imaginarios son también como uno quiere, como mi Fabián. Bueno, como mi Fabián no, que mi Fabián es la perfección en imaginaciones. Todos tienen unos trabajos geniales, todos manejan pasta, todos tienen pocas luces en general (y debo decir que me parece un auténtico reflejo del ambiente). Las situaciones, esperpénticas en ocasiones, llegan a niveles surrealistas lo que le da al libro ese toque fantástico que tanto me ha recordado en ocasiones al Orgullo Z de Juan Flahn.
 
En definitiva, un libro flojo, o bastante flojo, y que sin embargo, solo por la inercia de saber qué les ocurrirá a unos personajes a los que les coges cariño, me hará estar pendiente de la segunda parte, Historias de Chueca: Más, que ya os anuncio, chuchis, estoy leyendo.

martes, 25 de marzo de 2014

Historia del Mundo Contada para Escépticos

Entre libro y libro de Canción de Hielo y Fuego (que es el libro que dice que me estoy leyendo actualmente) me he zampado otro, claro, que seguir a los personajes de Juego de Tronos gasta. El libro que me he leído es Historia del Mundo Contada para Escépticos, de Juan Eslava Galán.

El libro cayó en mis manos en mi cumpleaños, un regalo de una persona muy especial que sabía de mi gusto por la historia, pero que por aquel entonces (y creo que ahora tampoco) no podría precisar el período de la historia que más me apasiona (y yo mismo tengo muchas dudas), así que eligió que leyese un poco de toda la historia, y de eso va la Historia del Mundo Contada para Escépticos, de un repaso sarcástico por toda la historia, desde que el planeta es nuestro planeta hasta el día de hoy, con la primavera árabe a las puertas.
Juan Eslava Galán es un filólogo de inglés, profesor y escritor, sobre todo de novela histórica. Ha sido ganador en 1987 del premio Planeta con En Busca del Unicornio. También fue el escritor de La Mula, sobre cuya película recientemente llevada al cine hice un post en su día. Historia del Mundo contada para escépticos es ironía pura, da palos a todo el que puede y son tremendamente interesantes y entretenidas sus notas, así os lo digo, y como diría él, ¡me lo lean!

De como desde que el hombre es hombre y se ha forjado su destino, de cómo una clase, normalmente la trabajadora mantiene a dos tipos de individuos, los religiosos que no dan un palo al agua y la aristocracia, que tampoco lo dan a base de embaucamientos, algo que se repite en todos los períodos históricos sin excepción, vestido ésto de clase dirigente en la Roma Clásica, de caballeros medievales y frailes en la Edad Media, de la burguesía y aristocracia en la Edad Moderna, de los políticos en general en la Contemporánea, aunque éstos también son fuertemente criticados a lo largo de cualquier período histórico. Eslava Galán no deja títere con cabeza, ya lo creo. Un libro gordo que tiene una lectura muy amena, capítulos muy breves que repasan lo más gordo de todo lo que ha ocurrido a lo largo de los años, con la única pega de que quizá deja algunos hechos relevantes fuera, quizá por no hacer el libro muy pesado, y porque, no nos engañemos, la historia, toda la historia, la universal es muy grande. Están muy bien explicados los intereses de los países que manejan el cotarro, y sus posiciones actuales, léase los recientes Estados Unidos, la siempre engorrosa Inglaterra, los fracasos alemanes, el porculerismo de Francia o la caspa española, aunque ésta última solo de pasada, porque supongo, que todo lo gordo de España lo ha contado en su libro, Historia de España contada para escépticos, dónde probablemente aborde más la grandeza y miseria de este país que gobernó el mundo hasta el punto de que en su imperio no se ponía el sol.

Para aquellos a los que no les guste la historia, y puedo citar a quién me ha regalado el libro, es un libro perfecto, una historia contada de forma que te ríes en muchísimas ocasiones con los comentarios irónicos del autor, y dónde entiendes muchas de las situaciones que se presentan a diario en las noticias, muy provocativo y al que no le faltan continuos ataques incluso a la monarquía actual española, con varios comentarios sobre el rey y su aficción a la caza, y es que de los Borbones debe tener una pobre imagen (como la que han proyectado ellos mismos). Sobre el análisis histórico desde el punto de vista izquierda-derecha, Eslava Galán es bastante salomónico, reparte a gusto para todos, no nos engañemos, aquí no hay ni buenos ni malos, en general, y bien explicados los motivos de cada uno de los agentes, incluso puedes llegar a entender las posiciones de ambos. ¡Es que me critica a los comunistas también!

Si no lo habéis leído no sé a qué esperáis, ¡que os vais a reir un montón!

viernes, 17 de mayo de 2013

Día das Letras Galegas. Roberto Vidal Bolaño

Cada año, coincidiendo con el día mundial contra la homofobia, desde Galicia venimos celebrando, desde hace unos cuántos años ya un día dedicado a las letras galegas, en concreto, a esos escritores galegos que escribieron en galego, motivo por el cual no habrá nunca una celebración para Valle Inclán, del que no dudamos de su genialidad, pero no es motivo suficiente para ser merecedor de un homenaje en este día que precisamente lo que intenta es resaltar la importancia de la lengua galega, un motivo más para hacer fuerza y que esta lengua que los galegos utilizamos no se pierda.

Este año, el homenajeado, es Roberto Vidal Bolaño. Las letras galegas, por desgracia homenajean a algún escritor ya fallecido, es una auténtica pena que tenga que ser un homenaje siempre póstumo, pero en Galicia nos sobran escritores con talento así que no hay que correr prisa para que a uno le dediquen un día. Roberto Vidal Bolaño falleció en 2002, víctima de un cáncer de pulmón a los 52 años, destacó para la gran mayoría por sus apariciones en Sempre Xonxa y La Lengua de las Mariposas, era actor también, muy poco de cine y mucho de teatro, su auténtica pasión.

A mediados de los años 70 el compostelano Vidal Bolaño trabajaba en una sucursal de banco y compaginaba su trabajo con las actuaciones en una pequeña compañía de teatro llamada Antroido (Carnaval). Su despido del banco en 1977 le hicieron coger las riendas de la compañía teatral y abrirle la mente a lo que para él sería su vida, el teatro. Sus primeros pasos fueron como dramaturgo y escenógrafo, pronto terminó convirtiéndose en uno de los imprescindibles del teatro galego. Fue uno de los principales artífices de la profesionalización del teatro en Galicia. Destacó como director, y dio a conocer su teatro dentro y fuera de Galicia alcanzando importantes premios de teatro, entre ellos, los Max de 2001. Colaboró también con la televisión, como guionista de muchas de las series más reconocidas de Galicia en las que también participó como actor.

Sin embargo, no todo en su vida fueron los escenarios, también llevo a grandes escritores gallegos a la pantalla tales como Anxel Fole o Eduardo Blanco Amor. Su obra mezclaba la estética de la derrota y la crítica a la modernidad. Influenciado por Otero Pedrayo, buscó la recuperación de lo tradicional, cultivando en torno a la figura de Rosalía el teatro histórico. Su otro referente, al que mencioné antes, fue Valle Inclán, al que menciona a lo largo de toda su carrera. Su obra es por lo tanto realista, surrealista, simbolista y expresionista. Deja también unas cuántas piezas poéticas. Sin embargo, como me ha ocurrido ya otros años, me es imposible encontrar por internet obra del autor para homenajear aquí. Pero he encontrado aquí una de sus apariciones en teatro que os dejo a modo de video. Está en galego, claro, pero tampoco es muy difícil de entender.


También os dejo un vídeo hecho por unos alumnos gallegos sobre el dramaturgo santiagués.



viernes, 5 de abril de 2013

Que no he muerto!

En mi afán de culturizaros, hoy traigo teatro, aunque anuncio que no será el único post del mes sobre teatro, y es que, también lo digo, el teatro es el sector que más está sufriendo los reveses de la subida del IVA, han puesto el precio de las entradas por las nubes, pasando a convertirse de repente cultura en un bien de lujo al que solo unos afortunados pueden ir. Por eso hoy os hablaré de "Que no he muerto", un tributo por la poesía de Lorca.

En el teatro Marquina, por la zona de Chueca, en un teatro de estos con luces que se encienden y apagan en el cartel de la entrada, lleva unos días interpretándose esta obra, que abre el espectáculo con un poema del poeta granadino:

Efectivamente, 77 años después de su asesinato en una cuneta de su Granada natal, llega esta obra que hace sentirnos con la obra poética de Lorca que está cerca, que cada nota de ese piano nos recuerde que, hace muchos años, La Argentinita, esa bailaora flamenca tenía un espectáculo con el que actuó en muchos escenarios de España, con el mismísimo Federico García Lorca al piano, con la voz de la bailaora y tonadillera, descubriéndonos el genio del poeta.


"Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que hay un establo de oro en mis labios;
que soy el pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas."



En un escenario austero, dónde juegan un papel primordial las iluminaciones, la actriz Lucía Espín recita, interpreta, parafrasea y lee opiniones de otros autores conocidos sobre Lorca, a su derecha, en la otra esquina del escenario, un piano, un bajo, dos guitarras y la percusión acompañan a la cantaora flamenca Gema Caballero con una espléndida voz nos acerca su cancionero popular. Temas muy conocidos, sin ser un gran experto en Lorca como la Tarara, el Anda Jaleo, un par de sevillanas y mucho arte hacen que el público permanezca casi toda la representación en el más pulcro y religioso silencio, solamente interrumpido de vez en cuándo, por la pasión de algún "olé".

Yo soy gallego, siempre lo digo, y los gallegos y el flamenco llevamos casi toda la vida peleados, en general, y eso que el flamenco no nos ha hecho nada, pertenecemos a culturas totalmente distintas. Y sin embargo, en esta ocasión, ambas se funden por una cosa que todos tenemos en común, la genial poesía, fría, metafórica, alegre o desgarradora del autor en un repaso a su poesía desde el principio más alegre del autor, al repaso de sus últimos años, cada vez más grises y lúgubres.

Yo no os quiero dar una charla sobre Lorca, su obra, esta obra, el Marquina y su variopinto público, la perfecta dicción de Lucía Espín, sobre las guitarras y las sevillanas. La recomiendo sin más, porque recordar a Lorca, es demostrarnos a nosotros mismos que Lorca está más vivo que nunca, que Lorca no ha muerto.

sábado, 19 de enero de 2013

No puedo con... Sombras de Grey

Mirad que llevo tiempo sin hacer un post gafapasta cultural literario, y creo que con el post de hoy voy a seguir sin hacer nada por el estilo, y que conste que estoy leyendo un montón, y ahora toca hablar de literatura, o no tanto de literatura.
 
Que yo no seré quién critique a las Cincuenta Sombras de Grey, y a su trilogía, porque no me parece justo criticar un libro sin haberlo leído. Ahora bien, yo con lo que no puedo es con las modas, con las modas que no sigo, por supuesto, que yo otra cosa no, pero moderno, como el que más.
 
Así pues, Ciencuenta Sombras de Grey es la primera novela de una trilogía cuyo nombre no sé pero que yo llamo Cincuenta Sombras. La novela salió al mercado en mayo de 2011, y en septiembre estaba ya a la venta la segunda parte, y por si fuera poco, en enero estaba la tercera, libros que salen como churros, y yo de su calidad ya he dicho que no puedo hablar sin leerlo, pero si se han puesto los tres libros en los tres primeros puestos de ventas del 2012, por algo será. Cincuenta Sombras de Grey es la historia de una joven estudiante universitaria que conoce a un ricachón soltero, un hombretón probablemente al que le gustan los juegos BDSM, Y por lo visto la novela se la pasan tonteando el uno con la otra y viceversa, manteniendo relaciones sexuales y él muy pesado insistiéndole a la chica para que firme un contrato de confidencialidad sobre sus relaciones, y después de todo el tomate, va él, le da un cachetito a ella con un cinturón y ella se da cuenta de que lo suyo no es el BDSM. ¿Hola? ¿Ya está? Vale, he dicho que no lo iba a criticar.
 
Lo que me parece increíble es el tremendo exitazo que, gracias al boca a boca ha tenido el libro, pero especialmente entre las mujeres, un boom literario que no se veía desde tiempos de las novelas de la asturiana Corin Tellado. Y yo con esto no puedo. Vas a casa de una amiga tuya cualquiera, y aunque no ha cogido un libro en su vida, ves las Cincuenta Sombras encima de su mesa, y te dice que va ya por el segundo libro, que el primero está genial. Te quedas ojiplático, aunque también te parece perfecto que se haya dignado en coger un libro por primera vez en su vida. Vas a tomar un café con otra amiga, os ponéis al día con vuestras cosas y casi al final, te comenta que se está leyendo un libro, aunque tu segunda amiga es de las que devoran libros, te dice que está enganchadísima. Abres tu whatsapp, y en el grupo de amigos que tienes, varias de las chicas comentan que se están leyendo el libro, también muy enganchadas, una de ellas se ha pasado toda la noche leyendo, la otra dice que también va por el segundo libro y que el primero se lo ha leído en muy pocos días, una tercera dice que ella jamás había tocado un libro pero que este le está encantando, y otras dos de ellas se lo están pidiendo prestado para cuándo lo termine una. Los chicos leemos la conversación pasmados. Pues si, será el boca a boca, y parece que ha funcionado, que ha despertado en las chicas el gusanillo de la literatura, o al menos de lo que es un libro, que me pregunto yo si el boca a boca no les había llegado ya con lo de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, que se lleva hablando de él como la obra culmen de la literatura española y ninguna se ha leído ni tan siquiera el primer capítulo. Que ya no digo yo que se empiecen a aventurar con un libro tan gordo, que siempre pueden empezar como todo hijo de vecino por Fray Perico y su Borrico, o El Principito, y seguir después con La Historia Interminable, que hasta un niño se puede leer. Pues no, todas con las cincuenta sombras de Grey.
 
Y me pregunto yo qué será lo que atrapa a las mujeres y no a los hombres en ese libro. Me pregunto yo qué les atrae, porque el BDSM dudo mucho que les guste, bueno, que no digo yo que un cachetito en la cama les ponga tibias, pero seguramente vean al BDSM como un demonio de cuero con fustas y cuerdas, y no roza ni tan siquiera sus sueños sexuales más profundos.
 
Así que yo ya os digo que a mi esto de Grey, pssss, no puedo con el libro, con la trilogía, con la moda enfermiza que a estas les ha dado por leer, aunque en el fondo le agradezco a su escritora que esto haya servido para que consigan leer una página de algo. ¡Si leyesen más blogs gafapasta...!

viernes, 18 de mayo de 2012

Día das Letras Galegas 2012. Valentín Paz Andrade

Me váis a perdonar el retraso, este post debería haber sido publicado ayer, día das Letras Galegas. En Galicia hay dos días festivos que pertenecen a nuestra comunidad autónoma, el 25 de julio, día de Santiago Apostol, también patrón de España y considerado el día de la Patria Galega, y el 17 de mayo, día das letras galegas. El día das Letras Galegas se dedica cada año a un escritor de lengua galega, se ha dedicado a autores muy conocidos, Rosalía de Castro, Castelao, Álvaro Cunqueiro o Alfonso X el Sabio, también rey de España pero que escribía en esa lengua que antiguamente muchos tenían en común, esa lengua que yo domino por ser lengua materna, en un día que lo que pretende es recordar la importancia del galego intentando que esta no se pierda por asuntos políticos, los autores en galego siempre estarán por encima de las ideologías.

Este año el homenajeado es un autor que muchos desconoceréis, Valentín Paz Andrade, un pontevedrés que nacería en una familia bien posicionada a finales del siglo XIX, estudiante de derecho por la Universidad de Santiago de Compostela. Pronto dio muestras de interés por la literatura, influenciado por un tío suyo poeta, quién le presentó a Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, una de las figuras literarias gallegas más influyentes, además de político comprometido con movimientos políticos galleguistas. Tal fue su influencia que Paz Andrade no tardó en estar presente en la historia del Partido Galeguista, del que fue secratario, siendo candidato a diputado en las elecciones de 1931. Durante la huelga general de 1932 fue alcanzado en la calle del Príncipe de Vigo por cuatro balas provenientes de miembros de la CNT de Vigo, por ser Paz Andrade abogado de muchos armadores de la ciudad, no consiguieron terminar con su vida.  Durante la Guerra Civil ayudó a muchos de sus compañeros galeguistas a huir del país y defendió a otros tantos de las causas pendientes con el régimen franquista, esto le costó el destierro a Verín, Castro Caldelas, Povoa de Trives en Galicia y a tierras extremeñas, en Villanueva de la Serena (Badajoz). Director de varias revistas pesqueras, fue además un prestigioso abogado en Vigo, por asuntos marítimos, participando además en la fundación del grupo Pescanova y colaborando con la FAO. Volvió a la política con la vuelta de la democracia, siendo senador por la provincia de Pontevedra. Su obra ha comprendido ensayos literarios, históricos o económicos y obras sobre asuntos pesqueros o patrióticos. Hoy os dejo con una poesía de Valentín Paz Andrade, para que la disfrutéis, en galego, y con traducción propia al castellano de un poema dedicado a su amigo Castelao.

Cando ti volvas…

Na matricial Galiza, sempre túa,
que dende a Torre de Hércules ao Miño
un facho acenderá por cada illa,
cando ti volvas polo mare;
de toxo unha fogueira en cada monte,
cando ti volvas polo mare;
dos castros na coroa unha cachela,
cando ti volvas polo mare;
unha loura candea en cada pino,
cando ti volvas polo mare;
o seu cirio de frouma os alciprestes,
cando ti volvas polo mare;
luces de ardora branca en cada mastro,
cando ti volvas polo mare;
un farol mariñeiro en cada dorna,
cando ti volvas polo mare;
veliñas á xanela en cada casa,
cando ti volvas polo mare;
e as pérolas das bágoas derramadas,
cando ti chegues polo mare,
cando ti chegues polo mare…


Cuando tú vuelvas…

En la Galicia matriz, siempre tuya,
Que desde la Torre de Hércules al Miño
Una antorcha encenderá por cada isla
Cuando tú vuelvas por el mar;
De tojo una hoguera en cada monte,
Cuando tú vuelvas por el mar;
De los castros en la corona una cabeza,
Cuando tu vuelvas por el mar;
Una rubia candela en cada pino,
Cuando tú vuelvas por el mar;
Su cirio de rama los arciprestes,
Cuando tú vuelvas por el mar;
Luces de ardora blanca en cada mástil,
Cuando tú vuelvas por el mar;
Un farol marinero en cada dorna,
Cuando tú vuelvas por el mar;
Velitas en la ventana en cada casa,
Cuando tú vuelvas por el mar;
Y las perlas de las lágrimas derramadas,
Cuando tú llegues por el mar,
Cuando tú llegues por el mar…

Pranto Matricial, 1955
Valentín Paz Andrade

lunes, 23 de abril de 2012

El día mundial del libro

Cada 23 de abril, coincidiendo con el aniversario del fallecimiento de los considerados más grandes de la literatura mundial, Shakespeare y Cervantes. Y cada año en el Círculo de Bellas Artes de Madrid se procede a la lectura continuada de la obra más impresionante de la literatura española y mundial, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. No es que seamos unos presuntuosos los españoles con esto de El Quijote, una obra que además, muchos aborrecen por haber tenido que leérsela obligatoriamente, en tiempos pretéritos cuando nos enseñaban que había una sola España, grande y libre, pero El Quijote siempre lo he dicho, vale mucho la pena leérselo, y leérselo con ganas, siendo conscientes de la dificultad añadida de estar escrito en castellano de comienzos del siglo XVII, y hacerlo siendo conocedores del lenguaje con doble sentido que utiliza, siendo conscientes del tono crítico y descriptivo de la obra de la realidad que rodeaba al escritor.

Yo os dejo con un pequeño fragmento, que si no conocéis podéis echarle un vistazo, y al final, sigo con mi post:

"Capítulo XVI




De lo que le sucedió al ingenioso hidalgo en la venta que él imaginaba ser castillo




El ventero, que vio a don Quijote atravesado en el asno, preguntó a Sancho qué mal traía. Sancho le respondió que no era nada, sino que había dado una caída de una peña abajo, y que venía algo brumadas las costillas. Tenía el ventero por mujer a una, no de la condición que suelen tener las de semejante trato, porque naturalmente era caritativa y se dolía de las calamidades de sus prójimos; y así, acudió luego a curar a don Quijote, y hizo que una hija suya doncella, muchacha y de muy buen parecer, la ayudase a curar a su huésped. Servía en la venta asimesmo una moza asturiana, ancha de cara, llana de cogote, de nariz roma, del un ojo tuerta y del otro no muy sana. Verdad es que la gallardía del cuerpo suplía las demás faltas: no tenía siete palmos de los pies a la cabeza, y las espaldas, que algún tanto le cargaban, la hacían mirar al suelo más de lo que ella quisiera. Esta gentil moza, pues, ayudó a la doncella, y las dos hicieron una muy mala cama a don Quijote, en un camaranchón que, en otros tiempos, daba manifiestos indicios que había servido de pajar muchos años; en la cual también alojaba un harriero, que tenía su cama hecha un poco más allá de la de nuestro don Quijote. Y aunque era de las enjalmas y mantas de sus machos, hacía mucha ventaja a la de don Quijote, que sólo contenía cuatro mal lisas tablas sobre dos no muy iguales bancos, y un colchón que en lo sutil parecía colcha, lleno de bodoques, que, a no mostrar que eran de lana por algunas roturas, al tiento, en la dureza, semejaban de guijarro, y dos sábanas hechas de cuero de adarga, y una frazada cuyos hilos, si se quisieran contar, no se perdiera uno solo de la cuenta.

En esta maldita cama se acostó don Quijote, y luego la ventera y su hija le emplastaron de arriba abajo, alumbrándoles Maritornes, que así se llamaba la asturiana; y, como al bizmalle viese la ventera tan acardenalado a partes a don Quijote, dijo que aquello más parecían golpes que caída.

-No fueron golpes -dijo Sancho-, sino que la peña tenía muchos picos y tropezones, y que cada uno había hecho su cardenal.

Y también le dijo:

-Haga vuestra merced, señora, de manera que queden algunas estopas, que no faltará quien las haya menester; que también me duelen a mí un poco los lomos.
-Desa manera -respondió la ventera-, también debistes vos de caer.
-No caí -dijo Sancho Panza-, sino que del sobresalto que tomé de ver caer a mi amo, de tal manera me duele a mí el cuerpo, que me parece que me han dado mil palos.
-Bien podrá ser eso -dijo la doncella-; que a mí me ha acontecido muchas veces soñar que caía de una torre abajo, y que nunca acababa de llegar al suelo, y cuando despertaba del sueño, hallarme tan molida y quebrantada como si verdaderamente hubiera caído.
-Ahí está el toque, señora -respondió Sancho Panza-: que yo, sin soñar nada, sino estando más despierto que ahora estoy, me hallo con pocos menos cardenales que mi señor don Quijote.
-¿Cómo se llama este caballero? -preguntó la asturiana Maritornes.
-Don Quijote de la Mancha -respondió Sancho Panza-; y es caballero aventurero, y de los mejores y más fuertes que de luengos tiempos acá se han visto en el mundo.
-¿Qué es caballero aventurero? -replicó la moza.
-¿Tan nueva sois en el mundo, que no lo sabéis vos? -respondió Sancho Panza-. Pues sabed, hermana mía, que caballero aventurero es una cosa que en dos palabras se ve apaleado y emperador: hoy está la más desdichada criatura del mundo y la más menesterosa, y mañana tendrá dos o tres coronas de reinos que dar a su escudero.
-Pues ¿cómo vos, siéndolo deste tan buen señor -dijo la ventera-, no tenéis, a lo que parece, siquiera algún condado?
-Aún es temprano -respondió Sancho-, porque no ha sino un mes que andamos buscando las aventuras, y hasta ahora no hemos topado con ninguna que lo sea. Y tal vez hay que se busca una cosa y se halla otra. Verdad es que, si mi señor don Quijote sana desta herida o caída y yo no quedo contrecho della, no trocaría mis esperanzas con el mejor título de España.

Todas estas pláticas estaba escuchando muy atento don Quijote, y sentándose en el lecho como pudo, tomando de la mano a la ventera, le dijo:

-Creedme, fermosa señora, que os podéis llamar venturosa por haber alojado en este vuestro castillo a mi persona, que es tal, que si yo no la alabo, es por lo que suele decirse que la alabanza propia envilece; pero mi escudero os dirá quién soy. Sólo os digo que tendré eternamente escrito en mi memoria el servicio que me habedes fecho, para agradecéroslo mientras la vida me durare; y pluguiera a los altos cielos que el amor no me tuviera tan rendido y tan sujeto a sus leyes, y los ojos de aquella hermosa ingrata que digo entre mis dientes; que los desta fermosa doncella fueran señores de mi libertad.

Confusas estaban la ventera y su hija y la buena de Maritornes oyendo las razones del andante caballero, que así las entendían como si hablara en griego, aunque bien alcanzaron que todas se encaminaban a ofrecimiento y requiebros; y, como no usadas a semejante lenguaje, mirábanle y admirábanse, y parecíales otro hombre de los que se usaban; y, agradeciéndole con venteriles razones sus ofrecimientos, le dejaron, y la asturiana Maritornes curó a Sancho, que no menos lo había menester que su amo."

En lo que sigo, también finalizo el post. Este año espero celebrar este día de una forma más participativa, al menos pasarme por alguna librería, y ya que me he pasado parte del fin de semana en cama con un dolor de amigdalas impresionante, he aprovechado no para leer si no para ver series, y siguiendo el consejo de Christian me he zampado en un par de días Juego de Tronos. Ahm, pues hoy me he quedado con las ganas de leer y conocer mejor esta saga, así que hoy espero que a mi librería particular pase algún volumen de la Canción de Hielo y Fuego, y como no, algún clásico de la literatura española, que cada año suele incrementar mi librería, hace unos años empezó con El Quijote, le siguió La Regenta, El Guzmán de Alfarache, Rimas y Leyendas de Becquer, entre otros, ¿y si este año cae un Galdós o una Rosalía de Castro? ¿Y vosotros, que me recomendáis? Y si no os gustan los clásicos ¿Qué recomendáis? ¿Qué estáis leyendo vosotros?

sábado, 31 de marzo de 2012

Quiero ser hetero

Con esta carátula tan impresionante y tan Marta Sánchez presenta el novel Felipe Giner su literaria ópera prima, una obra autobiográfica titulada "Quiero Ser Hetero", de la serie Primeras Palabras de la editorial Odisea y que podéis encontrar en cualquier librería especializada en literatura homosexual.

La novela de Felipe Giner cuenta desde su infancia cómo fue de traumático el descubrimiento que tuvo de su orientación sexual, lo que comenzó siendo un simple juego de niños y que marcaría definitivamente su futuro, moldeándolo de forma terriblemente negativa. Sumido en una educación católica por parte de su madre que le hace pensar en el pecado y en la constancia al trabajo y el deporte por parte de su padre y su desgana, pronto rompe con todo lo que presiona desde joven y solo le queda la atadura de su homosexualidad, una homosexualidad que no se curó con los años, como pensaba al principio y que lejos de curarse, le hizo torcer su vida, cayendo en el oscuro mundo de la droga, la noche, las relaciones sexuales sin afecto y un sin fin de cuestiones que no hicieron más que ahondar su situación de soledad interior terminando en una serie de intentos de suicidio.
Sin lugar a dudas una novela dura, más todavía cuando sabes que esta es autobiográfica, no sale de la imaginación de su autor, sale de sus lágrimas, y cuya intención es dar a conocer a los jóvenes esa parte negativa que puede surgir por la no aceptación y como conclusión de la misma, mostrar a los lectores que se puede salir de una situación asi, porque, como bien dice él, todos somos personas, todos somos iguales, independientemente de nuestra condición sexual. Felipe no se corta a la hora de tratar los temas más peliagudos, el miedo a la discriminación, la homofobia, el rechazo social, no solo el real, si no el más importante, el que surge desde dentro de uno mismo, drogas, sexo, alcohol, familia, amistades, amor, son abordados por el joven escritor sin pelos en la lengua llevándole a la conclusión de que siempre, a lo largo de su vida había querido ser hetero, por evitar toda cuestión negativa que achacaba a su condición sexual. A día de hoy, y ya asumida su homosexualidad nos acerca a lo duro que ha sido su camino para comprenderla, y todo en una novela que engancha y se lee enseguida.

Quiero ser hetero es la novela que Felipe Giner lleva gestando desde hace un tiempo, a la que ha dedicado mucho esfuerzo, un proyecto en el que siempre ha creído y que no ha parado hasta verlo hecho realidad, sin embargo peca en ella de escritor novel, desenvolviéndose en un lenguaje en ocasiones pobre y simple, y con una estructura de la novela un tanto confusa o desordenada yéndose en ocasiones por los cerros de Úbeda, nada que no se pueda mejorar en su segunda novela que sin lugar a dudas podría salir de esta misma, pues material hay de sobra, aunque esperemos, sin páginas dedicadas a agradecimientos. Y a pesar de querer dar el mensaje de que se debe aprender de todo lo malo que a él le ha ocurrido, también tiene un tono que podría confundir al lector, muchas veces no sabes si es su pensamiento en aquellos momentos que le inducen a rechazar la homosexualidad, o si en la actualidad no está recuperado y continua teniendo ese sentimiento de culpa. Tampoco se deja muy claro qué fue antes, si el huevo o la gallina, ¿Descubrirse homosexual le indujo a la oscuridad y a las drogas o por el contrario estás le sirvieron como excusa para relajar sus sentimientos homosexuales? ¿Es necesario culpar de todos los males a su orientación sexual o quizá su personalidad siempre ha sido así y se escuda en ser gay para lavar su conciencia?

En muchas ocasiones, tendemos a culpabilizarnos por cuestiones donde no tenemos elección, a pensar en ¿Qué hubiera sido si yo no fuese gay? No hay opción, se es, se asume y no tiene nada malo, no se pueden ni se deben mezclar las vueltas que da la vida con nuestro sentimiento de culpa. Se ama igual, se mantienen relaciones sexuales de la misma forma, con o sin afecto, hay el mismo riesgo de enfermedades de transmisión sexual, el homosexual tiene al alcance de su mano las mismas drogas que el hetero, todo son decisiones personales. El único pero es exógeno a uno mismo, la homofobia y el rechazo social, en nuestras manos está cambiarlo pero siempre con una visión positiva del problema.

martes, 20 de marzo de 2012

Pimpf se autoayuda

He decidido autoayudarme y para ello me he leído en un momento que he tenido libre un libro de autoayuda, el primer libro de autoayuda que cae en manos de Pimpf, y en este caso el tema elegido ha sido la homosexualidad, pero un libro para la juventud -y es que por mi no pasan los años-, La Juventud Homosexual, de Manuel Ángel Soriano, licenciado en psicología y diplomado en psicología clínica por la UCM, pese a que yo mi juventud ya la he pasado.

El libro es muy pequeño, se lee enseguida con un lenguaje muy directo dirigido precisamente al público homosexual joven. Existen muchos libros de autoayuda, seguramente unos cuantos para los homosexuales, entendiendo por homosexuales al colectivo LGTB al completo, pero para jóvenes casi nunca se hacen las cosas, en este caso, Soriano va directo al grano y sobre todo para aquellos gais que comienzan a sospechar de su homosexualidad. Yo, a mis años tengo asumida ya mi bisexualidad, aunque muchos penséis que lo de ser bisexual es un mito, pues nada de eso, existimos, somos reales aunque muchas veces ignorados por los gais . Sobre este tema también se habla en este libro definiéndonos como personas con atracción afectivo-sexual por personas con independencia de su género o sexo, no necesariamente al mismo tiempo, ni de la misma manera, en el mismo grado o con la misma intensidad. Afronta con total igualdad el tema tanto gay, lésbico, transexual o bisexual, cada uno con sus peculiaridades.

La Juventud Homosexual aborda varios temas interesantes, entre ellos la homofobia, la lesbofobia, transfobia o bifobia. Todas existen en una mayor o menor medida, y contra todas es bueno estar prevenido, las hay desde planteamientos culturales hasta agresiones físicas. Ninguno de nosotros estamos libres de padecerlas de alguna u otra forma, y como una de sus consecuencias, el bullying; aterra leer algunos de los testimonios de jóvenes que el libro narra. Otro de los temas que trata es el de la salida del armario. La polémica salida del armario. Para ello menciona un decálogo de pasos a seguir, o recomendaciones, para quién las quiera y las necesite. Considera la salida del armario como un proceso por el que todo homosexual debe pasar más tarde o más temprano. Yo, que sabéis que no soy pro-salida del armario discrepo en este punto, sin embargo para quién decida dar ese paso es interesante.

Tiene mucho valor de ayuda la mención que a lo largo del libro se hace de la realidad transexual, esos grandes desconocidos incluso dentro del colectivo LGTB, siendo quizá los más rechazados a nivel social, explicar, ayudar a conocer, buscar referentes y sobre todo, acompañar su aceptación con leyes que hagan avanzar a la sociedad.

Además de los testimonios de los jóvenes que hablan de su experiencia, para mi lo más reseñable del libro es el listado de asociaciones LGTB que aparecen al final del libro, un buen compendio de ellas a lo largo de toda la geografía española. Y que haya un listado de asociaciones no es una cuestión de ponerlas y ya está, es que el libro, precisamente indica que en el caso de padecer cualquier situación de baja autoestima por el simple hecho de ser homosexual, o haber vivido alguna experiencia de homofobia, se acuda a cualquier especialista en la materia, y por supuesto que este no sea de aquellos que todavía consideran la homosexualidad como una enfermedad.

A mi este libro me llega tarde, mi realidad a lo mejor habría sido otra si me autoayudase un libro, por suerte, o por desgracia aprendí a autoayudarme a mi mismo, a lo largo de los años, y tampoco me ha ido mal pues jamás he hecho un drama de esto, jamás he intentado mezclar mi vida sexual-afectiva con el resto de planos de mi vida, sin embargo, hay momentos donde estos se entrecruzan unos con otros y se hace necesaria la firmeza en algunos planteamientos vitales. Lo dicho, para jóvenes o muy jóvenes, que la mayoría de chicos de ahora ya vienen empujando con mucha fuerza y con muchos de los deberes ya aprendidos.

sábado, 10 de marzo de 2012

Dexter Por Decisión Propia

Parece una paradoja tal título para esta novela de Jeff Lindsay pero a lo largo de la novela nos encontramos con un Dexter cada vez tomando menos las riendas de sus decisiones.

A Dexter muchos lo conoceréis por la serie del canal Showtime, un forense sangriento, o más bien un forense especializado en estudiar las manchas de sangre en las calles de Miami donde discurre la serie, lo que lo hace ser una serie muy particular que no solo es una serie de policías o detectives es su lado oscuro, su oscuro pasajero, ese que le lleva a asesinar a cuanto criminal es incapaz de juzgar la propia justicia, un asesino que se venga en los casos en que la policía no es capaz de llegar, y una serie que va ya por su sexta temporada, protragonizada por un estupendo Michael C. Hall a quien muchos también conoceréis por su papel en A Dos Metros Bajo Tierra (Six Feet Under, para que veáis mis progresos con el inglés).

Sin embargo, aunque la serie va por un lado, las novelas están discurriendo por un camino distinto, paralelo o muy similar, salvando algunas diferencias que los guionistas de ShowTime han estimado oportunas para hacer más atractiva la serie. Jeff Lindsay, en su cuarta entrega novelística nos muestra a un Dexter recientemente casado, recién llegado de su luna de miel y dispuesto a disfrutar de su familia, a su forma, pues, lo que no lo sepáis, os encontraréis con un protagonista carente de cualquier sentido del afecto. No pienso destripar mucho la novela, que esto incluso puede estropear la serie, o las ganas que tengáis de leerla, pero en esta ocasión Dexter es totalmente dependiente de las decisiones que otras personas toman, desde la policía que cada vez le acosa más, al excéntrico asesino de esta cuarta entrega con sus extravagantes asesinatos que buscan el asombro de los espectadores de sus macabros crímenes. No solo es acosado por ellos, también es teledirigido por los hijos de su pareja, por el novio de su hermana que en esta novela está algo fuera de juego o por algún detective que sabe demasiado.

En esta cuarta novela Lindsay no pierde el humor que tanto le caracteriza y tanto le diferencia de la serie, un brutal humor negro, humor si me lo permitís de asesino en serie, un humor macabro que te hace soltar más de una sonrisa en los momentos más oscuros de la novela, y es que ser un asesino en serie que caiga bien a lectores y televidentes es muy complicado, y eso solo se consigue si se es un asesino en serie bueno, como es el caso de nuestro Dexter.

Yo siempre me he declarado fan de esta serie, ahora la disfruto en su sexta temporada y muchas veces me hago un lío mental entre lo que ocurre en las novelas y en la serie, tampoco sé si os habéis leído alguna, en cuyo caso yo os las recomiendo, y si os gusta la sangre, si os gusta la sangre en ese caso esta novela es vuestra.

Bicos ricos

sábado, 12 de noviembre de 2011

El Padrino

No voy a descubrir una gran novela, El Padrino es de por si una obra maestra de la literatura negra, todo un clásico de Mario Puzo que inspiró la oscarizada saga de películas homónimas de Francis Ford Coppola de los años 70.

La novela ya os lo advierto es muy parecida a la película, una adaptación cuasi perfecta y ambas valen la pena siempre y cuando os guste el género de los gangsteres. Incluye algún capítulo que sería insertado en la segunda parte del film, en lo concerniente a la llegada de Vito Corleone a Nueva York a finales del siglo XIX.

Tener la suerte de leer el libro conociendo la película es un añadido, porque en cada escena te haces con la imagen de Marlon Brando, le pones la genial banda sonora de Nino Rota, y ves como Al Pacino se va creciendo en su papel hasta convertirse en Padrino.

Vito Corleone, o Don Corleone como se le conoce en el libro impregna toda la filosofía de la novela, la importancia de la familia, de los negocios, la lealtad y la amistad. Se le respeta nada más leerlo y te hace coger cariño a este villano-bueno, por llamarlo de alguna forma. Lógicamente, cualquier gangster, cualquier capo de la mafia no será nunca digno de alabar, y mucho menos un Don, sin embargo la forma de ver la vida que tiene Don Corleone es lo que lo hace ser un villano especial. Imponente en todos los capítulos en los que se tiene siempre presente ¿Qué pensaría el Padrino? ¿Cómo actuaría El Padrino?

Un atentado que casi cuesta la vida de El Padrino es el giro necesario que tiene la novela para desarrollar toda su acción, la guerra entre las Familias que manejan el mundo del hampa en Nueva York por el dominio hegemónico del juego, prostitución, droga  y demás negocios ilegales. El atentado posterga al Don y mientras se busca el traspaso de poderes entre sus hijos. Santino, su hijo mayor y heredero es asesinado y finalmente queda el tercero de sus hijos, Michael Corleone, el que será su digno sucesor que poco a poco irá aprendiendo a moverse en el arriesgado mundo al otro lado de la ley, preparando entre ambos lo que será la justicia final, en una serie de escenas que encumbran a Michael Corleone como jefe de todas las familias de Nueva York.
Entre medias, cuenta como cada persona acude al Padrino para pedirle distinto tipo de favores, como si Vito Corleone fuese el mismísimo Dios a la hora de concederlos. El poder de El Padrino es inmenso, y realmente es Dios, después el mismísimo Don solicitará algún favor a cambio de lo concedido, favores qeu por otra parte no suelen ser difíciles de realizar pero a los que todo el mundo teme aunque suelen ser beneficiosos para ambas partes.

Os dejo un par de trailers sobre la película, por si alguno de vosotros no la ha visto, pero qué sepáis que no tenéis perdón de Dios.


Y otro más

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Títeres

Cuando cayó en mis manos Títeres no sabía a que tipo de novela me iba a enfrentar, no sabía nada de su escritora, tenía ante mi un libro de no muchas páginas que yo ignoraba, sería el primer libro lésbico que me iba a leer.

Es un libro muy ágil, demasiado quizá, y te lees su contraportada, el prólogo y las dos primeras páginas. Ya estás enganchado, irremediablemente. Títeres parte de la noticia de la desaparición de un magnate del mundo empresarial y de cómo su hija, una joven ejecutiva recibe la noticia se va adentrando poco a poco en un mundo oscuro de sexo e intrigas familiares. Rozando un lenguaje escandalosamente poético lleno de epítetos y metáforas actuales sigue los pasos de su protagonista, en sus escarceos a los bajos fondos de aquellas ciudades donde va dejando una imagen de femme fatale, seca, arisca y en ocasiones altiva, buscando sexo salvaje, de pago donde no le hagan demasiadas preguntas, dando una imagen de ejecutiva agresiva que se ilusiona en cada una de estas relaciones que se va encontrado motivada por cierta dependencia afectiva consecuencia de los fríos planes de su padre, Alex a la hora de educarla y convertir su vida y la de su hermano gemelo en una auténtica competición por la búsqueda de un digno sucesor al frente de su imperio.

Títeres es una historia de historias entrelazadas que desembocan en un final donde se comprueba como todos los personajes son marionetas, movidas por unos hilos invisibles. En la mayoría de los casos estos hilos son el poder, el dinero, en otros, los recuerdos, el cariño o la búsqueda de ser uno mismo. Odio e independencia, necesidad y lujuria son términos que se abrazan por momentos.

Mónica Martín gana con tan solo doce años su primer premio de poesía y pronto le siguen varios premios con relatos cortos en la localidad donde reside, Alcalá de Henares. Publica en 2006 su primera novela Sin Control y colabora en la obra El espejo de los deseos de relatos cortos, y le seguirán Visibilidad o Grandes Éxitos y Pequeños Fracasos. Mónica endulza su obra con un lenguaje claro y directo, actual que bien podría ser válido en poesía moderna rama en la que quizá en un futuro nos de muchas más gratas sorpresas dominando el verdadero significado y sentido de las palabras que utiliza.

Títeres se ha presentado el pasado día 9 en la librería Berkana y está publicado por la editorial Stonewall.

P.D.: ¿A qué da gusto como leo? ¿A que os encanta tener un compañero bloguero tan tan gafapasta y tan cultureta?

sábado, 24 de septiembre de 2011

Mikaël

Me he ventilado en un tiempo considerable Mikaël, obra del autor danés Herman Bang. Mikaël (1906) podría ser considerada como la primera o una de las primeras novelas homosexuales de la historia, pero desde ya advierto, aquí no todo es lo que parece, y no me refiero a la imagen que tiene la portada de Mikaël.

Mikaël es un joven aprendiz del ya maduro pintor Claude Zoret a quien éste reconoce como "hijo adoptivo". Una relación entre un joven al que le gusta demasiado la vida de lujos y excesos parisina de finales del siglo XIX y un pintor con aires de grandeza y genialidad, una genialidad que siempre le fue puesta en entredicho. La princesa Zamikof acude a Zoret para que éste le haga un retrato que el artista es casi incapaz de realizar, aunque la verdadera intención de la aristócrata no es otra que hacerse con la fortuna de Zoret. Visto que con el pintor no lo consigue atrapa en sus redes a Mikaël. Mikaël pronto comenzará a apartarse del que fue su tutor, mentor, mecenas, padre adoptivo y en definitiva, la persona que se lo ha dado todo, su amor incluido. Mikaël vende una obra que le regaló el pintor y más adelante unos bocetos que éste guardaba. Zoret comienza a ser consciente de que está perdiendo a Mikaël y cae en una especie de locura transitoria que no hace más que devolverle la genialidad de otros tiempos. Sin tiempo apenas para disfrutar de su nuevo momento de gloria cae enfermo. En su lecho de muerte solicita ver a Mikaël pero el joven ya no está para el pintor.

La importancia de esta novela está en que fue llevada al cine en dos ocasiones, ambas en cine mudo, allá por 1916 y 1924. Está ambientada en el mundo aristocrático parisino, entre pintores, escritores, críticos de arte, princesas, ministros, condes y demás ralea y tienes que leerla teniendo en mente las películas mudas porque es complicada de leer, por simple en la mayoría de sus páginas, simple, demasiado simple y muy "rococó". Es difícil meterse dentro de la historia, y yo solo he encontrado una frase inteligente en toda la novela "veía aumentado como aquel que ve a través de las lágrimas". Pero la mayor parte de la obra se la pasa diciendo lo pálidos que son los rostros de los personajes y como estos se "llenan de rubor" o "se tiñó de colorado" o "sus mejillas enrojecieron". También te imaginas a un Mikaël al que le faltan un par de veranos, no en vano es muy común leer "el joven estaba apoyado en la barandilla con la mirada perdida" o "Mikaël veía hacia el infinito sin escuchar a su maestro". Todo muy romántico, muy propio de finales del XIX.

Es una novela homosexual, si, aunque podría no serlo pues trata de forma muy fina el tema al tratarlo de "hijo adoptivo", como hacían en la antigua Roma. Sin embargo, lo que es totalmente cierto es que es una novela de amor, un amor desmedido del maestro hacia el aprendiz pese a que éste le haya abandonado por una mujer. Un joven Mikaël enamorado perdidamente de una belleza rusa por la que también pierde la cabeza. Charles Switt, uno de los personajes que rodean a Zoret también siente auténtico amor por el maestro Zoret. Narra también alguna aventura de algún aristócrata que ve como pierde a su mujer en manos de otro de estos pijos redomados que se paseaban por Versalles. Y quizá no es tanto amor, si no una de las claves que menciona cuando llevas muy avanzada la novela, NECESIDAD. Esa es quizá otra de las claves del libro, una dualidad amor-necesidad difícil de llevar. Por lo tanto, cuando uno piensa en las relaciones en la novela puede pensarse que en lugar de amor hay necesidad.

Ya sabéis, podéis adentraros en la novela clásica gay con este libro que publica la editorial Egales y que podeis encontrar en la librería Berkana, y si, también se puede hacer una compra online.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Adentrándome en el gafapastismo

Nadie dijo que ser gafapasta fuese sencillo, pero yo cuando me comprometo a algo suelo llevarlo a sus últimas consecuencias. Así que en mi nueva faceta de intelectual y cultureta me he ido ayer a una presentación de un libro.

El libro elegido fue "El Retorno de la Petarda Perfecta", de Didí Escobart, más conocida por su álter ego "Diossa", aunque yo he de deciros que como gafapasta en prácticas no puedo decir que la conociese, ni a ella ni a su alter ego, e incluso puedo entonar un mea culpa por no conocer su blog, "Bitácora de la Perfecta Petarda". Solo sé que la librería Berkana donde fue presentado el libro de la nueva editorial Stonewall estaba llenísima de curiosos y/o admiradores. Claro que para ser un cultureta quizá me haya equivocado de presentación. La presentación ha sido divertida, muy divertida incluso, porque una chica con sombrero de lentejuelas, grandes tacones, bolso con forma de lavadora y unas hombreras que superaban en altura a su cabeza, promete ser agradable, como estar viendo un espectáculo de los trans del Ll en Madrid, y tal y como promete, comienza a conseguir las carcajadas del público ante lo que podríamos definir como "una diva venida a más" o "una diva en decadencia" con toda la simpleza, arrogancia y sobre todo frivolidad que puede tener un personaje así. Así que salí de Berkana con una sonrisa puesta y algún que otro libro para ejercer de auténtico gafapasta ante vosotros.

A mi esta vena que me ha dado últimamente de hacerme crítico literario, del teatro e incluso del cine me encanta, no porque disfrute de grati de estos bienes que podrían considerarse de lujo, aunque también tengo que decir que solamente el teatro me sale a precio de oro. Me gusta esto porque vas y te relacionas, porque vas a presentaciones de lo más interesante: con una diva decadente, hablando para muchísimas maricas, desde la pareja de maduros con labios operados de estos a los que no les hace falta una pajita para beber alguno de los cócteles que se sirven en estas fiestas de intelectuales; jóvenes con pantalones ajustadísimos (gays, que no heavis), chaquetitas en estos días de verano con hombreras más escandalosas que las de Milli Vanilli o Locomía, peeling de estos que te dejan la piel más lisa que el encefalograma de Yola Berrocal una mañana de resaca, ligeros tacones o alzas y pluma, mucha pluma; curiosos de los que ven gente y piensan que están regalando algo y se pasan por si pueden rascar unos cacahuetes; hasta el máximo representante del guarripop y el cutre lux, efectivamente, Paco Clavel que ha estado en la presentación, con su estética tan, tan, tan personal que se podría decir. Yo ya os dije en una ocasión que soy gran fans de este personaje, pues, como veis entre lo más granado del panorama cultural español me encuentro. Chuchis, ahora si que podría cantaros esa canción de Shakira de "Rabiosa"

Bicos Ricos

martes, 12 de julio de 2011

Los chicos de alquiler no lloran (yo si)

Ayer mientras me paseaba por el Metro de Madrid de camino a la Jefatura de Tráfico, allá donde Cristo perdió las zapatillas, me terminé de leer el último libro trucha que cayó en mis manos,  "Los Chicos de Alquiler no Lloran" de Richie McMullen.

Decir que cayó en mis manos es una forma poética de decirlo, porque realmente llegó a mis manos rebuscando en la biblioteca de D. en su día, hará cosa de un par de meses, y me lo agencié, de tal forma que pasó de su estantería a mi bolsillo sin que este se diese cuenta. He de decir que he tardado en leerlo, por dos cuestiones básicas, la primera porque es un "libro de metro", es decir, un libro de bolsillo que saco cuando voy en metro para leer allí expresamente y últimamente no viajo demasiado en transporte público, mientras en casa leía (para ver si lo finalizo de una vez por todas "Un Mundo sin Fin"), y la segunda, porque no me ha enganchado mucho que se diga, quizá por eso no me lo había recomendado D.


Los Chicos de Alquiler no Lloran narra la historia de Richie, un adolescente de Liverpool que con tan solo quince años se escapa de casa, de un padre maltratador hacia Londres donde se dedicará de lleno a conocer su verdadera sexualidad y a trabajar gracias a esta, haciéndose chapero, un chapero juvenil, como el resto de personajes que pueblan el libro. En su camino a Londres conoce a un joven del que se enamora perdidamente y que será su life motive el resto de las páginas que consigamos leer. Claro, la vida de un chapero no es fácil, como cualquiera puede suponer, desde asquerosos clientes, a la dura vida en la calle, pasando por algún que otro psicópata sexual, turbios asuntos de algunos de los chaperos, relaciones maravillosas entre adolescentes que venden su cuerpo pero muestran lo mejor del mundo mundial en cuanto a amistad, alguna que otra muerte, enfermedades de transmisión sexual, carcel, desgracias y más desgracias, y finalmente, un chico que parece querer encontrar su rumbo en la vida y que, ya os lo adelanto, lo conseguirá, entre otras cosas, porque la historia está contada en primera persona.

La historia se narra básicamente en Londres, aunque recorre también otras ciudades británicas, y alguna que otra del mundo mundial en la búsqueda de Richie de ese amor platónico, Alexander. A mi no me ha parecido un libro creíble, que lo sepais ya de antemano, que a lo mejor estoy equivocado, y los bajos fondos londinenses de finales de los años cincuenta o primeros de los sesenta del pasado siglo eran así, con jóvenes cargados de problemas, y que comenzaban a tontear con algunas drogas, aunque este es un tema que apenas se menciona. Richie, el protagonista se da a conocer como "El Poeta". Telita con sus poemas. Caris, yo no sé, pero creo que cualquiera de los que escribimos alguna vez en Dialéctica Erótica Festívica Poética o como se diga tenemos más futuro en la poesía, o eso, o que las traducciones del inglés han destrozado el auténtico significado de esos poemas que le salían del alma a nuestro joven chapero.

A mi lo único que me ha emocionado del libro es pensar que con vender el cuerpo, uno gana tantísimo dinero, que yo, ahora con esto del robo y de la reposición de los sustraído, me he planteado y más, jaleado por vuestros sabios consejos donde me animais por aquello de ser conocedores de lo que mi entrepierna esconde. Claro que menos mal que me he leído el libro antes de ponerme a ello, y he sacado esa moraleja que traen todos estos libros "si no lo quieres pasar mal, no te metas en esas cosas, muchacho". Bueno, no os voy a destripar más el libro, al que solo me ha faltado ponerle por aquí el final. Yo no os voy a decir tampoco que es un libro que te cagas, leedlo, si teneis tiempo, o si cae en vuestras manos, o incluso me parece que se puede leer por internet, pero vamos, de aquí al premio nobel hay un mundo. Ahm, y aunque el título del post lleve a pensar que me he emocionado con el libro, ni hablar del peluquín, chuchis.

Bicos ricos

martes, 17 de mayo de 2011

Día das Letras Galegas: Lois Pereiro

Este año el Día de las Letras Galegas homenajea a un autor contemporáneo, fallecido en 1996, el monfortino Lois Pereiro. Pereiro nació en 1958, y con tan solo 17 años se instaló en la capital, donde colaboró en la revista Loia con Manuel Rivas, Seoane o su hermano Xose Manuel Pereiro. A su vuelta a Galicia se instaló en A Coruña, enfermo de sida y donde fallecería por envenenamiento a causa del aceite de colza desnaturalizado el mismo día que se hacía pública la sentencia por la que el Estado fue condenado a pagar la mitad de las indemnizaciones por el síndrome tóxico.


Es Lois Pereiro un escritor atípico en lo que a homenajeados se refiere en este día, y aún así, su obra, que casi podría considerarse punk no deja de impresionar por su crudeza. Hoy os dejo sencillamente uno de sus poemas y su epitafio, como muestra de lo que este autor nos dejó en las dos obras que publicó en vida, hasta que esta le fue arrebatada tan pronto.

Declaración


"Amarte, vida, amarte case sempre,
inda que sexas dura e leves entremedias
piedade e odio intermitente.

Es ti a que sempre educas e aceleras
a doenza letal dos que non se resignan
a ignorar como es en realidade:
somentes un traxecto
cómodo e aldraxante cara á morte,
un tránsito inútil e innecesario.

Pero a ignorancia salva ós que non queren
arriscarse a perderte tan axiña
a cambio da renuncia a profanarte.

E aqueles dentes que perdín
precisaríaos agora para defender
as conviccións nas que me reafirmo.

Solidario e amable, se é posible,
ou lobo estepario no desterro,
completarei o círculo insurxente
coas balas do desexo."

agosto 95


En su tumba, aparece escrita esta frase dura, como fue su vida:

"Cuspídeme enriba cando pasedes por diante do lugar no que eu repouse enviándome unha húmida mensaxe de vida e de furia necesaria"

Cuya traducción al castellano sería la siguiente:

"Escupidme encima cuando paseis por delante del lugar en el que yo repose enviándome un húmedo mensaje de vida y de furia necesaria".